Viernes, 08 Marzo 2019 23:25

FMI dice que Colombia avanza en recuperación pese a desaceleración global

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En su declaración final, el Fondo Monetario Internacional, FMI, que terminó una misión en Colombia, precisó que en medio de las vicisitudes, el país va encontrando caminos de recuperación.

Al cierre de una misión en donde fueron analizados varios aspectos de la economía colombiana, el Fondo Monetario Internacional, FMI, sostuvo que el país experimenta una recuperación resistente con desafíos a mediano plazo. El jefe de la Misión para Colombia, Hamid Faruqee, indicó que hay expectativa por los resultados de la ley de financiamiento, por el
impacto de la migración venezolana y por esa incertidumbre que hay en torno a las obras de infraestructura.


En opinión del FMI, la economía colombiana continúa ganando impulso a pesar de que las condiciones globales son menos favorables. Avivado por la demanda interna, se espera que el crecimiento aumente a 3,5 por ciento en 2019, beneficiándose del apoyo de las políticas, las mejores condiciones del mercado crediticio, y la recuperación de la inversión. Según el organismo, como reflejo de esta recuperación liderada por la demanda, los déficits externos se están ampliando.

El señor Faruqee explicó que el flujo migratorio sustancial desde Venezuela conlleva algunos costos de ajuste, pero sostuvo que con el tiempo conllevaría a un aumento en el producto potencial. Los desafíos fiscales crecientes, comentó, deberán afrontarse pronto, mientras que las reformas estructurales siguen siendo determinantes para darle impulso al crecimiento inclusivo y a la competitividad externa.

El ente de crédito multilateral manifestó que la recuperación de Colombia está ganando impulso a pesar de la desaceleración del crecimiento global. Apuntó que liderada por la demanda interna, la actividad económica está acelerándose en 2019.

“Se espera que el crecimiento aumente al 3,5 por ciento en comparación con el 2,7 por ciento del 2018, sustentado por el fuerte consumo privado y la largamente esperada recuperación de la inversión empresarial como consecuencia del apoyo que siguen ofreciendo las políticas. A pesar de una demanda externa más débil de lo que se esperaba, y de la volatilidad de los precios del petróleo, las resistentes perspectivas para Colombia se benefician del continuo moderado apoyo de su política monetaria, la menor carga tributaria prevista en la Ley de Financiamiento para las empresas y un mayor gasto fiscal. Los flujos migratorios substanciales desde Venezuela han aumentado la demanda, especialmente de servicios. El crecimiento del crédito, especialmente en el sector empresarial, debería mejorar de la mano de una economía en expansión. La inflación cerró el año cerca de la meta fijada por el Banco de la República y las presiones sobre los precios continúan controladas”, escribió el FMI.

Añadió que con el crecimiento impulsado por la demanda, los desequilibrios externos se están ampliando. Para la entidad, el déficit de la cuenta corriente fue del 3,8 por ciento del PIB en 2018 y es probable que los desequilibrios externos permanezcan elevados este año, puesto que la demanda interna ha impulsado las importaciones, incluso las de bienes de inversión, mientras que las exportaciones no petroleras continúan siendo lentas. Sin embargo, aduce el FMI, la cuenta corriente se ha financiado con holgura, principalmente mediante una estable inversión extranjera directa y flujos importantes de inversiones de portafolio provenientes de una base más diversificada de inversionistas extranjeros. Empero, en ausencia de medidas adicionales en materia de políticas o de un aumento en los precios del petróleo, el ajuste externo para reducir considerablemente el déficit comercial y el déficit de la cuenta corriente representarán un desafío en el mediano plazo.

Para el organismo Colombia se mantiene en el frente de la respuesta ante la severa crisis humanitaria que vive Venezuela. Destacó que más de un millón de migrantes provenientes de Venezuela residen actualmente en Colombia, mientras que muchos más han pasado por el país en tránsito o han cruzado la frontera temporalmente.

“Es digno de encomio el firme compromiso que ha asumido Colombia de brindar a estos migrantes ayuda humanitaria incluyendo servicios de salud y educación, además de otorgarles permisos de trabajo para ayudarles a integrarse a la economía. Se estima que, en el corto plazo, los correspondientes costos fiscales representarán cerca de ½ por ciento del PIB. Mirando más allá de los costos de ajuste en el corto plazo, los recientes flujos migratorios deberán aumentar en el tiempo el potencial de crecimiento de Colombia”, apuntó el FMI.

En su análisis, el FMI estima que los mayores riesgos externos pueden afectar la recuperación. El menor crecimiento global, en medio de un entorno de creciente proteccionismo, dice, supone riesgos para las exportaciones colombianas. Y agrega que aunque han disminuido las expectativas que tenía el mercado con respecto a un alza en las tasas de interés en Estados Unidos, el repentino endurecimiento de las condiciones financieras globales continúa siendo un riesgo.

