Domingo, 31 Diciembre 2017 08:19

¿Cuál feliz año ?… 2018, más de lo mismo: Sarmiento

Los analistas y algunos agentes del mercado creen que el crecimiento será una lamentable réplica de 2017 porque no hay quien compre ni quien invierta.

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El salario mínimo sigue siendo el talón de Aquiles de la clase asalariada y de una economía que está condenada a no crecer por los tacaños ajustes a los que ya se acostumbró el postrado ingreso básico.

El gobierno anunció que el alza en el estipendio mínimo para la vigencia del 2018 es de 5,9 por ciento, es decir, un aumento de 43,525 pesos ubicándolo en 781.242 pesos. El subsidio de transporte fue incrementado en 6,2 por ciento con lo cual pasa de 83.140 pesos a 88.211 pesos. Cabe precisar que éste salario lo perciben en promedio 1.7 millones de colombianos.

Los economistas que han ganado el pulso sobre el fracaso total del modelo económico anotan que con éste nuevo ajuste se le pone la cereza a un agrio postre que finalmente es a lo que de manera injusta tiene derecho quien hace parte de la clase obrera.

Varios han dicho que la recuperación de la economía tardará no menos de tres años y otros más críticos aseguran que por culpa del modelo económico que sigue pagando salarios increíblemente bajos, subiendo los impuestos de manera indolente y añadiendo más errores, no habrá quien compre o demande bienes y servicios porque ese factor es posible única y exclusivamente con dinero en los bolsillos, pero esa condición en Colombia se volvió un pecado mortal, pues un ingreso adicional, por mínimo que sea, debe rastrearse y desaparecerse porque todo apunta a que en Colombia hasta la felicidad se grava.

En diálogo con Diariolaeconomia.com, el analista económico y decano de la facultad de economía de la Escuela Colombiana de Ingeniería, Julio Garavito, Eduardo Sarmiento Palacio, indicó que lamentablemente en Colombia los conductores de la economía no saben aún que es lo que pasa porque teniendo un problema de demanda pretenden bajar el déficit fiscal lo cual agudiza el problema de crecimiento.

Dijo que no es coherente cómo en una nación en donde no hay compradores bajen el salario mínimo, haciendo que con esa estreches, el Banco de la República y la política fiscal que se suponía, harían una armonización macroeconómica entre la oferta y la demanda, fracasaran porque usaron un esquema inadecuado y por fuera de la coherencia porque la política monetaria de tasas de interés, a criterio de Sarmiento, no sirve para nada a tiempo que dijo que si la política fiscal no es apoyada en la política monetaria en lo que tiene que ver con liquidez, no funciona.

“La verdad es que todo ese esquema fracasó y es como si no pasara nada porque llevo tres años hablando de lo mismo, aclarando que vamos de mal en peor, pero los señores del gobierno salen y dicen que no, que ya se tocó fondo, que todo mejorará y lo que pasa es que la siguiente cifra es peor que la anterior”, sostuvo el economista.

Para Sarmiento el modelo neoliberal que está gastado, mandado a recoger y totalmente desprestigiado, sigue vigente porque hay seres humanos en seguir usando lo que está en desuso, y totalmente empecinados en darle mayor vigencia a un esquema de manejar la economía que ya fue rebatido inclusive por la revista The Economist en uno de sus artículos señala que los bancos centrales que fueron funcionales en una época tendrán graves problemas con la política de alza en las tasas de interés, lo cual se acepta, pero insistió en que hay hombres tozudos como los que se equivocaron con el modelo económico colombiano, es decir los que hicieron la apertura comercial con el Presidente, Cesar Gaviria, con Andrés pastrana, con Ernesto Samper y con todo ese relicario de mandatarios neoliberales que siguen en el gobierno y en las comisiones caen en los mismos errores tal y como quedó certificado con la Comisión del Gasto Público en donde estaban todos los que hicieron la locura de la ley cien, que fue la que le entregó las pensiones al capital, los que hicieron el precario sistema de salud, los que montaron el esquema de privatizaciones que son un desplazamiento de la riqueza nacional al capital, todos ellos, anotó el experto, se equivocaron y configuraron un país que no crece y que tiene una de las peores distribuciones de ingreso del mundo siguen ahí, reforzando las mismas medidas que fracasaron.

