Domingo, 09 Septiembre 2018 10:35

Devaluación complicará el negocio del fútbol: Juan Andrés Carreño

Por

Habrá problemas con los fichajes, con los salarios y con la puesta a punto de las cifras de los equipos, sin embargo, no todo es problema. Historia con tinta roja.

Muchas personas ignoran la difícil tarea de administrar un equipo de fútbol y de llevarlo a puestos de honor, el fútbol es una industria que como todas depende de las coyunturas, de los ciclos económicos y de la versatilidad, así como de la dinámica de los mercados. El tema es tan complejo, que, si a la economía le va bien, el fútbol prospera, pero si los indicadores económicos son lamentables, el amado y expectante balompié mete reversa y vienen los problemas, esos de los que no sabe el aficionado y que expresa con términos desobligantes, groseros y abusivos, solo porque no hacen la relación entre deporte y economía.

Actualmente hay un lío y una bendición en el fútbol colombiano como en el de gran parte del mundo, pasando por la región, y es el fortalecimiento del dólar y el debilitamiento de las monedas locales que hacen que la hora de concretar un negocio o una adquisición, el jugador valga muchos más pesos por dólar para el capítulo Colombia. Ese problema del fútbol colombiano fue analizado desde la tribuna de Independiente Santa fe, el primer campeón del fútbol colombiano, ese sueño universitario bogotano que nació en 1941 cuando en las mentes de los exalumnos del eterno Gimnasio Moderno se consolidó una idea deportiva para la capital, la misma que fue lanzada en el tradicional y vetusto café Rhin, en el centro histórico del Distrito Capital. Hay que decir que la idea de entregarle a la ciudad un equipo ganador, tuvo igual el acompañamiento de algunos estudiantes del muy exclusivo Colegio Mayor del Rosario.

En diálogo con Diariolaeconomia.com, el Presidente de Independiente Santa Fe, Juan Andrés Carreño, aseguró que ante todo el futbol es un negocio en donde lo más difícil es manejar una compleja empresa que debe enfrentar todos los embates de la economía y muchas coyunturas de donde se saca provecho o se debe aguantar sobre pilares de estrategia y maromas financieras para no colapsar. Recalcó que el fútbol es una industria muy difícil, toda vez que así las cosas se hagan muy bien, sí los resultados financieros no acompañan, lo cual es una especie de azar, la tarea de desmorona.

La labor tras bambalinas de los equipos es una tarea supremamente difícil, pues cualquier factoría traza metas, las cumple y camina sobre un cronograma, en el fútbol se hace lo mismo, pero un gol en contra en el último minuto pone la empresa a tambalear, es decir un negocio atípico y de alto riesgo porque las inversiones son cuantiosas.

“El asunto es de alguna manera aleatorio porque a veces un equipo es superior en trámite al que está enfrentando, quizás merece ganar, pero si no gana pueden venir unas consecuencias económicas considerables lo cual hace del balompié un negocio bien particular”, comentó el señor Carreño.

Este abogado de la Universidad Javeriana que ha tenido la oportunidad de ejercer como gerente en varias oportunidades de múltiples empresas y entidades, de las propias y de otras como Álcalis de Colombia, presidente de Asopostal, Concesión Salinas y otras. Fue asesor de más de 40 empresas en Colombia, Director del Instituto de Fomento Industrial, IFI, presidió la Comisión Nacional de Televisión y fue asesor con mucho éxito en firmas multinacionales de reconocida trayectoria.

Últimamente fue presidente de la Asociación Colombiana de Operadores de Juego de Azar, Asojuegos, es decir, es un hombre formado en el ámbito de los negocios y ha pasado las pruebas con sobradas calificaciones.

Con semejante hoja de vida, Carreño reconoce que desde el punto de vista gerencial la experiencia más difícil es la del fútbol porque allí se dependen de muchas variables como los resultados deportivos y los vaivenes de la impredecible economía.

Una variable a tener en cuenta y que actualmente tiene a los dueños del fútbol pasando las duras y las maduras, es la tasa de cambio porque la inestabilidad cambiaria de manera inmediata impacta las operaciones de un equipo de fútbol. De mantenerse la devaluación que al cierre de esta entrevista superaba la barrera de los 3.000 pesos, los equipos grandes, muy seguramente estarán en calzas prietas, porque ello hará complejo comprar jugadores extranjeros, y el lío no es menor teniendo en cuenta que los equipos de gran formato deben reforzarse puesto que de no ser así el negocio peligra.

