Domingo, 11 Junio 2017 11:40

Abigeato pasó factura por más de un billón de pesos: Fedegan

Los ganaderos aseguran que hay crisis en la ganadería que está sitiada por el hampa, los mataderos clandestinos y las crecientes pérdidas que se reflejan en carne y leche. Habló el presidente de ACOVEZ.

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Todo parece indicar que la ganadería colombiana no la pasa bien y eso se puede reflejar en un sinnúmero de quejas que van desde el robo de ganado más conocido como abigeato, pasando por la reducción del rebaño nacional, no dejando de lado el daño económico para los lecheros hasta la precaria carne que consumen las provincias.

El presidente de la Federación Nacional de Ganaderos, Fedegan, José Félix Lafaurie, le dijo a Diariolaeconomia.com que el sector ganadero pasa por unas dificultades que tienen amedrantado a muchos productores de carne y leche entre otras cosas porque el robo de ganado se convirtió en un elemento pernicioso y grave contra el patrimonio ganadero colombiano. El dirigente expuso que no hay región del país en donde no haya robo de ganado.

“Yo tengo contacto diario, permanente con los ganaderos y no hay un día en el que no manifiesten que les robaron ocho, 17 o 24 cabezas de ganado. Esto es a diario y es lo que circula con las redes que tenemos para lograr la mejor comunicación con los ganaderos”, dijo el presidente de Fedegan.

Según cálculos del gremio ganadero, en el último año el robo puede superar los 200.000 animales lo cual sumado al contrabando que llega desde Venezuela y que también tiene un impacto en el mercado interno puede estar muy por arriba de los 500.000 y 700.000 bovinos anuales, es decir una factura ilegal que le cuesta a los productores un billón de pesos largo lo cual pesa en el flujo de caja.

Sobre los autores de estos robos no hay precisión, pero según los ganaderos se trata de grupos de diversas partes que ya conocían esa indeseable práctica y volvieron a atacar el hato colombiano el que aseguran está muy expuesto por la cantidad de grupos criminales que operan en el campo colombiano con diferentes apellidos y remoquetes.
Cifras en rojo

Los análisis de Fedegan muestran que hay una coyuntura muy preocupante con la carne porque el año anterior el sacrificio se redujo con respecto al año 2015 en más de 500.000 animales. Este año, el primer trimestre acusa igualmente una reducción de grandes proporciones porque durante los últimos años el hato ganadero se ha desplomado en más de un 12 por ciento con respecto a la cantidad de ganado que hubo en 2010.

En 2010 el rebaño colombiano sumaba 25 millones de cabezas de ganado y hoy esa cifra a duras penas llega 22.4 o 22.6 millones de bovinos. Este indicador, explicó Lafaurie, tiene un alto impacto en los animales que se sacrifican porque entre menos reses menos vientres y entre menos vientres, menor es el número de partos que se puedan registrar.
Por lo anterior manifestó Fedegan, el sector rural atraviesa por una profunda crisis como consecuencia de una falta de política sectorial, pero de igual manera por el desestimulo que ocasionó en la inversión rural todos los acuerdos de la Habana.

A criterio de Lafaurie, la necesidad de duplicar el hato ganadero es imperiosa, pero recalcó que con las condiciones de hoy ese propósito es imposible de conseguir porque nadie quiere invertir en un sector en donde el común denominador es la incertidumbre tal y como pasó con el tema de tierras en donde se habla de siete millones de hectáreas para la formalización y tres millones para un fondo privado que desde luego afectará la propiedad privada y todas las dinámicas que han de venir con el Catastro multipropósito, con las zonas de reserva campesina y con un relicario de temas que terminarán deteriorando el clima de inversión lo cual quiere decir que nadie le meterá plata a un mal negocio lo cual hará que la situación sea muy compleja en adelante.

