Miércoles, 22 Agosto 2018 01:23

Fortaleza del peso: Colombia no es Turquía

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Calma temporal entre China y los Estados Unidos no es muy creíble, Colombia buscará desmarcarse de la crisis turca. Vemos oportunidad en la fortaleza del peso colombiano frente al dólar en el corto plazo.

Por Julián Cárdenas Fonseca, Analista de Portafolios Especiales

Luego de unos días de calma, la postura defensiva ha vuelto para algunos agentes del mercado. Nuevos temores de contagio en los mercados emergentes por la situación de Turquía generaron retrocesos en los activos de mayor riesgo. Lo anterior a pesar de un avance modesto en las condiciones del enfrentamiento de comercio entre China y los Estados Unidos. En Colombia, la mejora de las cifras macroeconómicas y el casi inexistente contagio con Turquía debería jugar a favor de una corrección a la baja en la tasa de cambio.

El Ministro de Finanzas de Turquía anunció recientemente un coctel de medidas para proteger su economía, que más que proteger buscan al parecer embriagar a las entidades financieras y a los agentes de la economía para que sigan como si nada pasara. Además, del incremento en la tasa de interés y la intervención en el mercado de divisas, explicó que las empresas no financieras tendrán líneas de crédito abiertas, donde las tasas y los plazos de pago serán flexibles. Adicionalmente, comentó que ante los movimientos de la lira los límites de algunos créditos no se tendrán en consideración para el cierre de los préstamos y los bancos no exigirán garantías adicionales para préstamos corporativos cuyo mayor valor haya disminuido debido al movimiento de la moneda. También, se puede declarar como causa de fuerza mayor en los retrasos en el pago de préstamos y cheques sin fondos. Por lo tanto, el acceso de las empresas al crédito no se verá afectado. Buena parte de lo anterior puede deteriorar más las condiciones de la economía y acabar con los semáforos que pueden enviar señales de riesgo.

Así, en la antesala de un largo fin de semana por festividades en Turquía, el posible anuncio de las calificadoras de riesgo como Standard and Poors y Fitch, una respuesta de Trump a las represalias comerciales adoptadas por Turquía y la resistencia de la entregar del pastor estadounidense, podrían aumentar la temperatura nuevamente en la lira, que luego de ceder de un máximo de la semana de 7.09 a 5.67 liras por dólar repuntó de nuevo para el cierre de la semana a 6.14.

Por otra parte, China y los Estados Unidos lograron un modesto acercamiento, al mencionar que mantendrían la comunicación abierta este mes en lo relacionado con el comercio internacional. Esta sería la cuarta oportunidad de acercamientos exploratorios, que por sus antecedentes no deberían considerarse como un avance real. Si bien, el yuan cedió de los máximos de la semana de 6.95 yuan por dólar a 6.85 (en el momento de elaboración de este reporte), no nos deberían sorprender nuevas medidas por parte del presidente Trump para intensificar la guerra comercial.

En Colombia, las cifras macroeconómicas publicadas la semana pasada dan una señal de optimismo y tratan de desmarcar a la economía local de la turbulencia de los mercados emergentes. En julio, el Índice de Confianza del Consumidor (ICC) se ubicó en 9.8 unidades, inferior a lo reportado en junio (15.5). El ajuste a la baja se dio por el retroceso de los dos subíndices, tanto el de expectativas (de 24.6 a 16.6) como del de condiciones económicas (de 1.9 a -0.4). Por otra parte, se conoció que en el segundo trimestre la variación del Producto Interno Bruto (PIB) fue 2.77%, frente a lo registrado en el mismo trimestre de 2017 (1.70%). Lo anterior, llevó el crecimiento anualizado de 1.82% en el primer trimestre a 2.09%, lo que representa el crecimiento anual más pronunciado desde el tercer trimestre de 2016. En el trimestre, se destacó el mayor dinamismo de la agricultura (5.9%), la industria con expansión (3.7%) luego de un año en terreno negativo y una respuesta moderada del comercio (3.6%). Los sectores que frenaron el crecimiento trimestral fueron la explotación de minas y canteras (-2.7%) y principalmente la construcción (-7.6%). En general, la señal fue favorable pero también nos muestra que la recuperación sigue siendo moderada. En Protección, pensamos que el crecimiento de la economía en 2018 puede estar cerca de 2.8% y en 2019 entre el 3% y 3.5%. Por ahora, pensamos que la tasa de intervención debe seguir en 4.25%.

Esta semana los agentes estarán atentos a las memorias de la última reunión de la Reserva Federal pero en especial a los resultados de los más recientes acercamientos con China y a posibles medidas en contra de Rusia. Adicionalmente, se realizará la reunión anual de banqueros centrales en Jackson Hole, Wyoming, en el grandioso Parque Nacional Grand Teton, en el que se analizará la situación actual de la economía global. Si bien para 2018 el mercado descuenta dos incrementos más en la tasa de la Reserva Federal, la reunión de Jackson Hole podría dar algunas señales de cuantas veces lo podría hacer en 2019.

 

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