Sábado, 04 Febrero 2017 00:00

Zona Franca de Bogotá, una marca y un trabajo de exportación

El Grupo ZFB le apunta a diversos proyectos teniendo en cuenta que se avecina un mayor flujo de comercio porque las condiciones internas y externas están mejorando haciendo posible retomar las exportaciones.

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Las zonas franjas, esos territorios productivos y de alto componente competitivo en los cuales se goza de beneficios tributarios como menores impuestos de importación y otro tipo de regulaciones siguen creciendo en Colombia dando una mano importante a los empresarios colombianos que tienen claro el concepto de comercio exterior con valores agregados.

En Bogotá la experiencia con su zona franca no es inferior y por el contrario está arrojando unos resultados muy favorables porque no solamente recibe a los empresarios de la capital del país sino a muchos de la región central.

El Gerente General de la Zona Franca de Bogotá, ZFB, Diego Vargas Triana, habló con Diariolaeconomia.com y dijo que por fortuna el crecimiento y la prospectiva de este eje industrial no para desde sus inicios en 1994.

Actualmente la Zona Franca de Bogotá aloja alrededor de 420 usuarios que son empresas instaladas en el parque de los cuales 212 son beneficiarios de los incentivos tributarios y aduaneros. Esas empresas, afirmó, generan más de 30.000 empleos directos y tienen un flujo de carga de mercancías que suma 800 camiones por día.

“Como Zona Franca de Bogotá, nosotros administramos este parque y 36 proyectos de zonas francas adicionales. Manejamos más o menos el 51 por ciento de las operaciones de comercio exterior que se realizan dentro de las zonas francas en el país. Ciertamente ha sido un proyecto muy exitoso”, declaró el señor Vargas Triana.

Haciendo la comparación con otras zonas francas de comprobada dinámica como las de los litorales, la de Bogotá ha sabido aprovechar de la mejor manera el estar en el centro de distribución física más importante del país y en la región de mayor consumo.

Cabe precisar que las empresas instaladas en el parque son empresas de logística en un 13 por ciento y el resto son empresas industriales que utilizan materia prima nacional y mano de obra local. El 50 por ciento de esas empresas tienen como finalidad la exportación y el resto se encarga de producción para el mercado interno.

Sobre el pasado proyecto de reforma tributaria, el Gerente sostuvo que la iniciativa reconoció que los incentivos fiscales que tienen los usuarios de zonas francas son importantes para mantener las empresas y con ellas los empleos que actualmente generan estos parques y que suman más de 280.000 puestos de trabajo directos.

“Nos dejaron con una tarifa en cuanto al impuesto de renta para los usuarios industriales del 20 por ciento lo cual comparativamente frente a la tarifa que existe en el resto del territorio aduanero nacional que oscila entre el 33 y el 40 por ciento, si tenemos en cuenta la sobretasa que va a aplicar en los dos años siguientes a la reforma pues nos deja con una tarifa muy competitiva para el entorno nacional e incluso internacional en donde las tarifas están por el orden del 25 por ciento. Tenemos una buena oportunidad de crecer”, apuntó el Gerente.

La reforma dejó a la Zona Franca de Bogotá dentro de las tarifas estándar de las zonas francas de la región, es decir muy competitivas si se miden con las de los socios de la Alianza del Pacífico.

La Zona Franca de Bogotá obtuvo ingresos superiores a los 23.000 millones de pesos en 2016. Para este año el presupuesto del moderno parque está por el lado de los 27.000 millones de pesos. Hay que precisar que como grupo ZFB en donde se mira toda la cadena de valor de las zonas francas, es decir desde el desarrollo de los parques industriales hasta la operación y administración que hacen directamente los usuarios operadores, para este año hay metas superiores a los 200.000 millones de pesos.

Con los no pocos acuerdos comerciales que tiene firmados Colombia, las zonas francas serán de hecho plataformas de competitividad del país. Según Vargas Triana, bajo el nuevo contexto de comercio exterior que plantea la relación con Estados Unidos en donde se entiende que vendrán políticas proteccionistas, se hacen más urgentes las plataformas logísticas e industriales estimuladas como son las de los parques industriales de las zonas francas para producir los productos que serán enviados a Estados Unidos con el TLC.

