Jueves, 15 Septiembre 2016 00:54

Impuestos a la carta: ¿Cuál es el plato fuerte de la tributaria?

El gremio que agrupa a los restaurantes asegura que una reforma tributaria muy extrema, enfría la economía y cierra negocios. Todo listo para Congreso Nacional en Bucaramanga.

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Los restaurantes colombianos expresaron su preocupación por el proyecto de reforma tributaria que podría tener impacto en el sector de ser canalizadas unas sugerencias de la Comisión de Expertos Tributarios porque habría sin duda un golpe a la rentabilidad, al ingreso formal y al empleo.

En diálogo con Diariolaeconomia.com, la presidenta ejecutiva de la Asociación Colombiana de la Industria Gastronómica, Acodres, Claudia Barreto, sostuvo que a la fecha hay suspenso y mucha expectativa porque desde luego no hay convergencia con algunas consideraciones de la mencionada comisión. Reveló que todas las inquietudes ya fueron puestas en conocimiento de la Ministra de Comercio, Industria y Turismo así como en los despachos responsables del articulado en el Ministerio de Hacienda y en la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales, DIAN.

La dirigente gremial le pidió al ejecutivo mantener las actuales condiciones tributarias a los restaurantes porque la última reforma impositiva empezó a regir en 2015 y ello, aseguró, se decantó solo hasta 2016 a tal punto que la misma DIAN reconoció que las medidas aplicadas a los restaurantes en la última modificación al estatuto tributario están siendo muy eficaces, razón por la cual el gremio espera que se mantengan las reglas del juego.

Acodres asegura que genera mucha inquietud el hecho de que el gobierno quiera unificar el tema del impuesto a la actividad como tal pues el impuesto central para estos negocios es el impuesto al consumo que tiene algunas exenciones, puntualmente para quienes asumen franquicias en donde su régimen es el IVA el cual les es descontado porque estas compañías tienen en su actividad un rubro nada desestimable de importaciones que tienen un componente elevado de IVA.

Consideró que a estos franquiciantes hay que darles necesariamente unas herramientas para que puedan descontar el tributo sobre el valor agregado, porque de otra manera sería muy compleja la operación desde el punto de vista económico.

Otro tema que genera angustia en el sector de restaurantes es el hecho que las autoridades económicas quieran aumentar la tarifa del IVA en alquileres porque más del 70 por ciento de los establecimientos de comercio de restaurantes pagan un canon de arrendamiento lo cual conllevaría a un desbalance por más que no se ajustará el impuesto al consumo, aclarando que este último se especifica por ser no deducible y no descontable.

“En esto hay que decir que al no generar IVA y al no ser sujeto pasivo de ese impuesto, sencillamente el negocio no lo podría descontar y habría problemas, sin duda”, declaró la señora Barreto.

Las preocupaciones por el controvertido proyecto de ley que hará curso en las comisiones económicas del Congreso no terminan allí toda vez que el capítulo de bienes exentos o excluidos del IVA que corresponden a productos como los lácteos, los cárnicos y otros de mesa que son la base de la gastronomía resultarían afectados y con el respectivo traslado al consumidor.

Un ejemplo claro de afectación se podría dar en el Quindío, en pleno Eje Cafetero, región en la cual el ofrecimiento de almuerzo ejecutivo es una de las opciones de ingreso. Anotó que en esa oferta de almuerzo ejecutivo habría un impacto directo en desmedro de muchos trabajadores que no alcanzan a llegar a sus viviendas como pasa en otras regiones colombianas.

Para Acodres, una medida de tal calibre haría imposible pagar un almuerzo, desplazando esta oferta gastronómica, replanteando su gasto por parte del empleado que optaría por ir a casa o llevar comida preparada.

En 2015 el sector de restaurantes logró ventas por valor de 34 billones de pesos aproximadamente, pero quedó claro que un trato tributario que castigue la actividad, más las elevadas tasas de interés, y de ñapa una devaluación desbordada mandará al traste con todo el negocio que ha logrado avanzar con una comprobada dinámica.

“En los último años lo que hemos visto en Colombia, especialmente en ciudades como Barranquilla, Medellín y Bogotá, es que las clases de menos ingresos ven como una forma de distracción con sus familias salir en busca de comidas rápidas y es allí en donde hay que tener cuidado porque está de por medio un componente social, cultural y recreativo, razón por la que insistimos que el sector de restaurantes es la gallina de los huevos de oro que de no cuidarse dejará de producir”, apunto la presidenta ejecutiva de Acodres.

