Ecologistas dicen que lo sucedido en Hidroituango demuestra que las licencias ambientales no deben darse irresponsablemente y que deben tardarse todo lo que sea necesario para evitar tragedias.

Las clínicas y los hospitales del país siguen con las alertas encendidas porque la deuda creció, igual la morosidad y muchos nosocomios están en veremos. Literalmente, no hay como operar.

Por el clima la situación es muy difícil en el Eje Cafetero, pero igual inconveniente tienen los ganaderos, los productores de caña y otros productos básicos.

Contrario a lo que muchos pueden pensar, en Venezuela hay un sentimiento de pena y vergüenza por lo que acontece con los nacionales deportados por las fronteras. Cúcuta y las ciudades fronterizas están en una encrucijada que demanda la mirada nacional.