Domingo, 21 Junio 2015 07:44

Con los TLC habrá más cierres de empresas: ACOPI

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Hay una realidad llamada globalización de la economía y con ella la firma de acuerdos comerciales que por lo general dejan en considerable desventaja a los países en vía de desarrollo. En ese escenario las Pymes no tienen un futuro muy halagüeño.

La apertura económica de 1991 que desató una cadena de inconformismo en el sector real de la economía por cuanto conllevó al cierre de muchas empresas y a la pérdida de incontables puestos de trabajo, fue apenas la cuota inicial de una debacle empresarial que le pegó muy duro a las pequeñas y medianas empresas y con ello al empleo y a la calidad de vida. 

Hoy con los TLC, el país empieza una nueva y dura experiencia porque tiene que competir con productos y sectores subsidiados en países en donde la infraestructura le lleva a Colombia años luz.

Parece que fue ayer que muchos analistas pronosticaban de manera caustica la entrada del libre comercio en donde el pez grande devoraba al chico, en ese entonces lo decían fríamente, como si supieran la cruda realidad que le venía al país con unos acuerdos mal concebidos y firmados a las carreras. Hoy de las quiebras y bancarrota no hay dolientes, nadie dice nada y todo transcurre como si poco hubiese pasado. Lo peor, según algunos, está por venir y lo terrible es que el mutismo campea.

Las mejores radiografías las entregan los gremios y las empresas con estudios, análisis y proyecciones que no dejan muy bien parados a los empresarios porque por donde se le mire están en desventaja frente a los productores exógenos. Para no ir muy lejos la Asociación Colombiana de Pequeñas y Medianas Empresas, ACOPI, pronostica que con la entrada en pleno vigor del TLC con Estados Unidos, vendrán muchos más cierres de fábricas y un cambio considerable en la actividad económica.

“Esa es una realidad que no podemos desconocer y hay muchas razones por las cuales una empresa decide seguir, cerrar sus puertas o trasladarse porque hemos encontrado que muchos se han movido para otras regiones o para otros sectores. Aquí si cabe el principio que para estar en el mercado hay que ser estratégico y competitivo”.

Para ACOPI, si una empresa o una industria no encuentra garantías o condiciones apropiadas en Colombia, hace un sondeo en otros países y migra para el país que mejor lo trate. “Esta es una verdad de apuño y a eso hay que sumarle tres aspectos que pesan demasiado, uno el tema fiscal, segundo el costo de los servicios públicos y el retraso en infraestructura a pesar de los anuncios de vías 4-G.

El panorama no puede ser más optimista cuando las empresas por ser pequeñas y consideradas de alto riesgo para el sistema financiero, tienen que acudir al agiotismo porque el micro-crédito es una posibilidad lejana para las pequeñas industrias. Casi que tienen que ir a los irregulares préstamos gota a gota para poder operar, situación más rápida que los empréstitos bancarios que duran una eternidad y tienen unos intereses supremamente elevados y desbordados para quienes se atreven a erigir empresas. A la fecha el microcrédito es una opción, pero lleno de complejidades y palos en la rueda para su clientela, los pequeños, medianos y microempresarios. El gremio tiene claro que las tasas de interés no son las deseadas, pero entiende que está de por medio la política macroeconómica y la regulación de la misma inflación.

Para la presidente de ACOPI, Rosmery Quintero Castro, es el momento de hacer un pare y más bien aprovechar lo que ya firmó Colombia. Desde su perspectiva, la tendencia que están teniendo las empresas es más de relacionamiento con países latinoamericanos y por ello se observa que no es solamente comercio exterior por cuanto hay empresas, por citar un ejemplo, sobre todo del sector metalmecánico y respecto a toda clase de ingenierías, que ya están montando empresas en Perú, Chile Ecuador y Panamá, es decir que están mirando otras opciones.

“Las estadísticas demuestran que las exportaciones están más concentradas en grandes empresas que en Pymes, sin embargo el trabajo hay que hacerlo; hay un factor muy importante que es el acompañamiento de Procolombia y muchas líneas de cofinanciación así como del mismo immpulsa que tiene previsto para este año y de la mano de Bancoldex, abrir líneas de cofinanciación para empresas que sean pyme y quieran exportar”, declaró la señora Quintero Castro.