Fedegan dejó claro que si bien hay exportaciones, estas no son muy relevantes porque se trató de 83.000 animales en 2016 de un total de 3.6 millones de bovinos que son sacrificados, cifra que muestra un porcentaje muy bajo sin desconocer que esa situación ha permitido tonificar el precio del animal para el sacrificio.

“No hay mejor abono o mejor nutriente para cualquier sector productivo que unos buenos precios al productor porque ese es el único elemento que eventualmente se visualiza y que puede tener un impacto positivo para que haya retención de vientres y en consecuencia pueda existir un hato repotenciado y generoso en los próximos años. Si el gobierno por cualquier circunstancia termina cerrando las exportaciones de vacunos en pie, todos los elementos de política apuntarían a un desestimulo y a una pérdida sostenida del rebaño colombiano porque mi tesis sigue siendo la misma, es decir que el hato ganadero podría ser el doble del actual en mucho menos tierra, simple y llanamente teniendo una actividad productiva mucho más eficaz, incorporando mejores tecnologías y mejores prácticas que redunden en menos tierra utilizada para la ganadería, pero con mayor producción de carne y leche en Colombia”, apuntó Lafaurie.

Crecen los mataderos clandestinos

Fedegan denunció que los mataderos clandestinos que representan un peligro para la salud pública siguen creciendo por falta de autoridad y vigilancia.

Explicó que en 2006 el gobierno expidió el decreto 15-00 mediante el cual obligaba a que todos los empresarios que procesaban carne, lo hicieran de acuerdo a determinados estándares para que la carne que le llega al consumidor final sea un producto inocuo que cumple con todos los requisitos sanitarios. Este decreto debió formalizar las plantas de sacrificio en 2010, pero por los reiterados aplazamientos, más de ocho, esto conllevó a que la gente no hiciera las inversiones correspondientes porque sabía que el gobierno no iba a tomar la decisión de hacer cumplir las normas y esto según el gremio ganadero, terminó en la proliferación de mataderos clandestinos y del abigeato que está desbordado en todo el país.

Sobre la queja de las regiones que aseguran están comiendo carne de menor calidad, Fedegan dijo que todo eso es consecuencia del decreto 15-00 porque una buena carne debe tener buen sabor y una contextura blanda, pero aclaró que lo que más influye en una insuperable carne es la maduración en frío.

“Mi recomendación para quienes nos leen, sobre todo en las poblaciones en donde al parecer se quedan con los cuartos delanteros, las partes menos nobles y los cortes menos finos es que pongan esa carne a una temperatura de cuatro grados en su nevera durante cuatro, siete o diez días, con lo cual verán la optimización en textura y sabor”, señaló.

Lafaurie añadió que ante tantas vicisitudes los ganaderos no van a desfallecer porque lograron superar los tiempos de violencia, de secuestros y asesinatos, menos con las diferencias que tuvieron con un gobierno que está cerca a claudicar y que lo ven como una larga noche y oscura de muy ingrata recordación.

Productores de leche en el limbo

El presidente de Fedegan, José Félix Lafaurie Rivera, indicó que lamentablemente el sector ganadero experimenta una preocupante ausencia de política porque en su opinión, el país no tiene en la actualidad un Ministerio de Agricultura toda vez que hay muchas versiones gubernamentales que no coinciden con la realidad.

Manifestó que al interior de la ganadería en general hay un tema que forja una angustia no menor porque hace un par de meses el precio de la leche subió en siete por ciento en favor de la industria procesadora, la que tanto ha protegido el ejecutivo y la que manifestaba inquietud por los tres años en que no hubo aumento.

Finalmente, dijo el dirigente gremial, el ajuste se hizo ateniendo a la ley, pero increíblemente, la industria, no solo no cumplió con ese siete por ciento sino que por el contrario terminó reduciendo el precio de la leche en más de un 13 por ciento con respecto a lo que se pagaba el litro a igual periodo del año anterior.

