Sábado, 01 Septiembre 2018 00:16

Importar petróleo está cerca porque no hay descubrimientos importantes

Por

Los expertos aseguran que el tiempo se agota y el petróleo no brota como debiera. Dicen que el crudo, prácticamente tienen los meses contados por falta de nuevas opciones energéticas.

Sin duda alguna el hombre no para en su tozudo compromiso con la evolución y es por ello que busca alternativas para no dejar de lado las energías, pero eso sí haciendo un colador para quedarse con aquellas que contaminen menos y que garanticen una reivindicación ambiental ya que el planeta luce cada vez más opaco y con unos efectos climáticos alarmantes que obligaron a explorar las nuevas fuentes de energía.

No en vano fue lanzada y hoy goza de buenos adeptos la llamada Formula E, que no es otra cosa que la misma Fórmula Uno, pero sin monoplazas impulsados a gasolina o etanol sino con electricidad. El experimento fue exitoso y desde mucho antes el ser humano ya había considerado la electricidad para mover los coches, así como puso sus ojos en el gas natural, los biocombustibles, la energía solar y otras que están mandando antes de lo previsto, el petróleo al empolvado cuarto de San Alejo.

Falta tiempo, de eso no hay duda, pero lo real es que la ciencia ya trabaja, y con celeridad, en la puesta en marcha de una generación eléctrica mucho más limpia que le regale al planeta durabilidad y un aire fresco y limpio que baje los impactos tóxicos y patológicos que hay actualmente en la atmosfera con cargo al dióxido de azufre y a otros componentes o partículas altamente contaminantes.

La industria petrolera tendrá transformaciones y habrá cambios en la dinámica del negocio, pero el tiempo que le queda a la industria es poco y por ello urge sacar el poco petróleo que hay en el subsuelo acudiendo a nuevas técnicas y procedimientos.

En diálogo con Diariolaeconomia.com, el expresidente de la Asociación Colombiana de Ingenieros de Petróleos, Acipet, Alberto Moncada, indicó que la situación de los hidrocarburos no es fácil toda vez que hay nuevos estudios que apuntan a otro tipo de energías que reemplazarían al petróleo antes de lo imaginado, lo que debe apresurar las políticas estatales en materia de hidrocarburos para sacar el poco crudo que le queda a Colombia, porque tal y como van las cosas, manifestó, a muchos países les va a quedar el petróleo en los campos.

El escenario petrolero no es fácil y como si fuera poco lo que acontece, a partir de 2019 en Noruega entrarán a regir normas muy duras en el frente ambiental puesto que en todo Oslo, su capital, no permitirán la circulación de coches con combustión interna, es decir que en adelante los carros deberán ser movidos por electricidad, desplazando los combustibles fósiles.

De manera paralela, afirmó el Ingeniero, Noruega adelantó una licitación de exploración costa afuera en el mar territorial de ese país, bloques muy atractivos porque ofrecen condiciones muy favorables, no cuentan con problemas sociales, están amparados por política pública y no exige el pago de regalías, tan solo el pago de impuestos en áreas muy rentables.

Infortunadamente para Colombia esa falta de blindaje en los contratos está haciendo que muchos salgan del país, o si van a entrar hacen el parangón con otros países de la región como es el caso de Ecuador, Perú y Argentina. No sobra decir que una ventaja en medio de la coyuntura es que la prospectividad en Perú es demasiado baja, luego el riesgo exploratorio es muy alto. El connotado profesional dijo que Argentina está ofreciendo mejores condiciones y por ello muchas multinacionales están yendo a ese destino de inversión en donde las perspectivas son muy aceptables.

De resultar positivos los estudios del Centro de Energía Atómica, en donde hay muchos países importantes incluidos como Japón, China, los de la Unión Europea y otros, el petróleo sencillamente se acaba, porque todo sería eléctrico y el petróleo quedaría única y exclusivamente para producir algunas grasas. Todo apunta, aseveró, a hacer una transición de carbón y petróleo al gas natural.

La importación de crudo se ve venir

En opinión del ingeniero y experto en temas de hidrocarburos, si Colombia no hace nada en materia de exploración y de búsqueda de nuevos prospectos petroleros, la importación de petróleo para cargar las refinerías es un hecho casi que evidente, porque no hay dinámica en dicha exploración y el tiempo infortunadamente sigue pasando.

La situación es tan apremiante que en menos de cinco años el país tendrá que volver a importar crudo para refinarlo y obtener así gasolina, ACPM y otros derivados del llamado “Oro Negro”. Moncada explicó que otra opción sería la importación de combustibles porque resultaría algo más económico, lo que pondría a más de uno a pensar para que fue útil la inversión multiplicada de la Refinería de Cartagena, Reficar, más que cargada de petróleo, sí de muchos escándalos e interrogantes.

Preocupantemente, declaró, Colombia ya empezó a caminar dentro de esos vertiginosos límites. Agregó que la Agencia Nacional de Hidrocarburos, ANH, pese a sus contratos, no ha podido encontrar un pozo grande o que valga la pena pues en este momento la producción petrolera de barriles por día en los contratos de la Agencia es de 160.000 barriles del total de los 844.000, es decir casi nada.

Los altos precios, escribió, hizo que aumentara de alguna forma la producción de crudo en Colombia porque si bien no fue tan sugestivo el contrato de concesión de la entidad, si lo fue el recobro mejorado de la mayoría de los campos y la puesta en producción de pozos que anteriormente no eran comerciales y que eran considerados como reserva como los de crudo pesado, aclarando que estos fueron descubiertos mucho antes de la aparición de la ANH.

