Domingo, 29 Mayo 2016 10:02

En Colombia no hay plata para enfrentar fenómeno de la Niña: SAC

Los productores aseguran que es urgente convocar al gobierno para trazar una estrategia que permita enfrentar el fenómeno climático con mayor eficacia.

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Los agricultores colombianos expresaron su total preocupación por la falta de dinero para financiar el plan de contingencia que permita amainar los efectos de la temporada invernal que será más fuerte a finales de año como consecuencia del fenómeno de La Niña.

El presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia, SAC, Rafael Mejía López, le dijo a Diariolaeconomia.com que desde la tribuna empresarial y rural se ha hecho lo que se puede y anotó que desde el gremio sigue avanzando la evaluación de lo que paso en el año 2010-2011 razón por la cual se analiza y se busca a qué ministerios les correspondía dar soluciones y se hace todo un seguimiento para saber si las carteras terminaron lo que se les encargo.

Indicó que hay que dejar claro que hubo una serie de eventos que siendo puntuales, no fueron asistencias tan contundentes porque solucionaron problemas del momento, es decir que arreglos de fondo no hubo.

‘’Aquí hay que decir las cosas como son, el Ministerio de Agricultura y el mismo IDEAM han recomendado guardar o acopiar agua lo cual es bastante complejo, de igual manera encomiendan utilizarla adecuadamente, si es que esta se logra guardar, entonces estamos ante una situación en que tenemos que buscar entre todos, gobierno y sector privado, una solución contundente porque en octubre vamos a estar ya recargados de agua y en diciembre cuando entre el fenómeno de La Niña va a ser muy complejo lidiar cualquier problema si no estamos preparados”, declaró el señor Mejía López.

La preocupación no es menor si se tiene en cuenta que el gremio que agrupa a los agricultores manifiesta que no hay presupuesto para el sector agropecuario y menos para atender contingencias que eventualmente se presenten ante el recrudecimiento de la ola invernal la cual vendrá con mucha intensidad generando los consecuentes inconvenientes.

A criterio del dirigente gremial, el asunto es muy complejo analizando el devenir desde esas perspectiva porque simplemente no hay plata para adelantar las obras que por el escenario hay que ejecutar porque los recursos que hubo fueron muy limitados tanto en el sector privado como del sector público. Además, explicó, hay muchos de estos dineros que ya fueron gastados o usados por el ejecutivo.

Para evitar experiencias como las ya vividas con el terrible invierno de 2010 que dejó multimillonarias pérdidas y miles de damnificados es perentorio según la SAC trabajar en prevención, pero lamentablemente reconoce que el tiempo avanza y el factor tiempo se vuelve apremiante, situación más estresante si se combina con la carencia de recursos para paliar la difícil situación que se avecina. Insiste que uno de los trabajos más urgentes y en los que se debe trabajar desde ya es en el manejo de aguas y de infraestructura para su depósito, reserva o su canalización.

“Este es un trabajo que estamos haciendo conjuntamente el Ministerio de Agricultura y la SAC el cual va desde el levantamiento o el inventario de qué distritos de riesgo hay, de cuales funcionan y cuales no y porque los que no operan dejaron de funcionar. También tabulamos aspectos tales como qué se necesita y cuáles serán los nuevos requerimientos porque aquí hay que tener bien claro que una cosa es el agua para la agricultura y otra muy diferente el agua para el consumo humano”, sostuvo.

El presidente de la SAC reveló que si bien se están adelantando trabajos técnicos y de recolección de información, el gran lío es que una cosa es el diagnóstico y otra muy diferente el ejecutar las obras que se necesiten más con la limitante de la falta de recursos.

La agricultura no tendrá tan buen comportamiento

Los productores primarios anotan que el cambio climático se volvió todo un dolor de cabeza, aspecto que obliga a crear con tiempo los mecanismos para sembrar, recolectar y evitar pérdidas porque esa es una realidad contra la que no se puede pelear salvo con prevención y mucha inteligencia.

Al indagarle sobre la situación del sector agrícola, Mejía López precisó que este va bien y dentro de las proyecciones que se dieron para el primer y segundo trimestre, pero expuso que para tranquilidad de las familias colombianas ya empezaron a salir las cosechas de ciclo corto con lo cual se podrá garantizar un mayor abastecimiento y unos precios más adecuados y acordes con el ingreso de los hogares.

“Estamos terminando el mes de mayo, falta junio, solo que como dato positivo hay que decir que ya empiezan a brotar las cosechas, se empieza a ver mayor oferta y paralelo a ello comienza a notarse la devaluación por los altos precios de los insumos que impactan de manera obligada lo costos de producción”, dijo Mejía.

Cuestionó el hecho que no hayan en teoría disminuido las importaciones de alimentos y reiteró que ya va siendo hora que el gobierno le dé su espaldarazo a la suplantación de importaciones porque el país está en capacidad de aumentar su producción agrícola y pecuaria para lo cual se requieren condiciones elementales que incentiven al productor.