Una oferta que crece como arroz

Según Acodres, el restaurante hace parte de uno de los tres negocios que más se apertura en Colombia por cuanto hay datos que apuntan a que son abiertos en promedio 35 o 40 restaurantes mensualmente en todo el país.

Para Barreto el asunto es una dicotomía porque así como se abren nuevos negocios para ofrecer gastronomía, de igual forma se cierran otros tantos porque no hubo un ejercicio de mercado o porque se vio como un negocio fácil de ejecutar dejando de lado que se trata de una inversión. Añadió que muchas personas abren un restaurante sin hacer la tarea al derecho, es decir no tener en cuenta la importancia del Know how y de lo determinante que es abrir un local al público en dónde hay tantas obligaciones, cuidados y protocolos.

“En este ámbito, cuando un negocio va en crecimiento hay que analizar variables de costos, de menú, del sector al que se pertenece, público objetivo y otros ítems que enseña Acodres a tipificar con unas capacitaciones gratuitas”, comentó la dirigente gremial.

Sobre los restaurantes que están apareciendo masivamente, la dirigente empresarial afirmó que está bien que lleguen nuevos actores al mercado, pero única y exclusivamente haciendo las cosas bien, es decir matriculados como negocios legales y garantizando unas inmejorables prácticas en la cocina, es decir que vendan alimentos preparados confiables y caracterizados por la inocuidad.

A propósito de estos nuevos negocios es bueno decir que dentro de las políticas de responsabilidad social empresarial, hay firmas reconocidas de la buena mesa que capacitan o potencian las ofertas gastronómicas pequeñas o incipientes con el fin de garantizarles éxito en su actividad comercial.

Esos menesteres administrativo y operativo hacen parte igualmente del vademécum de temas del Octavo Congreso Nacional de Acodres a cumplirse en la ciudad de Bucaramanga entre el seis y el ocho de octubre en donde se abordarán temas que van desde las pymes hasta las grandes y reconocidas cadenas gastronómicas.

La inversión sigue entrando

Un punto a considerar en el sector de la gastronomía es que la inversión extranjera sigue llegando porque ve en Colombia una excelente oportunidad de crecimiento y posicionamiento.

Esta entrada de capital no es nada tibia y caso opuesto se trata de algo muy fuerte porque en el sector de restaurantes se están presentando dos fenómenos, uno tiene que ver con cadenas ya posicionadas que están haciendo integraciones verticales o se están uniendo para consolidar negocios prósperos en cadena y con segmentación de productos. Por otro lado dice la presidenta de Acodres, los resultados de años anteriores en el país en el sector dio pie para que cadenas internacionales pusieran sus ojos en Colombia como pasa con firmas muy fuertes de Venezuela, con el Grupo Nutresa así como la expansión interesante de Andrés Carne de Res que sigue aperturando restaurantes y la cadena Archie´s también muy dinámica por citar algunos ejemplos.

“Nos encanta ese crecimiento, pero queremos que sea sostenible, responsable y que genere empleo y valores agregados en beneficio del país”, aseveró.

Hay que mejorar lo presente

Sin duda alguna la globalización de la economía y la internacionalización de los mercados tocó y de qué manera a los restaurantes porque la tendencia es ofrecer platos nuevos, más creativos y dándole toques definitivos de innovación a la oferta gastronómica típica o tradicional.

La presidenta ejecutiva de Acodres, fue tajante al decir que si la industria no revoluciona, no evoluciona, no mejora o no supera barreras y retos, muy seguramente otros países y otras ofertas gastronómicas superarán lo puesto hoy en las mesas colombianas.

Dijo que en ese sentido es evidente que en América Latina, Colombia estuvo un poco rezagada frente a la evolución de la gastronomía porque sencillamente no se veía como un potencial de generación de divisas o como atractivo turístico.

“Hay que reconocerlo, Perú nos ha ganado un terreno importante al igual que México porque después de las rancheras y el sombrero mexicano, indiscutiblemente hay que hablar de burritos, tacos y guacamole. Eso lo querremos hacer en Colombia, queremos un sello gastronómico y por fortuna hemos encontrado mucho eco y liderazgo en el gobierno en cabeza de la Ministra de Comercio y de la señora Viceministra”, apuntó.

Sobre este asunto, Acodres manifestó que desde el gremio se trabaja en un Plan Estratégico de Turismo Gastronómico y se tiene definido que para poder competir hay que generar calidad, tener factores diferenciales y otros aspectos que ya existen. Resaltó la importancia del agro, los insumos de excelente manejo y un impresionante capital humano, pero invitó a mejorar y a innovar para que la buena mesa llegue a los más exigentes paladares del mundo y sean estos los mejores embajadores de la mesa colombiana.