“Con el mejor precio se mejoró la extracción, a tal punto que cuando la cotización empezó a ceder, campos de crudo pesado como Castilla, Chichimene y los de Puerto Gaitán, que pasaron de Pacific a Ecopetrol, siguen económicamente viables, en explotación y no en riesgo ni a punto de cerrar como en su momento lo estuvieron, hoy con crudo a 70 dólares por barril en promedio, esos campos siguen haciendo parte de las reservas”, expuso el señor Moncada.

Recalcó que con los contratos de concesión, la Agencia sí logró firmar nuevos negocios e inyecciones de capital, lo cual redundó en mayor número de pozos perforados, pero triste y preocupantemente, no hay un descubrimiento importante.

Desde que nació la agencia, la primera producción, por decir algo, oficial fue en 2007 cuando fueron extraídos 12.000 barriles por día, luego siguió el sube y baja, pero con picos llamativos como los de 2013 cuando reportó 157.000 barriles por día, 2014, 184.000 barriles, 2015, 185.000 barriles, que es de por sí, la más alta que ha habido de los contratos firmados con La ANH. Cabe precisar que en 2016 fueron extraídos por día un promedio de 173.000 barriles y en 2017, 170.000 barriles diarios.

El ingeniero especificó que la ANH ha recibido desde sus inicios en 2004 que fue cuando empezó a canalizar recursos hasta 2017 la no despreciable suma de 2.359.4 millones de dólares aproximadamente y que fueron la consecuencia de precios altos, por contratos y uso del subsuelo, transferencia de tecnología, y participación en la producción. ¿La pregunta que sale a flote es, y en dónde está esa plata?

Hay que decir que hubo mejoras en los sistemas de producción en donde debió hacerse inyección de agua y toda una mecánica que ayudó a mejorar el factor de recobro porque los buenos precios ayudaban a invertir en ese frente. Un ejemplo claro es el pozo La Cira-Infantas, cerca de Barrancabermeja que pasó 5.000 a más de 40.000 barriles por día.

Para el experto en el tema de hidrocarburos, el aumento de la producción de crudo en Colombia ha obedecido básicamente a la extracción de crudos pesados. Indicó que en Colombia no se han firmado contratos desde hace dos años y explicó que para que Colombia logre mantener su volumen de reservas debe perforar como mínimo 50 pozos exploratorios por año.

En Colombia los yacimientos que logran descubrirse con promedios de 50 millones de barriles no son tan alentadores por cuanto de cada diez, uno sale prospectivo, es decir que la cifra base para tener algo de tranquilidad es de diez pozos anuales.

El ingeniero Moncada lamentó que los contratos estén enredados con cargo a la ANH, lo cual hace que se haga algo con mucha rapidez y eficacia. El tema es tan complejo que el contrato de la añeja concesión de Mares que tenía catorce clausulas pasó a 180 páginas, ello sin tener en cuenta todos los requisitos previos como la inscripción a la Agencia para demostrar la capacidad técnica y económica de la empresa interesada en explorar.

“En resumen una empresa debe tener un grupo de abogados que estudien a profundidad un paquete de 800 páginas para poder pactar un contrato con la Agencia, como quien dice que cada día las cosas son más difíciles, más teniendo en cuenta trámites de transparencia y otros como licencias ambientales y otros arreglos con las comunidades. Anteriormente sí algo salía mal el encargado, que era una persona era el responsable, pero hoy en día, con los comités de contratos, si algo sale mal no hay responsable porque no hay contratos”, apuntó el ingeniero.

Hasta 2017, la Empresa Colombiana de Petróleos, Ecopetrol, recibió de las asociadas 2.600 millones de barriles los cuales fueron tomados a costo de operación. Cabe aclarar que la estatal petrolera hizo inversiones de riesgo en donde el asociado hacía los gastos y Ecopetrol determinaba si el campo era económicamente explotable o no. Cuando el concepto era favorable, la petrolera nacional reconocía los gastos de exploración en un 50 por ciento, pero con los pozos que resultaran productores.

La situación de reservas es tan compleja que a juicio de Moncada a Colombia le toca echar mano de los hidrocarburos no convencionales, es decir arenas asfálticas, esquistos bituminosos y crudos pesados, para lo cual será necesario el fracking o fracturación hidráulica, que es una técnica que hace posible o aumenta la extracción de gas y petróleo del subsuelo.

“Colombia debe hacerle a los no convencionales y tiene que hacer fracking porque tiene apenas 1.600 millones de barriles de crudo de reserva, es decir nada, luego sino se hace algo, el futuro es tan negro como el petróleo. Otro aspecto a tener en cuenta es mejorar las condiciones para que las empresas se animen a hacer más exploración porque el contrato actual es muy laxo para los contratistas, y la idea es hacerlo viable, pero menos complicado”, expuso Moncada.

Demandó del nuevo gobierno la puesta en marcha de una política pública para el sector petrolero, es decir que sea posible articular las entidades que tienen influencia sobre el sector, como el los ministerios de Minas y Energía, del Medio Ambiente y el del Interior para poder lograr consensos y facilitar el trabajo de las petroleras. Cabe recordar que hubo misiones para promocionar nuevas áreas exploratorias y cuando se dio en concesión el pozo cercano a Caño Cristales, todo se vino abajo por los posibles riesgos ambientales.

La triste realidad del país, la complejidad para funcionar y las dificultades manifiestas, señaló el reconocido ingeniero santandereano, ha hecho que las multinacionales y lo inversionistas como tal, le saquen el cuerpo a Colombia y decidan ir a otros destinos en donde hay reglas de juego estables y condiciones favorables para operar.

Visto 860 veces