Martes, 05 Septiembre 2017 16:32

Con fe, amor, paz y esperanza los colombianos dicen, “Bienvenido su Santidad

En medio de dificultades, de una precarización de los valores que se desploman desde sectores que deberían dar ejemplo, la Iglesia Católica invita al reencuentro y la probidad con la bendición del papa.

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La visita del papa, del sublime sucesor de Roma para los fieles cristianos de todo el mundo tiene una importancia muy grande porque a través de él la obra de nuestro Señor Jesucristo continúa en la confirmación y en el nombramiento de los obispos del mundo. En un viaje que tiene como lema, “Demos el primer paso” la Iglesia Católica en cabeza del papa Francisco quien llega como “Peregrino de esperanza y de paz”, busca, como se dijo desde el Vaticano, encontrar en los colombianos caridad y constancia en busca de la paz así como de la armonía.

“Este lema nos recuerda que siempre se necesita dar un primer paso para cualquier actividad y proyecto. También nos empuja a ser los primeros para amar, para crear puentes, para crear fraternidad. Dar el primer paso nos anima a salir al encuentro del otro y a extender la mano, y darnos el signo de paz”, manifestó su Santidad.

El sumo pontífice anheló la paz para Colombia y dijo que conseguirla será importante mientras sea estable y duradera para entrar por un trato de hermanos y nunca como enemigos.

“La paz nos recuerda que todos somos hijos de un mismo Padre que nos ama y nos consuela”, aseveró el Papa.

El Pontífice dijo sentirse honrado de visitar esa tierra rica de historia, de cultura, de fe, de hombres y mujeres que han trabajo con tesón y constancia para que sea un lugar donde reine la armonía y la fraternidad, donde el Evangelio sea conocido y amado, donde decir hermano y hermana no resulte algo extraño sino un verdadero tesoro a proteger y defender.

Para hablar sobre la visita papal, Diariolaeconomia.com habló con el Obispo de Engativá en Bogotá, Monseñor, Francisco Nieto, quien hace dos años fue nombrado por el Santo Padre para que asumiera los destinos de la Diócesis de este sector capitalino en donde converge una importante comunidad católica, considerada una de las más grandes del país en número de habitantes.

El señor Obispo indicó que lamentablemente Colombia vive unas realidades muy complejas y observa unos asuntos que suelen ser difíciles de entender como el dolor de lo que hoy se destapa inclusive desde los altos tribunales y en otros escenarios lo cual, en medio de la tristeza, demuestra que hay una sensibilización hacia una Colombia nueva.

“Por eso la presencia del papa Francisco, un papa latinoamericano que nos comprende, que sabe de nuestros defectos y de nuestras virtudes que sabe de las grandezas y también de las debilidades, que sabe de nuestra devoción profunda a nuestra Virgen María, será importante porque posiblemente nos dará unas orientaciones que van a ser muy importantes para el país en donde de igual manera hay dobleces, defectos terribles y falta de compromiso”, agregó el excelentísimo señor Obispo, Francisco Nieto.

Aclaró que quienes buscan sacar provecho político con la visita papal no lograrán su acometido porque el Papa no apoyará ninguna facción o corriente pues su mensaje va fundamentalmente a la necesidad que tiene Colombia de reconciliarse con la naturaleza pues ya se observan múltiples casos en varios países en donde la entorno es impredecible porque la manipulación del hombre hizo que la naturaleza fuera no solo súbita sino más agresiva, lo cual será uno de los temas interesantes e importantes del Sumo Pontífice.

En el tema de paz, monseñor, Francisco Nieto, aseguró que el tema va mucho más allá de la dejación de armas de un grupo armado o político aclarando que si bien resulta importante el abandono de las armas por parte de las Farc, lo único cierto es que todavía no hay paz.

“Mientras haya tantas diferencias sociales, mientras exista la corrupción que existe, que se destapa a pedazos, y mientras existan estas cosas irregulares, realmente no va a haber paz y al papa no le tiembla la voz para denunciar pues lo ha hecho en los foros del mundo y en contra de los grandes del mundo. En ese sentido muy seguramente tendrá una sorpresa para nosotros y nos va a dar unas orientaciones que ojalá tengamos el valor de seguirlas. Yo creo que el pueblo tiene una sensibilidad muy particular frente a la grandeza de lo que significan las personas cuando tienen una fidelidad a Dios, y eso es el papa Francisco, un hombre de Dios, de fidelidad absoluta y muy humano”, apuntó el Prelado.