“Hay una crisis profunda de los lecheros, aquí la gente ya está empezando a botar la leche porque nadie la está recibiendo, aclarando que esta se pone agria y en consecuencia no es apta para la salud, pero el Ministro sigue hablando de asuntos que nada tienen que ver con la apremiante realidad”, declaró el señor Lafaurie.

Veterinarios advierten sobre riesgo sanitario

La Asociación Colombiana de Médicos Veterinarios, ACOVEZ, fijó su posición sobre el tema cárnico y advirtió que hay muchos aspectos por corregir pues si no hay correctivos inmediatos la directamente amenazada es la salud humana.

Según el presidente de ACOVEZ, Ignacio Amador, frente al reclamo de una parte de la provincia colombiana que elevó su queja por la mala calidad de la carne que queda en las poblaciones en vista que la gran cantidad de buenos cortes tiene como destino los principales cascos urbanos, el asunto radica en que hay una concentración de las grandes plantas en las grandes ciudades y eso tradicionalmente siempre ha ocurrido porque el flujo del mercado ha sido mejor hacia las grandes ciudades y el valor de los ganados ha sido más alto que lo que puede ser en provincia.

No obstante, explicó el también Director Ejecutivo de Asocárnicas, se ha buscado fortalecer el gremio a nivel de las provincias de manera tal que las plantas municipales mejoren la calidad de sus servicios y pueda volverse polos de distribución y comercialización de carne en otras regiones.

“De todas maneras hay dos aspectos ahí importantes, uno es la calidad higiénica de la carne por la particularidad del sacrificio porque muchas veces en estos mataderos municipales la oferta no es tan buena por la poca inspección o la no inspección que se haga, a veces por la ausencia de las autoridades sanitarias, o simplemente las malas prácticas que utilizan algunos matarifes en estas regiones, y segundo, pues a veces el tamaño o el volumen de ganados que movilizan son ganados de pronto de ya descarte de algunas explotaciones, en el caso de la Sabana, de algunas explotaciones lecheras o simplemente animales que provienen de unos sistemas de producción no muy eficientes, sin embargo hay un aspecto importante y es que la caída de carne no se construye solamente desde las fincas sino a todo lo largo de la cadena hasta el momento del expendio, o sea, en las fincas se puede construir obviamente una buena calidad a partir de los ganados pero en el proceso del sacrificio, en el proceso del manejo, de la conservación o refrigeración y maduración de la carne se puede mejorar mucho esa calidad y finalmente en el buen corte que haga el expendedor y en eso sí necesitamos que esos expendedores tengan una muy buena capacitación, una muy buena orientación para que le ofrezca al consumidor una mejor calidad de carne”, expuso el Director Ejecutivo de Asocárnicas.

En línea con Fedegan, Asocárnicas expresó que hay preocupación por la proliferación de mataderos clandestinos en donde se vislumbra toda una problemática frente a las normas y decisiones que están implantando y tomando las autoridades sanitarias,

Aclaró que se ha venido dando el cierre de plantas municipales por incumplimiento de normas sanitarias de una norma que debió haber empezado a entrar en vigor desde el 2007, pero que ha tenido muchos aplazamientos. Ante la ausencia de medidas y modificaciones, narró el experto, precisamente han venido cerrando estas plantas y ello preocupa porque el sacrificio no se ha ido desplazando a plantas ya organizadas que están adecuadas sino que se ha ido a la clandestinidad entonces ha habido disminución importante del sacrificio oficial cerca de un 13%,

“Puede que ese sacrificio en su totalidad no haya disminuido, pero el tema es que buena parte de eso se ha ido a la clandestinidad donde no hay ningún control, donde no se sabe en cifras cuánto es y obviamente muchas de esas carnes, se están desplazando también sin ninguna vigilancia a las grandes ciudades porque encuentran salida en plazas de mercado y en otros expendios de barrio, donde no hay ese control para exigir la procedencia de esas carnes, entonces hay gran movilización de carnes en diferentes tipos de vehículos sin ningún cuidado, sin ningún control y si hay mucha preocupación por el aumento de sacrificio clandestino”, denunció, Ignacio Amador.

