Viernes, 21 Julio 2017 12:20

Limor, la solución eficiente al terrible problema de las garrapatas

Por

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, FAO, el tema de las garrapatas puede superar los 7.000 millones de dólares anuales en el mundo.

El Grupo Empresarial Limor de Colombia lanzó en el marco de Agroexpo una vacuna de patente mundial contra la garrapata que es el verdadero problema de la ganadería tropical mundial. Este grupo expresó su beneplácito por el éxito de dicha vacuna que apunta a posicionare muy rápidamente y reveló que este tipo de dosis ya cuenta con licencia en Brasil y en Uruguay, pero anotó que próximamente estará en Argentina y en otros países con ganadería desarrollada.

El presidente de Limor, Libardo Mojica Rojas, le dijo a Diariolaeconomia.com que las garrapatas, más conocidas como parásitos externos o ectoparásitos son ni más ni menos que una de las principales limitantes de la ganadería mundial. Agregó que este tipo de oportunista patógeno se alimenta de sangre en detrimento de la mayoría de los animales.

Indicó que en la población bovina, las garrapatas tienen un alto impacto económico en vista que se calcula que del 75 al 80 por ciento del hato mundial está en zonas infestadas con este ectoparásito. En ese orden de ideas, apuntó Mojica, más de 1.200 millones de reses habitan en zonas tropicales muy proclives al desarrollo de las garrapatas.

Según la FAO este problema puede representar pérdidas para la ganadería mundial que superan los 7.000 millones de dólares anuales por la presencia del ectoparásito y las enfermedades que transmite.

La garrapata genera anemia en los vacunos y representa pérdidas significativas en la producción por las conocidas fiebres de garrapatas o anaplasmosis, babesiosis que pueden causar la muerte en un alto porcentaje en los animales.

Este parásito actúa igualmente como vector porque transmite agentes infecciosos como virus, bacterias y rickettzias, además provoca retraso en el crecimiento, baja significativa en la producción de leche que puede ser hasta de un 45 por ciento, merma en la producción de carne que puede ser de ocho kilos por semoviente al año, daños considerables en las pieles y elevados costos de control que aumenta los valores en producción con consecuencias económicas desastrosas que amenazan seriamente la ganadería.

Para el capítulo Colombia el mal no es menor por tratarse de una ganadería de zona tropical y es por ello que el parásito hace mayor presencia en las explotaciones ganaderas de climas cálidos y templados. Según los cálculos el 80 por ciento del rebaño nacional está afectado por la presencia de garrapatas.

Los estudios precisan que los ectoparásitos han castigado duramente la ganadería pues en 1980 los costos asociados a las garrapatas superaban los 5.081 millones de pesos anuales, en 1982 el Instituto Colombiano Agropecuario, ICA, estimó el valor en 38.000 millones de pesos y un análisis de la Federación Nacional de Ganaderos, Fedegan, indicó que el impacto económico por garrapatas y parásitos internos subía los costos a 150.000 millones de pesos. Según cálculos de Limor, las pérdidas por solo ectoparásitos puede superar en Colombia los 75.000 millones de pesos.

Los ataques de esta caterva son más frecuentes en la Costa Atlántica, con mayor fuerza e Cesar y Córdoba, de igual forma en Antioquia, Zona Cafetera, Valle del Cauca, Valle del Magdalena, los santanderes y los Llanos Orientales.

“El problema de la garrapata es mucho más grave que el de la aftosa porque golpea la estructura de costos y la situación conlleva a concientizar a los ganaderos porque la solución ya no está en los garrapaticidas sino en productos ecológicos como la vacuna Go-Tick de Limor”, aseveró el señor Mojica.

En vista que la solución ha arrojado los más óptimos resultados, la empresa está tratando de registrar la vacuna en Australia lo cual no es asunto complejo porque es un tratamiento único en el mundo junto con el de la anaplasmosis y babesias que es una dosis de por vida que estará en el mercado en tres meses aproximadamente.

Los avances en farmacia y química son tan grandes en Colombia que inclusive hay empresarios y ganaderos rusos buscando soluciones para contrarrestar los problemas que trae implícito el cambio climático. Estos líos en ganadería han sido detectados también en Israel y para no ir tan lejos, para ´poder visitar Europa, están exigiendo la vacuna contra el sarampión.

Limor recomendó vacunar con mucho empeño y hacer trabajos de limpieza e higiene en las fincas en donde hubo presencia del parásito o simplemente trabajar en prevención manteniendo un alto grado de asepsia y vigilancia de los animales.En Colombia, dijo, hay una buena cantidad de testimonios que dan cuenta de la calidad y efectividad de la vacuna.

Un paso adelante del cambio climático

Por su parte el médico veterinario y reconocido parasitólogo, Antonio Betancourt, informó que el cambio climático es un reto muy grande, pero reconoció que con la nueva vacuna de Limor se le puede decir al ganadero que puede ir reduciendo el número de baños contra garrapatas que hace generalmente en el año.

Normalmente un ganadero hace entre 17 y 18 baños anuales, pero con la nueva vacuna Go-Tick estos se reducirán a dos por año, lo que ayudará a mejorar el frente económico con la ventaja que como se usan menos químicos, se observará menos residuos de pesticidas en carne y en leche.

“No estamos contaminando el ambiente y con esa ventaja de menores trazas de químicos en leche y en carne tendremos mayor acceso a mercados internacionales en donde los consumidores son mucho más conscientes y cada vez más exigentes”, declaró el desarrollador de la vacuna.

