Sábado, 20 Enero 2018 14:15

Restaurantes en la olla: No les compran especial, ni “corrientazo”

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En Colombia son menos los que acuden a los restaurantes comunes en donde la oferta es sopa, seco y jugo, en algunos se sirve especial, pero éste prácticamente salió de las opciones gastronómicas de los asalariados.

En Bogotá y en Colombia es muy común la oferta de almuerzos y comidas de corte muy familiar porque se sirve una sopa, ojalá de esas en las que hay tanto recado que la cuchara no se mueve, una bandeja o el conocido “seco”, en el que vine arroz, papa, principio de granos o verduras, ensalada y carne o pollo. Todo esto por 7.500 pesos en promedio aunque hay almuerzos, también bautizados con el diminutivo de “caseritos” en donde el precio puede ser de 4.500 o 5.000 pesos.

La pérdida de ingreso, de empleos y la dificultad para hacer más viable la vida sacó a muchos de estos restaurantes en donde la hora de almuerzo pasa entre charlas, bulla y el sonido del televisor en donde es posible actualizarse y ver las noticias del medio día. A muchas personas les toca preparar su almuerzo en la casa y calentar en el trabajo, razón por la cual tomó mayor fuerza la coca o recipiente para servir el reducido almuerzo porque ya no es viable llenar el otrora portacomidas que llenaba a más de uno.

Para el caso de la “Atenas Suramericana”, la situación empeora y es por ello que los restaurantes han tenido que apelar a diferentes estrategias para subsistir o en el peor de los escenarios han cerrado porque aparte de la caída en el consumo la competencia creció como consecuencia del desempleo que obliga a muchos a montar negocios afines o de comidas rápidas.

Fredy y Hugo Muñoz Pérez son dos hermanos empresarios que dedicaron parte de sus vidas al negocio de las comidas, puntualmente al de desayunos y almuerzos. Buscando una buena opción de vida y desde luego la independencia económica, le dieron vida a “Suamox”, un impecable y sugestivo restaurante ubicado en el barrio La Estrada de Bogotá, en una esquina ya muy movida de la calle 64 F con carrera 69.

Los dos hermanos y su señora madre, la señora Isabel, hicieron todo lo posible por ofrecer en “Suamox” un almuerzo de calidad, de sabor muy particular en donde las sopas marcaron un valor diferencial porque suelen ser muy ricas y nutritivas. Eso lo dicen los taxistas, empleados, empresarios y vecinos del sector y de otros sectores que saben de la calidad de la comida del homenajeado Templo del Sol y se desplazan hasta allí para darle gusto al gusto.

Hoy las cosas no son fáciles porque hay muchos restaurantes, de hecho el barrio la estrada, el Bosque Popular, Bellavista y los ubicados en la avenida rojas, se afianzaron como un eje de comidas y de ofertas gastronómicas especiales.

El empresario Fredy Muñoz Pérez le dijo a Diariolaeconomia.com que las ventas del restaurante han mostrado una caída importante porque la demanda de almuerzo especial que deja la mayor ganancia cayó a niveles del 70 y hasta el 80 por ciento, dejando en vigencia la oferta de “corrientazos” que dejan menor ganancia y solo dan un margen importante por el volumen despachado.

El negocio, según Muñoz, es todavía más complejo cuando se compran los insumos, se pagan los salarios y se pagan los servicios públicos que como todos los años se fueron en valor hacia arriba golpeando considerablemente el margen de utilidad, haciendo que el restaurante y sus dueños apenas subsistan porque el término rentabilidad, como muchos de los hervidos que en la estufa suelen verse, se evaporó.

Los cálculos del empresario dicen que el costo de producción de un almuerzo como el que se ofrece en su restaurante es de 5.000 o 5.500 pesos para luego ofrecerlo en 7.500 pesos.

Suamox cuenta con cinco empleados que devengan una suma importante para el modelo de negocio, pero lo más apremiante es el pago de servicios públicos que no se bajan de dos millones de pesos por tratarse de un destino o una actividad comercial. Para el propietario del restaurante, hay un rubro que sobrepasa la coherencia y es el de recolección de basuras que está desbordado.

