Miércoles, 16 Agosto 2017 14:22

Fusiones y adquisiciones una jugada clave en las empresas familiares

El 70 por ciento de las empresas en el país son familiares, el 30 por ciento continúan siéndolo hasta la segunda generación y sólo el 13 por ciento hasta la tercera.

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Durante la última década Colombia ha experimentado un auge en el ámbito de las fusiones y adquisiciones debido a la apertura de mercados internacionales y el fenómeno de la globalización, factores que han reforzado la competencia a la que se enfrentan las empresas nacionales, sobre todo las empresas familiares, que entran a competir en recursos, productividad y capacidad tecnológica con grandes gigantes extranjeros.

Las fusiones y adquisiciones, particularmente las que involucran inyección de capital extranjero en empresas familiares colombianas, se dan generalmente por tres factores comunes en el país y están relacionadas con la limitación de la empresa local para acceder a recursos financieros que le permitan implementar planes de crecimiento e innovación que puedan hacerla más competitiva en un mundo globalizado,

De igual manera por el interés de los inversionistas internacionales que ven oportunidades de negocio en países emergentes ofreciendo opciones atractivas de liquidez a los accionistas de las empresas familiares colombianas, y por último, a las dificultades que se presentan en la sucesión de empresas familiares a una nueva generación, fenómeno que se ha incrementado recientemente con los llamados millenials que se caracterizan por quererse diferenciar de la institucionalidad tradicional.

Según un estudio de la Superintendencia de Sociedades en Colombia hecho en 2016, el 70 por ciento de las empresas en el país son familiares, el 30 por ciento continuarán siéndolo hasta la segunda generación y sólo el 13 por ciento hasta la tercera.

De acuerdo con la experiencia internacional, y es un fenómeno común en Colombia, más de la mitad de los dueños de este tipo de negocios familiares tiene intenciones de vender sus empresas o conseguir un socio estratégico internacional en el mediano o largo plazo, sin embargo, pocos cuentan con el conocimiento o la experiencia para llevar a cabo con éxito este tipo de operaciones. Lo anterior sumado a que muchas veces el proceso de venta de una empresa familiar tiene un gran componente sentimental y emocional para los integrantes de la familia, lo hacen más complejo.

Para Ana Cristina Jaramillo, socia líder del área de fusiones y adquisiciones (M&A), de la firma legal Norton Rose Fulbright, presente en Colombia desde 2010, las empresas familiares colombianas en busca de capitales extranjeros tienen grandes oportunidades en el mercado internacional y son altamente apetecidas por los inversionistas extranjeros.

Generalmente los colombianos dueños de las grandes empresas familiares que reciben inversión extranjera o enajenan el 100% de su participación, tienen cierto temor hacia el cambio, se preocupan inmensamente por el futuro de sus empleados, de sus aliados comerciales y el de los miembros de la familia que participan activamente en la actividad empresarial. La clave para superar esta barrera es asesorarse de profesionales experimentados en las áreas financieras y legales que hacen más sencilla y confiable la transición.

Los procesos de fusiones y adquisiciones en Colombia han implementado su práctica basada en la experiencia y mecánica de estas operaciones en los grandes mercados internacionales como Nueva York o Londres, incluyendo el uso de documentos legales extensos y complejos típicos de estas jurisdicciones, por lo tanto, es importante, al momento de iniciar un proceso de enajenación; contar con una asesoría legal de primer nivel, con presencia y experiencia internacional, que facilitará significativamente el proceso y podrá dar a los miembros de la empresa familiar la confianza, asesoría y acompañamiento que necesitan.

Para la empresa familiar el proceso comienza con la valoración de la factoría y las negociaciones económicas, donde las bancas de inversión y los asesores financieros especializados pueden hacer una gran diferencia. Desde el punto de vista legal, el proceso continúa con poner en orden sus asuntos legales incluyendo regulatorios, corporativos, laborales, tributarios, comerciales y financieros, así como la negociación de innumerables documentos jurídicos que pueden ser un poco agobiantes para los hombres y mujeres que han dedicado sus días a hacer negocios y no documentos legales.

“Los negocios familiares en Colombia han sido y seguirán siendo un objetivo atractivo para los inversionistas intencionales, quienes con músculo financiero, estandarización de procesos, administraciones profesionales, economías de escala y experiencia internacional pueden marcar una diferencia en el futuro de estas empresas”, puntualizó Jaramillo, socia de Norton Rose Fulbright.

Por último, a juicio de Jaramillo, para las empresas familiares y sus integrantes es fundamental ser paciente ante un proceso de venta o vinculación de un socio estratégico, la negociaciones, la cantidad de requerimientos y condiciones que surgen son extensas y demoradas, por lo que se debe contar con el tiempo, paciencia y adecuada asesoría para cerrarlos con éxito.

Norton Rose Fulbright es un Firma internacional de abogados con presencia en Colombia desde 2010. Provee servicios legales integrales a grandes compañías e instituciones financieras. Tiene más de 4000 abogados localizados en más de 59 ciudades de Europa, Estados Unidos, Canadá, Latinoamérica, Asia, Australia, África, Medio Oriente y Asia Central. Es reconocido por su enfoque industrial, fuertes en los principales sectores de la economía: instituciones financieras, energía, infraestructura, minería, transporte y tecnología y ciencias de la vida y la salud.