Sostuvo que la vacuna tiene sus precedentes entre en los años 1995 y 2000 y asegura que fue desarrollada inicialmente el médico, Federico Patiño, en la Universidad de Caldas y luego el ICA solicitó unas pruebas especiales para poder expedir el registro. La prueba crítica de establo fue hecha en Palmira, Valle del Cauca, en 2005 y con esos resultados la autoridad sanitaria entregó los permisos para comercializar la vacuna.

Los resultados han sido tan contundentes que inclusive hay fincas que llevan un año en el que no bañan lo cual resulta todo un respiro para el ganadero, pero insistió en que la vacuna debe usarse de manera juiciosa porque hace parte de un programa que implica tres dosis iniciales de vacuna, es decir una en el día cero, otra en el veinte y la siguiente en el sesenta y de ahí en adelante debe hacerse un refuerzo cada seis meses.

“Con la vacuna se puede tener un control muy eficaz porque con la coyuntura climática y los excesos de químicos, las garrapatas han adquirido una considerable resistencia, a tal punto que ninguno de los compuestos utilizados de vieja data funciona, de hecho a la fecha ningún método de control de garrapata por si solo garantiza un buen control de la plaga lo que obliga a un control integrado y la mejor opción es la vacuna de Limor que provee una base inmunológica, totalmente biológica lo cual es eficiente con un uso racional del criterio umbral”, señaló.

La vacuna tiene un costo de 2.500 pesos por dosis y se puede aplicar en terneros con un mes de nacidos y en vacas gestantes en donde no ha habido ningún problema.

El clima es tan complicado en ganadería que este investigador adelantó en Corpoica un trabajo en equipo por allá en 2010 en el que se buscaba la respuesta de los artrópodos al calentamiento de la atmosfera y notó que las garrapatas lograron subir a sitios altos en donde nadie sospechaba de su presencia. Fue tanto el avance del insecto que fue localizado en fincas a 3.300 metros sobre el nivel del mar lo cual tiene una connotación muy peligrosa y es que los ganados, por citar un ejemplo, los del altiplano cundiboyacense, no tienen ninguna defensa contra lo que estos parásitos transmiten. El asunto es tan delicado que una garrapata o una mosca infectada pueden producir enfermedades clínicas muy graves que matan y lo cierto es que este ectoparásito llegará gradualmente a las zonas frías.

Paralelo a la resistencia en la naturaleza y en los organismos hay enemigos muy fuertes que engañan y hacen muy difícil su control como es el caso del trypanosoma el cual tiene la capacidad de cambiar su cubierta externa haciendo confundir al organismo inmunológico que lo reconoció en un momento determinado porque muda su cubierta. Es por eso que no ha sido posible desarrollar una vacuna contra este mal.

Limor, duro contra la aftosa

El presidente del grupo empresarial Limor, Libardo Mojica Rojas, aseguró que el tema de la aftosa es un virus del cual no está exento ningún país por cuanto se habla de una virosis recurrente que a pesar de los controles, se hace muy posible por el diferencial de precios que hay Venezuela y que ubica ganados en cualquier parte de la inmensa frontera.

Para el empresario la única manera de evitar esos focos infecciosos es que los dos países, Colombia y Venezuela adelanten un juicioso trabajo sanitario para evitar que los problemas en la población bovina sigan avanzando.

Sobre las voces que aseguran que no hay vacunas para atender la emergencia, Limor de Colombia salió al paso y desmintió el argumento toda vez que si hay dosis suficientes en empresas como Vecol que suma en su inventario más de 20 millones de vacunas de las cuales ocho van para Venezuela, pero dejando las vacunas que necesita el país y que son suficientes.

Tal y como van las cosas, dijo Mojica, se hace necesario que la experiencia colombiana ingrese a Venezuela y le ayude a su ganadería a superar problemas sanitarios compartiendo vacunación, protocolos y tos un trabajo de prevención para evitar que en la región avance una epidemia por falta de políticas sanitarias eficientes.

“Nosotros teníamos una organización para atender desde Venezuela la zona fronteriza pero desafortunadamente se dañó el esquema con la situación económica del vecino país y tuvimos que retirarnos el semestre pasado, Actualmente estamos esperando que se reactiven las relaciones comerciales que tenemos con el gobierno venezolano para seguir atendiendo la demanda de los ganaderos venezolanos”, comentó el presidente de Limor.

Lamentó que un acto irresponsable de internación de ganado haya redundado en la pérdida del estatus sanitario y dijo que resulta igualmente deplorable que los temas políticos vayan por delante de los asuntos religiosos y de los económicos.

Una empresa que no para

De manera oronda, el presidente del consolidado grupo Limor de Colombia S.A. que maneja biotecnología y salud animal así como agro-protección que se encarga de todo lo atinente a salud vegetal avanza a pasos agigantados y ello porque tiene una estructura de investigación y desarrollo muy fuerte a tal punto que le mereció el Premio Portafolio a la innovación de ciencia y tecnología.

Cabe precisar que Limor también cuenta con la línea Crop Protection que se encarga de la nutrición humana, animal y vegetal a base de aminoácidos vegetales.

En 2016 la empresa vendió más de 28.000 millones de pesos y para este año el crecimiento será generoso si se dan los negocios de Venezuela y Uruguay. En este momento la firma adelanta la construcción de tres laboratorios adicionales para la producción de vacunas antirrábicas, soluciones para la estomatitis y vacunas para mascotas y porcinos. Por el nuevo portafolio hay una visible dinámica y todo un crecimiento en cifras y en activos.

La presencia de aftosa puede golpear las cifras de la empresa porque la ganadería es una cadena que jalona muchos productos y servicios la cual al verse afectada termina con una menor demanda de bienes y tratamientos.

 

Visto 901 veces