A criterio de Fredy Muñoz Pérez, el modelo económico cada día es más inviable porque aumenta el desempleo, cierran más empresas y todo queda relegado a la subsistencia, para rematar el gobierno tiene una elevada carga tributaria que sacó a muchos de circulación porque el hecho de ser empresario es casi que un castigo porque a punta de impuestos, el estado le hace la vida imposible a una inmensa mayoría, por no decir que a todos porque las quejas van desde las multinacionales.

“La gente está comiendo con menor calidad porque tiene día a día más gastos, de igual manera por el bajo ingreso, las deudas, los tipos de interés, el desempleo y la voracidad del gobierno para cobrar tarifas impositivas. Otro tema que se suma a la crisis del sector es la creciente mano de obra venezolana toda vez que muchos contratan personal del país vecino por la mitad o quizás menos del salario mínimo, haciendo que el costo del almuerzo sea posiblemente más bajo porque están ahorrando en salarios lo cual resulta desleal dentro del negocio”, sostuvo Fredy Muñoz.

Las cosas han cambiado, Colombia pasa por momentos difíciles en los que es mejor ahorrar y ser prudentes con los gastos y por ello quien tenía anteriormente para comer almuerzo especial se bajó a “corrientazo” y el que estaba en corriente debió migrar a otras opciones, verbigracia preparación casera sin mucha vitamina o alimento porque hay gente que lleva de la casa arroz, algo de principio, quizás del día anterior, y como proteína un pequeño trozo de carne o una colombina de pollo, eso cuando hay algo de dinero, porque el huevo se impone e incomoda en muchos almuerzos de oficina.

En el sector de Barrios Unidos, varios restaurantes cerraron sus puertas porque el margen de utilidad no dio y no cubrió los gastos de operación y producción. Los que se reventaron con el negocio cambiaron de actividad económica o le rentaron el local a las iglesias que pagan puntualmente el arriendo.

Suamox cumple 20 años en un difícil mercado, pero sus dueños reconocen que fueron bendecidos por la prosperidad que llegó hace diez años cuando en un fin de semana se vendía almuerzo especial en un 90 por ciento, hoy la tendencia cambió en desmedro de una actividad exigente y de mucho sacrificio.

“En Colombia hay que hacer muchas correcciones, una de ellas bajar las cargas tributarias y hacer que las empresas y la gente respiren y puedan demandar bienes y servicios, otra corrección urgente es la del salario mínimo porque con esos ajustes es imposible que un obrero acuda a un restaurante por económico que este sea ya que tiene comprometido su ingresos con gastos de la casa y eso le impide recrearse con su familia o almorzar con ella un domingo, es totalmente imposible”, declaró Muñoz.

Aparte de una sopa muy boyacense o una crema suave para quienes cuidan la forma o tienen líos de salud, Suamox ofrece bandejas con arroz, papa, ensalada, principio de verdura o grano, carne o pollo, todo de calidad para tranquilidad y gusto del cliente que consume productos con toda la inocuidad que garantizan salud y una buena alimentación.

El almuerzo que de entrada provoca por ese olor intenso a carne asada o a la parrilla, termina con un vaso de jugo de frescas frutas el cual se sirve para el caso del almuerzo corriente en un recipiente de siete onzas y en el especial de nueve onzas.

“En el país hay una disyuntiva bastante preocupante y es que ya no se trabaja para vivir sino para subsistir, y eso pasa en todos los renglones de la economía porque hay menos ganancias y eso se refleja en la pérdida de calidad de vida”, apuntó.

Este negocio llegó a vender en solo almuerzos 250.000 pesos diarios y hoy las ventas están en niveles de 120.000 y 130.000 pesos diarios, pero con bajadas duras que llegan a tan solo 70.000 pesos con lo cual el negocio trabaja a pérdida.

