Viernes, 15 Septiembre 2017 12:31

“Alerta”, Vuelve a crecer el hambre en el mundo

815 millones de personas padecen hambre, con millones de niños amenazados de malnutrición como consecuencia de conflictos y cambio climático.

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Tras haber disminuido de forma constante durante más de una década, vuelve a aumentar el hambre en el mundo, que afectó a 815 millones de personas en 2016, el 11 por ciento de la población mundial, según la nueva edición del informe anual de la ONU sobre seguridad alimentaria y nutrición publicada en las últimas horas. Al mismo tiempo, múltiples formas de malnutrición amenazan la salud de millones de personas.

Este incremento de 38 millones de personas más respecto al año anterior, se debe en gran medida a la proliferación de conflictos violentos y de perturbaciones relacionadas con el clima, según explica El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo 2017.

Unos 155 millones de niños menores de cinco años padecen desnutrición crónica (estatura demasiado baja para su edad), según el informe, mientras que 52 millones sufren de desnutrición aguda, lo que significa que su peso es extremadamente bajo para su estatura. Se estima además que 41 millones de niños tienen sobrepeso. La anemia en las mujeres y la obesidad adulta son también motivo de preocupación. Estas tendencias son consecuencia no sólo de los conflictos y el cambio climático, sino también de profundos cambios en los hábitos alimentarios y de las crisis económicas.

El informe es la primera evaluación global de la ONU sobre seguridad alimentaria y nutrición que se publica tras la adopción de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, cuyo objetivo es acabar con el hambre y todas las formas de malnutrición en 2030 como una de las principales prioridades de las políticas internacionales.

El documento apunta a los conflictos, cada vez más agravados por el cambio climático, como uno de los principales motivos del resurgir del hambre y de muchas formas de malnutrición.

“En la última década, el número de conflictos ha aumentado de forma dramática y se han vuelto más complejos e irresolubles por su naturaleza”, afirman los responsables de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), UNICEF, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) en su prólogo conjunto al informe.

Subrayan que algunas de las tasas más elevadas del mundo de niños con inseguridad alimentaria y malnutrición, se concentran ahora en zonas de conflicto.

“Esto ha hecho saltar alarmas que no podemos ignorar: no acabaremos con el hambre y todas las formas de malnutrición para 2030 a menos que abordemos todos los factores que socavan la seguridad alimentaria y la nutrición. Garantizar sociedades pacíficas e inclusivas es condición necesaria para ese objetivo”, aseguran los dirigentes de la ONU.

La hambruna golpeó diversas zonas de Sudán del Sur durante varios meses a principios de 2017, y existe un grave riesgo de que vuelva a producirse allí, así como de que aparezca en otros lugares afectados por conflictos, en especial el noreste de Nigeria, Somalia y Yemen.

Los expertos advierten que incluso en regiones que no sufren de tanta violencia, las sequías o inundaciones -ligadas en parte al fenómeno climático de El Niño-, así como la desaceleración económica mundial, han llevado también a un deterioro de la seguridad alimentaria y la nutrición.

Los números del hambre y seguridad alimentaria

La cifra total de personas que padecen hambre en el mundo asciende a 815 millones. En Asia: 520 millones, en África: 243 millones, en Latinoamérica y el Caribe: 42 millones. El porcentaje de la población mundial víctima del hambre: asciende al 11 por ciento, Asia: 11 por ciento, África: 20 por ciento (En África occidental, 33,9 por ciento), Latinoamérica y el Caribe: 6,6 por ciento.

Distintas formas de malnutrición

Niños menores de cinco años que sufren desnutrición crónica (estatura demasiado baja para su edad): 155 millones, de esta cifra, 122 millones viven en países afectados por distintos niveles de conflicto.

Niños menores de cinco años afectados por desnutrición aguda (peso bajo para su estatura): 52 millones

Número de adultos obesos: 641 millones (13% de todos los adultos del planeta)
Niños menores de 5 años con sobrepeso: 41 millones. La cifra de mujeres en edad reproductiva afectadas por anemia asciende a 613 millones (alrededor del 33 por ciento del total)

Impacto de los conflictos

De los 815 millones de hambrientos del planeta, 489 millones viven en países afectados por conflictos. Según el estudio, la prevalencia del hambre en los países afectados por conflictos es entre un 1,4 y un 4,4 por ciento más alta que en otros países. En contextos de conflicto agravados por condiciones de fragilidad institucional y ambiental, esa prevalencia es entre 11 y 18 puntos porcentuales más elevada. Anota que las personas que viven en países afectados por crisis prolongadas tienen casi 2,5 veces más probabilidades de padecer subalimentación que las que viven en otros lugares.

Cabe precisar que esta es la primera vez que UNICEF y la OMS se unen a la FAO, el FIDA y el PMA para preparar el informe sobre El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo. Este cambio es el reflejo de la perspectiva más amplia que ofrece la agenda de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) sobre el hambre y todas las formas de malnutrición.

El Decenio de Acción sobre Nutrición de las Naciones Unidas, establecido por la Asamblea General, presta atención a este esfuerzo instando a los gobiernos a fijar metas e invertir en medidas para abordar las múltiples dimensiones de la malnutrición.

El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo ha sido remodelado para adaptarse a los ODS, con mediciones mejoradas para cuantificar y evaluar el hambre, incluyendo dos indicadores sobre inseguridad alimentaria y seis indicadores sobre nutrición.

Los responsables de organismos de la ONU que participan en el informe son: José Graziano da Silva, Director General de la FAO; Gilbert F. Houngbo, Presidente del FIDA; Anthony Lake, Director Ejecutivo de UNICEF; David Beasley, Director Ejecutivo del PMA y Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la OMS.