Domingo, 24 Septiembre 2017 00:12

Andeg dice que en materia de energía hay tranquilidad hasta el año 2022

Los generadores de energía alertan por el impacto que podría traer para empresas, usuarios y la cadena en general la no entrega de subsidios eléctricos que podría disparar las tarifas. Problema de alto voltaje.

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Los generadores de energía del país aseguraron que Colombia puede tener una relativa tranquilidad en este frente fácilmente hasta el año 2021 o 2022 porque hay varios puntos que le preocupan al sector, empero la industria generadora precisó que con los proyectos y las plantas generadoras que están en plena vigencia y funcionando, más el ingreso de Ituango y Termonorte, la energía firme le alcanzaría al país hasta el año 2022 o 2023 aproximadamente.

El Director Ejecutivo de la Asociación Nacional de Empresas Generadoras, ANDEG, Alejandro Castañeda Cuervo, le dijo a Diariolaeconomia.com que hay señales que preocupan enormemente y son las que tienen que ver como se dijo con el marco regulatorio, el de las consultas con comunidades y la que tiene que ver con asuntos ambientales toda vez que esta mixtura de complejidad puede retrasar el desarrollo de proyectos, asunto delicado porque si hay freno en planes podrían venir problemas a futuro.

Indicó que hay medidas y propuestas como la que expidió hace poco la Comisión Nacional de Regulación sobre la forma como se paga el cargo por confiabilidad tienen nervioso al sector porque ello tendría un impacto sobre las plantas de generación más o menos del 50 por ciento en ingresos referidos a dicho cargo o tarifa.

Aclaró que en tiempos en los que llueve mucho, las plantas viven esencialmente de lo que reciben del cargo por confiabilidad y por ello es que se mantienen disponibles para cuando llegue un verano muy fuerte con las características del fenómeno de “El Niño”.

“Más allá de los ingresos nos preocupa que se llegue a degradar la confiabilidad del sector por ese tipo de propuestas que pueden llevar al traste esa seguridad que se ha construido en los últimos 15 o 20 años, en eso si hemos sido un poco críticos con la Comisión de Regulación de Energía y Gas, CREG y con el gobierno al que le hemos propuesto que mientras se analice a profundidad los efectos de esas iniciativas, mantenga el esquema como está sin mancillar lo que se tiene, es decir lo ideal es mantener la forma como se tiene el cargo por lo menos hasta los años 2019 o 2020, en tanto se da una discusión profunda sobre cómo será el tema hacia adelante”, declaró el señor Castañeda Cuervo.

Sobre los perentorios ajustes regulatorios y contractuales, el dirigente gremial expuso que en ese frente hay varias cosas, pero observó con preocupación que la Comisión se ha enfocado en los últimos tres años en revisar únicamente el tema de la oferta y en los ajustes que deben hacerse desde el lado de la generación descuidando muchísimo lo que acontece desde el lado de la demanda con esquemas contractuales más modernos y con esquemas de mercado mucho más flexibles que finalmente permiten el ingreso de tecnologías más económicas como las renovables que hasta el momento no han entrado, precisamente por esa inflexibilidad que tiene el mercado eléctrico colombiano.

Agregó que en otros países se ha dado un enfoque más consecuente para hacer más eficientes los mercados, empezando justo desde la demanda, dejándole a los usuarios mucho más poder frente al funcionamiento del mercado porque a criterio suyo, un usuario del sector eléctrico es un cliente que no piensa porque simplemente recibe una factura y la paga, diferente a otras naciones en donde los usuarios están comenzando a tranzar energía entre ellos con baterías y paneles solares lo cual suena un poco avanzado, pero que ya se está haciendo complejo.

“Aquí lo que estamos diciendo es, comencemos a darle mucha más relevancia a la demanda y a buscarle salidas a la misma para que los usuarios puedan participar activamente en el mercado y este se vuelva mucho más eficiente”, expresó.

La energía debe ser un servicio de calidad

A criterio de Castañeda, independiente de los líos que se han presentado con algunas empresas, verbigracia Electricaribe en la Costa Norte, lo único cierto es que independiente de quien preste el servicio, llámese público o privado, lo que le interesa al usuario es contar con calidad en el servicio, es decir fluido continuo y confiable.

Señaló que el problema no es del error de una empresa sino de regulación, de incentivos para el sector, pero también de vigilancia y por eso celebró que en buena hora la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios volvió a empoderarse en el tema de vigila al sector y eso, afirmó, se refleja sobretodo en el tema de calidad.

“Si no se hacen los seguimientos permanentes de cómo van las empresas y de cómo les está yendo, lo cual sumado a un imberbe marco regulatorio sólido, claro y estable, sencillamente terminará en problemas tal y como terminó Caribe, entonces, independiente de quien preste el servicio y como lo haga lo que sí importa es saber quién está al tanto de que las cosas se estén haciendo bien y allí el rol de la Superintendencia es fundamental”, aseveró Castañeda.

Agregó que otro inconveniente es el de la cultura del no pago porque es ni más ni menos que un espiral descendente en donde la gente aduce que si el servicio es malo entonces no paga y si no hay ingresos para la empresa no puede haber inversión y allí se forma otro espiral de igual característica por cuanto hay deudas muy grandes sobretodo en Caribe por parte de entes regionales públicos que adeudan más de 350.000 millones de pesos, lo que hace deducir que hay culpas de parte y parte.

