Domingo, 26 Noviembre 2017 02:13

Jaguares latinoamericanos, la nueva era de los mercados

Los tigres asiáticos dieron y están dando mucho de qué hablar, hoy ante la amenaza del proteccionismo expresado en Brexit y austeras políticas comerciales en el hemisferio norte, América Latina salta como la nueva opción de riqueza.

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Son muchos los rumores y las conjeturas que se hacen en torno a la política económica de Estados Unidos y sus posibles efectos en América Latina ante un eventual cierre de mercados, lo cierto y según precisan los expertos, el golpe sería duro, pero no mortal porque si hay una región próspera y preparada para el futuro inmediato es Latinoamérica, todo un fortín de agua, alimentos y belleza natural que está haciendo que muchos americanos, asiáticos y europeos estén definiendo su llegada al paraíso que de tan mala manera fue bautizado en algún tiempo como el patio trasero de Washington, sin visualizar los potenciales y los desarrollos que el hemisferio estaba preparando.

La misma situación se dio en su momento en el sudeste asiático que debió soportar políticas internacionales y medidas complejas hasta basar su economía en cooperativas y procesos asociativos, modelo que catapultó ese eje del Pacífico a las grandes ligas de la producción mundial lo que les valió el remoquete de “Tigres Asiáticos”.

Para hablar de lo que puede ser el nuevo orden mundial de la economía, Diariolaeconomia.com, habló con el Gerente de la Agencia Brasileña de Promoción de Exportaciones e Inversiones, ApexBrasil en Colombia, Carlos Sánchez Badillo, quien dijo que ante un imprevisto cierre de la economía estadounidense, a Colombia y a la región les vendría un impacto fuerte porque indicó que Estados Unidos es uno de los principales socios de todos los países en América Latina, empero dejó claro que la región no colapsaría.

Anotó que por decir algo, cuando Venezuela cerró las importaciones en 2009 afectó a los empresarios colombianos que en la suma resultaban el segundo mercado en importancia para el país bolivariano a tal punto que la industria y el agro colombiano dejaron de vender más de 7.000 millones de dólares. El asunto, apuntó, enseñó a diversificar y a mejorar la balanza comercial porque el espacio que dejó Venezuela lo fue ocupando México y otros países de América Latina y hasta unos de Europa.

“Aquí lo importante es saber que como todo cambia, hay que estar en condiciones de ser adaptable y diversificar. Un eventual cierre de Estados Unidos traería implícitos golpes muy fuertes, pero de igual manera muchísimas oportunidades para los damnificados y para otros porque en la necesidad es justo cuando más se aprende y surgen las mejores cosas porque sale a flote la inventiva”, señaló el experto en mercados.

Para el caso de Colombia el efecto sería nocivo si se tiene en cuenta que las exportaciones colombianas en promedio tienen a Estados Unidos como destino sin dejar de hablar de la inversión extranjera directa y las importaciones lo que dice que Estados Unidos es un socio vital para Colombia.

Una realidad es que en Washington ya se dieron cuenta que América Latina con Brasil como líder en industria y comercio, son mercados muy interesantes porque han ido creciendo y su clase media ha aumentado lo que genera mayor poder adquisitivo y la dinámica económica a través de la creciente demanda de bienes y servicios lo que consolida a la región como una zona de oportunidades.

En ese entorno de economías que emergen y se hacen sólidas e importantes, está Brasil que no para de crecer y prosperar, a tal punto que cualquier multinacional que quiera estar en América Latina con rotundo éxito, de manera obligada debe instalarse en Brasil que está de moda como lo está Latinoamérica, la casa de los jaguares latinoamericanos.

Sobre la economía de América Latina en medio de las amenazas, de los Brexit y del proteccionismo exacerbado, Sánchez Badillo comentó que la región, antes que todo, debe marcar un norte y enfilar baterías, recursos y todo lo demás en ese derrotero que logre identificar y en el cual deben trabajar de la mano los sectores público y privado para abrir oportunidades para toda Latinoamérica que debe trabajar unida para lograr grandes metas sin dejar de decir que las mismas personas tienen que ayudar a empujar y a consolidar una integración para llegar a buen puerto.

“La integración debe ser bien hecha porque tenemos ejemplos de integraciones que como que no han dado buen resultado, pero una integración eficaz, acompañada de una política pública correcta más el acompañamiento del sector privado y de los nacionales llevarán a que exitosamente se logre un mismo y ganador objetivo”, enfatizó el señor Sánchez.

Sobre Mercosur, ApexBrasil dijo que este es un bloque comercial muy importante que nada le envidia a Nafta o a la Unión Europea lo cual es determinante en la dinámica comercial del hemisferio, eso sí, muy jalonado por Brasil por tratarse de la economía más importante de América Latina lo cual impulsa mucho más a Mercosur que tiene un motor para nada despreciable.

La agencia considera que Mercosur, con todo y sus logros, demanda más trabajo en integración y reconoció que al negociar como bloque, Mercosur está explorando nuevos mercados, labor que se hace paso a paso y con el concurso y el aval de los países socios.

En opinión de Sánchez, una integración general del hemisferio sur resultaría importante y dijo que por ello se han venido afianzando los bloques como la Comunidad Andina, la Alianza del Pacífico que tiene como objetivo el mercado de Asia y Mercosur que dicho sea de paso no es una competencia de los llamados bloques sino caso opuesto una gran complementariedad que a la larga conllevará a una mayor integración y a una mayor liberación.

Indiscutiblemente cuando un país hace negocios con otro que fabrica aviones, está en la dirección correcta y con el socio que es y para el caso de Brasil, cuenta con una de las mayores fábricas de aviones del mundo, nada más y nada menos que la enorme Embraer.

