Domingo, 21 Enero 2018 14:00

Petróleo y concentración de inversiones: La historia no se puede repetir

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El BBVA Research advierte que la economía tendrá mejor dinámica, pero solamente si hacen correctivos y se utiliza la leve recuperación petrolera de manera coherente.

Dice el adagio de manera muy acertada que quien no conoce su historia está condenado a repetirla, y por fortuna Colombia conoce muchas historias, pero las ha repetido hasta más no poder, por ello surgió aquel irreverente dicho que en el país en lo único que somos exitosos es en el fracaso. Colombia supo de bonanzas, soportó crisis, salvó la banca que en su momento les quitó su techo a los coaccionados mecenas después de pagarlo dos y tres veces, pasamos por la crisis hipotecaria, de las cooperativas, de DMG y hasta nos dimos el lujo de saber en carne propia que era una Enfermedad Holandesa.

Después de todo eso los analistas hacen sus conjeturas sobre pilares de cognición y máxima experiencia y le dicen al estado que el palo no está para cucharas porque el mundo está cambiando y en se proceso está una economía más dinámica, más globalizada y mucho más expuesta, razón por la cual muchos criticaron la “negociación” de tantos TLC que finalmente dejaron un saldo lamentable y hasta vergonzoso para una nación pobre, en vía de desarrollo que en pleno siglo 21 no cuenta ni con la mínima infraestructura para extraer cosechas o producción láctea así como cárnica.

Hoy el BBVA y sus analistas hacen sus cuentas y le dicen al país que las cosas no están bien, que posiblemente van a mejorar aclarando que habrá un primer semestre lerdo, muy similar a 2017 y un segundo periodo de mayor dinámica que puede llevar el PIB a crecimientos del dos por ciento al cierre de 2018. Empero hay advertencias y luces desde la entidad financiera que buscan coadyuvar con una economía sana, ágil y más prospectiva, una vez logre salir del lóbrego túnel en donde ha estado en los últimos años.

El Economista Principal del BBVA Colombia, Alejandro Reyes, habló con Diariolaeconomia.com, y sostuvo que hoy hay una buena nueva y tiene que ver con los pecios del petróleo, empero indicó que el país debe tener mucho cuidado para no repetir precisamente esos errores de la historia porque Colombia aprendió una muy dura lección en el sentido de depender del sector minero-energético, descuidando el resto de la economía y de los sectores productivos lo cual frenó la diversificación de exportaciones.

“Los mejores precios del petróleo siempre serán favorables para la inversión y la producción en Colombia así como para el ejecutivo en materia fiscal, pero hay que tener en cuenta que esos ingresos pueden ser muy volátiles hacia adelante, luego resulta preferible continuar con ese plan de ajuste que se ha venido desarrollando en el país y así ahorrar la mayor cantidad de recursos adicionales”, declaró el señor Reyes.

A criterio del analista, el sector petrolero pasó por tres años muy difíciles en donde hizo unos ajustes importantes en eficiencia que hizo que las empresas fueran mucho más livianas y mucho más eficientes, razón por la cual el precio favorable de hoy en el crudo debe conducir a una inversión de recursos que permita prolongar su flujo de caja a futuro, lo cual debe darse no solamente en el sector petrolero sino en energías alternativas que sigan adelante sin depender de la complicada volatilidad de los precios.

En lo que tiene que ver con el gobierno, expuso, los mayores recursos del petróleo deben llegar a cerrar los desbalances macroeconómicos que aún persisten, también alivianar el déficit fiscal para que hacia adelante el costo de endeudamiento y el riesgo país se bajen, permitiendo tener la posibilidad de tener recursos más fáciles y a la mano para poder expandir la economía hacia el futuro.

