Jueves, 15 Febrero 2018 17:58

Arroz colombiano sería exportado a Canadá y a otros países

Por

El efecto de las reformas tributarias es un ejemplo claro de la manera irresponsable de manejar la economía del país. Gobierno y Fedearroz unidos por un fin común en la ruralidad.

El trabajo juicioso y notable de los productores de arroz sigue arrojando resultados porque la Federación Nacional de Arroceros, Fedearroz, con un crecimiento constante e investigación logró desarrollar unas variedades de óptima calidad podrían ser exportadas a Canadá y a otros países porque de admitirse el cereal colombiano, otras naciones estarían pidiendo arroz colombiano como es el caso de Chile y México.

El Gerente General de Fedearroz, Rafael Hernández Lozano, le dijo a Diariolaeconomia.com que Canadá está demandando arroces de muy alta calidad, razón por la cual los productores enviarán muestras de un tipo de arroz que los canadienses necesitan, producto que de ser aceptado por el consumidor, podrá crecer paulatinamente en las exportaciones, no solo en ese país del Norte de América sino en otros en donde sería apenas consecuente pensar en nuevos nichos de mercado para unos arroces que pueden ser los de la Terraza de Ibagué que tienen denominación de origen y una insuperable calidad.

El arroz Gourmet que sería exportado tiene la particularidad que si gusta en Canadá, posiblemente sea pedido en otros países como es el caso de Chile en donde avanza una posible importación por los trabajos hechos en el frente sanitario y de igual manera en México, país al que le cambiaron las reglas de juego en Estados Unidos con su acuerdo comercial o NAFTA, asunto que puso a los mexicanos a buscar abastecedores de grano y allí Colombia tiene una inmensa posibilidad.

Para Hernández las posibilidades son todas, pero única y exclusivamente alcanzando la competitividad bajando los costos de producción por tonelada de la mano de la Adopción Masiva de Tecnología, AMTEC, lo cual ayudará a incrementar la productividad y la calidad del arroz hasta generar oferta exportable.

“Así si es posible crecer porque con un mercado asegurado en el exterior cabe la posibilidad de sembrar más y habrá un negocio rentable como pasa en Uruguay, país no consumidor del alimento que destina el noventa por ciento para la exportación. Si en Colombia pudiéramos exportar el diez o el veinte por ciento de la producción, sería maravilloso”, declaró el señor Hernández.

Las canas y la experiencia garantizan éxito gremial

Hay una verdad totalmente demostrada o un argumento axiomático que dice que entre más dure una persona en su cargo, más garantías hay para sacar adelante políticas sectoriales o para mejorar de manera sostenida desde la defensa de los intereses tal y como pasa en China o en Japón en donde la experiencia y los años representan la tranquilidad de un país y de todo un cúmulo de productores. Ese caso, lamentablemente no se ve en Colombia con los ministros, que de tener esa durabilidad en sus cargos haría maravillas y podrían trazar políticas agrarias en favor de productores y consumidores.

Un buen ejemplo lo tiene Fedearroz que a través de la decisión de sus afiliados supieron democráticamente decidir que la inteligencia y el conocimiento no pelean con nada ni con nadie. Es por esta razón que el gremio ha optado por mantener en su cargo a una persona honorable que ha construido fuerza gremial, tejido social y todo un emporio en investigación y mejoramiento de semillas. La situación es tan amable en el sector arrocero que es muy seguramente el gremio a mostrar en Colombia, en América y en el mundo ya que soportó 70 años de cambios, de políticas múltiples y escenarios complejos sin que ello fuera un obstáculo para los logros que la agremiación y los productores han alcanzado.

Una clave adicional de Fedearroz fue trabajar de la mano con la institucionalidad pues únicamente de la mano del gobierno es factible edificar políticas que ayuden a unos productores a los que no les ha tocado nada fácil mantenerse en el mercado por todas las vicisitudes que debieron sortear y por las negociaciones de un TLC que los dejaron en la cuerda floja, pero fortaleciendo tareas y mejorando antes que llorando.

Esta socialización de sinergias ha dado muy buenos resultados porque con la base arrocera, con la ruralidad y con ese productor primario que se parte el lomo trabajando a sol y agua, ha sido viable dialogar y lograr consensos en aras de mejorar y explorar salidas a la terrible situación del campo que como lo dijo el ministro de Agricultura, Juan Guillermo Zuluaga, tiene un lío no menor por su perfil estructural.