“Entonces en lugar de cambiar el carro viejo, ese que no puede mantenerse en uso, ellos sostienen ese carro porque siempre dijeron que el vehículo tenía la máquina perfecta, que no estaba expuesta a ningún daño y que se sostenía por sí sola, entonces la realidad es esa, quienes fracasaron con el modelo económico y fracasaron en una concepción, no de un año o de cuatro sino de 25 años, una vez en esa situación, siguen en los gobiernos agravando y manteniendo esta situación que está llevando a un escenario social cada vez más difícil de sostener”, precisó el señor Sarmiento.

Para Sarmiento las teorías del neoliberalismo resultaron mal, independiente de que vinieran del británico, John Maynard Keynes, el americano, Milton Friedman o el austriaco, Friedrich Von Hayek, en el asunto neoliberal, recalcó, las teorías eran malas porque con la liberación del comercio internacional, del sector financiero, de las pensiones y regalando las empresas, habría una mayor eficiencia económica sin dañar la equidad, pero preocupantemente los neoliberales ya en Colombia dañaron el indicador de equidad y de buen comportamiento económico porque jamás se hizo la llamada eficiencia económica.

El problema, sostuvo Sarmiento, es que la economía en ese contexto no crece y por el contrario fomenta grandes desigualdades toda vez que Colombia se encuentra entre los siete países más inequitativos del mundo. Para el analista, la política fiscal es totalmente ineficaz porque la distribución del ingreso antes y después del ejercicio es igual lo cual dice que sin duda alguna lo fiscal es totalmente inútil porque en el país lo que hay es un gasto público que se destina en mayor proporción en transferencias al capital a través de pensiones, de la salud, de la educación que resultaron grandes sistemas montados para generarle grandes riquezas al capital.

“En el programa Ser Pilo Paga, el estado le entrega a cada estudiante un subsidio de 17 millones de pesos por semestre que se quedan en las universidades con el agravante que a ese estudiante finalmente no le van a dar más de dos millones en servicios, luego esa teoría funcionó mal porque había intereses y porque no eran muy talentosos los que recibieron. Aquí jamás hubo un pensamiento propio sino que se copió lo que se hacía por fuera. Cuando alguien criticaba lo descalificaban, le decían que no sabía, pero lo cierto es que la economía lleva postrada ya más de cuatro años por cuanto los indicadores de crecimiento caen y caen y nadie responde por eso. El ministro de Hacienda lo único que hace es salir a decirle mentiras a la gente.

Sobre la perdida de calificación con agencias como Standard and Poor´s, Sarmiento indicó que no deja de ser curioso que unos ministros de economía como los de Colombia, que siempre estuvieron aliados con esas agencias y que optaron por hacerles caso adelantando una reforma tributaria basada en el IVA, resultaron castigados y descalificados. Algo que aún no se entiende.

Sobre esas recomendaciones, muchos salieron a decir que no era prudente hacerles caso a esas firmas que proponían que en un momento de recesión había que subir los impuestos y más el IVA a unos niveles desproporcionados. Esa recomendación dejó igualmente desacreditadas y con fama de poco inteligentes a unas calificadoras porque la reforma tributaria bajó el crecimiento económico quitándole más perspectiva a futuro.

Según el reconocido analista, las calificadoras de riesgo para cubrirse y salvar responsabilidades, por no decir que por lavarse las manos, descalificaron a Colombia por hacer lo que ellas desde su conocimiento les dijeron que hicieran, como quien dice cometieron un grave error, quedaron tan mal como nadie se imagina y escondieron su desinteligencia con la medida ya conocida.