Desde su experiencia, acotó que hay algo muy importante y es que antes de pensar en exportar, el empresario tiene que fortalecerse en su país. Aseguró que hay un factor que es una verdad a gritos y es que el nivel de productividad en Colombia no es el mejor.

“Entonces muchas veces es mejor que el empresario incremente productividad, mejore su nivel de competitividad antes de arriesgarse a cumplir con una exportación, porque muchas veces cuando se explora un mercado puede quedar bien o puede quedar mal, o simplemente puede quedar bien y nunca más exportar porque la capacidad no le va a permitir ser un exportador estable”, indicó.

Sobre el Plan Nacional de desarrollo, apuntó que este contempla la generación de mayores capacidades en las regiones lo cual resulta muy importante y para ello consideró que el gobierno nacional debe apoyarse en los gremios para transferir capacidades en las regiones y finalmente poder decir que tiene buenos indicadores en todo lo que el empresariado se traza. “Si bien en el Plan Nacional de Desarrollo se habla de importantes recursos para apoyo a las regiones, estos no serán suficientes”.

Factory si ayuda

Sobre el Factory afirmó que una de las debilidades era la dificultad para el endoso de las facturas, proceso que hoy es mucho más ágil, sin embargo apuntó que hay un fenómeno que pesa todavía de manera inconmensurable y es que en el relacionamiento de Pymes con sus empresas compradoras, que en la gran mayoría son grandes, años atrás se daba un relacionamiento comercial donde jugaba un papel importante lo que se llamaba el famoso anticipo que promediaba alrededor del 50 por ciento.

“Ya estos anticipos no se dan en el relacionamiento con Pyme y eso conlleva a que se haga un mayor uso del sistema de Factory, pero el Factory está cobrando una tasa del uno por ciento por mes del valor de la factura después de impuesto. Si la cartera como Pyme la recupera la empresa a 90 días sencillamente está pagando un tres por ciento y este es un costo que realmente le duele al empresario, lo mejor sería mirar unas políticas más sanas”, sostuvo Quintero.

La Pyme en cifras

Según la presidente de ACOPI, Rosmery Quintero Castro, hay que diferenciar entre sociedades registradas y las que son personas naturales.

Los registros de ACOPI muestran que en medianas empresas hay registradas 26.113 sociedades, en pequeñas empresas 95.171, y en microempresas 669.188 sociedades matriculadas. En no determinadas hay 142.870, es decir que en ese rubro hay un total de 941.000 sociedades registradas aproximadamente en mipymes.

“Como personas naturales, de acuerdo a Confecámaras, del corte al 28 de abril pasado, de 2.110.000 organizaciones registradas como personas naturales, 2.109.805 son mipymes, es decir casi todas”, señaló.

Pymes reinvierten sus utilidades

La Asociación Colombiana de Pequeñas y Medianas Industrias, ACOPI, dio a conocer que las empresas Pyme acudieron de manera importante a la reinversión de las utilidades para refinanciarse o potenciarse.

Según ACOPI, este es un fenómeno que se viene dando de una manera significativa en los últimos dos o tres años en las pequeñas y medianas empresas.

La presidente de ACOPI, Rosmery Quintero, dijo en Diariolaeconomia.com que las Pymes, a pesar de que la tasa de interés se ha mantenido estable, por tranquilidad y por ahorrarse algo de recursos, prefieren mirar la expansión de la empresa a través de reinversión, dejando de lado los créditos bancarios.

“Esto según el empresariado de la Pyme, resulta mucho más ágil, con menor costo, con menos requisitos y mucho menos complicado que los prestamos diligenciados con la banca comercial. Por mucho que la tasa esté baja sigue siendo un valor adicional que se puede ahorrar”, declaró la presidente de ACOPI.

La dirigente gremial anotó que la Encuesta de Desempeño Empresarial dejó como resultado que la producción de Mipymes en el país creció en el primer trimestre de 2015 en 3,13 por ciento al terminar la medición en los 13 departamentos o seccionales en donde hace presencia el gremio.

