Miércoles, 19 Julio 2017 16:08

Ganadería en la oscuridad: Aftosa impactará negativamente el PIB

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Para los expertos en el mercado bursátil, es preocupante que una pandemia de semejante magnitud castigue las exportaciones de carne y el mismo mercado interno que ya muestra indicadores en rojo.

Como diría el viejo adagio, en economía si aplica decir que tras de cotudo y con paperas toda vez que los analistas y las calificadoras de riesgo dan un crecimiento muy cercano al uno por ciento, asunto que debe preocupar porque la economía sigue y seguirá de tumbo en tumbo y con un enfriamiento que es visible en el comercio y en la industria. Como si fuera poco, el sector primario prevé una caída adicional porque los focos detectados de fiebre aftosa han contraído la demanda de carne bovina y un sinnúmero de actores en la cadena ganadera.

En dialogo con Diariolaeconomia.com, el presidente de la Bolsa Mercantil de Colombia, Rafael Mejía López, aseguró que los focos de aftosa, no solamente le quitaron el estatus sanitario al país, sino que de manera directa amenaza el crecimiento de la economía porque la ganadería indexa otros sectores de la producción nacional.

Agregó que en este momento es urgente pensar con cabeza fría y es justo la hora en que los sectores, público y el privado en cabeza de la dirigencia gremial para evitar que el terrible mal siga propagándose. Lamentó los nuevos casos de aftosa reportados en Cundinamarca y Santander lo cual quiere decir, según el experto, que cualquier tránsito de vehículos, personas y animales, no necesariamente ganado de leche o de carne, sino de pezuña doble, al pasar puede seguir esparciendo la enfermedad a lo ancho y largo del país. Afirmó que la situación es muy compleja y dramática, lo que a su vez produce el mayor pesar.

Dijo que el Producto Interno Bruto, PIB, se verá golpeado, no solo a nivel agropecuario, sino que afectará el estimativo a nivel nacional porque ya los cálculos están por debajo del 1.8 por ciento, escenario que hace ver con mucha preocupación lo que será el segundo semestre porque la actual incertidumbre, acompañada de los bajos precios, generará disminución en las áreas sembradas y muy seguramente castigará los ingresos del sector pecuario. Para el directivo esta situación se traducirá en mayor inflación.

Agregó que un problema para Colombia es el auge que tomaron las exportaciones de ganado en pie y dijo que como ganadero siempre se opuso a exportar ganado, vientres y novillas que no sean con fines comerciales y de raza, pero aclaró que vender al extranjero animales para el consumo de carne es lo peor que puede hacer un país.

La aftosa, comentó, la ingresó al país un grupo de inescrupulosos e irresponsables que además mostró poca inteligencia porque por ganarse un puñado de billetes se parrandeó el hato ganadero y la economía nacional.

“Hay que entender que lo que hizo el gobierno con Vecol, con el Instituto Colombiano Agropecuario, ICA, y el Ministerio de Agricultura, fue aplicar los protocolos que se siguen en estos casos, es decir que la vacunación masiva se hizo porque inclusive esta se incrementó, fue hecha por los mismos comités de ganaderos y no hubo un cambio sustancial, ahora bien, el contrabando si debe ser castigado y penalizado para erradicarlo a toda costa”, manifestó el señor Mejía.

Consideró que a Colombia le toca recomponer su estatus sanitario para buscar como rehacer las exportaciones, pero de momento lo que se ve es un alarmante descenso en el precio del ganado al productor más no al consumidor y eso se acompaña de un apogeo en el consumo de carne de cerdo y de pollo lo que altera las cifras de ingresos del sector agropecuario.Manifestó que las exportaciones tardarán en volver porque los países, como es apenas obvio, le tienen pavor a la aftosa y por ello es importante tener en cuenta todos estos factores que alterarán con mayor fuerza el crecimiento económico.

La ganadería en su laberinto

De otro lado el presidente de la Bolsa Mercantil de Colombia expuso que la situación de la economía rural es bien complicada porque el país debe tener muy claro que los ingresos del campo en recursos los genera en 60 por ciento la
agricultura, y de esta hay que precisar que el 30 por ciento son cultivos transitorios y el 70 por ciento permanentes, después viene, dijo el sector pecuario que hasta ahora tenía un 21 por ciento de carne y leche bovina, un 16 por ciento avicultura y un cuatro por ciento porcicultura.

Mejía aclaró que el año terminará con un importante movimiento de avicultura y porcicultura que están y estarán incrementando y con un bajonazo en el consumo de ganado de carne porque la leche es un problema que está siendo
solucionado desde la punta industrial y no desde la punta de los productores lo que hace que los ganaderos seguirán siendo tomadores de precio y destinados a ir a una quiebra paulatina en donde los muy grandes lograrán sobrevivir, los medianos seguirán cambiando y los pequeños seguirán trastocados más no muy afectados, pero aseguró que una gran mayoría saldrá del negocio de producir leche.

“Un productor de ocho o diez vacas no se verá afectado, los que tienen hatos de 250 o 300 vacas tienen que cambiar su sistema o se van a la banca rota y lo cierto es que hay una consolidación en el crecimiento de números de cabeza del hato de leche por ordeño”, comentó.

Si bien hubo una oportunidad enorme para los productos colombianos con los brexits y el proteccionismo, esta lamentablemente se cayó por la pérdida del estatus sanitario.

En este momento la Bolsa Mercantil está interviniendo en la comercialización y ahora por ejemplo en los repos sobre CDM para arroz, se están buscando inversionistas por parte del gobierno como Finagro y Banco Agrario para darle liquidez a ese sector.

Finalmente dijo que el agro para poder ser competitivo necesita muchas cosas que no suministra el ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural sino el gobierno y sus otros ministerios como el de Transporte con carreteras, puertos
aeropuertos y todo lo que tiene que ver con infraestructura que a la fecha está cambiando, pero de igual manera se busca seguridad jurídica, educación y vivienda que son carteras ajenas a las de Agricultura y en ese sentido, apuntó Mejía, si el ejecutivo no trabaja de manera articulada y enfocada hacia el agro, será muy complicado.

“Sobre inflación, explicó que esta se encuentra en un 73 por ciento compuesta en tres grandes áreas, vivienda con un 30.1 por ciento, alimentos con 28.2 por ciento y transporte con un 15.1 por ciento que sumandos dan el 73 por ciento, entonces vemos que la inflación que estaba controlada puede tener un desarrollo adverso en el segundo semestre y eso lo va a auspiciar alimentos y dentro de este grupo hay que mirar carne bovina, de pollo y cerdo, como también leche, quesos, papa, arroz, es decir lo que compone una canasta familiar básica más los almuerzos fuera de la casa”, concluyó el presidente de la Bolsa Mercantil de Colombia.

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