Sábado, 14 Octubre 2017 02:22

Inter-Alemana, una empresa que le importa a la construcción

Esta ferretería con pasado en el municipio de Gigante les enseñó a los opitas que quien persevera alcanza y que el dinero está hecho para quien trabaja, es tozudo y no deja de producir ideas.

Por 

Hace 35 años, a orillas del río Magdalena, entre la cordillera occidental y el cerro de Matambo en Gigante, Huila, vio la luz de la vida empresarial la ferretería Inter-Alemana, una comercializadora que decidió darle todo tipo de soluciones al exigente sector de la construcción, razón por la cual exploró mercados en el lejano oriente hasta afianzar, no solo una marca, sino todo un emporio de materiales, acabados, materias primas, grifería, lujos y todo lo que demanda una vivienda de verdadera calidad.

En plena década muerta de los años ochenta, cuando los mercados parecían estancarse o desplomarse y la economía nacional así como la regional no arrancaban debido al terrible endeudamiento, a un déficit fiscal que daba ganas de llorar más si se tienen en cuenta esas amargas volatilidades en la inflación y en el precio de la divisa, un hombre con sed de triunfo, temeroso de Dios y quizás tocado por él se disponía a poner el case inicial para erigir una empresa que por la coyuntura, posiblemente no iba a tener mayor futuro, pero que debido a la tozudez de su fundador mostró de qué está hecha la gloria.

No importó la crisis mexicana, los comienzos de una gran depresión en las variables económicas que finalmente le abrió la puerta a la década perdida para dar un paso hacia adelante y lograr llegar al puerto del triunfo. Así se puede resumir lo que hizo el mentor de Inter-Alemana que aprendió a ver oportunidades en la adversidad y a sustentar aquel viejo adagio, “Al que le van a dar le guardan”.

En diálogo con Diariolaeconomia.com, el Gerente de Inter-Alemana, Dairo Basto Falla, aseguró que los comienzos de la empresa fueron complejos, pero destacó que gracias a la persistencia, la verticalidad, la calidad y el cumplimiento fue posible llegar al pedestal de prestigio, a ese olimpo del éxito que solo se gana y se alcanza con trabajo, responsabilidad y obviamente sin desfallecer.

Aclaró que si bien en 1983 había mucha incertidumbre y líos con la competencia desleal, esta última era mucho más llevable que la de hoy con lo cual se podía emprender y pensar en el cumplimiento de las metas en el corto, mediano y largo plazo. Aseguró que a juzgar por la realidad de la economía colombiana, se puede asegurar que el país tocó fondo, sin que este dictamen quiera hacerle apología al pesimismo, ni más faltaba.

“Lo que pasa hoy no lo digo yo, lo dicen las grandes empresas y es que lamentablemente en Colombia vamos rumbo al abismo y es que hay casos en los cuales las ventas se han caído a tasas del 20, 30 y hasta cuarenta por ciento. Nosotros por fortuna tratamos de estabilizarnos y es por ello que nuestro descenso es del 1,6 por ciento. Una de nuestras premisas es la importación de mercancías y por ello traemos materiales de Corea, de Indonesia, de China, la India, Singapur, Perú, Argentina, México, España, Estados Unidos, Italia, y Brasil entre otros países que despachan lo mejor de sus empresas para Colombia y esa precisamente ha sido una de las fortalezas. Con el incremento del dólar las cosas no son tan fáciles, sin embargo hay dumping para ciertos productos lo cual hace que la economía tenga dificultades y pocas perspectivas de crecimiento porque la curva va a la inversa”, declaró el señor Basto Falla.

A Inter-Alemana van presidentes de empresas y gerentes de renombradas compañías que tiempo atrás ignoraban en dónde quedaba el departamento del Huila, pero hoy quieren saber el porqué de las cosas, entre ellas el buen comportamiento de la prestigiosa importadora. Al ser un hombre frentero y sin subterfugios de por medio, anotó que es apenas coherente que una política mal aplicada o manejada hace que un país sucumba.