Expresó que hay una gravedad aumentada y es que no hay ninguna inspección de un médico veterinario que certifique la calidad higiénica de esa carne lo que hace presumir sin margen de error que el riesgo de salud pública es cada vez mayor. El profesional de la salud animal reiteró que la situación es grave porque está de por medio el punto de inocuidad que al ser endeble pone en la palestra enfermedades que se pueden transmitir como consecuencia de un mal consumo y una mala práctica.

A juicio de Amador, todas las autoridades están tratando de hacer la tarea y han hecho un ejercicio importante, lo que pasa, dijo, es que es insuficiente el número de funcionarios para atender esas exigencias por cuanto frente a los grandes retos sanitarios, instituciones como el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos, INVIMA, así como el Instituto Colombiano Agropecuario, ICA, no han tenido un crecimiento importante en los últimos años que responda a estas necesidades en donde se quedaron cortos.

Otro aspecto a considerar son las pocas inversiones que hacen los municipios en estas plantas por la coyuntura fiscal lo cual se constituye en otra limitante. Indicó que para hacer mejoras es determinante implementar la regulación y consideró que otra salida sería que los mataderos municipales pasen a ser empresas de economía mixta en donde el capital privado invierta en normas sanitarias y hacer viables los beneficiaderos para los municipios.

“El decir del carnicero es que no conoce a nadie que se le haya enfermado con la carne, pero es que las valoraciones que hacen en los hospitales no necesariamente son enfocadas a ese consumo sino que el paciente llega con algún síntoma y empiezan a buscarle el origen de su problema y no sospechan que la novedad puede estar asociado con la ingestión de carne de mala calidad. Si hay un riesgo y por tal razón les estamos pidiendo a las autoridades sanitarias mayor colaboración en ese sentido porque repito está de por medio la salud humana”, sostuvo el señor Amador.

En vista de que el asunto invita a la equidad y a un trabajo aunado para evitar líos de gran calado, Asocárnicas manifestó que es urgente que el ejecutivo exija a las plantas vigilancia porque es tan riesgoso el sacrificio de un animal enfermo como el de mil porque de todas maneras el objetivo final es el ser humano y por ello Asocárnicas como ACOVEZ no quieren problemas de salud en la población por un precario manejo de la carne.

El asunto, insistió, no se puede quedar en exigirles a las plantas organizadas grandes inversiones y más trabajo pues la idea es que el estado haga su tarea a la par y garantice inocuidad y salubridad a partir de la higiene.

“Nosotros estamos ofreciendo colaboración dentro de las asociaciones de frigoríficos y estamos pidiendo a las autoridades que nos reporte donde se están cerrando plantas de sacrificio para ver de qué manera arbitramos recursos para atender esos mercados, llevar una carga en mejores condiciones, hacerle capacitación a los expendedores para que empiecen a manejar con criterio sanitario el producto que están manipulando y puedan garantizar la inocuidad de la carne que están expendiendo”, dijo el Director Ejecutivo de Asocárnicas.

Desde el punto de vista clínico, afirmó el profesional, el mal manejo de cárnicos puede asociarse con intoxicaciones y que generan obviamente diarreas o la presencia de salmonella. Advirtió que si esos riesgos no son tratados adecuadamente, pueden conducir a problemas mucho más graves que pueden terminar con la muerte de las personas.

