Jueves, 30 Noviembre 2017 11:06

El mundo tiene Hambre y Colombia ofrece soluciones como arroz

Los arroceros en medio de las vicisitudes han enfrentado con arrojo sus problemas y han logrado fortalecerse en un mercado amenazado por el libre comercio y el cambio climático.

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El mundo gira y en ese afán de desarrollo y crecimiento, van disminuyendo las áreas para sembrar y producir alimentos de calidad que garanticen abastecimiento para Colombia y para muchas partes del mundo, en donde abunda el oro y el petróleo, pero en donde escasea la comida y el agua. Finalmente la gente no come diamantes, menos esmeraldas ni oro, tampoco calma la sed con los pozos de crudo que brotan en algunos campos o desiertos. Hoy la humanidad pide alimentación y es por eso que Colombia tiene enormes oportunidades en el agro pese a la ausente política de estado para fomentar cultivos que generen oferta interna y externa ante las talanqueras que puso el libre comercio y las mismas políticas tributarias.

El Sugberente comercial de la Federación Nacional de Arroceros, Fedearroz, Milton Salazar, le dijo a Diariolaeconomia.com que la agremiación en conjunto con el ministerio de Agricultura viene adelantando unos estudios para analizar el cultivo del arroz en diferentes países y ver de qué manera se puede poner en el mercado internacional una oferta que guste y que le dé tranquilidad a quienes hoy piden alimento a gritos.

“El mundo tiene hambre y la población sigue creciendo pues no en vano estamos en 7,5 billones de habitantes con una tendencia a subir a nueve o diez en el año 2050, así las cosas, Colombia es una despensa agrícola para el mundo y por eso el arroz debe, no solamente estar, sino mantenerse para garantizar la comida de Colombia y de los países que demanden cereales y proteína a futuro, claro que sí se puede hacer y en eso estamos”, dijo Milton Salazar.

El vocero agregó que Colombia cuenta con buenas tierras y con excepcionales climas para la producción de alimentos, pero precisó que hay que trabajar muy fuerte y de la mano del gobierno para crear escenarios políticos y económicos que le den sostenibilidad al agro negocio con el fin de seguir abasteciendo al país y poder por la vía de la competitividad, exportar comida al mundo.

Salazar afirmó que desde la Federación se trabaja con el ánimo de ayudar al agricultor y con la mejor disposición de ayudar al país y a las economías de los municipios arroceros. Apuntó que en el arroz hay oportunidades de crecer y de mejorar todo lo que tiene que ver con el tejido social que puede fortalecerse aún más desde la ruralidad.

“Invitamos a los consumidores exigentes para que visiten nuestras tiendas en donde vamos a tener próximamente puntos de venta de arroz blanco el cual está matizado por la calidad y con el cual se apoya el arduo trabajo de los productores colombianos que siembran con amor y entrega un cereal que literalmente sale de los campos a la mesa de los colombianos”, enfatizó.

Fedearroz sigue construyendo futuro

Si bien la actividad arrocera dejó un saldo complejo por la compra de la cosecha que no tuvo incentivo por almacenamiento y dejó a muchos productores comprando pan para vender pan, el gremio afrontó la adversidad con altura y en medio de la tormenta fortaleció su portafolio, incluyendo la marca propia y el debido beneficio para las familias que siembran el cereal.

Los productores lograron introducir al mercado nuevos productos agroquímicos y sostuvo que la Federación consolidó la venta de semillas en las diferentes regiones del país, las cuales fueron adaptadas a los suelos y a las necesidades locales.

Fedearroz con un vademécum amplio y generoso logró atender sin inconveniente alguno las necesidades de los agricultores, inclusive de los ganaderos, con semillas e insumos porque tuvo una disponibilidad para atender a los empresarios del campo.

Según el Subgerente Comercial de Fedearroz, el arroz sigue siendo un producto alimenticio de gran importancia en Colombia y por ello Fedearroz sigue trabajando sin parar con el fin de mejorar la oferta arrocera y agregarle valor, tarea encomiable que la Fedearroz hace desde hace 70 años.

“Esa tarea juiciosa que los arroceros vienen haciendo desde hace siete décadas ha hecho que el sector sea cada vez más fuerte y que esté preparado para enfrentar todas las situaciones complejas que vengan y es por eso que existe la Federación, la cual sirve de respaldo al agricultor lo cual se refleja con una participación masiva en el Congreso arrocero que se cumple en Bogotá. Lo cierto es que seguimos luchando y creando estrategias a diario para el campo porque tenemos la gran responsabilidad de alimentar a la familia colombiana”, declaró el señor Salazar.

En el 36 Congreso Nacional Arrocero, Fedearroz indicó que de cara al futuro se ha podido avanzar de manera importante y anotó que la fecha con la estrategia del gremio arrocero y con la misma integración hacia adelante, Fedearroz le dio inicio a la construcción de molinos y de las plantas de secamiento, almacenamiento y trilla en donde el agricultor puede entregar su arroz para que sea beneficiado y comercializado de tal manera que hoy las marcas de los agricultores y de Fedearroz están en el mercado nacional.

Agregó que esta iniciativa es un muy buen apoyo para el sector porque se aporta con mejores rendimientos y utilidades al productor que tiene en la Federación generación de valor porque deja de vender un producto verde y perecedero a uno ya procesado y empaquetado en blanco lo cual garantiza mayor competitividad, productividad y prosperidad a futuro.

La respuesta de las amas de casa, expuso Salazar, ha sido muy buena y ello muestra que la apuesta de valor es la calidad que brindan las semillas colombianas producidas, tratadas y mejoradas por Fedearroz con lo cual se puede decir con mucho orgullo que el arroz que vende Fedearroz pasa del campo a la mesa, lo cual se quiere fortalecer como una cultura en donde el consumidor sabe que el arroz que compra con esta marca, es sembrado, cosechado y procesado por arroceros nacionales que trabajan con esfuerzo y que finalmente resultarán premiado con esa iniciativa de colombiano compra colombiano, más a ese que garantiza la seguridad alimentaria en el país.