El empresariado no tiene ánimo y mira opciones

Por ser una empresa referente de la economía regional, don Dairo asegura que la situación en Colombia es tan difícil que ya muchos optaron por cerrar porque decidieron llevar sus inversiones al exterior en donde hay franquicias de 300, 500 y mil millones de pesos convertidos a dólar para trabajar con rentabilidad y tranquilidad contractual porque Colombia se acuesta con unas normas o dispensas para los empresarios y amanece con otras.

Agregó que la situación es tan apremiante que hay personas que compraron empresas en el extranjero por un millón de dólares porque saben que hay margen de ganancia, pero manifestó que tiene sus reservas por el 2018 porque hay mucho pesimismo pues considera que las políticas económicas del actual gobierno son muy regulares por no decir que pésimas.

Sobre la pasada reforma tributaria, el Gerente de Inter-Alemana aseguró que el país quedó golpeado y muy sensible por los efectos del IVA del 19 por ciento y por otras medidas que castigaron la dinámica empresarial, quitándole ánimo a las compras y haciendo pensar que viene otra reforma tributaria, decisión que sería letal toda vez que pondría en calzas prietas a quienes erigen empresa, producen riqueza y generan empleo. Una medida de esas, apuntó, legitimaría aún más los negocios informales y en particular aquellos que todo lo pueden vender a mil o a 5.000 pesos.

Lamentó que el gobierno no le ponga control a los negocios leoninos e irregulares que evaden tributos y le dan a los colombianos unas mercancías que no tienen ni siquiera la denominación de origen, intuyendo que viene de China.

En el tema China, el empresario dijo que con este monstruo de oriente hay que tener cuidado a la hora de negociar porque es usual que una firma occidental compre un producto y le entreguen otro, luego esos trucos y esas trampas van brindando enseñanzas para cerrar buenos tratos a tal punto que las grandes marcas del mundo están instaladas en ese país milenario.

“Cuando uno conoce los procesos y algunos secretos puede importar con tranquilidad porque indiscutiblemente el mercado que marca la pauta mundial es el de China pues no en vano los que saben de economía aseguran que próximamente China será la próxima potencia en el globo, y como van las cosas ese argumento tiene mucha validez”, expuso Dairo Basto Falla.

Consideró que importar de China, en donde hay de todo, puede ser un negocio rentable porque traer mercancías del lejano oriente deja un interesante margen de utilidad aun después de pagar fletes, impuestos y transporte.

En opinión del empresario, si hay una iniciativa para modificar los tributos, en los primero que habría que pensar sería en bajar la tarifa del IVA que quedó muy alta provocando una reacción inmediata en las ventas y un consecuente enfriamiento de la economía. Dijo que los empresarios de hoy necesitan mucho oxígeno porque el ejecutivo optó por ahorcar a los que tributan y operan al amparo de la legalidad como si se tratara de una plaga o un mal al que se debe exterminar.

Un impuesto que mereció toda la crítica del empresario fue el que el gobierno jamás supo definir por cuanto jamás se supo si había impuesto de riqueza o de pobreza que se lleva muchísima plata de los contribuyentes normales que generalmente suelen desprenderse de sesenta millones de pesos sin contar con el aporte de las multinacionales.

En esto, preció, hay un error monumental también porque en Colombia hay en promedio unas 10.000 empresas grandes y el gobierno de manera indolente no se preocupó por el futuro del país y ahora que les llegó la angustia a quienes manejan la economía no hay nada que hacer porque todo está firmado y la marcha atrás no sirve.

“Aquí se paga impuesto por todo, tenemos un gobierno alcabalero y tenemos una Dirección de Impuestos que acaba empresas por errores mínimos en lugar de ayudar a muchas factorías con recursos de verdadero fomento para que estas fábricas resurjan y le garanticen generación de empleo y de riqueza al mismo gobierno, pero eso lamentablemente no pasa en este país”, subrayó.

