Miércoles, 01 Junio 2016 20:36

Sector petrolero con pronóstico reservado: ACP

El 40 por ciento de las empresas desplazaron capital hacia otros países, dato nada menor en la actual coyuntura en la que se piden condiciones para la inversión.

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Las multinacionales con operación en Colombia advirtieron que si Colombia no adelanta un ambicioso plan de inversiones en el frente petrolero, en seis años importará petróleo para cargar las refinerías.

El presidente de la Asociación Colombiana del Petróleo, ACP, Francisco José Lloreda Mera, indicó que la noticia es pésima para el país porque las reservas probadas con son aquellas con las que la nación cuenta cayeron en 13 por ciento dejando un panorama desolador y muy apremiante.

El Balance de Recursos y Reservas 2015, revelado recientemente por la Agencia Nacional de Hidrocarburos, deja en evidencia que Colombia tiene potencial para aumentar sus reservas probadas de hidrocarburos y para seguir aumentando su producción. No obstante, preocupa la caída de 13 por ciento en las reservas probadas (aquellas que tienen mayor certidumbre) que impacta el volumen esperado de producción en el corto plazo, lo que ya se está evidenciando.

El incremento que se registró en los recursos estimados es sustentado por un aumento de 37 por ciento en las reservas probables, posibles y recursos contingentes, que son aquellos barriles cuya viabilidad de producción tiene alta incertidumbre.

“La caída de las reservas es grave. El año pasado se añadieron 87 millones de barriles a las reservas probadas del país, pero se produjeron más de 300 millones de barriles, es decir no se están recuperando las reservas consumidas”, precisó el señor Lloreda Mera.

El dirigente gremial aseveró que es necesario incorporar 1.300 millones de barriles a las reservas existentes desarrollando proyectos de recobro mejorado en campos existentes y la puesta en marcha de operaciones en nuevas cuencas como Offshore y Yacimientos “No Convencionales”, los cuales se vienen aplazando por demoras en regulación y últimamente por la caída en los precios.

En opinión del presidente de la ACP, la disminución de la actividad en el sector viene de tiempo atrás, por eso la Asociación reiteró su llamado a tomar decisiones inmediatas porque a criterio suyo, el país no puede darse el lujo de esperar a que se reactiven los precios del crudo para tomar las medidas urgentes que se requieren.

Producción petrolera hacia abajo

Lloreda Mera agregó que una disminución sostenida en la producción petrolera es lo que se verá en Colombia en los próximos seis años si el país no logra reactivar las inversiones en exploración y producción de hidrocarburos.

Los cálculos elaborados por la Asociación Colombiana del Petróleo, ACP, indican que, en este periodo la producción en los campos actualmente activos caería a un ritmo de 15 por ciento promedio anual.

Este pronóstico, declaró el presidente de la ACP, ya se está cumpliendo y se evidencia en las preocupantes cifras. Este año, dijo, la sísmica en tierra está completamente detenida con cero kilómetros corridos en lo que va de 2016.

Añadió que por su parte los pozos exploratorios solo llegan a 8 cuando en 2012 fueron 131. Así mismo, en lo que va del año solo se han realizado 40 pozos de desarrollo de una meta programada de 450, cuando el país necesita ente 900 y 1.000 pozos al año para mantener su nivel de producción.

Como consecuencia, expuso Lloreda, en 2016 la producción de crudo podría cerrar en 940.000 BPD, lo que significaría una reducción de 6,6 por ciento con respecto a la cifra de 2015. Para 2017, expresó, hay una alta probabilidad de caer por debajo de los 900.000 BPD.

“La única manera de detener la caída en picada de la producción de hidrocarburos en el país es con mayor inversión. Colombia requiere inversiones por 7.000 millones de dólares anuales durante los próximos diez años. Pero para el 2016 se esperaban inversiones por 620 millones de dólares en exploración y 3.200 millones de dólares en producción, cifra que posiblemente no se cumplirá”, apuntó.

Recalcó que de no revertirse esta tendencia, en 2022 la producción petrolera del país podría ubicarse por debajo de los 400.000 barriles promedio diario (BPD), lo que significa que para poder completar las cargas de las refinerías de Cartagena y Barrancabermeja sería necesario importar crudo.

Para la Asociación Colombiana del Petróleo, este escenario implicaría un impacto en la balanza comercial, pues el país debería aumentar sus importaciones para poder producir los combustibles y demás productos procesados en las refinerías. Esta afectación, comenta el gremio, generaría además efectos negativos en los indicadores macroeconómicos del país.

Lloreda Mera explicó que una eventual pérdida de la autosuficiencia petrolera también afectaría las cuentas fiscales de la Nación, pues se comprarían en el exterior productos que cuando se producen en Colombia generan empleos, encadenamientos productivos, impuestos y regalías para la Nación y las cuentas regionales.

A criterio de las multinacionales, el país requiere de condiciones competitivas que impulsen la inversión. Estas pasan por contar con un régimen fiscal ajustado a la realidad colombiana y costos internos de operación que hagan viables las actividades del sector.

Para el gremio es necesario garantizar la estabilidad jurídica del país con reglas claras que generen confianza y certidumbre. El país, dijo el dirigente, debe garantizar las operaciones en territorio aplicando la ley cuando así se requiera y cumplir con tiempos rigurosos pero razonables para la realización de los trámites que requiere la industria.

Sobre el proyecto de reforma tributaria que presentará el gobierno a instancias del Congreso, Lloreda indicó que el sector petrolero como otros urge de recuperar su competitividad. Aclaró que la industria petrolera no está pidiendo dádivas ni regalo alguno sino un trato consecuente con la realidad del sector y unas condiciones que le den viabilidad a la industria porque el régimen fiscal actual dejó de ser competitivo hace ya varios años.

Expresó su preocupación por la salida de la inversión que ve mejores opciones en otras latitudes. El año pasado, reveló, el 40 por ciento de las empresas desplazaron inversión hacia otros países, justo en momentos en que el país más estaba requiriendo inversión en actividad exploratoria y en pozos de desarrollo. El asunto, dijo es muy visible al revisar las lánguidas cifras de inversión lo cual e peor a que se vaya la empresa. “Peor que todo esto es que no llegue la inversión que Colombia demanda”.

“La Reforma Tributaria es una oportunidad para que Colombia pueda construir un régimen fiscal competitivo. De cumplirse con estas condiciones, la industria podrá seguir siendo un pilar para el crecimiento económico del país, para garantizar la seguridad energética e impulsar el desarrollo de las regiones de Colombia”, concluyó Lloreda Mera.