Viernes, 11 Noviembre 2016 00:29

Colinagro, 70 años en el campo y sembrando futuro como de 15

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En un mundo cada vez más conectado, es necesario aprender más y generar modelos de explotación que permitan ser competitivos con los productos agrícolas en cualquier plaza del mundo en condiciones de calidad, costos y garantía de suministro.

La Compañía Colombiana de Inversiones Agrícolas, Colinagro, pionera en la nutrición vegetal integral en Colombia indicó que el campo colombiano tiene un potencial inimaginable toda vez que hay más de siete millones de hectáreas por cultivar las cuales en plena producción podrían catapultar la oferta colombiana de alimentos a los exigentes, pero necesitados mercados internacionales.

El Sugerente General de Colinagro, Diego Carvajalino, aseguró que el propósito de esta empresa que llegó a sus 70 años es totalmente transformador toda vez que busca desde la investigación y la tecnología hacer verdaderamente competitivo el agro colombiano hoy obligado a optimizarse ante los retos que trae implícitos la internacionalización de los mercados.

Para el vocero de la septuagenaria empresa, en Colombia hay excelentes oportunidades para ser muy competitivos a nivel mundial en cultivos cómo mango, uva de mesa, aguacate, cacao y hortalizas. Anotó que lo difícil de la especialización es escoger, pero es imposible ser bueno en todo y en Colombia, señaló, es complicado ponerse de acuerdo razón por la cual países como Costa Rica y Ecuador han pasado a Colombia en muchos productos.

Ante estos escenarios, y conscientes del importante papel que juegan las empresas en el desarrollo de las industrias, en Colinagro sus directivas han planteado un solo propósito de futuro el cual es muy ambicioso pero que recoge el sentimiento común de los grupos de interés y que les permite estar entretenidos trabajando durante un buen tiempo en lograrlo.

Luego de setenta años de experiencias y búsqueda de fórmulas para contribuir y apoyar el crecimiento de la agricultura tecnificada, la empresa tiene la intención de impulsar la productividad y fortalecer la inversión del empresario del campo, asesorando y acompañando su trabajo diario para lograr resultados que causen impacto como una mayor rentabilidad del cultivo.

Colinagro es hoy día una empresa familiar, con unos valores empresariales encaminados a garantizar su supervivencia en el largo plazo. En su septuagésimo aniversario, la empresa enfrenta el reto de hacer competitivo el trabajo del agricultor y convertirse en aliado del productor para el éxito del negocio agrícola.

Colinagro registra importantes índices de crecimiento tanto en sus ventas como en sus utilidades en los últimos cinco años, a pesar de la difícil situación del sector agrícola.

Este comportamiento, explica, se refleja en 237 empleos directos y cerca de 500 indirectos, en mayor valor para sus clientes, más servicios, aumento en compras a sus proveedores y, por supuesto, en un creciente aporte de impuestos para el Estado. Para el empresario, Colinagro se traduce en el desarrollo de nuevos productos lo cual permite llegar a nuevas zonas geográficas tanto dentro como fuera del país.

La encomiable actividad empresarial se refleja en el mayor valor de la misma para hacer más atractiva la inversión de los accionistas.

En el camino recorrido de estas siete décadas, la empresa encontró varias dificultades que fueron sorteadas con éxito y que le han permitido consolidarse como una compañía comprometida con el desarrollo del sector agrícola colombiano.

Retos y Oportunidades

En opinión del señor Carvajalino, la agricultura nacional tiene muchas amenazas, la estabilidad política, el deficiente desarrollo de infraestructura, los cambios tecnológicos en la producción de alimentos o la revaluación del peso a consecuencia de la bonanza petrolera, entre otras. Todas ellas, salvo la tecnológica, ya las ha vivido el sector agropecuario que ha sido capaz de sobrellevarlas con el apoyo de todos sus participantes,

“En Colinagro, el reto más importante es entender bien nuestro consumidor, nuestro cliente y nos amenaza el temor, tal vez, no comprender las necesidades de él y del mercado. Claro, dice el Señor Carvajalino, desde nuestra óptica, estas circunstancias no las vemos más que como una amenaza como una oportunidad para trabajar más cerca con cada empresario del campo, logrando que nuestras soluciones técnicas aporten valor y logremos darle competitividad y productividad al negocio del agro”, aseveró Diego Carvajalino.

Según el empresario, hay una convicción al interior de la factoría y es cada vez las cosas son hechas de mejor manera lo que explica porque Colinagro llegó como de 15 a sus setenta años, grata experiencia, dice, si se tiene en cuenta que 70 años son plena garantía de la voluntad de los fundadores y propietarios por agregar valor a los clientes y generar desarrollo en el campo.

Esto, afirma, se convierte en la principal fortaleza porque todos, empleados, proveedores y clientes, venden los principios cimentados bajo parámetros de ética y valores, la marca, de gran afianzamiento y una replicable filosofía empresarial.

Colinagro centra su operación en Colombia, desde sus plantas de Soacha (Cundinamarca) y Puerto Tejada (Cauca), exporta sus productos a Venezuela, Ecuador, Perú, Bolivia, Costa Rica, República Dominicana y Panamá. En cada uno de estos países trabaja con distribuidores regionales, aliados que le permiten a la firma desarrollar una labor de asistencia técnica, considerada fundamental para el avance de la agricultura productiva en la región.

La empresa participa de manera activa en agrupaciones gremiales, pues no en vano hace parte esencial de la Cámara para la Protección de Cultivos de la ANDI, igualmente es uno de los miembros más antiguos de la Sociedad de Agricultores de Colombia, SAC, y trabaja con las comunidades cercanas a las plantas de producción, especialmente, en programa sociales.

