Sábado, 14 Enero 2017 02:04

Por reforma tributaria habrá reducción en el consumo de carne

Los ganaderos colombianos manifestaron su preocupación por los impactos de la reforma tributaria en el sector primario que compra insumos con IVA del 19%, pero que no puede trasladar al consumidor. Alerta en el frente lechero.

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La Federación Nacional de Ganaderos, Fedegán, alertó por lo que puede ser un año histórico en materia de decrecimiento en Colombia por cuanto aduce que las condiciones están dadas para que las personas compren menos alimentos, entre ellos carne, así como menos enseres, ropa, calzado y otros artículos de primera necesidad sin contar servicios esenciales.

El presidente de Fedegán, José Félix Lafaurie Rivera, habló con Diariolaeconomia.com y expuso que el 2017 no pinta bien porque a los colombianos que consumen carne los condenaron a no comerla o a reducir su consumo gracias una reforma tributaria estructural que castigará la demanda por una tarifa de IVA que pasó del 16 al 19 por ciento y que por simple lógica hará que los nacionales compren menos.

Sostuvo que si hubo dificultades de demanda con la tarifa del 16 por ciento, ahora habrá mayor apuro con una tarifa onerosa, injusta y regresiva que hermetizará los bolsillos de los colombianos más pobres y de la clase media, hoy amenazada y caminando por senderos de pobreza.

Agregó que con la reforma tributaria vienen líos de demanda agregada y un mayor enfriamiento de la economía colombiana que no la pasa bien, precisamente por la contracción de la demanda interna.

“No tengo dudas que habrá un menor consumo de carne y una pobre dinámica, sencillamente porque hay dos impactos a tener en cuenta, el uno una reforma tributaria que afectará el gasto de los colombianos y en segundo lugar una inflación que ha venido deteriorando el ingreso de los hogares con el agravante que el incremento salarial que se pactó no le permitirá, sobre todo a los estratos populares, tener una mayor disposición de recursos para adquirir productos que como la carne no son alimentos de precios bajos, eso va a afectar claramente la demanda”, declaró el señor Lafaurie.

El dirigente gremial dijo que el 2016 fue un año muy difícil porque tuvo un fenómeno de El Niño muy prolongado que le dio muy duro a la ganadería, básicamente a la productora de leche y en menor medida a los que venden carne así como un fenómeno de La Niña al final del año que tuvo igualmente adversas implicaciones. Aclaró que los ganaderos que ceban ganado experimentaron un mejor comportamiento por los buenos precios internacionales de la carne y por las exportaciones a nuevos destinos en el oriente próximo que afianzó un mercado muy firme.

Aseguró que este 2017 será un año muy complicado porque hay que esperar cómo reaccionará el mercado con los nuevos ajustes tributarios, con la elevada inflación, con el clima y con los escenarios exógenos que jugarán un papel determinante.

En opinión de Fedegán, la reforma tributaria terminó castigando al productor primario porque si bien carne y leche no están gravados con el IVA, el resto de los bienes si están gravados y explicó que en el sector sucede algo muy singular y es que al ganadero le toca comprar insumos que tienen el 19 por ciento del IVA, pero como no tiene forma de descontarlo por vender productos no afectados por el gravamen, la tarifa se convierte en un impuesto directo y no en un impuesto al valor agregado, es decir que permita descontarlo en la cadena con lo cual resulta, según el gremio, mucho mejor poderlo descontar a la hora de vender carne y leche que quedarse simplemente consolidando impuestos como el IVA que no tienen la manera de poderse descontar tributariamente.

El tema lácteo preocupa

A criterio del presidente de Fedegán, hay temas que tienen arrinconado y muy amenazado al sector lechero y lácteo en general por las importaciones y los contingentes que siguen entrando sin compasión y sin medir las consecuencias del productor primario, entre otras cosas porque está ingresando producto de baja calidad y con el agravante que sigue entrando lactosuero para seguir engañando al consumidor.

Sobre este particular Lafaurie dijo que ese punto ha sido precisamente causal de preocupación en el gremio ganadero a lo largo de los últimos cinco años y posiblemente el primer motivo de discordia con el gobierno porque este creyó que el tiempo en que fue pactado la desgravación así como los incrementos de los contingentes que tendrían que ser negociados sin aranceles a Colombia no se iban a dar.