“Va a ser muy complicado poder contratar jugadores afuera cuando el dólar empieza a tener una devaluación gigante que a criterio de los expertos puede llegar a ser del 15 o el 20 por ciento, lo cual los costos de contratar figuras exógenas se dispararán y se hará mucho más difícil la estructuración de un equipo solvente y competitivo”, apunto Carreño.

En medio del análisis reconoció que, así como hay problemas con la devaluación igual llegan consecuencias positivas para los equipos pequeños como Envigado que suele ser un formador y consolidado exportador de jugadores. De esa cantera salieron figuras como Gio Moreno, James Rodríguez y muchos más, hoy triunfando en el medio.

Explicó que la fluctuación cambiaria que no es un inconveniente exclusivo de Colombia sino de la dinámica región, en vista que el futbol es una empresa mundial con gran inversión en la región, hará que los equipos que logren transferencias en dólares hoy, multipliquen los ingresos con cargo al precio del dólar. Hay negocios por formación que valen miles de dólares, pero hay otros de millones, lo cual resulta toda una fortuna para la escuadra formadora.

Según el presidente de Santa Fe, definitivamente desde el punto de vista económico, el fútbol es un negocio que, como cualquier empresa, sufre las consecuencias del comportamiento y la fluctuación económica. Todo esto se hace mucho más complicado con ese lastre de los resultados deportivos.

En buena hora Independiente Santa Fe logró ventas importantes como la de Anderson Plata a Atlético Paranaense que de liquidarse en buen periodo traerá unos ingresos adicionales a la institución, y que finalmente logrará un beneficio por las reglas de juego que hay en el mundo de los negocios.

“Claramente y pensando en operaciones como las que hizo Santa Fe con Jerry Mina, ahí la noticia es positiva porque el equipo cobrará pronto el derecho de formación sobre el jugador que está tazado en circo por ciento de la operación que hizo el Barcelona de España con el Everton Football Club de Inglaterra. Allí habrá un beneficio y más lo que se le debe al equipo por la venta de Anderson Plata y William Tesillo, las noticias pueden ser más que alentadoras”, expuso Juan Andrés Carreño.

Recalcó el dirigente que la estabilidad económica de un equipo de fútbol depende de muchas variables que hacen que lograr un punto de equilibrio sea una labor compleja y sumamente difícil. Anotó que por efectos como el mundial de fútbol, la globalización mediática del espectáculo y la televisación de los partidos, está llevando cada vez menos gente a los estadios, asunto grave porque los equipos no están recibiendo los ingresos esperados por taquilla.

Un factor adicional en el fútbol fue la contracción de la economía que afectó la economía y paralelamente los patrocinios. Toda esta situación hizo convergencia con un tema superlativo y que tiene que ver exactamente con los derechos de televisión en Colombia que no están remunerando de manera justa a quienes invierten en la cada vez más compleja industria del fútbol.

Carreño manifestó que, en un equipo como Santa Fe, en esos tres rubros, ingresos por taquilla, derechos de televisión y patrocinios, que deberían ser el 80 o el 100 por ciento de las entradas en liquidez son tan solo del 32 por ciento, es decir que el 68 por ciento restante o faltante se convierte en todo un dolor de cabeza porque no hay manera de llegar al punto de equilibrio. Lo anterior, afirmó, hace muy embarazosa la operación de equipos grandes como Santa Fe, América o millonarios.

Ese hueco lo deben cubrir la venta de jugadores, la participación en torneos internacionales que en los últimos siete años le dieron al club rojo de la capital esa estabilidad económica.

Ayudaron a mejorar los balances el ganar la Copa Suramericana de 2015 y la misma Suruga Bank de 2016 que redundaron en mayores ingresos y en hacer posible mostrar jugadores que resultaron en los mercados internacionales, consolidando el proyecto de formación y venta, ayudando en la operación, sin dejar de reconocer que la tarea es complicada.

