Viernes, 02 Junio 2017 01:59

Devaluación también encareció los gastos de Defensa: FAC

La Fuerza Aérea Colombiana dio inicio a su proceso de transformación con el fin de seguir siendo un paradigma regional y toda una organización lista para actuar bajo estándares internacionales. “Así se va a las alturas”.

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Cerca a cumplir sus primeros cien años la Fuerza Aérea Colombiana, FAC, dio a conocer su nueva hoja de ruta y toda su transformación que apunta a un cuerpo armado eficiente, organizado y confiable que busca seguir en el corazón de los colombianos. Con los nuevos rumbos se afianzará un trabajo de muchos lustros que mostrará transparencia, labor, innovación, valor, principios y un muy duro trabajo porque solo “Así se va a las alturas”.

La FAC precisó que este proceso de transformación demandó dos años de análisis y planeación, tarea en la que participaron 25 expertos liderados eso sí por el Comandante de la institución y el Segundo Comandante, generales que pusieron todo su empeño y su compromiso para fortalecer una fuerza ejemplar que brilla con luz propia, quizás por esa cercanía que tiene con el astro rey en las mañanas o en las noches con las fulgurantes estrellas.

En diálogo con Diariolaeconomia.com, el General, Carlos Bueno, Comandante de la Fuerza Aérea Colombiana indicó que si bien el gasto militar no sufrió alteraciones por la coyuntura económica en donde los bajos precios del petróleo marcaron un complejo derrotero invitando a mayor eficiencia en ese gasto, si hubo un inconveniente con la devaluación toda vez que el mayor precio del dólar encareció la compra de equipo y de tecnologías.

Sobre el factor económico, el General sostuvo que el gobierno hizo un enorme esfuerzo para mantener el presupuesto de las fuerzas armadas, lo cual resulta loable y desmintió que haya una reducción presupuestal pues comentó que tan solo hay un efecto de los ciclos económicos que para este caso es el diferencial cambiario que afecta la adquisición de equipos, tecnologías y repuestos que se compran en dólares, asunto que golpea, pero que con un esfuerzo muy grande de la nación se lograron los paliativos del caso pues la significativa reducción de los precios del crudo afectaron la economía nacional solo que este factor no conllevó a que el ejecutivo incumpliera con los presupuestos y así mantener el rubro de defensa.

En esta tarea, dijo, tuvo que ver el férreo compromiso del Presidente de la República, Juan Manuel Santos, del Ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas Santamaría y del propio Ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas ya que solo así fue posible mantener capacidades y seguir funcionando.

“La tasa de cambio en efecto golpea la estructura, pero aquí estamos precisamente mirando cómo organizar mejor y como priorizar aspectos fundamentales. En ese orden de ideas haremos algunas reducciones en horas de vuelo que no afecten la operación ni las capacidades, pero debo reconocer que esos presupuestos nos los han mantenido con mucho esfuerzo y eso habla muy bien del respaldo que hay del Gobierno Nacional para con sus Fuerzas Armadas”, especificó el General Bueno.

En síntesis la devaluación encareció los gastos de defensa asunto lógico porque se pasó de un dólar de 2000 pesos o menos a uno de más de 3000 pesos. Lo cierto recalca el Comandante, es que cuando hubo recursos el gobierno le dio una gran fortaleza a las Fuerzas Armadas y en particular a la Fuerza Aérea lo cual se reflejó en la adquisición de radares, en la compra de aviones para mejorar la movilidad, en capacidad de aviones remotamente tripulados, en programas para optimizar la capacidad en helicópteros de ataque, pero obviamente cuando se empezaron a pagar esas adquisiciones que estaban valoradas en un dólar bastante inferior vinieron los consecuentes problemas, empero aclaró que hoy la Fuerza Aérea se encuentra totalmente saneada de esa deuda lo cual se debe al apoyo del ejecutivo.

Con la coyuntura actual han venido algunas restricciones económicas que obligan a la Fuerza Aérea a hacer más con menos lo cual es una virtud y un interesante reto técnico y administrativo que se afianzó en la institución como la variable a considerar.

Todo lo anterior hizo que se pudieran convertir unos aviones Kfir, que su costo de adquisición no superó los 250 millones de dólares para una flota de 24 aviones, en aeronaves de gran capacidad, dotados con radar, misiles y una biónica que supera a muchos de los modelos de los aviones F-16. Estos aparatos hoy están volando y preparándose para ir a participar en grandes retos y en donde muy seguramente escribirán páginas de gloria en Estados Unidos en donde vieron no solo la capacidad de los aviones sino de los pilotos colombianos gracias a una alianza estratégica que se tiene con la 12ava Fuerza Aérea que le permite a Colombia realizar estas prácticas.

