Jueves, 26 Mayo 2016 22:21

En materia petrolera el tigre no es como lo pintan: Expertos

Doctos en hidrocarburos, geología y todo el andamiaje petrolero quieren contarle al Congreso de la República la realidad de la explotación de crudo.

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Dadas las recientes opiniones presentadas ante la Comisión Quinta del Senado sobre el comportamiento de los yacimientos de hidrocarburos una vez estos inician la etapa de producción, la Comisión Interinstitucional de Hidrocarburos (CIH), presentó una opinión eminentemente técnica al respecto.

Según los expertos de dicha comisión, un yacimiento petrolífero o gasífero es una acumulación natural de hidrocarburos que ocupa el espacio poroso o fracturado (con una permeabilidad suficiente para movilizar el fluido) en rocas usualmente sedimentarias ubicadas en el subsuelo. Esta roca almacenadora está cubierta tanto por encima como por debajo por una capa de muy baja permeabilidad, generalmente una arcilla, a través de la cual no hay flujo de fluidos, conformando así lo que técnicamente se llama una trampa geológica. El hidrocarburo almacenado en ella está atrapado allí sin posibilidad de salir.

Usualmente, indican, en un mismo yacimiento se pueden encontrar gas, petróleo y agua, fluidos que de acuerdo con su densidad se ubican en la parte superior, media e inferior del espacio poroso. El gas, por ser normalmente el más liviano está arriba, el petróleo más liviano que el agua, se encuentra ocupando el espacio poroso en la parte media de la roca acumuladora, y el agua en la parte baja.

Según la Asociación Colombiana de Ingenieros de Petróleos,ACIPET , los estudios geológicos, gravimétricos, magnetométricos y sísmicos permiten ubicar esta trampa geológica en el subsuelo y determinar la profundidad a la que se encuentra. En Colombia, precisan, esta profundidad varía entre los 800 y 7.000 metros.

“Esta situación hace que los yacimientos se encuentren inicialmente sometidos a altas presiones debidas principalmente al peso de las rocas que están por encima de ellos, desde la superficie hasta la roca almacenadora de hidrocarburos”, dice el estudio.

Consecuentemente, agrega el informe, los hidrocarburos fluyen dentro del yacimiento hacia los pozos productores que se perforen, en una primera etapa, por el mecanismo de expansión de la roca y de los fluidos (gas, petróleo y agua) que se encuentran almacenados en ella, es un proceso de liberación de exceso de presión.

En una segunda etapa los hidrocarburos y el agua fluyen hacia el pozo y hacia la superficie por diferentes mecanismos de empuje dentro del yacimiento como son: gas en solución con el petróleo, capa de gas, drenaje gravitacional y empuje hidráulico.

No todo el volumen de hidrocarburos presente inicialmente en el yacimiento se puede producir. El factor de recobro, expresado como un porcentaje del volumen de petróleo producido con respecto al volumen inicial de crudo almacenado, varía ampliamente dependiendo del mecanismo de producción del yacimiento y de algunos de los parámetros petrofísicos del yacimiento. El análisis muestra los promedios estadísticos del factor de recobro. En ese orden de ideas se puede indicar que de acuerdo al mecanismo de producción que puede ser por empuje hidráulico, gas en solución, capa de gas y drenaje gravitacional el factor de recobro obedece a un promedio mínimo, medio y máximo. Para empuje hidráulico el factor en cada uno de los escenarios es de 30,45 y 60 por ciento, para el caso de gas en solución el recobro es de 15,20 y 25, para capa de gas se tipifica en 20,25 y 30 en tanto que para drenaje gravitacional el recobro es de 50, 60 y 70 por ciento.

“Cuando la producción de petróleo comienza a declinar como consecuencia de la caída de presión en el yacimiento, se hace necesario instalar en los pozos productores equipos de levantamiento artificial, como son, por ejemplo, las unidades de bombeo o balancines que muchos de nosotros hemos visto cuando pasamos cerca de un campo petrolífero, para continuar con la extracción de este recurso natural. Hay varios sistemas de levantamiento artificial usados en la industria” aclara ACIPET.