Otro referente de Brasil es su agricultura y su ganadería en vista que es un país que ha logrado grandes desarrollos y es por ello que allí es muy común escuchar sobre el cerrado brasileño, que en algún tiempo se comparó con la Altillanura colombiana. Si bien es cierto que los brasileños siembran y crían ganado en grandes extensiones, lo real también es que cuentan con el desarrollo de la agricultura familiar e donde el pequeño agricultor puede acceder a maquinaria y a tecnología para que pueda hacer del campo una sólida y rentable oportunidad.

“Siempre en América Latina se asocia el campo con la pobreza y esa es una concepción equivocada porque el campo es una industria y un generador de oportunidades y en eso Brasil ha hecho muy bien su trabajo porque no solo se ha enfocado en los grandes y más viables económicamente sino que le dio toda la importancia y el impulso a la economía familiar, es decir a ese pequeño agricultor que siembra para comer y vende sus excedentes. En Brasil no se habla de campesinos sino de empresarios y vaya que les ha dado resultado”, anotó.

Lo anterior, añadió, demuestra que el hambre de América Latina se da más por negligencia y capricho porque hay recursos, pero tristemente una carencia enorme de política pública que fue lo que logró Brasil cuando la creo y alineó a los actores.

Hay que decir que el 80 por ciento de lo que come Brasil proviene de la agricultura de los pequeños labriegos, dato que demuestra que si hay políticas públicas para el campo este es rentable fomentando riqueza y todo un tejido social a partir de la ruralidad en vista que al pequeño le llega tecnología y mecanización sin dejar de lado la innovación.

Brasil logró consolidar esa agricultura familiar porque al revisar las exportaciones, este importante país es el mayor exportador de soya y el mayor productor de maíz amarillo. Lo bueno del asunto es que detrás de las macro producciones está la agricultura familiar y el pequeño productor que es aquel que produce y también exporta arroz, frutas, verduras y café. En carne, Brasil, es igualmente un productor gigantesco.

Para ApexBrasil, América Latina está en la mira de los grandes inversionistas porque solamente y por citar un ejemplo, Brasil y Argentina son el granero del mundo. Por ese potencial productivo de toda la región es que los europeos, los norteamericanos y los asiáticos han identificado las oportunidades que el hemisferio no ve y eso explica el interés de los grandes por esta parte del continente que ven paralelamente recursos naturales, capital humano y unas riquezas incalculables.

Uno de los puntos a considerar es que en Brasil caben todos, pero para llegar al anhelado éxito es necesaria la disciplina y por eso Sánchez cuestiona el hecho de que el latinoamericano no es continuo en sus negocios o en sus exportaciones porque ven en estas una salida a un tiempo de crisis sin considerar que vender al mercado internacional amerita un plan y definir la estrategia al interior de la empresa para hacerla completamente sostenible.

Otro punto a tener en cuenta es el factor contactos y fomentar toda una cultura exportadora constante, confiable y básica en los resultados de las empresas.

Recalcó que el mundo sin duda alguna está cambiando y por ello es básica la adaptabilidad porque vendrán posibles cambios que obligarán a que los países se amolden a esos efectos geopolíticos. Sostuvo que si los empresarios y los gobiernos logran esa adaptabilidad, posiblemente lograrán sacar provecho de los cambios.

Brasil, el jaguar hemisférico que solo brinda oportunidades

Sobre Brasil, destacó que este país tiene una industria muy diversificada pues esta va desde bienes de agro simples hasta maquinaria con alto grado tecnológico. Igualmente hay un vademécum en el sector servicios que le permite a Brasil estar en todas las ferias y eventos multisectoriales.

Independiente de los momentos difíciles, Brasil ha demostrado que es una verdadera locomotora productiva, bondad que le permitió dejar una crisis años atrás, de lo que aprendió y capitalizó nuevas oportunidades toda vez que hubo un apoyo decidido y al unísono del gobierno y del sector privado lo que ayudó a dinamizar sectores que abrieron la gama de oportunidades y que obligaron a explorar nuevos mercados para propender por un desarrollo sostenido.

Actualmente Brasil es el mayor receptor de inversión extranjera directa en América Latina en alto porcentaje y luego vienen México, Chile y Colombia. Brasil, expresó, es un mercado sugestivo, atractivo y encantador ya que cuenta con más de 210 millones de personas lo cual garantiza renta y posicionamiento por su mercado interno como también por su área de influencia.

“El encanto de Brasil además del fútbol, la samba y el Carnaval de Río de Janeiro, entre otros, es su condición de mercado grande e importante porque Brasil crece mucho de sus fronteras hacia adentro, el mercado interno brasileño es muy dinámico y poderoso, luego lo que enamora a los inversionistas es que con Brasil tienen un mercado considerable para explorar, una plataforma para crecer y para extenderse por toda América Latina, principalmente América del Sur”, conceptuó el ejecutivo.

En materia de hidrocarburos, Brasil cuenta con unas reservas importantes, aclarando que la mayoría del petróleo de este país es offshore o costa afuera y no onshore o continental. Es bueno decir que en ese sector hay atractivas opciones para la inversión extranjera y en ese escenario, Colombia tiene grandes oportunidades de explorar y explotar crudo o gas independiente del tamaño de la empresa.

Las cerca de 50 empresas de Brasil en Colombia quieren crecer en fabricación, en distribución, en comercio y en servicios. Lo que llama la atención es que se número puede crecer por las condiciones que ofrece Colombia y por la estabilidad en las reglas del juego que son vitales para que el capital y la inversión miren con gusto al país de la esquina más bella del mundo la cual bañan dos océanos.