Adicional a lo anterior, explica el Señor Carvajalino, Colinagro tiene junto con su empresa hermana, Progen, un equipo dedicado a asegurar que los empleados y sus familias tengan buenas condiciones de vida y logren desarrollar sus proyectos personales.

“Nos involucramos activamente en la educación y recreación de sus hijos y a través de la Fundación Luicejota, nuestros empleados tienen acceso a préstamos con tasas y condiciones preferenciales”, sostuvo el vocero de Colinagro.

La paz es perentoria, pero sin perder autoridad

Sobre el capítulo del Agro en el acuerdo de Paz, “la empresa ve con entusiasmo que se busca realizar una gran inversión en el sector agrícola, especialmente en regularización de la propiedad de la tierra y en infraestructura.

“En Colombia nos urge encontrar modelos productivos de tamaño adecuado para ser competitivos en el extranjero y si la competitividad exige tamaños considerables, debemos facilitar la propiedad en tamaños de esas características y también copiar los modelos cooperativistas que existen en el mundo, modelos que son exitosos, como el asociativo.

Tributaria, sí, pero estructural

Al abordar el tema de la reforma tributaria que fue puesta a consideración del Congreso de la República, Colinagro considera que el proyecto es importante y necesario, pero advirtió que ésta debe ser realmente estructural y adecuada para lograr una posición competitiva que atraiga inversión extranjera.

El directivo expuso que le preocupa que el proyecto tributario llega justo en momentos en los que el gobierno registra un déficit alto, situación que podría conllevar a tapar un hueco y no una legislación que perdure y brinde garantías.

Fue claro al precisar que hacer reformas cada dos años sólo trae inseguridad jurídica a los inversionistas que entran con unas reglas y a los dos años se las cambian.

Al revisar el contenido, anota Carvajalino, la empresa celebra la reducción de la tributación en las empresas y manifiesta que espera que todo el paquete expuesto al legislativo lleve a simplicidad el cumplimiento del deber tributario.

“También vemos muy apropiado el hacer deducible del impuesto de renta el IVA pagado en las inversiones de capital, esto fomentará la inversión y la productividad. Nos preocupa la falta de claridad en la tributación o no de los dividendos y sobretodo de la tasa a la que se piensa someter este tipo de provechos, porque esa medida puede complicar la inversión”, sostuvo.
Investigación y Desarrollo

En Colinagro, la investigación está enfocada en solucionar problemas a los que se enfrentan los agricultores en la búsqueda de su competitividad y el éxito de su negocio. Para esto hay definido tres campos de acción:

El primer eje está relacionado con la asistencia técnica, no sólo en principios tecnológicos del cultivo, sino en modelos agrícolas competitivos. Para esto la empresa está desarrollando el Centro de Investigación en Competitividad Agrícola, que es un primer esfuerzo para generar el conocimiento adecuado a través de modelos existentes ya en la región y que sean aplicables a las condiciones de los agricultores del país. De esta manera, es posible generar conocimiento y por eso desde Colinagro se explora y se buscan herramientas que permitan una eficiente difusión de cognición de forma eficiente.

El segundo eje de acción está enfocado a investigar modelos de comercialización eficientes, que ayuden a los agricultores a llegar de manera directa a los centros de consumo y les permita capturar un mayor valor en la producción agrícola, para incrementar la rentabilidad y generar un círculo virtuoso de inversión en productividad y calidad.

El tercer eje está dirigido totalmente a la investigación de nuevos productos para mejorar la productividad de los cultivos y, en últimas, a aumentar las ganancias de los agricultores. En Colinagro hay investigación todos los días y es por eso que se trabaja en la búsqueda de soluciones innovadoras que permitan una agricultura más eficiente, más amigable con el medio ambiente y más resistente a enfermedades y plagas.

A criterio de Carvajalino, lo anterior permitirá viajar hacia el futuro, el cual desde Colinagro se ve interesante para el sector agropecuario a sabiendas que hay de por medio unos retos grandes,

Apuntó que para el año 2050 la población en el mundo habrá incrementado hasta llegar a los 10 mil millones de habitantes. Dijo igualmente que la tecnología y el acceso a capital permitirán lograr un incremento aún mayor en la riqueza de la población. Esto significará, recalcó, mayor consumo de alimentos per cápita y sin embargo la tierra cultivable será la misma.

Al abordar el tema de cosechas y producción, Carvajalino afirmó que la necesidad de incrementar la productividad es cada vez mayor y es ahí donde las empresas juegan, a juicio suyo, un papel fundamental. Colinagro, declaró, es una industria fundamental en la producción de alimentos para la población del mundo y ese en su concepto es un motivo más para estar atentos a las tecnologías que cambien el escenario de la producción de comida.

“Los agricultores y empresas colombianas debemos estar preparados para un escenario en el que desde edificios, directamente en los centros de consumo, se produzcan los alimentos. ¿Qué papel van a jugar entonces los agricultores?, ¿Qué papel vamos a jugar las empresas?, estos son los retos que debemos afrontar en una economía que cambia constantemente”, indicó el reconocido empresario.

Cabe recordar que en 1946, un grupo de ingenieros agrónomos preocupados por el desarrollo y la competitividad del sector agrícola colombiano, decidió unir esfuerzos para encontrar soluciones técnicas que permitieran el crecimiento sostenido de la producción de alimentos en el país.

Es así como en ese año fundaron Colinagro S.A., hoy día una empresa que a lo largo de siete décadas de trayectoria, es reconocida como una compañía líder en el sector agrícola colombiano, con un portafolio completo de soluciones de especialidad en nutrición vegetal para los inversionistas del campo de Colombia y América Latina.

 

 

 

 

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