Sábado, 01 Septiembre 2018 23:57

Mercados emergentes pueden seguir bajo presión

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Mercado accionario global repuntó, con algunas mejoras en emergentes, a pesar de la dramática situación en Argentina.

Por Julián Cárdenas Fonseca, Analista de Portafolios Especiales

La semana pasada, las cifras en EE.UU. reiteraron el buen momento de la economía y soporta nuevos máximos históricos en las acciones, fortaleza del dólar y un posible incremento de 25 puntos base en la tasa de intervención de la Reserva Federal a 2.25% en septiembre. Sin embargo, la prueba será mantener el nivel de optimismo cuando algunas economías como la europea empiezan a dar señales de mejora y algunos inversionistas lentamente retoman los mercados emergentes. Por ahora, consideramos que nuevas medidas arancelarias en el frente comercial podrían golpear nuevamente a los mercados emergentes y el optimismo de algunos es prematuro.

Desde nuestro punto de vista el mayor dinamismo de los Estados Unidos frente al resto del mundo se mantendrá por un tiempo, pero empezamos a ver que algunas cifras pueden empezar a moderarse en el país del norte y a mejorar en el resto del mundo. En los Estados Unidos, la semana pasada se publicó que en el segundo trimestre el Producto Interno Bruto (PIB) registró un crecimiento de 4.2%, superior a lo esperado por el consenso del mercado (4%), lo que representa el crecimiento más fuerte de los últimos cuatro años. Sin embargo, se debe tener en cuenta que parte del buen comportamiento se explica por la debilidad del primer trimestre y no necesariamente indica mayor dinamismo hacia adelante. Por ahora, lo que observamos es que la confianza de los consumidores sigue en niveles elevados. A agosto, el Índice de Confianza del Consumidor publicado por el Conference Board llegó a 133.4 unidades, lo que representa el nivel más alto desde finales de 2000 cuando había marcado un máximo histórico (142.52).

En agosto, el índice empresarial de Alemania (IFO) se ubicó en 103.8 unidades, desde 98.2 de julio, lo que representa el nivel más alto desde febrero pasado, lo que muestra que la condición de Europa es de fortaleza y de recuperación. Por otra parte, el Presidente Trump anunció un nuevo acuerdo comercial con México, luego de un año de conversaciones, lo que podría mostrar un escenario más favorable para el país centroamericano. Y por último, parte de ese pequeño cambio de la semana, también se puede explicar a una lectura menos pesimista de algunos inversionistas frente a la coyuntura de mercados emergentes, debido en parte a que por ahora no descuentan un gran riesgo de la guerra comercial ni de las elecciones en noviembre en los Estados Unidos. Además, la mayoría de las economías emergentes no cuentan con grandes déficits de cuenta corriente, tienen mayor acceso a financiación y mayor estabilidad política de lo que se veía unos años atrás. De tal forma, en la semana, aunque aún marginal, se observó un influjo de dólares por parte de algunos inversionistas hacia emergentes.

En Argentina, la semana anterior se vivieron momentos dramáticos. Si bien las políticas económicas del Presidente Macri buscan encaminar la economía, algunos errores en la forma como se han implementado las medidas y en medio de un mundo emergente convulsionado, ha terminado con minar la confianza del país gaucho. Aunque Macri ha optado por una política gradual de ajuste para corregir los déficits y los desbalances que dejó el Gobierno anterior, las medidas no han convencido a los inversionistas que desde comienzos de año han castigado al peso argentino.

Al cierre de la semana anterior, el peso argentino se ubicó en 36.7990 por dólar, lo que representó una depreciación cercana al 21% en la semana y de 98% en lo corrido del año. A comienzos de año, para evitar una mayor inflación (31.2% en julio), el Banco Central incrementó la tasa de interés de 27.25% a 40%. En junio, anunció un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), para una línea de financiamiento por USD50.000 millones y la semana pasada el presidente Macri solicitó de manera urgente que el FMI adelantara el préstamo, lo que generó preocupación, llevando la tasa de cambio a cerca de 42 pesos argentinos por dólar por la demanda de dólares. El Banco Central reaccionó con un incremento de 45% a 60%, y aumentó el encaje bancario de 31% a 36%, con el objetivo de restringir la liquidez del sistema. Adicionalmente, decidió vender dólares de sus reservas, que rondaban hasta hace unas semanas los 51 billones de dólares, menos del 100% de las deudas de corto plazo, insuficientes para atender la emergencia. Ahora el plan del Gobierno se ve restringido y depende en parte del giro del FMI. En el escenario actual la inflación sufrirá más al igual que el crecimiento, por lo cual no se descarta una recesión en los próximos trimestres.

En Colombia, el Ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, anunció la necesidad de un canje de deuda y afirmó que el país se encuentra en déficit fiscal y que el Presupuesto Nacional 2019 tiene un faltante. Al cierre de la Convención Bancaria de la semana anterior explicó que la deuda del Gobierno Nacional Central (GNC), que equivale al 43% del Producto Interno Bruto (PIB), se le debe sumar otros compromisos como las vigencias futuras (8% PIB) y los pasivos del Sistema General de Salud (10% PIB), lo cual no se contabiliza en otros países del mundo. Por otra parte, el faltante en el presupuesto (25 billones de pesos, cerca de 10%) anticipa una priorización en el pago de vigencias futuras y posiblemente una política de austeridad en algunos rubros. Lo anterior, pensamos que abona el terreno en el Congreso para la anunciada reforma tributaria.

Al cierre de la semana, el Banco de la República dejó inalterada la tasa de intervención en 4.25%. La economía local ha mostrado señales de recuperación y registra estabilidad de los precios, aunque sus expectativas han estado por encima de la meta (3%) y existen algunos riesgos como la mayor probabilidad de un fenómeno del Niño y algunos impactos en el frente internacional que pueden alterar la convergencia de la inflación.

Esta semana, el mercado estará atento en los Estados Unidos a la publicación de cifras de manufacturas y en especial de las cifras de empleo de agosto. En Colombia se publicará la inflación de agosto frente a la que se espera que esté cerca de 3.1% anual. Pensamos los mercados emergentes siguen bajo presión. Entre otros puntos, no se ha materializado un avance frente a los acuerdos comerciales con Canadá, Trump rechazó la oferta de la Unión Europea de eliminar los aranceles a los automóviles y el mercado espera que luego de las audiencias públicas entre EE.UU. y China (5 de septiembre), se anuncie un nuevo aumento tarifario para China. Lo anterior podría dejar en el mercado el mismo resultado que en ocasiones anteriores; fortaleza del dólar, repunte del mercado accionario estadounidense, deterioro del mercado accionario en China y aumento de la volatilidad emergentes. En particular, factores idiosincráticos y de contagio, seguirán en desarrollo como la situación en Argentina e Indonesia.

 

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