Domingo, 15 Julio 2018 08:41

Criptomonedas, una inversión sin respaldo que puede desmoronarse

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Los economistas y expertos anotan que las únicas monedas confiables son aquellas que tienen respaldo y doliente, las virtuales, sostienen, son un juego de azar. En dos años la economía puede traer sorpresas.

Varios son los comentarios que hay sobre las llamadas criptomonedas o criptodivisas que empezaron a dar de qué hablar desde 2009 cuando apareció el Bitcoin como medio digital de intercambio. Después aparecieron otras monedas con iguales características como el Litecoin, Ethereum, Ripple y Dogecoin entre otras.

Los intentos criptoactivos tuvieron precedentes sugestivos y si bien el padre del Bitcoin es el programador australiano, Craig Wright, quien se refugiara en el seudónimo de Satoshi Nakamoto, lo único cierto es que todo empezó con un artículo del criptógrafo Dai Wei, quien habló de la posibilidad de una moneda electrónica que en su momento bautizó como b-money, ese escrito dicen los que saben, inspiró al extraño Nakamoto quien podría tener otro nombre.

Con la llegada del Bitcoin han surgido diversas corrientes de corte económico y tecnológico que atacan, cuestionan o defienden una moneda que llegó en medio de acertijos toda vez que muchos saben cómo arrancó, cómo va, pero con pronóstico reservado sobre cómo podrá terminar.

En diálogo con Diariolaeconomia.com, el analista de renta fija de Acciones y Valores, Daniel Lombana, afirmó que generalmente una moneda tiene un ente regulador detrás que muestra la seguridad que tiene esa moneda como por ejemplo el dólar estadounidense que tiene como amparo la Reserva Federal que es la entidad que pondera por el valor de esa divisa, que igual preserva la inflación y vigila la economía nacional de manera tal que el dólar puede mantener con esos blindajes su valor en el mercado.

En Colombia el Banco de la República es la entidad que emite los pesos expresados en billetes y monedas y de igual manera vela porque la moneda no pierda valor, razón por la cual y de manera permanente el Emisor mira con lupa inflación, tasa de cambio y el comportamiento económico para poder actuar en defensa del valor de la moneda nacional.

Según Lombana, en el caso del Bitcoin, esta moneda funciona con un sistema conocido como Blockchain que está muy ligado a toda la economía colaborativa que es un movimiento que se ha generado últimamente el cual es muy importante si se tiene en cuenta que es un nuevo método de guardar información razón por la cual es usado por países como Suecia y Finlandia que lo adaptaron a los menesteres de notariado, es decir que ya no hay que ir a una notaría sino que a través de sistemas electrónicos, el usuario puede almacenar toda la información de registros y todo lo que demanda trámites de notaría.

“En el caso económico, el Blockchain fue creado para darle vida a las monedas virtuales y es por eso que funciona a través de la confianza en la medida que hay registros de todas las operaciones que se hacen por parte del usuario tanto comprador como vendedor, es algo así como una partida de póker entre invidentes, quizás con alguna que con líos de visión pueda acceder a ver algo. En el Bitcoin y en las criptomonedas al final del día todos tienen que tener un registro de los movimientos porque de lor contrario alguien va a perder dinero por falta de información”, explicó el economista.

El Blockchain, dijo, funciona de una manera muy similar porque el servidor está a lo largo del planeta es decir es Islandia, Rusia, Colombia, Brasil, en África y en todos los rincones del mundo el cual tiene el registro de todas las operaciones que se van haciendo en Bitcoin y en todo ese tipo de monedas. Con el paso del tiempo, las operaciones van siendo agregadas a un listado oficial denominado minería de Bitcoin o de monedas virtuales.

Lo endeble de las criptomonedas es que no hay una entidad detrás que las regule lo que quiere decir que su precio es netamente especulativo, es decir que una persona puede en determinado día comprar muchos Bitcoin y subirles el precio y al siguiente día venderlos y bajarles la cotización lo cual implica una escala extremadamente grande, haciendo que como no hay un regulador ni un agente fiscal supervisando la moneda, llegue el momento en que el valor empiece a caer por efecto de oferta y demanda, Lo anterior teniendo en consideración que el premio que se obtiene por minar la moneda son Bitcoin gracias al aumento de la masa monetaria, pero como en todo hay saturación más tratándose de un medio lleno de especulación.

A criterio de Daniel Lombana, el Bitcoin y muchas otras monedas han sido usadas de manera interesante a través de la economía colaborativa haciendo que por ejemplo, una empresa que quiera construir un edificio o crear un producto para vender sin tener recursos, acudan a una deuda que pagan en ethereum a determinado tiempo que es un método de financiamiento muy llamativo el cual permite que la economía real sea más dinámica y en ese sentido las monedas virtuales son un instrumento muy interesante de financiación que se está dando, haciéndole competencia a los bancos tradicionales, a las cooperativas, a las financieras y a los bancos centrales como tal.