El empresario dice que es urgente probar otras opciones en el manejo de la economía porque el modelo económico que rige actualmente a Colombia acabó con la clase media, cerró empresas, sacó gente de sus trabajos, entregó sectores productivos importantes con los TLC, arruinó las pymes, vendió a bajo costo los activos de la nación y fracasó rotundamente en la dinámica económica que debe tener un país porque entre otras cosas marchitó el ingreso.

“Se vienen muchas reformas, tributarias, pensionales, sociales y económicas, pero lo cierto es que el gobierno no se puede seguir equivocando porque estamos hablando de la recuperación de calidad de vida en un término de diez o veinte años, razón por la que hay que elegir gente honesta en la próxima contienda electoral”, concluyó Fredy Muñoz. Quien siguió muy pensativo en Suamox o en la muy Muisca, Morada del Sol.

El negocio puede ser sostenible

Por la Avenida Rojas, es muy común la venta de almuerzos, hay muchos negocios de mecánica y de todo tipo lo cual hace que la venta de restaurante sea relativamente buena.

La propietaria del Restaurante Alejandra ,Luzmila Ortiz, dijo en este medio que caso contrario a otros negocios a ella le va muy bien porque cambió el modelo de negocio, asunto que le permite vender 50 y 60 almuerzos por día, manteniendo el nivel de ventas de años atrás.

El éxito de esta amable empresaria obedeció a que de lunes a jueves puso en venta, única y exclusivamente almuerzo corriente y solamente viernes y sábados almuerzo especial el cual combina con corriente para mayor dinámica y opción de cara a satisfacer al comensal.

Este almuerzo de 6.500 pesos trae dos principios, dos tipos de carne, papas, yuca, plátano, arroz y ensalada. Luzmila asegura que parte de la estrategia consiste en saber comprar las materias primas, motivo por el cual acude a la plaza de Las Ferias en donde hace mercado en sitios de confianza que garantizan frescura y calidad. La proteína también es adquirida en sitios de máxima confianza por lo que comer pollo o carne resulta todo un gusto en este restaurante.

Dentro de las aspiraciones de Luzmila está ampliar su negocio y le dijo los colombianos y a todos aquellos que visitan Colombia, que están cordialmente invitados a comer bueno, bonito y barato.

Finalmente Diariolaeconomia.com habló con la señora, Martha Garnika, dueña del restaurante Garnika y precisó que el negocio del “corrientazo” sigue decaído porque las ventas son a la fecha muy, pero muy bajas.

La señora Garnika dijo que a los restaurantes les pasa de todo porque hay mucho desempleo, poco dinero en los hogares, mas oferta de pollo asado y comidas rápidas o la triste realidad del colombiano de a pie que debió llevar comida de la casa porque la plata no le alcanza ´para almorzar por fuera y de manera más cómoda.

En este restaurante, diariamente, se vendían entre 70 y 80 almuerzos especiales, hoy la cifra bajó a 20 y hasta 15 en días regulares. El “corrientazo” en este negocio también resultó afectado porque de los 80 o 100 almuerzos vendidos se pasó a 40 0 50, lo que muestra el drama en donde la rentabilidad no está a la orden del día entre otras cosas por el pago de arriendo que es otro gasto elevado.

Hace seis años doña Martha decidió lanzarse a la aventura de los negocios y abrió el restaurante que le dio muy buenos resultados en los albores y en sus primeros años, pero de 2015 hacia adelante las cosas empezaron a deteriorarse en detrimento de los restaurantes, de los colombianos y de la economía.

Al igual que los restaurantes de alto costo, la crisis tocó la puerta de los negocios de bajo costo mostrando una realidad cruda en materia de deterioro del ingreso y de la falta de oportunidades porque hoy como en los restaurantes los trabajadores y muchos empresarios están en la paila, en la olla o en la famosa pitadora porque no hay dinero y el poco que hay es para pagar unos servicios públicos muy caros, obligaciones onerosas y todo un listado que incluye obligaciones, más no diversiones, ni siquiera la mínima, comer bien de vez en cuando.

 

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