Domingo, 14 Enero 2018 09:06

Cara y sello en la economía: Petróleo arriba, dólar abajo

Los exportadores aseguran que con los efectos de la Enfermedad Holandesa, el país aprendió a un alto costo la lección de depender solamente de un producto de exportación.

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Aún cuando los precios de los productos básicos o de los commodities no son de fácil predicción por aquello de los vaivenes de la economía, de la oferta, de la demanda y de aspectos cíclicos, lo único cierto es que de la adversidad y de todo lo que ha pasado en la casa o por fuera de ella hay que aprender. Lo anterior por el interesante repunte en los precios del petróleo que hoy llegan a niveles de 64,30 dólares por barril, dándole oxigeno a la economía y a las arcas del gobierno, pero generando un estrés por la caída en el precio del dólar.

Colombia aprendió a la brava que en tiempos de las vacas gordas es importante invertir en otros sectores para diversificar la canasta de productos con oferta exportable, así como a convencerse que en lapsos de bonanza lo mejor es pagar deudas, invertir con eficiencia y no botar la plata como si las prósperas cosechas fueran perennes.

El presidente de la Asociación Nacional de Comercio Exterior, Analdex, Javier Díaz Molina, aseguró en Diariolaeconomia.com que resulta muy difícil estimar los precios de productos básicos como el petróleo toda vez que estos dependen de muchas variables entre las que están las económicas, las políticas y las de coyuntura lo que hace esperar que la tendencia alcista en el crudo se mantenga durante un tiempo, aclarando que el precio del dólar va en dirección contraria a la del precio del petróleo.

“Uno lo que espera es que vayamos a tener en estos primeros días del año una divisa, si no pasa nada en el campo político, con cierta tendencia a la debilidad como se ha visto en estas primeras de cambio, en donde la tendencia de la divisa es a la baja. Como se sabe, es muy difícil pronosticar estos precios, pero eso es lo que uno estima que pueda darse en las próximas semanas”, aclaró el señor Díaz Molina.

Los elevados precios del petróleo, dijo el dirigente gremial, significan que para el gobierno nacional y para la economía vendrán mayores ingresos como se ha visto con las exportaciones por un crecimiento en las ventas al exterior por el mejor comportamiento de los precios en el crudo. Díaz indicó que los mayores recaudos para el ejecutivo vendrán no solamente por la vía de los ingresos fiscales directos sino también por las utilidades de la Empresa Colombiana de Petróleos, Ecopetrol, con lo cual puede haber un mejor desempeño en la estatal petrolera.

Según el presidente de Analdex todo eso hace que las cuentas del gobierno y sus mismos estimativos sean mucho más positivos de lo que se esperaba a finales de 2017 cuando se veía que el recaudo en materia tributaria no se estaba dando a los niveles proyectados, cuando se veía una economía con mal desempeño y con una reforma tributaria que contrajo la economía y no daba la liquidez trazada. Con el comportamiento del petróleo, el gobierno resultará favorecido en esa materia porque sin duda alguna aumentan los ingresos y con ello el optimismo por el devenir económico.

Muy a pesar de lo positivo que resulta la situación en los exportadores hay un temor y tiene que ver con ese aplazamiento poco conveniente de desarrollar la diversificación exportadora que nuevamente quedaría mucho más debajo de la mitad del camino porque nuevamente son los precios del petróleo los que jalonan las exportaciones y ese esfuerzo por diversificar así como por vender productos con valor agregado diferente a los minero energéticos puede diluirse porque ya no hay ese afán de tapar el hueco y eso entonces genera desconfianza y miedo por el hecho de que la iniciativa de diversificación de exportaciones nuevamente se pierda.

Una consecuencia obvia de un precio del petróleo fuerte es que sectores como el primario o rural reciban más recursos y logren potenciarse de cara a evitar poner todos los huevos en una sola canasta, pero en esa iniciativa hay una disyuntiva y es que, si el dólar va hacia abajo, golpea la competitividad cambiaria porque se recibirían menos pesos y nuevamente empieza a ser mucho más rentable venderle al mercado doméstico que al mercado internacional y ahí es donde se pierde todo el impulso.

“Lo que uno espera es que esa lección esté aprendida para no volver a cometer el mismo error y por el contrario darle ese impulso necesario a los sectores agrícola y pecuario. De cara a no incurrir en lo mismo, es decir, desconectar sectores y a priorizar solo el sector petrolero, nuevamente hay temores porque en la medida en que los ingresos mejoran por esta vía y la tasa de cambio se debilita pues esa tarea se queda en el olvido, eso es como una cara y un sello, porque hay un lado positivo, pero igual uno negativo”, apuntó el dirigente.

