Martes, 10 Octubre 2017 09:28

Grupo Innovaflora, una marca que preserva por naturaleza

Esta empresa que cuenta con más de 180.000 metros cuadrados de campos de cultivo e invernaderos, garantiza el óptimo crecimiento de las plantas y sus debidos procesos de preservación.

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El Grupo Empresarial Innovaflora, líder en el mundo en la producción de flores y plantas preservadas sigue fortaleciendo su portafolio de productos y por hace eso presencia en más de 60 países con sus diversas marcas, las cuales les levan decoro, inmejorable entorno, belleza y frescura a hogares y espacios empresariales así como de oficina en todo el planeta.

En charla con Diariolaeconomia.com, el presidente de Innovaflora, César Maldonado, aseguró que actualmente esta compañía es la más grande del mundo en preservación de flores y de productos verdes, es decir follajes, musgos y árboles, pero igualmente de flores, principalmente rosas y otras variedades de especial belleza e importante demanda en el mercado internacional.

Aclaró que el producto de Innovaflora es totalmente natural y no artificial porque esta flor luego de ser cultivada y de haber llegado a su proceso natural de exposición de belleza, es decir cuando abre, es sometida a un proceso físico-químico en donde esta flor queda preservada para la decoración de interiores.

Indicó que si la flor no sufre impacto directo del sol ni humedades mayores de noventa, es decir que no reciba agua, puede durar perfectamente cinco años. La empresa exhibe vende unas flores muy bien conservadas que tienen el mejor recibo por su cualidad ornamental y de alta durabilidad.

La idea, comentó Maldonado, surgió hace treinta años y por ello hoy es un proceso físico-químico e industrial patentado lo que explica porque esta empresa colombiana es líder mundial en este tipo de producto toda vez que pocas empresas en el mundo pueden preservar la naturaleza.

El Grupo Innovaflora cuenta con empresas en Ecuador que opera con el nombre de Garlands, Colombia al amparo de la firma Guirnaldas y otras como Verdissimo para Europa y Florever para Asia-Pacífico.

“Actualmente estamos en más de sesenta países siendo los más importantes Japón, España, Francia, China y Estados Unidos entre otros. Algo muy importante es que ya abrimos las primeras dos tiendas en Colombia porque uno no es profeta en su tierra porque llevamos casi 30 años de mucho éxito, pero por fuera de las fronteras colombianas, por fortuna ya existen en el comercio Nexho Florever”, aseveró el señor Maldonado.

Las nuevas tiendas abiertas en Bogotá se encuentran ubicadas en la carrera 18 con calle 109 a donde la gente puede ir y conocer la revolucionaria y llamativa flor preservada.

En 30 años, Innovaflora ha pasado por muchas coyunturas y por fortuna contó con la estrategia específica y acorde para enfrentar revaluación, devaluación, contracción de la demanda interna y externa y las inacabables reformas tributarias. En ese mundo de acertijos e incertidumbre, el Grupo que exporta el 99 por ciento de su producción, debió sufrir las consecuencias de una economía que por espacio de una década estuvo revaluada. De todas maneras al interior de la empresa se hizo un trabajo juicioso en temas de productividad y competitividad para no depender de la variación de la moneda, es decir, trabajar muy fuerte a nivel del proceso, en valor agregado y en proyecciones de clima que permitan anticipar la estrategia para morigerar cualquier efecto adverso.

Innovaflora adelantó también tareas en el frente de innovación razón por la cual siempre piensa en productos nuevos, en colores nuevos y en atender mercados muy exigentes como el Japonés que obligaron a la empresa a ser muy fuertes en productividad, en eficiencia y en calidad porque hay mercados como el riguroso asiático que ante la mínima falta en calidad devuelven el producto. No en vano Japón es el mercado más importante de esta empresa líder y vanguardista en este tipo de flor y producto verde.

Al hacer una retrospectiva y revisando los últimos diez años, si bien la revaluación castigó a muchos exportadores, lo cierto es que desde 2014 los floricultores y el país viven una bonanza lo cual se refleja en la dinámica con la cual está creciendo el sector floricultor que va a un ritmo muy superior al reportado por la economía.