Hay que diversificar la oferta exportable

Según el economista principal del BBVA Colombia, Alejandro Reyes, la economía colombiana tiene una característica muy importante porque hay muchos sectores que podrían salir adelante y sacar la cara por la economía colombiana lo cual no lo comparte la mayoría de países de Latinoamérica porque se trata de la idiosincrasia nacional, pero aclaró que el país no avanza en ese propósito porque ha habido muy poca inversión estructural en esos sectores lo cual hace necesario mirar más allá de la minería para enfocarse en los otros sectores productivos que puedan dar una mano teniendo en cuenta que Colombia tiene un capital humano inmejorable comparado con la región y con el mundo, un sector de servicios en donde el país podría explotar y un sector agrícola que está sub-explotado porque hay áreas fértiles, con muy buen clima en donde se podría hacer una explotación agrícola y de valor agregado que le permitiría avanzar al país porque tristemente los índices de industrialización siguen siendo muy bajos frente a otros competidores de la región.

“Los mayores recursos que están llegando deben financiar mejor infraestructura y mejor competitividad porque hay que bajar los costos de producir en Colombia”, apuntó.

La situación es tan apremiante en este frente, que para el economista, el eje central sobre el cual debería operar la política económica del nuevo gobierno es el de la competitividad porque Colombia, de manera preocupante, se está quedando rezagada en ese tema, aclarando que la tasa de cambio está ayudando, pero sin que sea la única variable. Manifestó que hay que propender por un sistema tributario más competitivo así como por una verdadera infraestructura porque el costo país es muy elevado en logística, lo anterior sin tener en cuenta que hay sectores con una inversión y una tecnificación muy baja, asunto que invita a cerrar esas brechas porque de lo contrario habrá un país muy quedado frente a la competencia lo que no es bueno.

A ese eje central, manifestó, hay que agregarle reformas importantes como la reforma pensional para estabilizar a futuro los dineros del estado, igualmente una reforma fiscal que sea mucho más estructurada y proclive a crear empleo, producción y competitividad que es lo que generalmente se deja de lado con las reformas tributarias.

El economista expresó que el agro necesita un refuerzo enorme porque se ha identificado desde el BBVA que hay temas de propiedad que impiden generar apalancamientos de financiación y en la medida en que el gobierno saque adelante una reforma que aclare todos esos temas, habrá incentivos para que la banca financie proyectos del sector agropecuario y con ello contribuir con el crecimiento de un sector importante que es intensivo en mano de obra y que puede, sin duda, apalancar un crecimiento sorprendente hacia adelante.

En materia de competitividad, aclaró el BBVA, hay una movida global lo que dice que las medidas competitivas no se están dando única y exclusivamente en Estados Unidos porque otros países están caminando hacia menores tributos a las empresas bajo la consigna que las factorías no son las ricas sino sus dueños.

“Un poco la figura es reducir el costo para producir, aumentar la productividad, crear más empleo, más competitividad y sí generar más impuestos a quienes reciben los rendimientos de esa mayor producción que son los empresarios o los dueños de las empresas, un poco esa es la bandera del mundo y no nos podemos quedar atrás de esa onda, eso sí, siendo muy cuidadosos con no desbalancear el gasto en la financiación colombiana porque precisamente Colombia está caminando con mucho cuidado, con unos déficit fiscales relativamente altos, que debe reducir con el tema de regla fiscal, luego no podemos descuidar ese camino”, dijo.

Sobre el tema, Reyes precisó que la economía colombiana debe enfocarse en mejorar las bases porque en el país hay muy pocas empresas que tributan y muy pocos colombianos que lo hacen, luego hay que mejorar esas bases y reducir la evasión para poder bajar las tarifas lo cual invita a hacer una tarea más drástica que una reforma tributaria y que tiene que ver con los mecanismos de crear incentivos a la formalización, asunto que se da con una política de competitividad mucho más expedita que atraigan a la gente a ganarse esos beneficios de ser parte del sistema formal y en donde vean las ventajas logísticas y avances sustanciales en competitividad.

