Viernes, 05 Junio 2015 22:38

La FED no perderá su tiquete por esperar a Europa

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Es cierto que una decisión de política monetaria en los Estados Unidos afectará a todos los países del mundo de alguna forma.

 

Por Julián Cárdenas Fonseca
Analista de Portafolios Especiales de Protección

La semana anterior, el Fondo Monetario Internacional (FMI) revisó a la baja la expectativa de crecimiento de la economía estadounidense y sugirió a la Reserva Federal de los Estados Unidos (FED) que demorara el primer incremento de la tasa de referencia en cerca de una década. Lo anterior más allá de los detalles de la economía estadounidense evidencia preocupación del frágil proceso de recuperación de la economía europea, inquietud que capturó el mercado accionario del viejo continente con la caída semanal más pronunciada en lo corrido del año.


En el reporte anual del FMI de los Estados Unidos, en el que hace una revisión de la salud de la economía y en especial a los riesgos de la estabilidad financiera, la entidad modificó su estimación de crecimiento económico estadounidense de 3.1% del pasado abril a 2.5%. Argumentó que algunos choques como la fortaleza del dólar, el fenómeno climático y la desaceleración en la inversión del sector petrolero, frenó el momento de vitalidad de la economía y la creación de empleo.

Sin embargo, el pasado 22 de mayo, la presidenta de la FED, Janet Yellen, ya había rechazado esta postura con el argumento de que la política monetaria funciona con rezagos. Yellen explicó que demorar el incremento en las tasa de interés, hoy en 0.25%, hasta que las variables lleguen a su meta de largo plazo; desempleo (entre 5% y 5.2%) e inflación (2%) puede representar un riesgo mayor de sobrecalentamiento de la economía.

Es cierto que una decisión de política monetaria en los Estados Unidos afectará a todos los países del mundo de alguna forma. La FED tiene en cuenta, por supuesto, las cifras de la dinámica global, en especial las de Europa. Sin embargo, la realidad hoy de estas economías es muy diferente; una con recuperación más visible, con plan de estímulo de compra de activos concluido y con la expectativa de incrementar sus tasas de interés y otra con optimismo pero con cifras que distan de estar bien y con un recién anuncio de un plan de compra de activos que irá hasta septiembre de 2016 y sin un panorama de subir las tasas en los próximos dos o tres años. Así, la FED posiblemente tendrá que montarse en el siguiente tren y esperar en la otra estación a Europa.

Sin duda la FED debe actuar con cautela porque sus cifras no están tan boyantes como se piensa. Posiblemente la economía seguirá su proceso lento de recuperación, con mayor empleo, consumo e inversión. Pero éste posiblemente no será acelerado debido a que aunque han pasado cerca de 6 ó 7 años desde la crisis, aún existen secuelas que afectan el día a día de los estadounidenses que no les permite gastar ni invertir de manera normal. La semana pasada precisamente la revisión del primer trimestre de productividad y de costos laborales fue fea. La productividad acumuló dos trimestres consecutivos a la baja y los costos laborales (diferencia entre el crecimiento de la compensación laboral y la productividad) se incrementó 1.8% cuando la meta es del 2%. Además, las solicitudes de desempleo semanales alcanzaron el nivel más bajo desde 2000.

Consideramos que en el panorama de la economía de los Estados Unidos es favorable y no es necesario esperar por señales más fuertes de inflación para que se registre el primer incremento de tasas de interés debido al efecto rezagado de la política monetaria. Aunque a nivel mundial falta un buen camino por recorrer la fortaleza del sistema financiero actual no se puede poner en riesgo por esperar más allá de 2015. Aunque existen vulnerabilidades, la espera como lo sugiere el FMI hasta 2016 puede ser inadecuada y representa un riesgo para otro tipo de males.

Aunque el movimiento en la política monetaria estadounidense con alta probabilidad generará volatilidades, estas se podrán controlar mejor entre menos se demore la FED en subir la tasa de interés. Esperar más puede generar problemas que puedan ser difíciles de afrontar simplemente con diversificación. Además, la volatilidad ya la estamos viviendo. La semana pasada con las tasas de los bonos extranjeros (en especial los alemanes) y a través de las monedas. La tasa de cambio en Colombia superó nuevamente la barrera de los 2,600 pesos y aunque a simple vista es una buena noticia para el sector exportador, representa una dificultad en general para el comercio debido a su difícil predicción.

De tal forma, consideramos que es probable que la FED no le haga caso al FMI e incremente las tasas de interés en 2015. Estos incrementos posiblemente serán graduales, en un contexto internacional pero finalmente independientes. Es decir, incorporando principal y primeramente la situación de la economía estadounidense, a pesar de la frágil recuperación en Europa y en medio de la tragedia griega. Esta última con un nuevo episodio la semana pasada, tras utilizar un tecnicismo, permitido en los acuerdos con el FMI, demoró el pago de 300 millones de euros y lo reprogramó con otros para el cierre del mes por 1,600 millones de euros. Esta una de las razones de la caída de los índices accionarios europeos durante la semana anterior. En las próximas jornadas los agentes estarán muy atentos al reporte del sector financiero del FMI, a la publicación del PIB en Colombia (12 de junio) y a la reunión de la FED (16 y 17 de junio).

 

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