Las ventas de las pequeñas y medianas empresas para el mismo periodo mostraron un crecimiento del 5,14 por ciento. Las factorías encuestadas precisaron que en lo concerniente a precios hubo un crecimiento, de por sí mínimo, del 0,31 por ciento. Sobre este indicador, los empresarios manifestaron que prefieren sacrificar un poco los ingresos por venta para mantener los clientes o el mercado que tienen cautivo actualmente, porque la competencia es bastante grande.

Todo parece indicar que los TLC ya muestran dientes sin que esté en pleno el tratado con Estados Unidos, el más importante, porque cada día que pasa hay más presencia de empresas y se hace más fuerte la competencia.

En materia de inversión, tan solo el 25 por ciento dijo que realizó algún tipo de inversión en los primeros tres primeros meses del año lo cual no implica una cifra para nada representativa. De ese porcentaje, la inversión estuvo representada 31,37 por ciento en la adquisición de nueva maquinaria. El 30.38 por ciento en nueva infraestructura y un 29,04 por ciento en innovación.

Al revisar el comercio exterior, las exportaciones nacionales cayeron en un 30 por ciento y en ese rubro, la situación es tan apremiante que el 16 por ciento de los empresarios Pyme que exportan, disminuyeron sus ventas al extranjero frente al ejercicio de 2014.

Muy mal en impuestos

La presidente nacional de ACOPI, Rosmery Quintero, señaló que en materia impositiva el país retrocedió frente a 2014 porque se pasó del puesto 139 al 146 de las 189 economías con mayor carga tributaria.

“En Colombia la tasa de impuestos sobre las ganancias, que es un factor importante sobre las utilidades de las empresas, están pesando 75.4 por ciento, mientras que los países de América Latina y del Caribe están en 48.3 por ciento y en los países de las OCDE este indicador tan solo alcanza un 41.3 por ciento, o sea que hay una diferencia bastante significativa, no en vano llevamos un peso considerable en carga fiscal”, indicó la señora Quintero.

En su opinión, en el primer trimestre de 2015, las Pymes desembolsaron aproximadamente un 18 por ciento de sus ingresos en pagos de impuestos territoriales, sobre todo haciendo gran énfasis en lo que fue el impuesto de industria y comercio, avisos tablero, predial, valorización, alumbrado público y estampillas entre otros.

Los empresarios de la pequeña y mediana empresa manifestaron inconformidad con el nuevo esquema de retención del IVA porque el esquema anterior les permitía una retención del 50 por ciento lo cual causaba un impacto en la liquidez de las empresas de manera más positiva que la actual.

Los industriales aseguraron que pese a que se generaba una factura por un servicio o un producto, solamente se tenía que pagar el 50 por ciento de lo que correspondía del IVA, pero con el modelo actual corresponde pagar el 85 por ciento, lo que genera un impacto directo al flujo de caja, asunto complicado porque muchas veces las empresas deben acudir a créditos bancarios para cumplir con el fisco, escenario que genera una tasa de interés por lo general elevada al comparar los márgenes de intermediación. “Esto está pegándole duro a la liquidez y al flujo de caja como tal”.

Datos poco amables

Contrista saber que la microempresa, la pequeña y mediana factoría que generaba más del 80 por ciento de empleo en Colombia, hoy es empleador en 65 por ciento, cifra que muestra el marchitamiento preocupante de la empresa muy a pesar de los ciclos económicos porque en este caso se hace visible el impacto, inicialmente, de la apertura económica y de los TLC.

Para ACOPI, la ley anticontrabando es sumamente importante para el empresario formal, pero manifestó que hay que medir los impactos sociales porque es imposible desconocer la realidad que por mucho tiempo envuelve al país. “A los sanandresitos hay que hacerles un acompañamiento y mostrarles los beneficios de vender productos nacionales, aspecto que tiene que ver con el fortalecimiento de la industria nacional. Aplaudo la ley, era necesaria, pero insisto en que hay que acompañar y generar una cultura de consumo del producto doméstico”.

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