El 2018 no ha sido afortunado para las toldas rojas porque a finales de 2017 perdió la copa de la liga con Millonarios, su rival de patio, no hubo clasificación a la liguilla final del primer semestre y la participación no fue la mejor en Copa Libertadores. Por todo lo anterior, el equipo no percibe ingresos desde mayo lo cual resiente automáticamente la operación económica de un equipo.

“Para reforzar el equipo, hicimos un esfuerzo gigante y trajimos siete jugadores en la zona en donde teníamos más problemas que era la segunda línea de volantes y los delanteros. Santa Fe es un equipo sólido en defensa desde hace rato, pero teníamos problemas en la parte ofensiva por lo cual reforzamos y esperamos que eso nos permita volver a la senda del triunfo, de ganar títulos, de jugar finales y a volver con protagonismo en los torneos internacionales para que finalmente retomemos la senda económica y seguir creciendo. Una meta de corto plazo es ganar la liga, y por qué no repetir título de suramericana”, dijo el Presidente.

El técnico que llegó se ajustaba a los objetivos, al presupuesto y a la realidad del equipo en una actividad económica en donde es complicado tener recursos disponibles. Todo esto hace que el modelo Santa Fe sea muy dependiente de la formación y venta de jugadores y de la participación en los torneos internacionales razón por la cual hace muy importante mantener esa dinámica.

Con los otros clubes colombianos hay que hacer una cirugía de altísima precisión al tema de los derechos del fútbol porque lo cierto es que hay que explorar nuevas fórmulas que le inyecten recursos al fútbol porque los equipos como dicen algunos se están muriendo de hambre con la nevera llena.

“Aquí ganan los empresarios, los jugadores, los patrocinadores y los medios, pero los dueños de los equipos de fútbol tienen muchos problemas porque todos los años es necesario capitalizar, y no pocos equipos están en problemas con la Dian y muchas veces con el reconocimiento deportivo lo que obliga a seguir trabajando unidos para encontrar una fórmula que logre sacar adelante un nuevo proyecto de negociación colectiva buscando que aumenten los recursos del fútbol. Seguramente la vía será el canal Premium, o quizás lograr que el grupo que está conformado por DIRECTV y por RCN le acierten a una fórmula para renegociar, pero lo cierto es que debe haber sin duda una solución”, expuso.

Carreño dijo que, para los equipos grandes y pequeños, la restructuración del modelo de televisión es fundamental, así como la manera de encontrar más atractivo el espectáculo para que asistan más personas a los estadios lo que terminará matriculando muchos más patrocinadores.

En el juego del fútbol las condiciones son muy distintas entre equipos grandes y equipos pequeños porque los llamados equipos chicos difícilmente tienen recursos por participación en torneos internacionales y muchos de ellos no tienen público en los estadios, verbigracia La Equidad o Jaguares entre otros que dependen de los derechos de participación por televisión lo cual demanda un esfuerzo colectivo.

Otra salida es potenciar todo el frente de mercadeo para que la gente acuda masivamente a los estadios y así fortalecer nuevas líneas de negocio al interior del espectáculo que permitan canalizar más recursos por la vía de la publicidad y el mercadeo. “Sin duda hay que hacerlo y allí hay que ser bastante autocrítico porque nos hace falta mucho por hacer, pero en eso estamos, buscando salidas”.

Actualmente, Santa Fe está en la búsqueda de fórmulas para hacer activaciones con marcas grandes y para vincular nuevos patrocinadores, asunto que obliga a trabajar arduamente.

Los equipos deben tener socios sólidos

A criterio del Presidente de Independiente Santa Fe, los equipos grandes del fútbol colombiano deberían buscar sociedades con grupos económicos del país o de fuera de Colombia que garanticen una operación mucho más tranquila. Eso pasa con Nacional que es un activo de Postobón, de Junior que es financiado por la Organización Olímpica o el caso reciente de La Equidad Seguros, empresa con equipo propio y muy prospectivo.

Ese eventual respaldo, anotó Carreño, le daría más posibilidades de fortalecimiento a la institución lo cual, expuso, no es un tema fácil porque requiere de la voluntad política de los accionistas, de los socios y de quienes apuestan por el fútbol.

