Jueves, 03 Mayo 2018 08:11

Filtros verdes, la solución al agua de calidad en Colombia

El tratamiento ineficiente de aguas residuales es una de las principales causas de deterioro de los ecosistemas acuáticos del país.

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Varias empresas, entre ellas Kärcher, de Alemania, se unieron a la Fundación Humedales para instalar filtros verdes en poblaciones cercanas a importantes lagos y ríos de Cundinamarca, Boyacá y Santander. Los filtros verdes son una alternativa real, práctica, económica y de fácil mantenimiento para las comunidades.

En Colombia, cerca del 70 % de los municipios genera aguas residuales. Al no ser tratadas correctamente, estas terminan llegando a los ríos y a los mares, generando más contaminación y afectando la salud de sus pobladores. De acuerdo con cifras de la Asociación Colombiana de Ingeniería (Acodal), para 2017, solo el 31 % de las ciudades colombianas contaba con sistemas de tratamiento de estas corrientes.

Consciente de esta problemática, Kärcher, una compañía de origen alemán dedicada a proveer soluciones de limpieza definió, como parte de su visión para el año 2020, convertirse en el punto de referencia a nivel mundial en sostenibilidad para la industria de limpieza.

El Fondo Global Nature, con sede en Alemania, desarrolló la iniciativa Lagos Vivos, que busca proteger y mejorar la diversidad ecológica y biológica de ríos y lagos en el mundo. La Fundación Humedales de Colombia se integró a esta iniciativa, y así, Kärcher encontró el socio ideal en el país y el mundo para su programa Agua limpia para el mundo; en cuyo desarrollo surgió el proyecto de filtros verdes en Colombia.

Esta iniciativa funciona primordialmente en poblaciones con máximo 2.500 habitantes, y deben disponer de terreno suficiente para la construcción del sistema de tratamiento. Hasta el momento, 2.600 personas aproximadamente han sido beneficiadas en Colombia. Los lugares donde se han instalado filtros son, en orden cronológico: San Miguel de Sema (Boyacá), Susa (Cundinamarca), Llano de Alarcón (Cuítiva, Boyacá), Fúquene (Cundinamarca) y Bocas del Carare (Puerto Parra, Santander).

Las comunidades beneficiadas participan como facilitadoras del proceso, ahorran dinero, trabajo y energía, mientras ganan en biodiversidad, paisaje y bienestar social.

¿Qué es y cómo funciona un filtro verde?

Los filtros verdes son una estrategia no convencional para el tratamiento de aguas residuales. Este tipo de tecnologías fueron pensadas por los científicos para simular los mecanismos de autolimpieza que la naturaleza utiliza para transformar y aprovechar el material de desecho.

Las plantas que crecen en los canales de los filtros verdes son macrófitas flotantes. Dichas plantas son acuáticas y permanecen suspendidas, formando tapetes verdes sobre el agua. Estas especies crecen muy rápido y se adaptan a diferentes calidades y condiciones de agua.

Estas características hacen de las macrófitas unas plantas ideales para el tratamiento de aguas residuales. Las raíces sumergidas de las plantas y los microorganismos que viven en ellas absorben la materia orgánica y los nutrientes, los metabolizan y los transforman en alimento para ellas, mientras depuran el agua. Entre estas especies, se encuentran los candelabros, las sombrillas de agua, los buchones, los helechos de agua y los botoncillos.

El rango de eficiencia de estos filtros está aproximadamente, entre el 90 % y el 100 %, lo que representa para las comunidades agua potable, consumible y, por tanto, libre de bacterias y enfermedades.

Felipe Valderrama Escallón, coordinador de Proyectos de la Fundación Humedales, explicó que el funcionamiento de los filtros verdes, aparte de ser algo práctico, resulta una alternativa realista, sostenible y económica para el tratamiento de aguas residuales municipales.

Agregó que los filtros verdes son económicos y sencillos de construir, además, pueden ser operados por personal no calificado y no requieren de insumos químicos o de energía eléctrica. Expuso que con los filtros se ha intentado cambiar el paradigma del tratamiento de aguas residuales en Colombia y la iniciativa ha sido replicada en Nicaragua, México, Paraguay, Filipinas y Sri Lanka.

A criterio del experto en soluciones hídricas, se espera que durante el 2018 se pueda dar inicio a proyectos en Burundi y Jordán para llevar soluciones que redunden en calidad de vida y salud.

Ejemplos de compromiso de la comunidad

Desde 2013, los primeros filtros verdes de Colombia fueron instalados en puntos estratégicos para la conservación de dos de los humedales altos andinos más importantes del país; la laguna de Fúquene y el lago de Tota. El proyecto surgió de la necesidad de reducir los contaminantes de centros poblados que generan un impacto negativo en estos cuerpos de agua. Con el filtro de Bocas del Carare (corregimiento del municipio de Puerto Parra, Santander) se dio inicio a una nueva etapa en la que se busca el mismo objetivo, pero enfocándolo a centros poblados ubicados a orillas del Río Magdalena.

Esta es una comunidad con la que la Fundación Humedales ha trabajado durante los últimos cuatro años. Tiene un alto nivel de organización comunitaria y, por tanto, un muy alto grado de cooperación y apropiación de proyectos relacionados con la ordenación y el uso sostenible de los recursos naturales. Con la comunidad se trabaja además en temas de pesca, equidad de género, uso y saneamiento del agua y tratamiento de aguas residuales.

Por tal razón, Bocas del Carare es un modelo para las poblaciones ribereñas del Magdalena Medio. Aproximadamente 379 habitantes de la cabecera municipal se verán beneficiados con este filtro verde, al igual que una población adicional futura de 151 personas.

El Filtro Verde de Bocas del Carare hace parte de un proyecto internacional que incluye la implementación de siete filtros verdes, entre el 2016 y el 2018, en diferentes países de América Latina: Colombia, México, Nicaragua y Paraguay. La comunidad de Bocas del Carare trabaja en la construcción de los filtros verdes y vista de los canales del filtro

Proyecto galardonado

La iniciativa de filtros verdes fue reconocida en 2017 con el Energy Globe Award (Premio de Energía Mundial), considerado como el galardón más prestigioso en temas medioambientales a nivel internacional, cuyo fin es resaltar la labor de aquellos proyectos de sostenibilidad que promueven el cuidado del planeta. Participan aproximadamente 178 países y la iniciativa ganadora es escogida entre más 2.000 postulaciones.

El premio reconoció la labor fundamental que cumplen los filtros verdes al proveer soluciones prácticas a las comunidades de Cuítiva, Fúquene y Susa, cuyas aguas residuales terminaban en ríos cercanos, afectando así su biodiversidad y debilitando la salud y la vida de las clases sociales menos favorecidas, que dependían del agua disponible, ya que no contaban con los recursos para acceder a agua potable.

A través de la construcción de estos filtros verdes, las condiciones de higiene de estas poblaciones mejoraron significativamente, lo que tiene efectos a largo plazo en la calidad de vida de sus habitantes. Conjuntamente, las enfermedades, al igual que la mortalidad infantil disminuyeron, así como también lo hizo la carga sobre el ambiente y la biodiversidad de estas comunidades.

Por último, el jurado consideró que esta iniciativa tiene una ventaja económica para aquellas poblaciones que no cuentan con los recursos para construir plantas de tratamiento de aguas tecnificadas, por sus altos costos de construcción y mantenimiento. Los filtros verdes se presentan entonces como una alternativa práctica, amigable con el planeta y económicamente eficiente.