Domingo, 19 Febrero 2017 00:13

México lindo y querido, quizás con muro, pero nunca destruido

Los empresarios mexicanos aseguran que pase lo que pase con Estados Unidos, con muro o sin muro, las fábricas de su país no pararán porque tienen mercado y una capacidad instalada para surtir a quien lo pida.

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No es poca la solidaridad latinoamericana con el pueblo mexicano al cual el Presidente de Estados Unidos quiere hacer de lado con un muro el cual muchos bautizaron como de la infamia. Detrás de todo este tire y afloje entre México y el gobierno de Washington, lo único cierto es que hay verdades que duelen e inocentes que pagarán los platos rotos porque innegable es que desde el país azteca muchas mafias han hecho de las suyas y no se trata solo de carteles con cédula mexicana, no allí operan pandillas colombianas y centroamericanas que quieren extraer recursos del país del tío Sam.

Hablando de las cosas buenas, pero que hoy están amenazadas en México por las políticas que está imponiendo el salón Oval, hay que decir que no todo es temor ni distancia entre los productores mexicanos y la Casa Blanca porque de manera juiciosa y aprovechando ese acuerdo comercial con los americanos llamado Nafta, las factorías hicieron todo un curso de competitividad y productividad que les dio prestigio mundial en diferentes sectores de la economía.

El Director del sector Cuero-Calzado de la Coordinadora de Fomento al Comercio Exterior, COFOCE, Jacob Salvador Torres Espino, explicó en Diariolaeconomia.com que esta entidad, encargada de impulsar la industria en el estado de Guanajuato en México, internacionalizando las empresas, ve con Estados Unidos una relación comercial muy importante que no puede cambiar de la noche a la mañana y aclaró que independiente del devenir, el sector productivo tiene claro que hay que seguir adelante, trabajando y sin dejar la dinámica empresarial.

“Los mexicanos no podemos dejar de respirar o de producir solo porque las condiciones políticas y socioeconómicas de Estados Unidos cambien. Estados Unidos es un país que tiene toda la libertad de escoger a sus gobernantes y si bien hay medidas que pueden afectar a México, lo cierto es que hay que seguir trabajando porque lo cierto es que no se puede dejar de comer, hay que buscar el pan diario de cada día y si cambian las condiciones de mercado en Estados Unidos, sencillamente tendremos que tener la habilidad para sortear la situación adecuadamente y seguir adelante”, declaró el señor Torres Espino.

Una de las alternativas en un eventual cambio en las reglas del juego sería la diversificación de mercados que podrían estar en Asia, en Europa o en el resto de América Latina en dónde se ha venido trabajando de manera importante, básicamente en Centroamérica y en Suramérica como es el caso de Colombia en donde hubo una buena apertura para el producto mexicano.

“Hemos encontrado el tipo de productos o de insumos que no ofrece el mercado local y es allí en donde encontramos esas oportunidades”, sostuvo Torres Espino.

Independiente de la Alianza del Pacífico, el directivo consideró que en materia comercial todas las asociaciones son importantes porque en mercados y exportaciones ningún mercado es mejor que otro porque por algo se buscan esos destinos de exportación en donde se exploran nichos específicos en los cuales hay que trabajar.

“Lo que pasa invita al ejemplo de una empresa a la cual algún cliente le deja de comprar y no por eso el dueño va a cerrar la fábrica, de manera obvia buscará otros clientes y seguirá con el día a día como ha pasado a través de los años con las factorías y con el comercio. Lo que hay que tener en cuenta es que con esto de la tecnología, las comunicaciones y las redes sociales, se dicen muy rápido las cosas, pero lo cierto es que por falta de información completa, se ponderan dichas afirmaciones, en síntesis se dice el 50 por ciento de la información canalizada y el otro 50 por ciento entra al espectro de las suposiciones, especulaciones o proyecciones sobre qué pasará, algo como la bolita mágica”, apuntó el representante de los empresarios del calzado de Guanajuato.

Añadió que independiente del nacionalismo y la nueva idea de gobierno de los estadounidenses, los empresarios en México no pueden parar de hacer sus actividades por simples suposiciones porque en la casa el pan no da espera.

Indicó que hay como en todos los países del mundo, un compromiso desde lo público y lo privado para fomentar crecimiento, industria y empleo para que a nadie le falte nada en sus hogares y por eso manifestó que sin duda alguna hay que seguir y caminar por esos derroteros de calidad, competitividad, productividad, apertura de mercados y éxito.

México es México con muro o sin muro

A propósito de la construcción de un muro, término que aborrece la humanidad tras los hechos en Alemania el 13 de agosto de 1961 cuando se erigió el muro de Berlín y que cayó el nueve de noviembre de 1989 acabando con el último capítulo de la llamada “Guerra Fría”, el señor Torres Espino dijo que no hay ni habrá muros que sean suficientes para evitar cualquier relación comercial, de trabajo, familiar o personal.

“Si puede haber entre México y Estados Unidos un muro construido a base de ladrillos, pero este no será una barrera definitiva porque hay cosas que pesan más como las relaciones políticas, económicas y sociales. Yo creo que los verdaderos muros se los impone cada ser humano y por eso hay que ir hacia adelante sin dejar de lado la producción porque una cosa es México y otra, Estados Unidos”, precisó.

