Martes, 25 Abril 2017 04:04

Que se queje el que le duela…El que esté contento, pues que no se queje

Callar, es alcahuetearle al gobierno nacional el mal manejo y fracaso total de la política minera nacional respecto de la tan cacareada formalización, que no ha logrado el 2% de los objetivos planteados.

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Por Germán Suárez Bernal

Esa es la premisa de toda manifestación social y es la que regula la convocatoria a la marcha de Esmeralderos para el viernes 28 de Abril, desde la Plaza de Toros hasta la plaza de Bolívar, a la que asistirán todos los que han sido arrasados por la política minera de los últimos 10 años y que se acentúa principalmente en la clase más vulnerable de la población esmeraldera, representada principalmente por no menos de 20.000 guaqueros que se juegan la vida en los barrancos y ríos de nuestras zonas productoras y los más de 5.000 que componen el resto de la cadena productiva que se mueven entre las minas de Muzo, Coscuez, Peña Blanca, Maripi, Pauna, Chivor, Somondoco, Gachalà y Ubalá hasta los centros de comercio o de rebusque de la Jiménez, Plaza Julio Flores, La Playa, El Chácharo, Guateque o Palomas, QUE ESTAN AGUANTANDO HAMBRE.

Esta política minera discrimina, segrega y sume en la miseria a los invisibles, pero también ha condenado a los comerciantes y exportadores tradicionales a la quiebra de sus negocios, pues son los que tradicionalmente han venido siendo el enlace entre las minas y el resto del mundo, por eso, esta marcha debería estar encabezada por los 7 empresarios formales que han soportado la carga social de la zona esmeraldera durante los últimos 30 años, pues el abandono estatal y la miseria es muy alta, el 93% de la población de la zona esmeraldera está afiliada al régimen subsidiado de salud, o sea no tienen un ingreso formal que les permita cubrir sus necesidades básicas fundamentales.

CALLAR, ES ALCAHUETEARLE AL GOBIERNO NACIONAL el mal manejo y Fracaso total de la política minera nacional respecto de la tan CACAREADA FORMALIZACION, que no ha logrado el 2% de los objetivos planteados, pues, por ejemplo de los casi 350 títulos mineros otorgados para esmeraldas no ha podido formalizar ni siquiera uno, no hay un nuevo yacimiento que permita generar empleo formal con salarios, prestaciones sociales y todo lo de ley, a la fuerza laboral potencial en Oriente, ni en Occidente de Boyacá. Si se formalizara la mitad de los títulos otorgados, se requerirían por lo menos 20.000 trabajadores y la carga social desaparecería de los empresarios tradicionales y de los alcaldes que son los que se ven a gatas para tratar este problema tan grave de los municipios productivos. De la misma manera el fracaso en la legalización de solicitudes de mineros tradicionales, pues con el pronunciamiento del Consejo de Estado: LOS EFECTOS DEL DECRETO 933/13 QUEDARON SUSPENDIDOS, o sea las solicitudes presentadas, incluyendo las rechazadas, quedan como si no se les hubiera hecho nada y no hay con qué. Para el caso de los Guaqueros, inscritos como barequeros, se esperaba que con la inscripción en las alcaldías, se pudiera por fin ejercer la actividad de manera legal, pero les dolió y empezaron a poner más trabas, como: Inscripción en el RUT Y DIZQUE NO SE PUEDE COBRAR CON CUENTA DE COBRO, como si pasaran por encima de la DIAN para definir quién es régimen simplificado o común.

POR ESTAS RAZONES, TODO EL GREMIO ESMERALDERO DEBE PARTICIPAR DE MANERA ACTIVA, PERO PACIFICA Y ORDENADA EN LA MOVILIZACION DEL 28 DE ABRIL, COMO RECHAZO TOTAL A LA POLITICA MINERA DE FORMALIZACION, PUES DISCRIMINA, COMPLICA, DESCONOCE Y ARRASA CON LA MINERIA DE SUBSISTENCIA Y PEQUEÑA MINERIIA NACIONAL, QUE HA VENIDO CONSTRUYENDO PAIS Y SOCIEDAD, ANTE LA AUSENCIA DE ESTADO EN LAS ZONAS PRODUCTIVAS.

EL QUE ESTÈ CONTENTO, PUES QUE NO SE QUEJE.