“Hay un viejo adagio que dice que no hay deuda que no se pague ni plazo que no se cumpla y ya estamos viendo como el incremento en los contingentes y la reducción de los aranceles extracontigentes están afectando considerablemente el mercado interno porque la industria que además está muy fuertemente concentrada en cinco grandes empresas que se quedan con el 70 por ciento del mercado formal de la leche en Colombia, importan a menores precios y posteriormente terminan por dejar de comprar en el país o pagando a menores precios a los ganaderos nacionales . Creo que este año será lo mismo que el año pasado y tengo la seguridad que en el primer semestre llenarán los contingentes sin aranceles en una época en que la sequía hará presencia, claro está con mejores aguas, pero con una más baja producción y con precios menores que replicará la industria y vamos a tener muy seguramente en el curso de los meses de abril y mayo una situación crítica para el sector lácteo colombiano”, anotó el presidente de Fedegán.

Indicó que si no hay la debida atención al sector ganadero dedicado a la producción de lácteos este tendrá que pasar muchos trabajos hasta el año 2024 y advirtió que si de aquí a ese tiempo no mejora la competitividad del sector ni los instrumentos de apoyo para que los productores de leche puedan responder mejor al choque externo, a partir de 2024 cuando queda totalmente abierto el mercado, es decir que producir en Colombia es igual que producir en Wisconsin, Estados Unidos, o en cualquier otro país altamente competitivo en lácteos, muchos ganaderos tendrán que dejar la producción de leche y eventualmente la ganadería, entre otras cosas porque hay de por medio asuntos de calidad genética y de mejor entorno productivo.

Actualmente el hato ganadero colombiano se ha caído en más del 10 por ciento de su stock lo que quiere decir que el país pasó de tener 25 millones de cabezas en 2010 a 22 millones de cabezas a la fecha. Añadió que afortunadamente el buen precio de terneros y novillos para la ceba está generando una respuesta virtuosa que redunda en una retención natural de vientres, que de seguir con esa tendencia en los próximos dos o tres años y con mejores condiciones del entorno para el desarrollo de la ganadería, muy seguramente el rebaño volverá a repuntar.

“El mejor estímulo para un sector, no cabe la menor duda, son los buenos precios lo cual se está viendo en el sector cárnico y esperamos que se sostengan en los próximos años y por eso es resulta muy importante mantener las ventanas abiertas para seguir exportando porque las exportaciones no hacen otra cosa que jalonar la cadena y con ello los ganaderos vuelven a pensar en un sector que eventualmente trae opciones en el mediano plazo, opciones interesantes que hacen retener hembras y así coadyuvar con el mejoramiento del tamaño del hato y por consiguiente a optimizar la oferta de terneros y después de novillos gordos”, comentó Lafaurie.

¿Para dónde va el Fondo Nacional del Ganado?

Los ganaderos colombianos agrupados en Fedegán afirmaron que son muchas las largas que se le han dado al Fondo Nacional del Ganado en el cual se ha visto enredado el gobierno con asuntos legales que van muy por encima de las medidas, tildadas de arbitrarias por Lafaurie, hace un año.

Dijo que en este caso aplica el dicho de antaño, “tú te metes, tú te sacas” porque el ejecutivo pensó que podía adjudicar el Fondo Nacional del Ganado el año anterior y hoy pasados doce meses en pleno enero de 2017 no se han respondido ni siquiera las preguntas que se le formularon a propósito de la licitación que se tendría que abrir y que tiene a los ganaderos a la espera de qué pasará. Insistió en que las determinaciones del gobierno no fueron más que un atropello. “Vamos a ver cómo sale el gobierno con este tema”.

Colombia deja dudas en vacunación

Sobre los ciclos de vacunación, Lafaurie dijo que tiene dudas frente a la efectividad y cumplimiento de estos toda vez que no se ha podido consolidar el resultado de estas iniciativas de vacunación contra aftosa y brucelosis.

Anotó que hay una información del gobierno a la que hay que ponerle la lupa porque no hay seguridad que los resultados hayan sido tan contundentes. El gremio ganadero indicó que no está tan seguro de los encomiables oficios en vacunación a tal punto que hay preocupación en los comités y en los mismos ganaderos con respecto al desempeño de la campaña de vacunación, no obstante que Fedegán lleva 22 años haciendo esta tarea a través de normas ISO 9000 que fueron últimamente desestimadas como se hizo de lado el sistema digitalizado para acudir al sistema manual lo cual puede introducir errores y acomodar información poco fidedigna.

En materia de vacunación Fedegán asegura que el papel aguanta todo, pero expresó que la federación no está segura de las optimistas versiones del gobierno y precisa que en el frente sanitario hay verdades a medias.

“Fedegán dejó la vacunación en el 98 por ciento, vamos a ver como la entrega el gobierno y como lo dije un día estamos corriendo riesgos sanitarios y yo no veo que estemos caminando en la dirección correcta. Aquí el Ministro de Agricultura ha gastado más de cuatro billones de pesos, pero dejará al sector ganadero y a otros renglones de la ruralidad en la más profunda crisis y es por eso que se avecinan tiempos peores”, concluyó José Félix Lafaurie.