Jacob Salvador Torres aclaró que no se declara ni a favor ni en contra de lo que impulse el gobierno de Estados Unidos y dijo que no todo lo que está haciendo Trump sea tan malo. Considero que infortunadamente al país y al mundo les falta mucha más información porque no se conocen los verdaderos objetivos de fondo y cuáles son las políticas.

Indicó que muchos países tomarían políticas similares de reportar elevados niveles de crimen a razón de los inmigrantes, situación que obligaría por simple razón a cerrar la puerta a personas extrañas o ajenas a la nación afectada.

“Estoy seguro que la gran mayoría optaría por hermetizar la frontera, independiente de cual sea, a la hora de garantizar protección a cada uno de los países, las amenazas hay que corregirlas o alejarlas y en este caso, a decir verdad, ha faltado información porque son muchas las conjeturas. De otro lado Estados Unidos no tiene la obligación de darnos explicaciones así como el gobierno de Colombia o cualquier otro no está obligado a justificarse a la hora de buscar las mejores condiciones para su territorio y para su país”, consideró Torres Espino.

México es una nación con experiencia porque sabe de otras crisis, esta no es la primera porque hay registro de condicionamientos en los últimos 30 0 50 años. En ese tiempo, precisó, no ha habido calma plena y por eso se maneja el dicho que el mexicano de hoy es el de la generación de la crisis porque desde el nacimiento de cada mexicano y desde su crecimiento, el país está en aprietos, infortunadamente, no se ha vivido otra cosa.

El portavoz del COFOCE fue claro al decir que son tantas las dificultades en la frontera y en general con el vecindario que sería un error muy grande por parte de México quedarse a la espera, en medio de la expectativa, y no hacer nada. Aseguró que en esas situaciones no puede dejarse de hacer lo que se hace y si por el contrario no parar y hacerlo mejor.

Cabe indicar que México le exporta a Estados Unidos entre 19 y 20 millones de pares de zapatos de todas las gamas y estilos.

Una industria que prospera

Según el vocero del COFOCE, la industria del calzado muestra un interesante dinamismo, básicamente en la ciudad de León y en el estado de Guanajuato en dónde esta industria es la de mostrar. El cierre del 2016 fue estable al hacer la comparación con los años anteriores, es decir con una producción aproximada de 250 millones de pares de zapatos de los cuales fueron exportados unos 25 millones de pares.

Esta industria ha mostrado consistencia en los últimos tres años y no ha mostrado ni alza ni bajas, tan solo un mercado que vende sus promedios de fabricación lo cual permite que la industria mantenga empleos y dinámica pese a los vaivenes de la economía internacional y de la coyuntura interna lo cual permite decir que hay una industria que no la tiene fácil, pero que va adelante, sin desfallecer.

Un aspecto a tener en cuenta es que México goza de un mercado interno muy fuerte razón por la cual muchas empresas ven la necesidad y la orientación de atender el mercado nacional porque sin lugar a dudas se habla de un mercado más que interesante. El mercado mexicano consume en promedio unos 300 millones de pares de calzado promedio año.

“Nuestra producción completa no alcanza a satisfacer el 100 por ciento del mercado y al restar las exportaciones pues sencillamente muestra a las claras que hay que importar una buena cantidad de calzado”, comentó Torres Espino.

Sobre el capítulo Colombia, el Director del Sector Cuero-Calzado del COFOCE, manifestó que hay un punto importante para México en el mercado colombiano y es cubrir algunos nichos muy específicos que la industria colombiana no ha podido satisfacer.

Dijo que Colombia consume entre 110 y 115 millones de pares de zapatos de los cuales se fabrican en el país cafetero unos 50 millones de pares lo cual vislumbra un mercado muy importante en el que hay oportunidad porque no se trata de competir directamente sino que se trata de jugar de igual a igual con lo que Colombia importa de Asia y de Brasil. Todo esto se haría en medio de una buena relación comercial que no afectará las fábricas colombianas sino que se quiere mostrar que México, como otros países también puede ser un jugador importante en el producto importado terminado.

Agregó que en el caso de los insumos, la fabricación colombiana ha venido subiendo y por eso México se muestra como una buena opción con ganancia para los dos lados porque en Colombia no se han desarrollado aún los componentes que ofrece el país azteca.

Tierra fértil de sorgo, trigo, frijol, pasturas, alfalfa y maíz además de fresas y duraznos sin contar verduras y otros alimentos que engordan cerdos, bovinos y caprinos, este fabuloso estado aplica técnicas agropecuarias de imitar y cría especies vacunas de alto registro que les permite a sus ciudadanos asegurar alimentación inocua y de calidad, aparte de insumos y materias primas para la industria del cuero. En Guanajuato hay igual respeto y admiración por la pujante industria automotriz que sigue impulsando el desarrollo y el aumento del producto interno bruto (PIB) de México.

Al término de la amable plática con el señor, Jacob Salvador Torres Espino, se puede percibir que el empuje mexicano no es de poca monta porque así las políticas nacionalistas estén empecinadas en cerrar fronteras y comercio, con mucho optimismo, trabajo y decisión, se transita mirando al futuro por esos bonitos y amables caminos de Guanajuato en donde al sabor de tequila o mezcal la vida y la dignidad si valen mucho.