De cara a mejorar como zona franca, Vargas dijo que se hace necesario tener mayor cercanía con el gobierno desde el punto de vista del ministerio de Comercio, la DIAN y los usuarios operadores para seguir facilitando y simplificando las operaciones de comercio dentro de las zonas francas porque el camino a la competitividad lo optimiza la reducción de costos y de trámites.

El Grupo ZFB es operador de varias zonas francas en Cúcuta y en Norte de Santander al igual que en diversos proyectos de zonas francas permanentes especiales. Para el caso de Cúcuta, expuso el Gerente, dejó de ser operada desde hace tres años, pero expresó que al grupo le gustaría volver a esta casa en la que hubo operación por más de seis años.

El factor primordial para volver a abrir Cúcuta es el coyuntural con Venezuela en donde los aspectos políticos impactaron los económicos y sociales, pero en donde hay fe que venga un cambio pronto para retomar el intercambio binacional y dinamizar la frontera, ese encantador y próspero tercer país al amparo siempre de la democracia y la hermandad bicentenaria.

Dentro de las zonas francas administradas por el Grupo ZFB hay 36 de las cuales cinco son permanentes y el resto tiene que ver son zonas francas uniempresariales a donde se traslada la experiencia como zona franca. Destacó las bondades del software PicizWeb que demandó inversiones por 300 millones de pesos. Con esta inyección de capital, explicó, quedó potencializado pues se trata de un software a través del cual se gestionan y administran las zonas francas del país.

“Como grupo tenemos diferentes tipos de inversiones a nivel nacional principalmente en la costa caribe en donde desarrollamos grandes proyectos de infraestructura como por ejemplo en la zona franca de La Candelaria en Cartagena en donde hay proyectos inmobiliarios importantes o Monsú que es un proyecto que articulará zona franca, parque logístico y zona de servicios con unas instalaciones ubicadas en la vía al mar entre Barranquilla y Cartagena. Se trata de un megaproyecto que involucra una ciudad industrial y logística.

Independiente de lo que pase con las obras 4-G lo único cierto es que las empresas del corte que sean están llamadas a tener una representación en los ciudades porteñas y ese pensamiento lo ha tenido el Grupo ZFB desde siempre.

Esta representación, dijo Vargas, debe tenerse en las zonas primarias de arribo de la carga como son los puertos, pero igualmente en el centro como es el caso de Bogotá que cuentan con zonas francas mediterráneas teniendo en cuenta que el aeropuerto El Dorado es la zona primaria de arribo de carga más importante del país. Así mismo está el Grupo en Cali, en el Cauca, en Cartagena y en Barranquilla.

Destacó que con los niveles favorables de tasa de cambio, muy seguramente los exportadores volverán a tener ingresos rentables tal y como se dio hace una década. Ese aspecto, comentó, es un factor determinante para las empresas que operan al amparo de las zonas francas.

Sobre los TLC y los acuerdos de desgravación anotó que son convenios que pueden ser aprovechados por los usuarios industriales que pueden producir bienes, bien sea con materias primas nacionales que se adquieren sin IVA o con otras que provienen de diversos lugares del mundo. De todas maneras subrayó que esas materias primas son transformadas en Colombia con mano de obra colombiana y con un favor adicional como el de ingresar tributos en favor de la nación, pero potenciando exportaciones.

Por el favor de los encadenamientos productivos provocados por la misma legislación hace posible las operaciones entre usuarios que son plenamente permitidas y hoy en día el régimen contempla la figura de los tránsitos aduaneros de manera mejorada porque les permite a los usuarios industriales de las zonas francas ser declarantes de ese régimen.

Al cierre de 2016 la Zona Franca de Bogotá, usuario operador y empresa del Grupo ZFB registró 654.827 operaciones de comercio exterior que representaron negocios por valor de 19.067 millones de dólares a través de PICIZ a nivel nacional.

Gracias a una encomiable y juiciosa tarea desde la Zona Franca de Bogotá, la capital del país y el centro ciudad región se exportan con un sello único que sale del Grupo ZFB que no en vano ha cumplido con su misión de elevar las tasas de exportación del país sobre verdaderos pilares de competitividad.