Según el Fondo, en el frente doméstico, es posible que no se concrete completamente la recuperación proyectada de la inversión por parte del sector empresarial colombiano, especialmente si el gasto en infraestructura y construcción sigue siendo lento.

Un Aumento de los Desafíos Fiscales en el Horizonte

Sobre las finanzas públicas el FMI afirmó que la política fiscal deberá adoptar una orientación neutra en 2019. Expuso que en el contexto de un sólido crecimiento de la demanda interna y aumento del déficit externo, el gobierno central debería reducir el déficit fiscal a 2,4 por ciento, en línea con la regla fiscal. Fue claro al decir que si los costos fiscales, relacionados con la migración resultan mayores o más persistentes que lo esperado, se podría considerar flexibilidad en la regla a través de la cláusula de escape bajo condiciones estrictas para salvaguardar el Marco Fiscal de Mediano Plazo, MFMP. Al nivel de los gobiernos sub-nacionales, aseveró el organismo, un mayor gasto por parte de los gobiernos locales, que tienen mayor espacio fiscal debido a una menor ejecución presupuestal, podría proporcionar un estímulo que beneficiaría a la recuperación ya iniciada.

“Se aproximan mayores desafíos fiscales que requerirán esfuerzos en materia de políticas estructurales. Siendo una pieza clave dentro de los sólidos marcos de política que tiene Colombia, el MFMP incluye la meta de la regla fiscal de un déficit estructural de uno por ciento del PIB para 2022. Dentro de este marco de ajuste presupuestal, es posible que persistan por algún tiempo presiones de gasto debido a los costos fiscales relacionados con la migración. Entre tanto, la Ley de Financiamiento debería impulsar la inversión, pero puede llevar a menores ingresos a medida que entre en efecto la reducción en la carga tributaria para las empresas desde 2020 en adelante”, enfatizó el órgano multilateral de crédito.

Frente a este contexto, el FMI dijo que Colombia debería considerar la posibilidad de tomar medidas estructurales con respecto a los ingresos como al gasto, con el fin de reforzar su Marco Fiscal de Mediano Plazo. Así las cosas, un esfuerzo constante para elevar el recaudo tributario estructural crearía espacio fiscal.

Los analistas del organismo consideran que ante un ingreso tributario relativamente bajo (como porcentaje del PIB), un objetivo de mediano plazo que elevase gradualmente el recaudo tributario del gobierno central en 2-3 por ciento del PIB ayudaría a proteger los gastos claves de inversión pública y de programas sociales, a construir reservas fiscales, y a reducir la deuda pública en el mediano plazo.

Las medidas incluirían una simplificación tributaria, como, por ejemplo, la eliminación de muchos de los regímenes preferenciales para las sociedades; una ampliación de la base de las personas naturales obligadas a declarar renta e IVA, pero con atención a la progresividad y a la protección de los más vulnerables; y una mejora a la eficiencia tanto de la administración como del recaudo de los impuestos. En este punto, la misión aprueba los esfuerzos realizados por las autoridades para mejorar los sistemas informáticos, la nómina y la capacitación del personal de la DIAN.

A juicio de la misión, el énfasis en que se han empeñado las autoridades en materia de eficiencia del gasto es conveniente e importante. Deben procurarse, aseguró, mejoras en la eficiencia de gasto, en línea con las recomendaciones formuladas por la comisión del gasto, incluyendo una mejor orientación de los subsidios energéticos y una mejor selección de los proyectos financiados con inversión pública. La misión está de acuerdo con el objetivo del plan nacional de desarrollo de unificar el diseño del presupuesto para mejorar su consistencia y lograr una mayor integración de este con programas de mediano y largo plazo.

Política Monetaria Acomodaticia y Acumulación de Reservas Adecuadas

En este punto el FMI determina que la política monetaria moderadamente acomodaticia está contribuyendo a apoyar la demanda. Aseguró que se ha proyectado que la inflación cierre el 2019 en 3,2 por ciento, cerca de la meta del Banco de la República. Aunque precisó que los choques por el lado de la oferta podrían generar presiones temporales sobre los precios, la inflación del sector de los servicios, comentó, podría seguir cediendo.

“Dado que la inflación estará cerca de la meta, que las expectativas de inflación permanecen ancladas, y una brecha de producto negativa, la política monetaria debería seguir siendo acomodaticia o flexible. Si los mercados crediticios y el PIB se fortalecen acorde a lo esperado, la política monetaria podría adoptar una posición menos acomodaticia durante el segundo semestre del año”, analizó la misión.