“Pronto vendrá un ejercicio que es la segunda versión de Relámpago, pues Relámpago Uno se hizo en el año 2014 en Rionegro, Antioquia con aviones F-16 y con más de 200 misiones de combate aéreo entre F-16 y Kfir lo cual nos dio unas capacidades de aprendizaje muy grandes que sumaban las ya adquiridas. Este año volvemos a entrenar en el mes de julio después de la feria con nuestro aliado estratégico que es la base de McIntyre en Carolina del Sur. Ese escuadrón tiene una alianza de aprendizaje muy importante y volveremos a entrenar con los mejores pilotos de F-16 de las Fuerzas Aéreas de los Estados Unidos que superan las 3.000 horas en aviones de este tipo y por eso tienen mucho que enseñar y nosotros mucho que aprender, pero nosotros también podemos enseñar demasiado de lo que hemos aprendido aquí”, señaló el oficial.

Colombia cuenta hoy con 22 aviones Kfir con una modernización en curso muy importante que les da unas capacidades adicionales. Según el Comandante de la Fuerza Aérea a futuro habrá que pensar en los consecuentes cambios de flota por el envejecimiento natural de la misma y de lo que es, especialmente, su planta motriz porque infortunadamente no se fabrican motores nuevos de esta aeronave, pero por ahora, aseveró Bueno, Colombia puede estar tranquila porque hay una Fuerza Aérea pequeña, pero poderosa puesto que tiene capacidades diferenciales bien importantes. Es por eso que hay aeronaves remotamente tripuladas que vigilan permanentemente el espacio aéreo nacional, una red de radares que dejan al país como uno de los mejores protegidos en la región, con un escuadrón de superioridad aérea y con unos pilotos forjados en la guerra, con aviones A-29 Súper Tucano que también han hecho mucho por Colombia y con aviones A-37.

La nación cuenta con avión tanquero, con C-130 y una gran movilidad que tiene aeronaves modernizadas y potenciadas en todos los roles y funciones que tiene el poder aéreo.

Una Fuerza Aérea preparada para el posconflicto

De cara a la transformación, la Fuerza Aérea tuvo en cuenta puntos del posconflicto que hacen pensar en el nuevo rol de la institución porque derrotada una de las amenazas más complejas que debió enfrentar el estado colombiano, ahora se hace necesario fortalecer las capacidades ya no vistas desde la óptica simétrica sino desde las capacidades fundamentales del rol fundamental que es el control del espacio aéreo y la superioridad aérea.

En torno a ese tema, explicó el Comandante de la FAC, habrá un sistema de defensa antiaérea y se construirá en síntesis unas Fuerzas Armadas y un Fuerza Aérea que no será nunca agresiva, pero sí con capacidades defensivas para garantizar los fines del estado colombiano.

En materia aérea Colombia ha hecho muy bien su tarea y es por eso que hoy la Fuerza Aérea de Colombia es referente y todo un ejemplo que está presente ayudando en otros países, que salva vidas permanentemente, pero que es guardiana y celosa de la soberanía nacional.

“El orgullo más grande de mi vida es comandar esta Fuerza Aérea tan capaz pues no en vano estamos inmersos en un programa con el gobierno de Estados Unidos, el USCAP, en donde uno de los factores protagonistas es la Fuerza Aérea Colombiana. Nosotros tenemos participación en Honduras, El Salvador, Guatemala y República Dominicana en donde entrenamos sus pilotos militares y su personal de defensa aérea. Somos referentes y entrenamos en todo el concepto de la interdicción aérea, por ejemplo ahora tenemos un ejercicio que se llama Amazonas que incluye Perú, Brasil y Colombia, aclarando que Brasil es otra Fuerza Aérea Referente en la región con la que interactuamos de tú a tú, entonces si hay un orgullo muy grande porque esta es una fuerza que se construyó a pulso y mejoró sus capacidades, pero que aprendió a hacer más con menos y por cierto de inmejorable manera”, sostuvo el alto oficial.