“La gente cree que con una carne tratada con el proceso térmico son eliminados los agentes patógenos, pero es que el problema a veces no está en matar a los microorganismos sino que las toxinas que se han generado ya por crecimiento micro vial dentro de la carne no se destruyen con el calor y son las que pueden generar estas intoxicaciones alimentarias y obviamente las enfermedades asumidas por el aparato estatal como la brucelosis, eventualmente la tuberculosis bovina que también se puede presentar en algunos animales pues son temas de más control, afortunadamente yo diría, sobre eso las autoridades del ICA tienen un poco más de vigilancia y se están aplicando las medidas sanitarias de vacunación y sacrificio eventualmente de animales positivos, pero lo común si es el manejo inadecuado, las intoxicaciones alimentarias en general por el mal manejo de estas carnes, mal transporte, mala conservación, la carne es un producto perecible, necesita bajar la temperatura lo más rápido posible porque de lo contrario se deteriora y a veces a los expendedores no les gusta mucho las carnes refrigeradas sino que prefieren el mercado de la carne caliente porque no en pocas ocasiones, las personas confunden la condición de fresco con un producto de un animal recién sacrificado cuando la calidad de la carne se adquiere justamente después de un proceso de maduración en frío”, expuso.

El problema sanitario, dijo Asocárnicas, es proclive a nivel nacional puntualmente en los pequeños municipios en donde hay un sacrificio muy bajo y donde son sacrificadas a veces diez reces a la semana sin ningún control ni vigilancia sobre ese proceso porque es costoso para las autoridades poner un funcionario para acudir a esas poblaciones cuatro veces por mes.

Unos sitios muy sensibles son las zonas de frontera en donde pueden ingresar animales con enfermedades, asunto no inferior porque Colombia es un país libre de fiebre aftosa y la internación de esos bovinos genera riesgo sanitario que amenaza y puede echar a perder el trabajo adelantado por espacio de muchos años. Hay que precisar que por esa condición de peligro, hay una especial vigilancia básicamente en las fronteras con Venezuela y Ecuador.

Sacrificio de equinos es permitido, pero con sanidad

La carne de caballo es apetecida en muchas partes del mundo y por ello hay cría de equinos para el consumo bien sea por corte para preparaciones culinarias o para la industria de cárnicos y embutidos.

Para Asocárnicas, el sacrificio de equinos es una práctica común en el país, pero indicó que por momentos se le ha dado más bulla.

“Este tipo de beneficio está autorizado por norma en el país, lo que pasa es que los equinos que están yendo a sacrificio no van en condiciones adecuadas, entonces si fuera en reglas de sanidad podría sacrificarse en cualquier planta y no habría ningún problema, pero como son animales que terminan ya su cadena de trabajo, son animales en mal estado de nutrición o animales que han sido de carretilla”, apuntó.

El gremio aseveró que en las ciudades, los caballos son animales que en ocasiones presentan problemas o enfermedades por lo que no llegan a una planta organizada y regulada entre otras cosas porque pueden ser decomisados por el riesgo sanitario. Así las cosas, los dueños de esos cuadrúpedos recurren a plantas donde no haya esa inspección, plantas municipales o la clandestinidad.

Una de las plantas autorizadas para el sacrificio de equinos está en la Sabana de Bogotá, exactamente en el matadero Cristales que tiene autorización sanitaria y goza de vigilancia con lo cual se garantiza un producto para el consumo directo o para el proceso industrial, especialmente para la charcutería donde tiene condiciones válidas para su consumo.

Esta es la cruda realidad de la ganadería y del manejo de los cárnicos, pero desde el gremio ganadero, desde Asocárnicas y desde luego desde la Asociación Colombiana de Médicos Veterinarios, se le hace un llamado al gobierno para que haga los ajustes perentorios en el frente de sanidad animal porque hay un inminente riesgo y el mal puede crecer con saldos lamentables.

El problema está ahí latente y debe ser asumido con responsabilidad por el gobierno que muy seguramente tendrá el apoyo del sector privado. Hay que morigerar esos graves errores que comprometen la salud animal y humana dejando de lado la indiferencia porque fácilmente los males pueden crecer y como lo dirían, Jaime Lopera y Martha Ines Beltrán, después de una gran crisis en donde habrá señalamientos y se buscará responsables, sencillamente no es de extrañar, como todo en Colombia, que “La culpa es de la Vaca”.