En opinión de Díaz Molina, el gobierno debe mantener sus planes de impulso y de promoción de las exportaciones diferentes a las minero-energéticas porque el crecimiento de los precios del petróleo también ayuda al mejor desempeño de los otros productos minerales como el carbón en donde ya empiezan a verse unas mejores cotizaciones.

Para evitar la dependencia de la tasa de cambio, Díaz considera que un buen ejemplo lo da el sector cafetero que aprendió a sembrar grano con valor agregado y con altos estándares de calidad, cualidad que le da mayor valor en el mercado internacional, apartándolo de la dependencia de la tasa de cambio. En ese orden de ideas, precisó, Colombia no puede perder ese foco de la diversificación, ni de poner en los mercados productos con un alto componente de valor añadido, pero aclaró que todo depende de la magnitud de ese proceso de apreciación de la moneda y de la revaluación que se dé porque entonces no sería rentable vender afuera, sino que resultaría mucho más atractivo vender en Colombia con lo cual se quedaría la gente otra vez sin terminar, o lo que es peor, sin hacer la tarea diversificadora.

La situación que se presenta con el petróleo, recalca Analdex, es una ayuda, pero anota que el país no puede volver a depender exclusivamente de los sectores petroleros y mineros ya que hay una asignación pendiente tanto en la parte fiscal que depende de unos ingresos más diversificados y no estar en manos de un solo sector, pero también en la medida en que las cosas mejoren, aseveró, hay que hacer las reformas que no se hicieron como la pensional que es muy necesaria porque los cambios hay que llevarlos a cabo cuando las cuentas van bien porque el hueco no es muy grande y no cuando hay que hacer esas reformas por obligación en donde el sacrifico es mucho más fuerte y el dolor se siente con mayor intensidad.

“Uno debería aprovechar estas coyunturas en donde hay unos mejores ingresos para hacer esas reformas y no esperar a que la época de fortuna pase para tratar de hacer los cambios que se venían pidiendo”, expuso Díaz Molina.

Al término de la charla, el presidente de Analdex sostuvo que Colombia debe tener muy claro que no es un productor neto de petróleo y que no tiene campos en el Golfo Pérsico, caso opuesto, anotó, el país y el gobierno no se pueden olvidar que tan solo hay reservas de petróleo para cinco años, es decir que la situación que se vive hoy no es infinita por lo que es urgente que el ejecutivo adelante una ambiciosa exploración y búsqueda de crudo porque al expirar el quinquenio por el contrario habría que pasar de productores a importadores netos de crudo y combustibles líquidos.

A criterio del presidente de los exportadores, los mayores recursos que vendrán con el precio del petróleo deberían impulsar toda una política exploratoria aprovechando que esa actividad nuevamente volvió a ser rentable y con ello debería aprovecharse el momento para trabajar en la búsqueda de nuevos yacimientos y no estar tan cerca del abismo porque si las reservas se agotan, sería muy grave no encontrar más hidrocarburos.

Hay una pregunta en el entorno y es si los precios cabalgan nuevamente a niveles de 100 dólares por barril, pero lo cierto es que en la medida en que las cotizaciones suban, perderá terreno el valor del dólar entre otras cosas porque a más precio de los hidrocarburos, menor será el del dólar, lo cual se conoce como una ley del mercado y de la economía que actualmente es una correlación que se está dando.

“En asuntos de precios del crudo es muy complicado ponerse a predecir porque la gente que ha tratado de hacerlo, siempre se ha equivocado y al igual que en el dólar, bien es sabido que hay dos clases de tontos, uno el que predice el precio de la divisa y otro el que se lo cree, lo que aplica igualmente para todos los productos básicos”, señaló Díaz.

Cabe anotar que los precios del petróleo están subiendo porque hay varios elementos que conjugados pesan en el mayor repunte por cuanto hay de por medio aspectos geopolíticos que juegan, así como el tema de las reservas y todo lo relacionado con inventarios y las medidas de la Organización de Países Exportadores de Petróleo, OPEP, para disminuir la oferta de crudo.

Otro factor que ayuda a que suban los precios es que el invierno del norte del mundo llegó con mucha fuerza y buena parte de la calefacción se hace con este tipo de combustibles líquidos o carbón y si el invierno se hace aún más fuerte mayor será la demanda por este tipo de derivados del petróleo que son los que garantizan hogares con calor.