La situación del país ha hecho que la calidad de vida se pierda y con ella la construcción de calidad porque hoy hay soluciones de 32 metros cuadrados para cinco personas las cuales a la hora de dormir, prácticamente, sueñan con lo mismo.
Sobre la construcción en Neiva, Basto Falla indicó que la actividad perdió dinamismo y destacó que algunas constructoras que tienen su origen en Bogotá han quedado mal con los pagos a los ferreteros, a quienes muchos les adeudan hasta la camisa.

Es tan eficiente Inter-Alemana que la firma se da el lujo de venderles a las grandes superficies algunos materiales que estas no tienen o que agotaron y que encuentran en la afamada Ferretería e importadora pagando al día y de contado. Dijo que el comercio de gran formato contrario a lo que muchos pensaban, no acabó con las empresas tradicionales pues por el contrario las potenció y las obligó a mejorar y a fortalecerse más.

Al abordar el tema ineludible de la burbuja inmobiliaria, el empresario dijo de manera enfática que ésta ya se está viendo y aseguró que hay incertidumbre por lo que pueda pasar a futuro en vista que podría replicar en Colombia lo que aconteció en España y en Italia en donde adelantaron dos y tres años de construcción y después vino la debacle.

“Aquí ya se está presentando el fenómeno porque hay mucho apartamento, un buen inventario de casas y muchas oficinas que están en venta, pero no hay quien las compre. La Cámara de Comercio habló de un número significativo de empresas que habían colapsado, que ya no están trabajando por múltiples razones haciendo que la economía sufra y ese es el termómetro del país. Es por eso que las grandes empresas ya advierten y recomiendan no dar crédito, pedir lo justo y morigerar los gastos porque se ven nubarrones muy negros en el horizonte”, aseveró Basto.

Inter-Alemana, una empresa ganadora

Cabe precisar que Inter-Alemana fue una empresa que nació con estrella y dueña sin igual de un rotundo éxito. Sus ventas y su dinámica creció después de que entrara en operación la nueva sede de la Calle quinta con carrera Cuarta en el centro de Neiva en donde fue posible duplicar las ventas e inclusive hubo momentos en las que los despachos se triplicaron.

Para este hombre trabajador y con un admirable olfato para los negocios su dicha debería ser la fiesta de los demás, pero cuestionó que varios actores importantes del sector real de la economía estén cerrando sus puertas definitivamente por esa asfixia del gobierno, y sobre eso hay consenso.

El empresario reconoció que el impuesto adicional del tres por ciento mató a los comerciantes porque son pagos adicionales que les restan utilidades a los empresarios los cuales se aburrieron a tal punto que no pocos han salido del país. Quienes fueron empresarios en Neiva hoy educan tranquilamente a sus hijos en el extranjero y viven con toda la tranquilidad porque a donde quiera que van encuentran estabilidad en las reglas de juego y manera de crecer.

“En mis 34 años de empresario y de viajar por todo el mundo uno aprende muchas cosas, pero es muy preocupante y muy triste que un país con tanto potencial se esté acabando por culpa de un mal gobierno”, sostuvo.

Con su mirada fija y siempre atenta, cayó por unos instantes tras escuchar la pregunta formulada casi sobre el final de la charla. ¿Si el problema se agudiza y le toca pensar en algún destino, usted se va? De inmediato dijo que emigrar no es tan fácil más teniendo en cuenta el nivel de las inversiones, dejando claro que ya muchos están haciendo inyecciones de capital en otras partes de América Latina o de Estados Unidos para que no ocurra lo de Venezuela o lo de Cuba . “La verdad no se descarta la posibilidad de salir, claro que sí, en momentos de dificultad hay que mirar opciones”.

Aseguró que la gran culpa de la postración del país es de los mismos nacionales que ejercen el derecho al voto de manera irresponsable porque siguen en la tónica de legitimar mandatos precarios que suben y producen afectación en los empresarios, en los productores y en todo lo que se mueve de manera legítima.