No negó que por las secuelas del verano y los inicios complicados del invierno que ya tienen afectadas algunas zonas sin que haya comenzado la época más compleja del invierno, habrá un año con un crecimiento un poco menor, pero justo por eso, advirtió, hay que hacer un gran esfuerzo para que el sector agropecuario vuelva a ser rentable.

Sector lácteo camino a la banca rota

El presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia, SAC, Rafael Mejía López, aseguró que sigue siendo muy complicado el devenir de la ganadería de leche y del sector lácteo toda vez que siguen aumentando las importaciones por los TLC y cuestionó que junto a esas compras exógenas esté tomando mayor fuerza la internación de lacto sueros porque tan solo es un insumo para fabricar bebidas sin el debido contenido alimenticio que lo único que hace es engañar al consumidor y quebrar a los productores de leche.

“Esto es un desastre, aquí hay todo un caos en el sector productor porque en Colombia ya es sabido que el industrial es un formador de precios, el cual tiene la sartén por el mango, pero el pobre productor no tiene injerencia sobre su producto y está perdido si la industria no le compra y por eso el sector lácteo está a merced precisamente del industrial de la leche lo cual no es nuevo, pero que de manera preocupante se acentúa más, cada vez los márgenes son mayores para ellos y menores para el productor”, aseveró.

Para los agricultores lo que sucede con los productores de leche es una total injusticia porque se abusa de la posición en un mercado en dónde el procesador paga lo que quiere desconociendo que muchas veces lo que le remunera al ganadero o al pequeño productor del campo está muy por debajo de los costos de producción.

Afirmó el vocero que paradójicamente el sector lechero evoluciona con celeridad y se transforma de acuerdo a las directrices del Consejo Nacional de la Leche dándole viabilidad al productor que aplica innovación, tecnología y buenas prácticas que avalan todo un proceso de inocuidad que es el que espera el consumidor final. La realidad del productor de leche es tan cruda que un litro que vende a 600 u 800 pesos a la industria en la mañana, la debe adquirir a valores que en ocasiones superan los 2.200 o los 3.000 pesos.

“Hace unos años, el 70 por ciento del valor de un litro de leche al consumidor iba para el productor, con eso se desarrolló de mejor manera el sector y vinieron mejores formas de producción, fue así como llegó a las plantas el tanque de frío, el ordeño mecanizado, el acopio con buenas practicas sanitarias y toda una adopción de tecnologías, pero hoy en día ese 70 por ciento ya no es para el productor sino para el industrial, al productor no le toca sino el 30 por ciento, es decir, se queda con las migajas de la negociación de la cadena láctea, entonces eso hace prever que a futuro no habrá producción de leche en Colombia”, añadió Mejía López.

La situación, comentó, tiende a empeorar con la entrada en vigor de los tratados de libre comercio porque cada vez ingresan más derivados lácteos lo que hace vaticinar que el sector lácteo tendrá una perspectiva bastante compleja.

A lo anterior, enfatizó la SAC, hay que agregarle todo el problema del Fondo Nacional del Ganado, administrador de la ganadería que tan solo ocasionó el pago de una parafiscalidad y una administración a beneficio del productor que no se ha visto por ningún lado.
Sobre la liquidación del controvertido Fondo, Mejía dijo que habrá damnificados con la liquidación porque a decir verdad el mecanismo se fue en deuda por cuanto los propósitos de este jamás redundaron en beneficios tangibles que ayudaran al productor de leche.

Sobre el tema de generar sinergias con la industria y con la agroindustria, Mejía López expuso que los agricultores y productores del sector primario son partidarios de la industria y del desarrollo empresarial que con inclusión y equidad sería una inmejorable salida para los problemas económicos y sociales del país, pero dejó claro que por todo lo acontecido no hay motivos para depositar confianza en esa propuesta.

“Nosotros somos partidarios de la industria cuando esta es controlada por el productor, pero aquí lo que se busca es aplastar al productor y que el industrial sea quien maneje y controle todo lo que tiene que ver con el mercado en perjuicio del primario, como quien dice una propuesta en donde sigue imperando de manera injusta la ley de embudo”, concluyó.

La difícil situación de la producción rural se está volviendo en una gigante bola de nieve frente a la indiferencia del gobierno que no le pone freno a las importaciones de comida sino que caso opuesto fomenta importaciones masivas, baja los aranceles para beneficio del productor extranjero y le pone palos en la rueda al verdadero desarrollo del agro nacional.

La SAC dice que de seguir la tendencia no solo habrá crisis en la producción de alimentos sino todo un embeleco con las políticas agrarias que de llevar al campo y su productividad a la ruina pondrá en franco riesgo la seguridad alimentaria del país, tema grave si se tiene en cuenta que desde hace años se vienen previendo hambrunas.