Viernes, 15 Junio 2018 18:35

Arpro, una constructora de moda, con tecnología y mucha innovación

La empresa ahora utiliza planos digitalizados que permiten mayor precisión, celeridad y calidad en las obras que construye. Soluciones más que a la mano.

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La historia de Arpro tiene sus orígenes en 1978 cuando desde la construcción que venía en pleno auge y vislumbraba un potencial por los nuevos entornos adaptables en la globalización de la economía, se hacía necesario erigir una empresa capaz de concebir, desarrollar, gestionar y diseñar espacios inmobiliarios sobre pilares de innovación y con un férreo compromiso con las más revolucionarias tecnologías del sector.

Hoy la constructora Arpro afianzó nombre y confianza, al lograr construir obras de gran relieve y un prestigio que la ubica en ese olimpo exclusivo de la excelencia, no en vano acopia elevados estándares de calidad, seguridad y gestión ambiental en todos los proyectos que establece.

En sus cuarenta años de grata existencia, Arpro consolidó portafolio, perfección y exquisitez factores que estrecharon su relación con los clientes ya que la firma entregó para fortuna del país novedosos proyectos y toda una transformación de espacios que fueron posibles por toda esas metodologías innovadoras y vanguardistas que finalmente lograron dejar una bienaventurada estela que hoy le otorga esa responsabilidad y ese honor de proyectarse como indiscutida líder de la industria de la construcción.

La Gerente General de Arpro, Claudia Samper, destacó que una de las grandes cualidades de la empresa es la innovación toda vez que la firma tuvo la fortuna de involucrar buenas prácticas de construcción y de aprender de los mejores, asunto muy literal por cuanto en el proyecto Arpro existe la alianza con una compañía canadiense que permitió traer esas prácticas y el conocimiento técnico, aspectos que fueron involucrados en todas las obras que desarrolla la empresa.

Agregó que todo ese compendio de innovación y tecnología ha permitido contar con una generación de ingenieros y arquitectos jóvenes hoy vinculados a Arpro, que ayudaron a llevar ese aprendizaje en todas las instancias de la compañía.

Es tan de punta la tecnología en la constructora que hoy los planos debajo del brazo en edificación quedaron en el recuerdo porque la firma decidió apostarles decididamente a las salas digitales de desarrollo que fueron una iniciativa de los ingenieros de la compañía, herramienta que es utilizada por todos los que hacen parte de una obra.

“Uno tendría como primera sensación que son los profesionales más jóvenes quienes usan esos planos y resulta que no porque cuando llegué a la empresa lo primero que vi fue a maestro con los contratistas entrando a la sala digital y accediendo a los planos, que hoy en número son cuantiosos y que como meta busca superar los 20.000. Allí el profesional de obra busca fácilmente en una lista cual es la especialidad que quiere ver, entra al sistema y llega al punto que le interesa lo cual es muy emocionante. Hoy todos nuestros maestros de obra llevan su carriel en donde portan su Ipad, teniendo los planos en su pantalla, haciendo todo más versátil y permitiendo interactuar en favor de la celeridad que demandan los trabajos lo cual cambia la cultura y la traslada a una cultura de calidad”, declaró la señora Samper.

Dentro de esa nueva cultura hay enormes ventajas competitivas y de calidad si se tiene en cuenta que los constructores van a tener posibilidad de acceder a planos actualizados, a pasos con menos reprocesos porque fue muy usual en construcción la presencia de nuevos planos sin que nadie de los que ejecutan obras supiera.

Con los planos virtuales o puestos en computador la organización es mucho más horizontal y que las personas se sientan más importantes, además que el innovador sistema hace que todos en la empresa estén mucho más comprometidos con la calidad.

La adaptación de la sala digital demanda más disciplina y compromiso que gasto en vista que adecuar la sala puede costar diez millones de pesos, pero el verdadero valor está, recalcó, en cambiar la cultura, cumplir los procesos para que al final la empresa tenga el personal más feliz.