El empresario Dairo Basto Falla dijo que la empresa que hoy comanda de tan buena forma es un favor que le agradece a Dios y a personas muy buenas como don Octavio Manrique ya fallecido así como a la señora Ninfa quienes le enseñaron sobre valores y principios.

El bueno de don Octavio, recuerda Basto Falla, le decía que se dejara ayudar hasta que pudiera sostenerse por sí mismo y así lo hizo el hoy admirado importador. Fue tan grande la inyección de bondad, amor, respeto y consideración que canalizó don Dairo que hoy de sus utilidades salen recursos para ayudar a las personas con todo tipo de discapacidad física o mental.

A este opita buena persona y generoso no le da pena recordar su pasado y revela de manera jocosa que conoció la pobreza en tercera dimensión. “A mi muchas veces en los campos me regalaron para la alimentación porque no había plata. Yo estudie muy poco y lo hice becado con algún estrés porque para mantener la beca tenía que ocupar el primer o segundo lugar pues de lo contrario perdía ese beneficio”.

Don Lisandro Basto y la respetadísima señora Lourdes Falla quienes dejaron este mundo fueron los padres del señor Dairo y de igual manera, muy a pesar de su pobreza y de su condición de familia humilde supieron dejar como enorme legado el saber trabajar, el honrar los mandatos y protocolos de honestidad y transparencia como también de respeto por el prójimo.

Cuando don Dairo trajo el nuevo formato de ferretería de Singapur que lo catapultó como número uno en las ventas y el modelo de mostrar en todo el país, pensó sin vacilar en sus amados padres y en los amigos de verdad que supieron dar el espaldarazo a unas ideas y a un don que ya de joven dejaba notar el empresario.

Si algo caracteriza a Colombia es esa capacidad de resiliencia y de optimismo que finalmente no ha dejado que el país caiga de bruces de manera categórica. Recalcó que hablar de la realidad del país no quiere decir que sea pesimista ya que cree en la capacidad de trabajo de los colombianos, en la innovación, en la inteligencia de los nacionales y en el empuje, mixtura que hace pensar que muy pronto habrá una salida a tantos líos para crecer y progresar ojalá de manera perenne.

Dairo Basto Falla, el Gerente de Inter-Alemana tiene sus años encima, pero con un espíritu muy joven asegura que entre más viejo lo vean, más ideas y más capacidad de trabajar tiene porque tiene claro que nació para ser el mejor. Dijo que en Colombia debería consultarse, como pasa en China o en Japón, a las personas de ochenta y noventa años para las grandes decisiones, pero lamentó que en la sociedad colombiana una persona con más de cuarenta años ya no sirve y lo dejan de lado a su suerte y en medio de la indiferencia.

Afirmó con pesar que Colombia ha perdido grandes oportunidades productivas y de intercambio por preferir ese espíritu politiquero que es el que al final del día arrasa con todo, es decir con trabajo, con gestiones, con muy buenas intenciones y hasta con sueños.

Al interior de Inter-Alemana se puede observar un ambiente muy grato de trabajo en donde los odios y desencuentros no tienen cabida, de igual manera no hay vicios ni dinero mal habido.

“Nosotros no les vendemos a los municipios, tampoco a los institutos descentralizados ni a la Gobernación porque para hacer esas ventas hay que hacer trampa a tal punto que son negocios en los cuales se entregan seis mulas de mercancías cuando pagaron doce, es decir un mundo de dolo y mala fe que no puede dañar una imagen y una empresa hecha a punta de sacrificio y honradez”, afirmó.

En el calor intenso de Neiva quedó un amigo y todo un paradigma de empresa, honorabilidad y sensatez. Allí en esa bonita ciudad dejamos una visita pendiente porque los empresarios que hacen patria con su voto de confianza y apuesta de progreso merecen que volvamos a saludarlos con aprecio y un sentido de admiración que debería aplicar en todas las esferas políticas, económicas y de gobierno, pero que para este caso es indudablemente el activo más importante de Inter-Alemana en donde se piensa y se proyecta en grande amen de las vicisitudes o de las épocas vengan como vengan.