En el análisis del religioso, después de ese gran hombre que fue Juan Pablo Segundo, con su cercanía también, pero dentro de su estilo que influyó especialmente en Europa, viene luego Benedicto que le pone reflexión profunda, teológica, científica a universidades en todos esos contextos universitarios que lo hizo respetadísimo por su profundidad, por su intelectualidad y por su sabiduría. Según Monseñor Nieto, ahora el bendecido turno es para Francisco, un hombre pastor que huele realmente a oveja porque a criterio del Obispo de Engativá, el Papa conoce las situaciones de los países latinoamericanos y del mundo entero que lo hace pensar únicamente en el Evangelio de Jesucristo para que sea vivido sin comentarios, sin glosas, sin subterfugios para que la humanidad viva ese Evangelio y la buena noticia de Jesucristo con ese compromiso fundamentalmente de amor a los pobres y de hacer que todos los hombres de todos los pueblos lleguen a una dignidad como ha sido el anuncio de Jesucristo que ofreció la salvación para que los seres humanos recuperen la dignidad pérdida.

“Esa es la razón por la cual hay tanta expectativa en nuestro pueblo y el deseo inmenso de experimentar la presencia del Papa que sin duda es la presencia del señor, una presencia salvadora”, agregó el Obispo de la Diócesis de Engativá.

Recalcó que la sensibilidad del pueblo de Dios frente a las realidades es muy grande porque a veces desde los múltiples escritorios son manejados otros conceptos, pero manifestó que quienes están de lado de Dios tienen una intuición maravillosa de quien le dice la verdad, de quien busca el bien de todos y esa, precisó, es la percepción que está teniendo el pueblo colombiano que genera una expectativa gozosa y ansiosa que está llena de deseos inmensos de que el Santo Padre llegue. Esa sensación, enfatizó, se siente en los campos y en las ciudades que están matizadas por el regocijo y el entusiasmo de jóvenes, de hombres y mujeres. “Realmente, tenemos que darle gracias a Dios por esta visita, la verdad no tiene precio”.

Otro grupo que conmueve por la visita del Papa es el de los niños que escribieron cartas y mensajes que serán entregados al Sumo Pontífice a través del señor Nuncio para que el máximo jerarca de la Iglesia Católica pueda ver algunas que muy seguramente lo inspirará en su predicación.

Monseñor, Francisco Nieto visitó una casa en Engativá en la que articuladamente trabajan el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, la Alcaldía de Bogotá y el mismo clero en donde habitan niños y niñas que fueron vulnerados, que fueron víctimas de la violación, pero que independiente de su lamentable condición enviaron saludos al Santo Padre como también lo hicieron aquellos enfermos que padecen de enfermedades muy complicadas, de esas que no tienen ni hermanas ni cura. Muy consternado, el Obispo narró que todos piden que le digan al papa que ore por ellos sin esconder la emoción de saber que el Papa, estará en Colombia y con él la esperanza y el anhelo del milagro y la sanación.

Los ancianos igual alaban la santa visita y expresan todo su beneplácito porque consideran que con la visita papal habrá un país diferente reconstruido sobre pilares de fe y amor.

Una grata señorita de 86 años que dedicó su vida a las obras sociales le dijo a Monseñor que nunca antes había experimentado tanta felicidad con los preparativos y tras manifestar su felicidad procedió a entregarle un sobre con 100.000 pesos que pidió le fuera entregado al papa.

A criterio del Obispo, Colombia debe asumir con firmeza las responsabilidades, inclusive con riesgo para la comunidad católica, pero con ese sentido profético que debe conducir a denunciar y a decir las cosas por su nombre y evitar al máximo colaborar con la corrupción lo cual va desde no querer la ciudad, arrojar basuras y omitir obligaciones y respeto.

“Yo creo que el cambio se tiene que operar en todos, y todos tenemos una responsabilidad para hacer una Colombia mejor.

Este país tan hermoso y lleno de muchas cosas bonitas tiene que manifestar especialmente que el pulso de la venida del papa nos pondrá en realidades nuevas porque el papa viene por Colombia, por toda su gente y por todos sus nacionales así los católicos nos sintamos supremamente honrados y privilegiados, pero si hay alguien que haya manifestado ese sentido de pluralidad es este Papa que no ha hecho discriminación de ninguna clase. Los no católicos deben sentirse en ocasiones más queridos porque a nosotros nos regaña durito, realmente nos invita a ser fieles al evangelio, pero la acogida, la apertura y los brazos abiertos con quienes no son católicos es total en su Santidad y enfatiza en la necesidad de tener un sentido profundo de humanidad y de respeto total por las ideologías así como por el hombre y la mujer”, expuso.

Iglesia saluda avances con el ELN

Sobre los diálogos y los avances con el Ejército de Liberación Nacional, ELN, Monseñor Nieto indicó que a él le correspondió ser de la generación de los primeros que se fueron al ELN.