Los planos que se diseñan en computador tienen una serie de valores agregados tales como precisión, disminución de los errores y de los reprocesos, manejo de medio ambiente y un importante ahorro porque los costos en copias de un proyecto tradicional eran enormes.

“Algo que nos honra mucho es que hace menos de un mes la empresa salió favorecida o escogida para construir la nueva sede corporativa de Cine Colombia que resulta como una joya para nosotros por todo el componente tecnológico. En el país nadie había hecho una obra así y por eso tenemos un gran reto porque tendremos lo mejor de la tecnología, resolviendo inconvenientes y encontrando salidas en plano.

Cuando se hace un modelo en tres dimensiones para construcción la parte que desarrollan los ingenieros y los arquitectos se conoce como LOD o Nivel de Diseño 300. Al ser pionera, la empresa tomó ese modelo y lo llevó a Nivel de Desarrollo de Construcción conocido como LOD 400 y con ello fue posible encontrar soluciones para los detalles en particular lo cual permite resolver desde antes de iniciar la obra, evitando que muchas funciones se encuentren.

El asunto es más que conveniente porque los edificios tienen una gran complejidad por cuanto las normas de seguridad humana son mejores y por ello hay que estar muy bien coordinado.

La Gerente de Arpro explicó que en algunas partes del mundo están utilizando esos modelos para la operación y el mantenimiento de los edificios y por ello el administrador de una propiedad horizontal o de un edificio potente, recibe el modelo que dice acertadamente qué tipo de reparación demanda el inmueble.

El llamado LOD 500 se impone en esta construcción porque justamente una de las exigencias de Cine Colombia es entregar el edificio en planos multidimensionales en donde el propietario al contar con ellos podrá administrar técnicamente el activo que no perderá valor porque siempre estará cuidado y sometido a todo tipo de mantenimiento porque quienes pagaron por la obra cuentan con la ficha técnica de ésta, pudiendo tener información pormenorizada de la función ejecutada.

Esto, recalcó, no se había hecho, pero en buena hora el país lo experimentará con la construcción de la nueva sede administrativa de Cine Colombia.

POT, una ilusión para mejorar en suelo disponible

Uno de los grandes líos de las constructoras del país es que la oferta de suelo disponible para construir se fue agotando, verbigracia, Bogotá y Medellín, haciendo que las empresas demanden de los gobiernos nacional y distrital, una salida para despejar dudas y darle rienda suelta a una actividad que está asociada al progreso y al cambio urbano que van teniendo las ciudades.

La Gerente de Arpro señaló que en este aspecto hay mucha ilusión porque los procesos de habilitación de suelo son generalmente difíciles porque dependen de la paciencia, de la concertación con las comunidades y de los tramites que exige el ir a las autoridades ambientales como la CAR y el Concejo para el capítulo Bogotá.

Samper sostuvo que para los constructores ha resultado frustrante la expectativa ya por varios años del nuevo Plan de Ordenamiento Territorial, POT, en vista que este no se ha podido cristalizar por lo que están puestas todas las esperanzas en la actual administración para que todo salga adelante y así poder producir esa carta de navegación que es tan importante.

A criterio suyo, el peor escenario para todos los municipios porque no se trata solamente de dificultades en Bogotá o en Medellín es que se mantenga esa carencia de decisiones en favor del desarrollo porque finalmente con un POT actualizado, moderno y a la mano, hay una hoja de ruta para crecer y brindar garantías.

Como para no perder ese matiz complejo que ha puesto un sello en Colombia, los planes de ordenamiento territorial, igual están marcados en algunos municipios por la corrupción porque han sido puestos los intereses particulares por encima de los fundamentales, es decir unos que vulneran las directrices ecológicas, ambientales, sociales y económicas.

“Es una lástima ver que esos procesos se hayan visto tan frustrados, pero igual me asombra que en donde las cosas se han hecho bien en el tema POT, las ciudades han dado ese salto de calidad y mejoras en calidad de vida demostrando que con voluntad todo es posible, empero reitero, hay otras regiones o capitales en donde este anhelado plan sigue de tumbo en tumbo”, apuntó la Gerente de Arpro.