Por ser una empresa que se mueve en el contexto global, Innovaflora observó que en Ecuador salieron muchos cultivos que dependían de países como Rusia y que al experimentar la caída del mercado, la situación, lamentablemente conllevó al cierre de varias empresas.

“Nosotros por esa razón les estamos apostando a un producto diferenciado con valor agregado muy exigente en términos del proceso y de la calidad, pero podemos decir con orgullo que somos una empresa de origen colombiano la cual es líder mundial en la preservación de flores y con una presencia global bastante importante porque estamos en todos los continentes”, expuso el empresario.

En el mercado de flores preservadas, Innovaflora compite con empresas de Ecuador, Colombia y Japón, eso sí ninguno de Holanda en donde son expertos en flores frescas. Casualmente los países bajos son generalmente uno de los buenos clientes de Innovaflora porque despacha a ese país buena cantidad de flor preservada en donde es muy apreciada y pedida.

Uno de los temas más sensibles para el sector de las flores es sencillamente el tributario lo cual hace que ser empresario en Colombia sea una labor titánica porque diferente a las empresas de Japón, de Europa y de Ecuador, la de Colombia es la que tiene la carga impositiva más alta situación que pone a los inversionistas y a quienes hacen empresa a pensar porque resultan castigados con unos impuestos cuantitativos en cantidad y en valor de las obligaciones.

Lamentablemente, dijo, a los empresarios colombianos se les pide mucho, se les exige tributar en desmedro de la competitividad y la rentabilidad. Para colmo de males el retraso en infraestructura es muy grande lo que explica el por qué vale más mover un contenedor de Bogotá a Buenaventura que de Buenaventura a China, escenario muy difícil que obliga a los empresarios a hacer un esfuerzo extremo para poderles competir a las empresas que ya están operando en la región como es el caso de la firma ecuatoriana que decidió competirle a Colombia con una infraestructura que no se puede comparar, aspecto que afecta directamente la estructura de costos.

Innovaflora genera 700 empleos, el ochenta por ciento de ellos en Colombia. La empresa vendió en 2016 algo más de 28.000 millones de pesos, aclarando que la cifra corresponde solo a Guirnaldas, número que muy seguramente subirá al cierre de 2017 a 30.000, pero como Grupo las ventas están en promedio en 30 millones de dólares.

“Estamos creciendo muy bien en Europa, pero tenemos sueños y planes para crecer principalmente en Asia aun cuando en Latinoamérica hay buena perspectiva, particularmente en Colombia. Sin duda les estamos sacando buen provecho a los TLC porque llegamos a sesenta países y allí los tratados de libre comercio y sus beneficios son fundamentales para nosotros”, apuntó el presidente de Innovaflora.

Viendo que muchos sectores del campo están de capa caída y que prácticamente están condenados a sucumbir, haciendo prever que muchos agricultores o ganaderos harán la reconversión o traslado de actividad económica, pensando posiblemente en las flores, Maldonado dejó claro que la opción no es la panacea porque el costo por hectárea es importante, sin dejar de decir que la actividad es intensiva en mano de obra y con unos químicos que tienen unos valores demasiado altos no pasando por alto que el factor climatológico puede arruinar una cosecha.

Dijo que sembrar flores demanda conocimiento, experiencia y prácticas muy técnicas, advirtiendo que la floricultura no puede ser el puerto de los capitales golondrina o simplemente de la moda pues hay inversiones que requieren tratamientos especiales y muy científicos.

Otro lío es que una eventual sobreoferta de flores le pondría talanquera a la rentabilidad porque en la ley de la oferta y la demanda, por obvias razones lo que menos vale es lo que se encuentra en cantidad.

Es de precisar que una vez la flor o la planta alcanzan su punto óptimo, es recogida y seleccionada para arrancar con el proceso de preservación. La flor es sometida a un proceso por medio del cual se reemplaza la savia y el agua por un líquido que no logra evaporarse, deteniendo con esta bondad química el envejecimiento.