“Yo no soy un hombre joven, pero mientras le pueda servir al sector y la Junta Directiva, el Congreso Arrocero y los comités, determinen que siga en el cargo, muy complacidamente los acompañaré porque esto no es un capricho, es un voto de confianza que me obliga a ser cada vez más comprometido y más transparente en este cargo, ya llegará el día de irme, pero eso lo determinará el gremio arrocero en su plenitud que es a quien yo me debo”, dijo el señor Hernández.

En la China, aseguró, un ministro dura 25 o 30 años en su cartera con rotundo éxito, para el caso de Colombia los gremios prósperos son aquellos que le han dado continuidad a su administración y destacó que generalmente un mal administrador no dura en el cargo. Invitó al país y a todos los que saben de eficiencia a evaluar su trabajo el cual tiene tantos logros como futuras metas.

Uno de los grandes reclamos de Fedearroz tiene que ver con la ausencia de políticas de estado para el agro porque en los 26 años que lleva en la Gerencia del gremio ha visto pasar 23 ministros que no pueden uniformar una política que cambia con cada relevo y con cada periodo presidencial.

Arroz colombiano, toda una marca

Dentro de los trabajos de Fedearroz que sabiamente diversificó su portafolio para prestarle un encomiable servicio al campo, está la creación de Agroz, la puesta en oferta de nuevas variedades de semillas y un acompañamiento al productor totalmente incondicional que pretende sacarlo de una dependencia de producción primaria para llevarlo a la agroindustria y enseñarlo a vender arroz con valor agregado, que finalmente debe ser el propósito de todos.

A criterio del dirigente gremial, lo importante es que los productores de arroz se integren a través de la infraestructura que Fedearroz brinda ya que con ello serán mucho más competitivos y tendrán el deseado valor agregado que se ve reflejado en la diezmada rentabilidad.

Fedearroz consideró que cazar peleas con la industria no ameritaba un desgaste y por ello impulsó de manera exitosa la construcción de molinos y empresas para poner en el mercado arroz de la mejor calidad con marca gremial, tan bueno, que las amas de casa ya lo están masificando.

Actualmente hay molinos en Valledupar, Otro en Pore, Casanare, un por terminar en Puerto López, Meta y unos ya trazado en el Espinal, Tolima. Esa iniciativa muestra que los agricultores pueden dar el paso a la industria y no quedarse en el lamento o en la queja por los precios que otrora ponía la industria que a criterio de muchos maltrató al productor, al que miró con desdén y trató con injusticia.

Una recomendación al arrocero es que lleve su arroz a Fedearroz porque finalmente el cereal es de ellos y si logran secarlo y trillarlo, es más fácil que lo puedan comercializar lo cual puede representar un veinte por ciento más de ingreso, con la gran ventaja que el grano compite, no por precio sino por máxima calidad.

Este año las metas de siembra variarán notoriamente porque las áreas disminuirán entre 70.000 y 100.000 hectáreas en Colombia porque el país estaba sembrando algo más de 600.000 hectáreas y esa siembra no puede pasar de 510.000 hectáreas.

Uno de los fenómenos que se ha podido observar es que algunos productores se han ido del arroz probando suerte o ejerciendo lo que se conoce como “paracaidismo”, pero usualmente hay malos resultados porque ese cambio genera quiebras y como es costumbre, la fácil es ver a quien se le echa la culpa.

“Aquí el asunto es elemental, hay que sembrar con AMTEC o AMTEC, y se lo he dicho a los agricultores, quien no logre de aquí al 2022 producir arroz por debajo de 300 dólares la tonelada, seguramente no va a estar, y esa es una consideración que hago en virtud de cómo se hará la desgravación de los aranceles actuales que caerán en seis por ciento anual como reza en el TLC, con una protección hasta el año en mención, de ahí en adelante quien no sea competitivo, difícilmente va a poder permanecer”, sentenció el señor Hernández.

En 2017 el país produjo tres millones de toneladas, una cifra superior a la de 2016 cuando el registro alcanzó los 2.9 millones de toneladas.

