En los últimos años el país perdió en solo textiles y confecciones unos 600.000 empleos dejando ver una precarización de los indicadores económicos y sociales. Las importaciones no son una solución.

Los analistas y expertos dicen que el gobierno tiene que repartir las ganancias del petróleo entre los sectores productivos, fortalecerlos y no depender de un solo renglón productivo.

Publicado en Banca y finanzas