La actual situación demuestra que la economía es cíclica y que ello demanda prevención y cobertura a tiempo. Sector cafetero con las alarmas encendidas.

El índice de precios de los alimentos de la FAO sube un 1,1 por ciento: se apunta a un descenso de la producción mundial de trigo en 2018.

Se estima que en procesos de reorganización se han procurado preservar más de 61 mil empleos.

Para el analista económico, la situación es muy compleja porque el país está agudizando su pobreza con unas reformas económicas que resultaron nocivas y contractivas. La triste realidad, cada niño que nace debe $10 millones.

La situación se ha vuelto más que compleja porque los precios los quiere imponer la industria molinera que amenaza con traer arroz de otras latitudes si el cereal no es vendido a los precios que ellos consideran favorables.