El experto dijo que así las cosas, este tipo de moneda es un sistema que bien vale la pena mirar y observar en detalle las dinámicas que está generando, pero indicó que de igual manera, por tratarse de transacciones encriptadas y de difícil rastreo, están siendo utilizadas en el mercado negro para comprar armas, para financiar redes de prostitución y para todo tipo de actividades ilegales.

“Por eso uno no sabe qué tan buenas o que tan malas son las criptomonedas porque uno está ahí en un matiz de grises sin saber en qué punto exacto se encuentra respecto a estas monedas virtuales, pero lo cierto es que no hay nadie que las pueda regular, su precio es extremadamente volátil y desde que entraron en funcionamiento sobre el Bitcoin los futuros en la Bolsa de Chicago, el precio de la divisa tiende a perder valor. Esta es una teoría que se llama expectativas racionales en economía la cual dice que el valor a futuro en un activo depende de las expectativas que se tengan sobre ese activo y de su valor actual. Si yo hoy digo que un Bitcoin vale 10.000 dólares, pero que mañana lo compro a 8.000 dólares, se puede ver que el valor futuro que amarró el precio metió ese tipo de dinero en una tendencia de desvalorización con lo cual mucha gente perdió dinero como pasa siempre con todas las burbujas que crecen exponencialmente y empiezan a perder valor hasta que explotan y luego no valen nada”, expuso el analista de renta fija de Acciones y Valores.

Por ser una burbuja que crece en precio por especulación, puede desplomarse porque un activo que vale dos centavos de dólar y a los tres años se cotiza en 20.000 dólares, es una burbuja o algo que económicamente se infla muy rápido, en este caso el Bitcoin, asunto para tener en cuenta porque históricamente las burbujas que han estado presentes en el desarrollo de la humanidad suelen explotar que es cuando el precio llega a cero, pulverizando ahorros, dinero y activos de muchísima gente que le apuesta a esas coyunturas afianzadas como todo un daño para la economía.

La crisis de 2008 claramente inició por una burbuja en el sector inmobiliario en Estados Unidos porque una casa que valía 200.000 dólares la vendieron en su momento en tres millones de dólares y al inflarse los precios, la economía no soportó los precios y las personas que habían adquirido esas casas debieron venderlas a los 200.000 dólares reales, perdiendo 2.8 millones de dólares. Con ello todas las grandes compañías que tenían títulos subyacentes sobre la deuda de esas personas que adquirieron las infladas viviendas, se vieron en dificultades hasta el punto de llegar a banca rota y desaparecer porque quienes tomaron una deuda de tres millones de dólares y se enteraron que el activo que compraron con esa acreencia costaba tan solo 200.000 dólares, entregaron la casa trasladándole la pérdida al banco que perdió 2.8 millones fomentando el efecto dominó que se hizo cada vez más y más grande.

El sabio consejo de Acciones y Valores dice que el ahorro en divisa debe hacerse en dólares, euros, yenes, yuanes, libras esterlinas o cualquier moneda que tenga respaldo de un bando central y que esté regulada. La inversión en Bitcoin, enfatizó, se hace bajo riesgo personal, pero ojalá bajo el asesoramiento o la iniciativa de un inversionista profesional que sepa a lo que se está enfrentando.

Cabe anotar que el Banco de la República tiene una guía sobre las transacciones con Bitcoin en Colombia, todo sobre su regulación, por lo que la casa de valores también recomienda buscar esa pauta y detallarla.

Las criptomonedas, comentó el experto, son un acertijo porque el tenedor finalmente no sabe para dónde va porque adolece de regulación generando los más grandes problemas, caso opuesto a una moneda con respaldo porque si se produce la quiebra de un banco central y la moneda pierde valor, entran las reservas a responder, pero si el Bitcoin se acaba no hay de donde echar mano para cubrir el patrimonio de quienes literalmente apostaron por el dinero virtual.

Con las criptomonedas no hay dueños ni bancos centrales porque el Blockchain opera a nivel mundial, pero responsables no existen. En la economía, añadió Lombana, lo único confiable es lo que está al amparo de algo.
La próxima crisis

El analista de renta fija de Acciones y Valores, Daniel Lombana, aclaró que si bien las criptomonedas pueden ser un gran dolor de cabeza en la economía mundial, lo cierto es que la causa de una gran crisis podría llegar con cargo a la hoja de balance de la Reserva Federal, a la desacumulación de activos y de igual manera por la deuda en Europa así como por la desaceleración en el crecimiento chino.

Explicó que América Latina se ubica como el último dominó de la fila porque rara vez es la causa del problema, pero paradójicamente es el bloque que cae más duro porque no cuenta con un amortiguador que los sostenga o le haga menos traumático el golpe.