Algunas voces dan cuenta que el lánguido crecimiento de la economía obedeció a que de alguna manera siguen circulando los calientes dineros del narcotráfico, pero el BBVA no lo ve tanto así y explicó que ese flagelo no se ha identificado, pero especificó que la entidad identificó un choque muy fuerte con cargo a la caída del precio del petróleo que golpeó muy duro porque la exportación de crudo y las actividades petroleras como tal pesan un cinco por ciento en la economía porque muchos sectores industriales, comerciales, de servicios y financieros están muy apalancados en ese sector que creció a doble dígito en los últimos años lo cual con la caída provocó todo un frenazo en la economía. De manera paralela hubo subida de tasas de interés, de inflación, reforma tributaria y temas de corrupción, que sumados impiden un buen crecimiento por esos jinetes del apocalipsis, para Reyes, con todo y lo que pasó, el país la sacó barata porque hubo un crecimiento positivo cuando se vinieron todos esos monstruos encima.

Hoy, dijo, hay menos tasas de interés, menor inflación, están metiendo en cintura los temas de corrupción sin que dejen de reportarse otros hacia adelante, y hay una mejora transitoria en el precio del crudo, luego están disipándose las sombras que cubrieron al país y que incidieron en la desaceleración de la economía lo que no implica que cuando hay una economía que no genera oportunidades dentro del esquema legal, habrá seguramente más incentivos a ir hacia los esquemas de producción ilegal que pueden ir bajando con verdaderos incentivos que mostrara beneficios a mediano y largo plaza.

Un factor que le puede ayudar a Colombia es que las economías desarrolladas vienen creciendo muy bien porque Europa próspera a cifras del 2,2 por ciento aproximadamente, después de venir de cero por ciento, Estados Unidos lo hace por encima del tres por ciento y todo eso pasó porque tuvieron momentos muy difíciles en el pasado que les permitió hacer reformas, unas muy positivas y otras necesarias, pero no tan positivas, que de todas maneras les permitió enderezar el camino y después de ocho años lograron devolver la confianza a empresarios y consumidores para poder levantar la economía.

“Lo único cierto es que se han venido dando disrupciones políticas que por las situaciones que se vivieron en el pasado crearon estas figuras del Brexit, de Trump y de los partidos separacionistas en Europa porque un poco es el statu quo es el que se critica porque si llegamos a esos momentos malos de actividad toca criticar el famoso statu quo y decir o precisar cómo está funcionando la economía. Eso se ha trasladado a la región y por eso han venido movimientos políticos también disruptivos del statu quo y allí hay que ser muy cuidadoso porque la demagogia o el populismo debe evitarse y ser muy racional a la hora de enfrentarlo. El asunto es tan elemental como decir que se bajen los impuestos porque esto no es posible en todos lados, en Estados Unidos es viable porque ya está en la senda de aceleración de su crecimiento y eso implica mayores utilidades que compensarán esa rebaja tributaria en términos de recaudo para el gobierno y lo cierto es que Colombia todavía no está en ese punto lo cual hace que la propuesta sea demagógica que puede conducir por el contrario a un camino nocivo, parecido al que vive Italia que no quiso hacer sus reformas y hoy es la economía que menos crece dentro de la Unión Europea”, señaló el economista.

En este momento Brasil, Argentina y México van bien en su comportamiento económico y los socios comerciales de Colombia, la cuarta mejor economía de América Latina, están creciendo mejor en 2018 y el próximo año lo que debe traducirse en una mejor actividad económica en Colombia, entre otras cosas porque el país ya se dio el lapo.

Menos ingreso, menor construcción

A criterio del economista, hay dos factores que se han venido consolidando en el tema de la actividad constructora y tiene que ver en primera con una caída en el ingreso nacional a nivel general que ha limitado la capacidad de compra de los hogares lo cual explica que las ventas del sector estén contrayéndose a tasas de entre el 20 y el 30 por ciento mensual, es decir un primer factor que tiene que ver con poca demanda.

En segunda instancia, comentó el experto, hay un inventario importante que viene subiendo lo cual sumado con la contracción de la demanda generan un lento comportamiento del sector hacia adelante porque hay mucho inventario y poca demanda, es decir que no hay inicios de proyectos tan agresivamente lo que explica la dificultad de la construcción que podría recuperarse solamente hasta la segunda mitad de 2018.

Tres preguntas obligadas

Hay tres temas que generan inquietud en los actores económicos, el dólar, el petróleo y el devenir económico.