En un momento se especuló con la intensión del grupo Santodomingo y de otros por hacerse al control de santa Fe, de todas maneras, la actual presidencia sigue mirando el tema y por lo pronto está estructurando un proceso de democratización y por ello le apuesta a una empresa nueva y mucho más rentable en el mediano plazo.

“Hoy hay un trabajo definido y es trabajar porque Santa Fe tenga una estructura accionaria sólida y que estén vinculadas a la institución empresas que tengan la capacidad de respaldar al equipo frente a los nuevos retos que todos los días genera este deporte y sobre todo en una institución tan grande como Independiente Santa Fe”, precisó el reconocido dirigente y empresario, hoy al frente del equipo bogotano.

Tanto Santa Fe como los demás equipos seguirán viendo el desfile de jugadores al extranjero porque afortunadamente se viene trabajando muy bien en formación. El país entró en una tónica de globalización y en una ola en la que participan Argentina y Brasil desde hace cien años, y por eso el país, como los del sur, tienen que exportar, exportar y exportar sin dejar d hacerlo porque la nueva era de la economía no admite timidez ni miedo por los negocios. Carreño dice con tranquilidad que ojalá vengan de muchas partes del mundo y compren jugadores colombianos porque para fortuna del país cada vez salen más jóvenes con mucho talento y muy buenos.

El mundo y Colombia, aseveró, no le deben tener miedo a las grandes operaciones del fútbol porque los negocios gigantes siempre le llevarán beneficios al fútbol. Finalmente, dice, hay quien compre y quien venda y eso no puede generar pavor o crítica porque hay que seguir creciendo, trabajando y produciendo los mejores jugadores.

El tema va en serio pues al legar al estadio Nemesio Camacho “El Campin” al enfrentamiento entre Santa Fe y Envigado, llamo poderosamente la atención un juego entre chicos de ocho años del club y los de Envigado, lo cual permitió una grata exhibición de cara al futuro más teniendo en cuenta que Independiente Santa Fe tiene 3.000 niños en las escuelas de formación deportiva y más de 300 jugadores semi-profesionales en sub-13, sub-14, sub-15, sub-17, sub-19 y sub-20 lo que demuestra que hay talento y un porvenir económico gratificante para el equipo que tiene en esos semilleros una despensa y un reto cada vez más grande en la base que finalmente que finalmente es lo que va a garantizar la sostenibilidad.

Cabe anotar que Huawei termina con su contrato de patrocinio el próximo 31 de diciembre y cabe la posibilidad de una prórroga sin que ello diga que la extensión del contrato esté garantizada. La presidencia de Santa Fe estima que es posible que vengan cambios porque hay marcas muy importantes interesadas en ser sponsor principal de Santa Fe, eso pasa con marcas de la industria automotriz, las de apuestas deportivas que han mostrado mucho interés y hay coqueteos con empresas del sector de servicios financieros, del sector de remesas y otros de gran dinámica, pero todos con las ganas de estar en una marca que apasiona llamada Santa Fe.

El nuevo presidente de Santa Fe está muy dinámico buscando recursos, negocios, activando la marca y haciendo un trabajo diferente porque los equipos profesionales de Colombia tienen un largo camino por recorrer respecto a lo que son las franquicias en Estados Unidos en béisbol, basquetbol o fútbol americano.

“Yo estoy seguro que, en diez años, Santa Fe será una institución diez veces más grande de lo que es hoy, para eso estamos trabajando y no nos estamos quedando quietos. Todo esto será posible consolidando ese trabajo y desde luego, si el dólar nos ayuda”, manifestó Carreño.

Santa Fe y Millonarios unirían fuerzas para bienestar conjunto

De cara a contar con un estadio propio, al interior de la institución se viene trabajando en un par de proyectos. Santa Fe le propuso a Millonarios una unión para pedir en app el estadio El Campin y por ello se vienen una serie de reuniones con las directivas azules porque desde la tribuna santafereña se considera que el estadio de la 57 está muy desaprovechado desde todo punto de vista puesto que se trata de un estadio histórico, lindo, pero subutilizado porque los estadios hoy manejan conceptos superlativos de valor agregado.