En opinión de Eduardo Sarmiento, el neoliberalismo colombiano se especializó en pauperizar al país, en llevarlo a los límites de la miseria y a excluir a la gente de los derechos fundamentales, como si fuera poco, aduce, el estado aperturista obsequia los activos de la nación, regala los recursos naturales y le prohíbe a los colombianos tener acceso a esa riqueza a la que tienen derecho por Mandato constitucional, sencillamente porque muchos mandatarios confunden el voto de confianza que les da el pueblo para que administren sus riquezas con la casi propiedad privada, eso sí, ajena, que se le da a la riqueza desde la Casa de Gobierno.

“El modelo mantiene deprimida la economía, el salario promedio del país es menos de dos salarios mínimos y luego el sector público que tiene mucha plata porque es un monstruo de poder desde el ejecutivo por los elevados impuestos, ya que no en vano el 25 por ciento del ingreso nacional está en tributos, aclarando que esa plata está muy mal gastada porque en Colombia tan solo se inventaron formas de transferir recursos al capital en lugar de llevarlo al 40 por ciento más pobre, como quien dice que aquí todo está mal hecho así llevemos años gritándolo, diciéndolo, pero desde los gobiernos tan solo hablan de reactivación cuando la estructura económica no permite un buen balance macroeconómico, aquí prima la ingenuidad porque la reactivación no va a llegar nunca”, expuso.

Sarmiento dijo que para completar, los candidatos que supuestamente tienen más opción tampoco convencen, entre otras cosas porque están asesorados por quienes pusieron la economía en el estado actual, luego no se puede esperar mayor cosa de Vargas Lleras que estuvo en el gobierno que está por salir, menos de Humberto de la Calle que es del resorte de los gobiernos aperturistas y sin mayor cosa que proponer, reconociéndole eso sí, el proceso de paz que siendo un gran paso no contribuye con el desarrollo.

El experto en economía dijo que si bien en Colombia generalmente maquillaban las cifras, hoy no pueden taparlas porque el país pasó de crecimientos de cinco a 1.09 por ciento maquillados del gobierno, lo cual puede ser mucho más deprimente porque los maquillajes no duran mucho.

No descartó un crecimiento igual de mediocre en 2018 porque reiteró que las condiciones y las estructuras del estado no dan para ser muy optimistas, entre otras cosas porque el país se enseñó a crecer de manera lánguida en donde todo cae.

“Esto es desastroso teniendo en cuenta que todo decae porque la industria cae, la construcción igual, lo propio pasa con la minería, es decir que viendo el comercio y otros ítems que también caen, uno puede pensar que el maquillaje de las cifras sigue presente, pero pongámosle un crecimiento de 1.5 o 1.6 por ciento que será para toda la vida porque antes la economía caía, pero tenía la manera de levantarse, hoy eso es muy complejo por lo estructural y porque las fallas del modelo jamás se corrigieron, razón por la cual vamos a seguir igual en 2018 porque tendremos depresión salarial, baja de consumos y poco endeudamiento. La economía está tan mal que no es posible darle a un trabajador un aumento de un punto de salario mínimo, el más miserable de todos, ahí se ve reflejado el deterioro en los ingresos del trabajo”, concluyó Sarmiento.

Hoy cuando asoma el nuevo año, son muchos los colombianos que buscan otra forma de manejar la economía porque en medio del pesimismo y la precarización de los indicadores económicos y sociales, demasiadas personas desde el sector empresarial, desde la tribuna laboral, desde la academia y desde los sectores sociales se dieron cuenta que el modelo colapsó llevándose el dinero de los colombianos, las empresas de los colombianos, el sueño de los colombianos, la agricultura nacional y la ilusión de tantos hombres y mujeres que quieren creer, pero como lo dicen por ahí, no hay forma ni modo, o mejor, “no hay modelo”, ese que abrió las puertas del libre comercio dejó las empresas en la banca rota y a muchos empleados en la física calle y vendiendo baratijas o galguerías traídas de China, las de aquí al parecer quebraron.