Por todo esto es vital y perentorio propender por la separación de roles, dicho de otra forma, debe haber definiciones expeditas en materia de regulación, de supervisión y de política, porque si no está clara esta figura con toda seguridad los agentes se van a enredar y dejarán abierta la puerta a la problemática y a la pérdida de confianza y eficiencia.

Con todo y tributaria la inversión mira a Colombia

El Director Ejecutivo de ANDEG, Alejandro Castañeda Cuervo, aseguró que en medio de la coyuntura hay inversionistas mirando con muy buenos ojos hacia Colombia en donde ven opciones importantes de desarrollar proyectos y por eso estimó como fundamental el volver a recomponer el negocio desde el punto de vista regulatorio, es decir dar señales claras porque por momentos quienes representan a la inversión sienten que la Comisión lanza propuestas sin haber hecho el estudio profundo y el impacto que sus planteamientos puedan tener sobre el capital que llega al sector generador.

“Aquí el mensaje es que hay que tener más tranquilidad antes de exponer una propuesta que genere preocupación o pánico en el sector y mejor hacer un estudio más detallado y a profundidad previo a suscitar inquietudes o nerviosismo”, comentó.

Otro lío a considerar es el relicario de reformas tributarias que les cambian las reglas de juego a los inversionistas y que golpea al sector. Según Castañeda, muchos de los proyectos térmicos, en promedio unos tres o cuatro, ingresaron en las subastas de 2008 y 2011 al mercado de energía porque en ese momento estaba en boga el tema de zona franca con unas determinadas reglas de juego en ese instante y aunque nada está escrito en piedra, lo cual es entendible, dijo, lo cierto es que hubo una propuesta en el sentido de mantener los regímenes de zona franca para lo que ya estaba desarrollado.

Enfatizó que el asunto no es menor en vista que después de cinco años en el momento en el que se trata por parte de los inversionistas de recuperar el dinero inyectado, resulta catastrófico cuando cambian las reglas de juego porque el asunto castiga a quien hizo una apuesta por el país en unas condiciones pactadas que súbitamente fueron cambiando y deteriorando la credibilidad y la misma rentabilidad.

Problemas de alto voltaje

ANDEG asegura que en efecto, el tema tributario pone a pensar a los inversionistas dos veces antes de aterrizar con el capital para los múltiples proyectos. Por fortuna los que estaban se quedaron apretando dientes y mirando estrategias para hacer más eficiente la operación con el fin de hacer más rentable el negocio, pero dejó claro que en adelante habrá que revisar muy bien las condiciones y la estabilidad antes de tomar decisiones pues se hace necesario saber qué impacto tendrán con las constantes modificaciones.

Por el mantenimiento que han hecho las plantas térmicas toda vez que la generación eléctrica del país con térmicas llega este año al 13 por ciento, se podría recibir el 2018 con un fenómeno de El Niño porque las generadoras hicieron y están haciendo inversiones para optimizar el funcionamiento de las plantas cuando se requieran pues hoy están listas para arrancar lo cual es prenda de garantía.

Los líos de la pasada sequía que obligó a racionar el servicio de energía, tuvo sus orígenes, explica Castañeda Cuervo, en un problema regulatorio porque las plantas respondieron. El asunto, aclaró, era a qué precio se reconocía la energía a las generadoras al momento de entregarla, que traía implícito el precio de escasez.

“Ahí vino la gran discusión sobre si ajustarse o no, y esa es una de las cosas que todavía como gremio estamos esperando y es que el gobierno arregle el asunto del precio de escasez para que no nos pase lo mismo si llega a venir un fenómeno de El Niño a futuro”, manifestó.

Al igual que el resto de los sectores económicos las generadoras no han tenido un buen año en términos de crecimiento ya que la dinámica empezó a sentirse entre julio y agosto. Actualmente el sector está en un rango que oscila entre el 2 y 2,5 por ciento, el escenario bajo que tenía el ejecutivo en materia de progresión y desarrollo en cifras.

Muy a pesar de que ya no hay correlación entre consumo de energía y Producto Interno Bruto, PIB, lo cierto es que hay un enfriamiento de la economía que golpea al sector eléctrico que no tendrá los subsidios el próximo año para las empresas porque no hay recursos pues se estima que el déficit llega a 1.8 billones de pesos en subsidios eléctricos lo cual podría afectar a toda la cadena eléctrica y al mismo usuario porque si no hay subsidios y si las distribuidoras no tienen el ingreso debido, muy seguramente podría haber incumplimiento en los pagos, recortes de energía y una afectación en general para el transmisor y el generador.

ANDEG dice que al ponerse del lado de los usuarios, también hay impactos importantes por no otorgar los subsidios porque en el estrato uno el incremento tarifario sería del orden del 70 por ciento, en estrato dos de 50 y en el tres del 15 por ciento lo cual preocupa en medio de que las empresas entienden que hay un delicado problema fiscal que podría flagelar empresas y usuarios por la falta de recursos.

El tamaño del sector eléctrico puede estar por el orden de los 18 billones de pesos entre lo que vale el sector de generación o mercado mayorista, el cargo por confiabilidad, los contratos que se transan y la energía en bolsa. Hay que decir que el valor del sector se mantiene y por ello ANDEG insiste en incentivar la demanda con nuevas apuestas de portafolio como vehículos eléctricos, transporte masivo eléctrico y dándole a los usuarios mayor flexibilidad y otras salidas como paneles solares en las casas.