El POT ha resultado toda una dicotomía, un acertijo y una carrera larga por acabar con la incertidumbre ya que cuando se empezaba a entender, el proyecto colapsó y con la llegada del decreto 562 llegó la disputa, la querella y el desencuentro, este también cae y una política pública que debería ser prenda de garantía mutó en una serie de acertijos que redundó en una colcha de retazos, nada uniforme en donde los cambios normativos van y vienen sin constancia alguna poniéndole palos en la rueda a la continuidad de la política urbana generando detrimento para la capital y otras ciudades en varios aspectos.

Los fundadores de Arpro, los reconocidos, José Carlos Matamala y Nayib Neme, del el reconocido y admirable Grupo Chaid Neme Hermanos, tuvieron claro desde sus cuitas que el principal activo y el llamado a preservar era el de la confiabilidad, sin dejar de lado credibilidad, calidad y probidad. El voto fue tan contundente que a la fecha la constructora, así como las empresas que articulan el conglomerado, son sinónimo de honorabilidad, señorío y grandeza.

“Al final toda la empresa tiene como eje transversal el cuidado total de los aspectos técnicos y sociales porque nosotros somos de los pocos que buscamos la excelencia técnica, pero de manera paralela afinamos el plan de atención social y como se puede observar, en Arpro hay un equipo permanente las 24 horas para adelantar trabajo social lo cual va desde lo más básico hasta temas complejos que al ser atendidos permiten una mejor convivencia con todo el vecindario de las obras”, explicó Claudia Samper.

En opinión de la Gerente, en Arpro hay optimismo por el devenir económico porque se espera un ciclo económico ascendente más teniendo en cuenta que el grupo reportó buena dinámica pese a la coyuntura electoral. El grupo empezó el año con inventario en estrato seis y sin la necesidad de aplicar descuentos irracionales, logró bajar ese inventario casi a cero, a lo cual se sumó la llegada de nuevos negocios y una mejora ostensible en la curva de rendimiento.

A hoy es visible que se respira un aire mucho más fresco en las empresas y sin duda con la baja en las tasas de interés, empieza a notarse una leve recuperación en la confianza de los consumidores, lo que resulta muy reconfortante.

Dentro de los nuevos puntos a favor está la transferencia de conocimiento y prevención, razón por la cual el grupo aprendió a hacer análisis de riesgo de manera aplicada para poder tener una lectura muy acertada de los comportamientos económicos, de los mercados y del manejo de los negocios dentro de lo cual están las pólizas y todo el blindaje al que invita todo lo relacionado con buenas prácticas empresariales.

Dijo que la construcción como gremio tiene hacer grandes esfuerzos en innovación, en buenas prácticas y en relacionamiento con el medio ambiente, en lo que ha habido un avance importante. Igual consideró vital sacar provecho de los incentivos que vienen desde el gobierno para proyectos que tengan altos estándares medioambientales que según la norma estarían exentos de algunas tarifas impositivas.

Otro reto para el sector de la construcción está por el lado de la formalización para evitar casos como el del conjunto de apartamentos Space en Medellín, los líos de construcción en Cartagena en donde no había ni siquiera licencias y una serie de inconvenientes en donde se ven comprometidos la vida y el patrimonio de las personas que confiadamente compran viviendas, apartamentos y soluciones inmobiliarias.

Lo anterior muestra que hay que vigilar más, regular el mercado y controlar las empresas y así mismo que las empresas afinen en sus controles internos, como ya pasa, y así sacar algunos personajes del mercado para restarle o quitarle el factor riesgo en la construcción lo cual hace parte de ir derecho y al amparo de la institucionalidad y de la misma Constitución porque los colombianos y los seres humanos como tal tienen derechos que no pueden ser expuestos o vulnerados por descuido o irresponsabilidad.