Sobre los pronósticos apocalípticos del economista y ex asesor de amenazas financieras de la CIA, James Rickards, quien asegura que el próximo dos de septiembre llegará el colapso mundial de la economía, Lombana precisó que ello obedece más a una teoría conspirativa, muy parecida a la que decía que el mundo se acabaría en 2012.

Lo único cierto es que de hecho hay condiciones complejas en la economía del universo y que hacen pensar que habrá problemas tal y como se observa en la curva de rendimiento de los Estados Unidos que se tilda como el canario en la cueva de carbón según los analistas. Es por eso y viendo que los títulos del tesoro de Estados Unidos que suelen ser el activo más líquido del planeta a tal punto que determinan los tipos de interés por la oferta y la demanda de dichos papeles, se puede pensar en un devenir poco amable.

“Cuando el mercado está demandando muchos títulos de largo plazo, las tasas de interés de largo plazo empiezan a caer y ellos demandan activos de largo plazo porque ven el riesgo muy cerca y proyectan utilidades sobre liquidez en 2040 por citar un ejemplo que en 2019. En la medida que esto ocurre, las tasas de interés empiezan a ser muy similares todas y llega un punto en que las tasas de interés de largo plazo son más bajas que las de hoy, es decir me dan más plata a un año que a treinta, entonces eso ocurre por percepciones del mercado dado que hay indicadores que sí están mostrando desaceleración y acciones como los de la FED pues uno sabe que esa subida de tasas en algún momento impactarán la economía de manera negativa, lo propio sucede con la guerra comercial de Donald Trump, el hecho que haya países en Europa que todavía contemplen su salida de la Zona Euro por cuestiones nacionalistas y que la economía China esté disminuyendo el pronóstico de rendimiento para este año y el que viene, hacen prever situaciones complejas”, aseveró Lombana.

Todo un relicario de acontecimientos, escribió, hace que los inversionistas compren cada vez más fuerte en el largo plazo y en la medida en que eso ocurra, las tasas de interés empiezan a caer y la curva empieza a aplanarse hasta que eventualmente logre invertirse.

A criterio del economista, todas las crisis económicas que han ocurrido, llegan después que se aplane o se invierta la curva de rendimientos un año y medio o dos años antes de ésta. La curva de rendimiento de hoy está a niveles de la de 2005 y si va a llegar una desaceleración en el mediano plazo consideró, ésta se producirá en 2020.

Recalcó que el riesgo más fuerte que tiene el mundo actualmente tiene que ver con las políticas comerciales del Presidente de Estados Unidos porque una guerra comercial deja saldos muy adversos.

“El Presidente Trump ve el comercio como si fuera un juego de suma cero, yo le exporto diez y le importo diez, luego no hay diferencia entre nosotros, pero lo que el mandatario no ve es que el comercio no opera de esa manera sino que este tipo de operación lleva a un país lo que este no produce o no alcanza a producir, igual pasa con la oferta exportable. Al final la balanza comercial no es tanto un juego de suma cero sino de mirar el bienestar que logró entrando o sacando productos y viendo cómo está funcionando esa dinámica, aquí el cuento no es que yo le exporte diez y entonces usted me importa diez”, exteriorizó el analista de la reconocida comisionista de bolsa.

Agregó que lamentablemente el Presidente Trump no ve eso y para él, contrario a los mandatos del comercio, todo debe ser cero lo que explica porque impone aranceles altos con los países con lo que tiene déficit comercial, factor que ayudará a desacelerar la economía global tal y como pasó antes con los presidentes republicanos que finalmente fracasaron en el intento porque la fórmula no funciona.

El tema es que de México hacia abajo habrá una afectación porque al ser economías en vía de desarrollo y supremamente dependientes de los precios de las materias primas vendría un revés para considerar porque con un mundo contraído bajará la demanda de petróleo, tumbando precios en los hidrocarburos porque no habrá quien los compre y con eso llegarán líos no menores en Colombia que depende en gran medida de las exportaciones de crudo, igual pasará con el cobre en desmedro de Chile y del oro, afectando a Perú como también pasará con soya en perjuicio de Argentina y Brasil.

Allí, dijo el analista será clave tener un sólido ministro de Hacienda y un robusto Banco de la República para garantizar una adecuada política contracíclica que le ayude al país a salir del problema o a no permitir que salga tan golpeado.

“En 2014 llegó un choque inflacionario acompañado, apareció el fenómeno de El Niño, una fuerte devaluación, igual se abrió la balanza comercial de la manera en que se dio, se cayeron los términos de intercambio y fueron choques tan fuertes que llegaron los pronósticos de recesión. Muchos señalaron el 2017 como el año del caos, pero la política contracíclica del Banco de la República y la inteligente política de austeridad del gobierno fueron lo suficientemente buenas para soportar el chaparrón y aun así lograr cifras de crecimiento, eso hay que mirarlo y replicarlo ante una eventualidad”, concluyó el analista de Acciones y Valores.

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