“Estuve en la final de la supercopa alemana hace quince días entre Frankfurt y el Bayer Múnich y uno se da cuenta como se han estado modificando los estadios en el mundo entero con un criterio estrictamente comercial porque la idea es poder explotar las áreas de alimentos, explotar empresarialmente las sweet, los palcos y los escenarios para grandes conciertos.

Aquí tenemos una inversión enorme un poco muerta porque casi que no hay recursos para mantener el estadio en debida forma, luego llegó la hora de unirnos todos, es decir la Alcaldía y las instituciones más importantes de Bogotá que son sin duda Santa Fe y Millonarios para ver cómo se les pueden llevar mejores recursos a la ciudad y a las instituciones”, escribió.

Lo del estadio propio de Santa Fe es un sueño en el que ya se trabaja toda vez que ya hubo unas reuniones importantes con dos fondos de inversión que han mostrado mucho interés, razón por la cual la institución ya está mirando lotes y predios para una posible construcción. Carreño indicó que hay una variable difícil, un término muy del fútbol, y es que no hay mucho suelo disponible pues el que está en oferta es muy costoso y por ello se hace necesario que el dueño de esos terrenos entre como socio en ese riesgo.

Teniendo en cuenta esas variables, Santa Fe ha trabajado y hay un grupo que representa a una de las familias más prestantes e importantes del país que está mirando la opción, situación que invita al optimismo y a pensar que muy seguramente se le podrá estar contando muy pronto a los aficionados una gran noticia.

El Presidente de Santa Fe dijo que hay que soñar y dejó claro que el proyecto del estadio estaría trazado a unos diez años. 

Independiente Santa fe es una pasión y una empresa que fue concebida para darle a Bogotá y al fútbol colombiano un plus diferente y entrar por el derrotero de una industria que en ese entonces nacía con la rúbrica del recordado Eusebio Mendoza Caro, ese hombre amante del fútbol que en compañía de otros célebres fundadores le dieron vía libre al proyecto Independiente Santa Fe. Ya la idea había sido cristalizada y el equipo pasó de la gran conmemoración de las bodas de plata del Gimnasio Moderno en 1939 a ser una empresa que entregaría muchas satisfacciones a una hinchada enorme, especial y siempre enamorada de la divisa cardenal, pese a que en sus albores la camiseta del rojo fuera blanca con una franja azul.

Dicen los allegados al club que la camiseta actual fue una idea que trajo el señor, Luis Robledo quien fuera a Londres y llegara prendado de la camiseta del Arsenal de Inglaterra, equipo que inspiró la indumentaria y los colores del Independiente Santa Fe.

Independiente Santa Fe, el equipo del pueblo fue el primer campeón de Colombia y le correspondió poner la primera estrella en el fatídico 1948, año del “Bogotazo” y de la reacción casi eléctrica de unos procesos de violencia que tristemente aún dejan huella. De todas maneras, en ese momento y dadas las circunstancias, el fútbol fue un bálsamo que fue alimentando pasiones y desviando la atención de muchos bogotanos y de los propios advenedizos que llegaron de los campos en busca de un sueño y afortunadamente acompañaron sus realidades con los triunfos del equipo santafereño, del Expreso Rojo o del León, ese remoquete que llegó cuando en sus momentos las directivas del onceno bogotano adoptaron a Monaguillo, un león africano que le imprimió más identidad y muchos más aficionados que acompañaron triunfos y glorias, esas que hoy tienen a Independiente Santa Fe en el exclusivo olimpo de los ganadores, en ese al que se mira con respeto, admiración y lealtad.

La primera crisis económica llega a Independiente Santa Fe justo con el terrible “Bogotazo” toda vez que en ese momento el equipo bogotano había invitado a un onceno del Perú que fue hospedado en el hotel Regina. Tras los desmanes y la tragedia, las directivas asumen los costos del equipo peruano y genera un hueco en las finanzas que estuvo a punto de llevarlo al punto final.

