Martes, 26 Julio 2016 20:52

Si a la paz, pero hay que ser conscientes de lo que se firma en la Habana

Para que esta paz sea duradera deben estar involucrados todos los demás grupos insurgentes y actores del conflicto porque puede suceder que los miembros insurgentes inconformes con los acuerdos lo que hagan sea cambiarse de brazalete.

Por 

 

Juan Carlos Rodríguez Esparza
Director Ejecutivo Acipet

La infraestructura de los hidrocarburos ha sido golpeada fuertemente por los grupos al margen de la ley durante más de tres décadas y ha estado en medio del conflicto armado del país, dadas las características propias de la industria que se ha desarrollado en estas zonas de alta complejidad en seguridad.

La guerra ha afectado miles de hectáreas de tierra fértil, ríos, lagunas, quebradas, bosques, población campesina, niños, pueblos y animales silvestres, además de los recursos naturales no renovables. Hoy estos recursos naturales no renovables y la política energética juegan un papel muy importante en países con esquemas seguros y confiables.

Un aspecto importante en la competitividad del sector hidrocarburos está en poder desarrollar las actividades de forma segura y esto es uno de los puntos que evalúan los inversionistas para poder entrar a los países y realizar sus inversiones en los proyectos de exploración, producción y comercialización.

Es claro que todos estemos de acuerdo con la Paz pero tenemos que ser conscientes que lo que se está firmando en la Habana es la finalización del conflicto armado con un grupo insurgente en el país y que para que esta paz sea duradera deben estar involucrados todos los demás grupos insurgentes y actores del conflicto porque puede suceder que los miembros insurgentes inconformes con los acuerdos lo que hagan sea cambiarse de brazalete o nombre y sigan delinquiendo.

Lo que se demuestra hasta ahora es que este proceso es muy frágil, dado los últimos hechos donde un grupo de las FARC presenta su inconformismo con el proceso, además del rompimiento al alto al fuego dado los combates entre una columna de las FARC y el Ejército Nacional en menos de un mes que se firmó el alto al fuego bilateral y el fin del conflicto armado en la Habana.

La paz no debe ser mediática, es decir, manejada por los medios a su antojo y ponerla como cortina de humo ante las demás realidades del país.

Esto de por sí nos preocupa como gremio, dado que la industria requiere seguir operando en estas zonas para el desarrollo energético y económico de las regiones y el País. El Gobierno no ha tomado las medidas suficientes para lograr que el sector de hidrocarburos se restablezca nuevamente y se dinamice la economía regional trayendo empleo y prosperidad, tan así que la Agencia Nacional de Hidrocarburos, ANH, lleva tres meses sin presidente en propiedad y la Agencia Nacional de Licencias Ambientales, ANLA, está en la interinidad hace más de un mes.

Se debe tener una participación activa de todos los actores en la construcción de consensos que contribuyan a un acuerdo sostenible y duradero de la paz en todo el territorio Nacional.

La invitación que hace la Asociación Colombiana de Ingenieros de Petróleos, Acipet, es precisamente a que propiciemos estos espacios de concertación para que entre todos aportemos para superar la crisis del sector en las regiones del país y tengamos una paz sostenible y duradera contribuyendo significativamente con un mejor futuro para Colombia que traiga el empleo y la prosperidad.

La industria se debe preparar para la nueva Colombia, la del pos-acuerdo porque tendremos que seguir conviviendo con estos grupos que pasarán a la legalidad y son parte integral de este nuevo contexto social en la regiones petroleras del Colombia.

Estos deberán pasar de sembrar el terrorismo a sembrar territorios de paz y democracia participativa donde todos construyamos tejidos en pos de lograr lo mejor para nuestras siguientes generaciones.