Otro baluarte en la institución es el componente de responsabilidad social y el apego así como el voto de confianza de los colombianos en este grupo que articula nación, que salva vidas de chicos y grandes con un interés particular, propender por una institucionalidad a la medida de la población y al servicio de esta. Es por eso que las Fuerzas Armadas aparecen en el primer lugar de favorabilidad ya por muchos años y por encima de la respetada iglesia porque se aprendió a mostrar trabajo como por ejemplo sacar una indígena con inconvenientes de parto, algún nacional mordido por una serpiente, auxiliando víctimas de minas, apagando incendios, identificando lanchas del narcotráfico y adelantando todo un componente social porque hay capacidades para el servicio de los colombianos.

Superman no existe, la Fuerza Aérea Sí

Una de las misiones de la institución es atraer niños y niñas para que conozcan el museo de la Fuerza Aérea y sepan de primera mano cómo se logra pilotear un avión y como se construyó una Fuerza Aérea que hoy tiene una huella en el museo aeroespacial que es un proyecto al que se quiere vincular al sector privado porque nació hace poco, pero nació bien.

“Los niños, van a tener la oportunidad de compartir esta espectacular experiencia de la Fuerza Aérea porque cuando vienen al parque Jaime Duque que es otro aliado estratégico, miran hacia aquí y todos quieren venir por eso quiero hacer la inauguración muy pronto para que esos chicos disfruten de un sitio que se construyó para ellos, para esas futuras generaciones”, afirmó el General Bueno.

Los cambios son para otros cien años

En opinión del Comandante de la FAC, la idea es adelantar cambios para otro, siglo porque la transformación está pensada para que dure y acorde con las nuevas amenazas y los nuevos desafíos que acarrea el nuevo país, el país de posconflicto, ese que deben construir al unísono todos los colombianos, pero que tendrá intimidaciones emergentes que serán neutralizadas como se ha hecho en conjunto con todas las Fuerzas Armadas de la nación que por fortuna tiene una experiencia única.

La Fuerza Aérea Colombiana estará conformada por tres grandes comandos y un Estado Mayor que estará dividido a su vez en un Comando de Operaciones Aéreas, un Comando de Apoyo a la Fuerza, un Comando de Personal y el Estado Mayor.

“Esta es una Fuerza Aérea que mejora para servir aún más, es decir con mayor efectividad y con mayores estándares internacionales así como con un mayor grado de especialización, como quien dice bajo una filosofía que coincide con el adagio zapatero a tus zapatos, es decir que hoy se puede especializar de mejor manera el personal y eso redunda en mejores resultados lo cual se vio en nuestros pilos de Kfir que tuvieron muchas horas de estudio, de academia, de simulador y de entrenamiento para estar en los altos estándares con los que estamos interactuando y eso nos obliga a tener una Fuerza Aérea de esas condiciones para muchos años, ojalá cien más”, declaró el General, Carlos Bueno.

La transformación implica, en opinión del alto oficial, cambios en asuntos administrativos, técnicos, logísticas y hasta de imagen porque hoy la FAC tiene en su escudo el águila Arpía que es en esencia el símbolo de la evolución o metamorfosis de la institución.

Bueno explicó que para potenciar la imagen se escogió el águila Arpía por ser un ave muy suramericana, pero que hace presencia con mayor énfasis en los cielos colombianos porque es común verla en el Magdalena Medio, en las selvas del Vaupés, en la Amazonía, en el Chocó y en otras regiones colombianas. Agregó que esta águila es muy hermosa y majestuosa que si bien no reemplaza a la emblemática águila de Gules del escudo de la FAC que es inamovible, si genera la inmersión en valores y en principios de una Fuerza Aérea que se renueva.

“Lo que sí se puede decir es que reemplaza al águila Calva americana que es el símbolo por esencia de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, pero que ya la Fuerza Aérea Colombiana que construyó su propia doctrina tiene todo el derecho a tener su propio símbolo de construcción y transformación”, apuntó.

Es así como esa aventura que comenzó el 17 de diciembre de 1903 por los hermanos norteamericanos, Wilbur y Orville Wright llevó vuelos controlados al mercado aeronáutico y este se fue especializando en defensa y transporte de carga y pasajeros. Ese invento llegó a Colombia en forma de Fuerza Aérea o “Arma de Aviación” en 1919 cuando los destinos de Colombia estaban en manos del señor Presidente, Marco Fidel Suárez quien encontró para este fin un gran aliado en el gobierno de Francia.

Hoy las alas de la Fuerza Aérea no son solo vitales y necesarias para la nación sino para unir la Colombia lejana y acercarla con el desarrollo en un entorno de patria, servicio y tejido social.