Dijo que aún recuerda el nacimiento de esa agrupación subversiva en la década del sesenta y la participación de algunos presbíteros que ingresaron a esa guerrilla como fue el caso del padre, Camilo Torres, a quien conoció y de otros tres sacerdotes como Cristóbal Uribe de los cuales el país no tiene conocimiento que hubiesen estado en esos menesteres.

Dijo que sin querer lavar las manos de la Iglesia los curas que militaron en la guerrilla eran profetas en su tiempo porque muchas de las cosas que ellos plantearon como Camilo Torres, hoy son absolutamente normales toda vez que pidieron compromiso social, respeto por los pobres, el cambio y la denuncia del monopolio de la tierra que estaba, como hoy, en manos de unas pocas familias. Esas denuncias los tildaron, los señalaron y los obligó a irse a la guerrilla porque allí hubo una situación interesante sin decir que no se equivocaron porque jamás se puede estar de acuerdo con la metodología de una violencia.

El Obispo, Francisco Nieto reiteró que el Papa va a beatificar al Obispo, Jesús Emilio Jaramillo, quien a razón de su fe y convencimiento fuera asesinado por el ELN, guerrilla que reconoció que dicha muerte fue un craso error, motivo por el cual pidió perdón.

“Ahora y gracias a Dios se habla de avances y de una pausa en la guerra en los dos bandos es decir que tampoco habrá hostigamientos del Ejército y todo esto puede ser un regalo por la visita del Santo Padre y un anticipo a lo que puede venir. Ojalá la guerrilla tome consciencia de la perversidad con la que actuó, pero de igual manera los colombianos tenemos que dejar la indiferencia y no pasar por alto que hay abismales diferencias sociales y que hablamos de una miseria que llega al 14 por ciento lo cual es una vergüenza. Este enorme problema podría zanjarse con un mayor compromiso, con voluntad política y con responsabilidad social venida de unos capitales que con compromiso podrían borrar esa situación y hacer de Colombia un país de paz y progreso para todos”, sostuvo el Obispo.

Esta visita papal, comentó el clérigo, es un momento de gracia, de bendición y de un exigente compromiso en donde a los colombianos les toca hacer sacrificios y ser honrados. Anotó que el país debe comprometerse mucho más aunque ello cueste.

“Con la bendición a los feligreses y a quienes leen este medio, ruego de corazón por el mejor trato a todas las personas, necesitamos que crezca este compromiso y que sea Jesucristo el señor el que inspire, gracias a esta visita del Papa Francisco esos encargos y esas tareas que debemos tener todos los colombianos, Que Dios los bendiga a todos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo amen”, concluyó Monseñor, Francisco Nieto.

En las calles hay júbilo por el arribo de su Santidad, el Papa Francisco, son cientos los buses que llegan a Bogotá y muchas las sonrisas que salen de rostros de todas las razas que descienden de los automotores a pesar de las largas travesías. Bogotá tiene saludos por doquier al sumo pontífice y en el sistema masivo de transporte Transmilenio y el SITP son repartidas cartillas con las rutas del Santo Padre.

Ayer en las regiones, las salidas para Bogotá eran masivas, varias empresas dieron reportes de ventas totales en los pasajes e inclusive se sumaron con la puesta en rodamiento de vehículos adicionales para que los feligreses pueden observar por lejos que estén al máximo jerarca de la Iglesia Católica.

Desde ya se ven ojos aguados, son muchas las lágrimas que millones de ojos han dejado escapar porque después de muchos años el representante de Dios en la tierra visita a Colombia, el país de las vicisitudes, de las tragedias y de la inequidad, pero paradójicamente el país que sueña y cree que solo Dios podrá ablandar corazones y estirar manos encogidas en señal de amor, caridad y generosidad. Es impresionante el efecto de la visita papal y no se puede negar que con esta visita es visible una Colombia mucho más bonita, con aroma de flores y perfumes clericales, esos que percibe el olfato cuando de algún sitio desprotegido hace su aparición la Santa patrona, la Santísima Virgen María.

El Papa habló en el Vaticano y de manera anticipada agradeció el amor de los colombianos en quienes ve con fe que lograran dar ese paso a la tranquilidad y a la reconciliación tan necesaria.

“Queridos hermanos y hermanas colombianos, deseo vivir estos días con ustedes con ánimo gozoso, con gratitud al Señor. Los abrazo con afecto y pido al Señor que los bendiga, que proteja vuestro país y les conceda la paz. Y a nuestra Madre, la Virgen Santa, que los cuide. Y por favor, no se olviden de rezar por mí”, expresó el Santo Padre.