El Alto Funcionario del FMI dogmatizó que el programa de acumulación de reservas del Banco de la República es un paso proactivo para construir colchones externos. Dijo que las reservas actuales son adecuadas, según la métrica estándar del FMI, pero tendrán que aumentar con el tiempo para que puedan amortiguar suficientemente las crecientes necesidades de financiación externa y los riesgos. Sobre este punto expresó que el mecanismo del plan, basado en el mercado, ha permitido la acumulación de US$ 1.200 millones en reservas sin alterar el buen funcionamiento del mercado de divisas, y al mismo tiempo ha permitido que la tasa de cambio flexible siga siendo la primera línea de defensa contra los choques externos. Adicionalmente, reconoció la misión, en una operación puntual en febrero, el Banco de la República compro en febrero 11 US$ 1.000 millones al ministerio de hacienda a la tasa de mercado vigente.

Otra observación del Fondo Monetario Internacional es que el Banco de la República debe continuar esterilizando la acumulación de reservas, en la medida en que sea necesario, para mantener las tasas de interés cercanas a la tasa de política, lo que será importante para mantener la inflación cerca de su meta a medida que la economía se fortalezca.

Fortalecimiento de la Estabilidad Financiera y Fomento del Crecimiento

En Colombia, dijo la misión del FMI, el ciclo crediticio debería mejorar a la par con la recuperación económica. El crecimiento del crédito, estimó, debería aumentar con la recuperación de la inversión y a medida que disminuyan los préstamos en mora. En opinión del organismo, a pesar del deterioro de la calidad de la cartera durante la primera mitad del 2018, los bancos siguen estando bien capitalizados y con provisiones estables, demostrando una mayor voluntad de seguir otorgando créditos.

“Dada la elevada proporción de préstamos en mora, el supervisor financiero (SFC) debe permanecer alerta y en actitud proactiva para asegurar que los activos problemáticos continúen respaldados por provisiones adecuadas. La SFC está comprometida a continuar monitoreando de cerca el portafolio de créditos modificados con el fin de evitar que se acumule un exceso de riesgo crediticio”, reza el documento del FMI.

Los esfuerzos continuos de las autoridades por fortalecer la estabilidad financiera y mejorar aún más el marco regulatorio son bien recibidos. La Superintendencia Financiera de Colombia presentó un nuevo cronograma para la aplicación de la Ley de Conglomerados y los estándares de capital de Basilea III. La misión apoya el cronograma de las autoridades y enfatiza la importancia de cumplirlos. El plan de introducir gradualmente las reservas de capital adicionales durante un período de cuatro años es apropiado y debería evitar cuellos de botella en la oferta de créditos, aumentando a su vez la estabilidad financiera. Dados los cambios que se llevaran a cambio a la definición de los coeficientes de adecuación de capital en 2020, y si bien la introducción de reservas de capital adicionales será gradual, sería apropiado una vigilancia aun mayor por parte del ente supervisor durante este periodo de transición.

El FMI puntualiza que se requieren reformas estructurales para promover el crecimiento incluyente y mejorar la competitividad externa. Colombia, dijo, ha logrado avances importantes en los últimos quince años en materia de reducción de la pobreza y la desigualdad. Una política de subsidios mejor dirigida y la implementación de recomendaciones anteriores, tales como cerrar la brecha de la infraestructura y reducir los desfases en materia de competencias profesionales podrían ayudar a consolidar los logros sociales.

Finalmente la misión afirmó que el énfasis en el emprendimiento y en mejorar el entorno comercial cobra renovada importancia dada la necesidad de fortalecer la competitividad externa. Agregó que fortalecer el estado de derecho y la reducción de la corrupción también constituye un desafío importante. Apropiadamente, conceptuó, el plan nacional de desarrollo identifica muchos de estos temas, proporcionando una hoja de ruta estratégica para las reformas, las cuales están dirigidas a luchar contra la informalidad, mejorar la eficiencia y a aumentar la productividad. Además, expuso, sigue siendo crucial una reforma pensional que mejore la progresividad y la cobertura y a la vez garantice la sostenibilidad de los beneficios pensionales.

Al retomar el tema regional y de vecindario, el FMI estimó que ante el excepcional shock migratorio de Venezuela, se podría invocar la cláusula de escape de la regla fiscal si están bien definidos el detonante, las desviaciones y correcciones que de ella se derivan. En ese caso, explicó, la cláusula de escape podría invocarse para hacer frente a los costos fiscales correspondientes al shock migratorio. Las desviaciones, en su consideración, deberían ser temporales y consecuentes con estos costos. Así mismo, las desviaciones de la regla deben ser complementadas con un plan bien definido, el cual especifique las medidas fiscales necesarias para retornar a la senda de déficit estipulada por la regla luego de unos pocos años.

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