Nunca se imaginaron quienes inscribieron aquel incipiente equipo amateur en la Asociación Deportiva de Bogotá, que tendría reservados tiquetes en ese expreso apartado para el éxito y los laureles ya que no solo ha sido nueve veces campeón del futbol profesional colombiano sino que escribió con letras de oro su historia y la del fútbol colombiano con una Copa Suramericana, y como si fuera poco viajó a Japón y derrotó a un anfitrión trayéndose un trofeo, unos dólares y un prestigio mucho más potenciado. Hoy Bogotá o el país no solamente hablan de Independiente Santa Fe, igual lo hace América en sus tres expresiones geográficas y el mundo, que ya sabe de qué está hecho ese club de amores, llantos, recuerdos y emociones.

De ese 1948 acompañan al rojo capitalino varios recuerdos, uno de ellos que la liga nació con diez equipos, Municipal, América, Junior, Deportes Caldas, Deportivo Cali, Once Deportivo, Medellín, Millonarios, Santa Fe y Universidad. En ese año nace la División Mayor del Fútbol Colombiano, Dimayor.

En las cuitas rojas quedan épocas especiales como la de El Dorado comprendida entre 1949 y 1953 cuando llegaron a Colombia los jugadores de renombre internacional que cazaron una reyerta en Argentina con el gobierno de Juan Domingo Perón, igual quedaron nombres perennes como los Ernesto Gamboa Álvarez, Gonzalo Rueda Caro, el inglés Jack Greenwell, que dicen, dirigió solo por la alcoba y alimentación, del austriaco Carlos Frank gran aportante del equipo en materia económica gracias a sus exportaciones de café, Alfredo Cuezzo y de un equipo que marcó todo un hito y una historia con nombres que siguen en el recuerdo de hinchas, historiadores y analistas del futbol.

En 1948 el equipo bogotano, dio muchas satisfacciones por cuanto antes del famoso título de la liga protagonizó la verdadera historia de David y Goliat, el recién nacido equipo derrotó un gol por cero al encopetado Vélez Sarsfield de Argentina, el once de la experiencia con nombre y apellido respetable en el fútbol del cono sur. Después vino el título y la ovación se hace mucho más ruidosa, pues once gladiadores le pusieron al naciente escudo una estrella que quedó en la historia, un registro que nadie lo borra y que nadie puede negar, esos once campeones y compañía fueron, Julio “chonto” Gaviria, Julio Zamudio, Oscar Bernau, Alberto Guardiola, Hernando “Tigre” Moyano, José Kaor Dokú, un jugador de origen japonés cuyo nombre original era Kaoru Dokú Bermejo, Carlos Castro, Luis “tanque” Vásquez, Luis E “Gallito” Contreras, Simón Ferro, Darío Forero, Jesús Fisco, Lorenzo “Cristo” Delli, Gabriel Pineda, Carlos Chávez, Carlos Osorio, Antonio Ucrós, Antonio Julio de la Hoz, Luis Alberto “Mono” Rubio, Roberto “Perro” Gámez, el gallego Jesús María Lìres Lòpez, Hermenegildo Germán Antón, más conocido como “Cabecita de Oro”, Luis Orué, José Hildo Castro, Rafael Valek, Miguel Talero, Carlos “Panameño” Sánchez y Rafael Humberto “Canoíta” Prieto. El gran combo capeón fue dirigido por el siempre recordado Carlos Carrillo Nalda.

Esta es la realidad del fútbol y la de Santa Fe, una institución histórica y pletórica de buenos recuerdos, por Santa Fe pasó y pasa la historia política, social y económica de Bogotá y Colombia, este es un equipo que gano hinchada en muchos lugares del país porque su ADN enamoraba y sigue enamorando. El equipo hace parte del tejido social y de una responsabilidad que traza enormes retos en un mundo abierto y en constante innovación.

Hoy la divisa bogotana crece y le apuesta al género pues no en vano está el primer título en la categoría femenina. Santa Fe es Bogotá y Bogotá es Santa Fe. En la bella capital la historia no para y la nueva la sigue narrando un equipo que empezó como un gran sueño en la otrora ciudad de los tranvías, ese que navegó por piélagos infinitos hasta volverse la más bonita realidad. Hoy chicos y grandes siguen orondos hacia el gran estadio en donde hay torpor y exhalación con cada cántico y con cada gol que se canta a rabiar por una hinchada que lleva un escudo y una pasión teñidas con fidelidad, orgullo y un profundo, puro sincero amor, muy de color rojo.

 

Visto 1201 veces