A medida en que la producción continúa el yacimiento va disminuyendo su presión interna, hasta que llega el momento en que se requieren inversiones económicas adicionales para mantener su producción, sometiendo el yacimiento a métodos de recuperación secundaria y algunas veces terciaria. Estos métodos consisten básicamente en inyectar al yacimiento agua o polímeros para desplazar o empujar el petróleo hacia los pozos productores. Practicas comunes en muchos campos del país.

Teniendo en cuenta todo lo anterior, los expertos en hidrocarburos, establecen que en ningún momento de la vida productiva de un yacimiento petrolífero o de gas el espacio poroso queda vacío como en algún momento se le informó erróneamente a la Comisión.

“La afirmación anterior es un craso error en el área de la Ingeniería de Petróleos y de Geología de Yacimientos. En consecuencia, la argumentación en relación con supuestas pérdidas de volúmenes de agua de ríos y acuíferos por el flujo de este líquido hacia los yacimientos para ocupar el espacio vacío que queda en los yacimientos de hidrocarburos, carece totalmente de fundamento. No es científicamente posible”, sostiene la Comisión Interinstitucional de Hidrocarburos.

En cuanto a los impactos directos sobre las fuentes superficiales, anota, sólo se podría ver reflejado en caso de una contingencia por derrame de crudo y/o derivados químicos, vertimientos con agua fuera de parámetros, sabotaje etc. Esto, reza el documento, incidiría directamente sobre la calidad de sus afluentes. La Comisión afirma que pensar que por el solo hecho de la perforación de pozos para hidrocarburos se puedan secar los cauces superficiales es imposible ya que no hay una conexión directa entre estos y la zona de explotación petrolífera, “y si fuera un caso extremo y que existiera una conexión el tiempo de viaje del agua desde la superficie al fondo podría ser del orden de miles a millones de años”.

Adicionalmente, dijo la Comisión de expertos, se les ha informado erróneamente también a los senadores, que cuando se perfora un pozo, se rompe la capa impermeable y el agua subterránea que alimenta los ríos, se profundiza y en conclusión, la explotación petrolera seca los ríos.

“Adicional a lo que explicamos arriba, en los pozos exploratorios y de desarrollo se aíslan los acuíferos superficiales mediante la instalación y cementación de tuberías de revestimiento de acero para que no se contaminen y no exista la más mínima posibilidad de afectarlos. Además, las condiciones a las cuales se encuentran los acuíferos subterráneos hacen que estén a una presión mayor a la que hay en superficie y por tanto su tendencia es a subir a la superficie. Insistimos, no es posible por tanto, que un pozo exploratorio o de desarrollo profundice el agua subterránea y seque los ríos”, aclaran.

La Comisión Interinstitucional de Hidrocarburos, integrada por los presidentes y representantes de las asociaciones profesionales de Ingenieros de Petróleos (ACIPET), de Geólogos y Geofísicos del Petróleo (ACGGP), de la Asociación Colombiana de Hidrogeólogos (ACH), de la Asociación Colombiana de Evaluación de Formaciones (CAFE) y de la Sociedad Colombiana de Geología (SCG), ofrece de manera completamente desinteresada, basada en el conocimiento técnico de las Asociaciones que la integran, a la Comisión Quinta, a las entidades gubernamentales, a los medios de comunicación y a otros entes interesados en el sector de los hidrocarburos, su amplia experiencia y conocimiento técnico para aclarar y opinar sobre conceptos que son propios de estas disciplinas. Varias de las Asociaciones tienen el carácter legal de cuerpo técnico consultivo del Gobierno Nacional en materia de hidrocarburos.

“Consideramos que por el bien del país debemos buscar entre todos, con base en conceptos técnicos válidos, un equilibrio entre la protección del medio ambiente y el futuro económico del país, en especial en lo referente a la autosuficiencia petrolera. Sería imperdonable repetir las crisis que ha tenido que vivir el país al tener que importar hidrocarburos costosos con un impacto extremadamente negativo sobre la economía”, dice la Comisión de técnicos y profesionales del sector petrolero.

Concluye que sería grato poder concretar una reunión con la Comisión Quinta y explicarle con detalle como es el proceso de exploración y explotación de hidrocarburos, sus impactos y como mitigarlos, las buenas prácticas y cuál debe ser el rol de control del Estado y las comunidades para garantizar la adecuada protección del medio ambiente.