Una marca joven que nació con la experiencia de 27 años de caficultura, hoy se pone el velo negro porque quien la creó dejó de existir.

La fabricación de trapiches en Pacho era apenas consecuente con la realidad del municipio y su potencial siderúrgico. Lo que arrancó con vehemencia se apagó súbitamente con la apertura económica.

Diariolaeconomia.com salió a un rincón de la Colombia rural y constató que las miles de familias que devengan su sustento del sector agropecuario no la pasan bien porque venden igual o por debajo de los precios de producción y ya sienten las pisadas enormes de los TLC.