Sobre este asunto, el Economista Senior del BBVA Research Colombia, Mauricio Alberto Hernández Monsalve, dijo que habitualmente cuando el petróleo sube el dólar baja, sin embargo aclaró que pueden haber unos factores en la segunda mitad del año que pueden impulsar una subida en el tipo de cambio y tiene que ver con la Reserva Federal, FED, subiendo tasas de interés.

El BBVA cree que la FED subirá en tres oportunidades la tasa de interés y no dos como antes se creía lo cual con la reducción en la liquidez global que empieza en esa segunda mitad de 2018 impulsará el dólar nuevamente hacia niveles de 3.000 pesos a finales de este año. Esa tasa de cambio, aclaró el experto, se pone muy cerca de los niveles estructurales de la economía colombiana y no muy lejos de los puntos de equilibrio.

La subida de tasas de interés por los lados de la FED, que podrían ser medidas complementarias a las ya anunciadas para promover la competitividad y la productividad en Estados Unidos, llegarían por tal motivo mucho más rápido porque la bajada de impuestos ha impulsado la economía más allá de lo que hubiese pasado en un escenario de mayores impuestos.
“Al mismo tiempo todo esto impulsará la inflación y por lo tanto la FED tendrá que responder con mayores subidas de tasas que para este año será de tres ajustes y no de dos”, comentó Hernández.

Para el capítulo Colombia en materia de tasas de interés viene según el economista lo anterior a la FED y por eso son esperadas tres bajadas en los tipos de interés, es decir 75 puntos básicos adicionales de reducción en la tasa del Banco de la República que se harían antes de junio con lo cual la tasa quedaría en cuatro por ciento en lo que resta de julio a diciembre, incluyendo 2019.

Sobre el petróleo podrán venir reducciones que hoy está muy impulsado por la ola de frío en el hemisferio norte del mundo lo que de alguna manera es transitorio, pero hay que decir que el mayor precio de ese commoditie obedece también a algunos eventos geopolíticos en el Medio Oriente que necesariamente no pueden ser estructurales por lo que el BBVA ve el precio retrocediendo un poco con lo cual el promedio del barril de Brent se podría ubicar en 66 dólares lo cual no es malo pese a que está por debajo de los niveles actuales.

Ese precio implica un incremento del 18 por ciento a la cotización promedio de 2017, factor que estaría impulsando las cuentas fiscales a 2019, pero también la inversión en el sector minero-petrolero desde este año porque hubo eficiencias en las petroleras colombianas o con operación en el país que bajaron el costo de la producción por barril.

Bajo ese escenario no se vislumbran incrementos insostenibles en el precio del petróleo que impliquen reducciones igualmente insostenibles en el tipo de cambio lo cual sí era un agudo problema para las exportaciones industriales y agropecuarias, inconveniente que se vio cuando el dólar estaba por debajo de 2.000 pesos, un precio muy alejado del equilibrio.

El momento es ideal para diversificar exportaciones y productos de valor agregado porque el mundo está creciendo más pues se cree que este año el mundo crecerá 3,8 por ciento, una tasa que no se veía desde 2011 lo cual es catalogado de impresionante, sobre todo en Latinoamérica que está siendo liderada por Perú, Argentina y Brasil que están teniendo nuevas dinámicas positivas.

Otro aspecto a tener en cuenta es que habrá un crecimiento más homogéneo en el planeta porque por primera vez desde 2011, tanto países desarrollados como emergentes van a liderar el crecimiento.

China, concluyó, dio una buena noticia en el Congreso del Partido de gobierno, en cuanto a tener más atención a los factores estructurales, es decir reducir el endeudamiento de largo plazo y reducir las contingencias de déficit externo, aspectos que hacen más sostenible el crecimiento de China a mediano y largo plazo por lo que no se verán tasas espectaculares de dos dígitos en ese país, pero si indicadores más estables y sostenibles en el tiempo por encima del seis por ciento o muy alrededor de una tasa que impulsa materias primas y commodities de los cuales Colombia se favorece bastante a mediano y largo plazo.

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