En opinión de Hernández, el tema del petróleo no debe preocupar por la intervención que tiene la oferta norteamericana así como la pronta llegada del verano al hemisferio norte con lo cual bajará la demanda de crudo y pondrá los precios a niveles aceptables sin que haya estrés por la tasa de cambio.

Finalmente, Hernández expresó su desacuerdo con un eventual acuerdo comercial con China por considerar que ese país vende todo barato por el dumping laboral tal y como lo tuvo Vietnam.

Sobre la próxima reforma tributaria de la cual ya se habla, el ejecutivo expresó su desacuerdo porque en muchos años han sido avaladas reformas impositivas para apagar incendios, lo que explica la postración de un país inviable, poco atractivo, nada competitivo y con una alarmante contracción de la demanda.

“Ese cierre de empresas, la pérdida de empleo y todo el caos que hoy se vive demuestra que hubo una manera irresponsable de manejar la economía del país”, concluyó.

El gobierno celebra trabajo unido con productores

En El Espinal, Tolima, tierra mitológica de duendes, Mohán, de la Pata Sola y de la llorona, el ministro de Agricultura, Juan Guillermo Zuluaga expuso su beneplácito por el trabajo adelantado con agricultores del Huila y del Tolima con quienes hubo un encuentro para escuchar problemas y explorar salidas, pero sobre la base de realidad, descartando promesas o mentiras que no sirven para solucionar coyunturas.

En esta cita entre gobiernos y agricultores se trató la expectativa que hay en materia de agro en 2018 y consideró que tras escuchar a cada uno de los labriegos viajó a Bogotá en donde hay muchas tareas por cumplir.

Dijo que es prudente tener un manejo en el cultivo del arroz lo cual invita a no incrementar áreas porque lo ideal es tener 450.000 hectáreas sembradas porque si baja la oferta pueden subir los precios, asunto que mejoraría la rentabilidad para muchos productores que inclusive partieron a sembrar grano al Meta y al Casanare departamentos con aumentos considerables en las áreas.

Sobre los precios, el funcionario dijo que serían solucionables con acuerdos y voluntades, pero destacó la falta de solidaridad de la industria que puede hacer correctivos y mejorar las perspectivas si logra sentarse en una sola mesa con los productores para mejorar el devenir.

“Las amenazas en el agro, no son los TLC ni los contingentes que puedan llegar las verdaderas amenazas son la falta de concertación y de no cumplir las reglas de juego entre nosotros mismos, tristemente la industria va por una camino muy diferente al de los productores, de hecho en el Ministerio tenemos casi lista una resolución para fijar un precio mínimo del arroz paddy verde la cual ayudará a los productores a no vender grano a valores inferiores a los costos de producción para que no repitan la triste historia de 2017”, sostuvo el Ministro.

Zuluaga anotó que el camino de la agricultura es la agroindustria y el valor agregado por lo que consideró determinante dar el salto que se respalda y se ve con buenos ojos desde el ejecutivo.

Descartó por fuerza de mercado la importación 75.000 toneladas de arroz proveniente del Ecuador porque comparando precios, Colombia está en verdaderas condiciones para llevar cereal al vecino país pues mientras en Colombia la tonelada cuesta 1.8 millones de pesos, en Ecuador esta vale 2.4 millones.

El Ministro estimó urgente mejorar la producción arrocera, bajar costos, aumentar rendimientos y adoptar tecnología porque de lo contrario el sector puede desaparecer y para ello está el AMTEC, sin desestimar otras tecnologías. Zuluaga lamentó los pronósticos de los “profetas del desastre” y aseveró que Colombia puede tener excedentes exportables para lo cual es urgente abrir mercados y aprovechar la admisibilidad que hay en Canadá, en el Caribe, Ecuador y en el mismo Perú.

Con la segunda etapa de “Colombia Siembra” denominada “Colombia vende” será posible mejorar la producción y la comercialización para que los rendimientos arrojen los resultados esperados.

Los canales de comercialización se buscan en China y en algunos países de Europa a donde podrían ir varios productos colombianos que serían exportados, ojalá, sobre pilares de asociatividad, modelo que hace todo posible en materia de comercio. Esa comercialización igual se potencia en un país en donde crecen las ciudades y piden alimentos que son sembrados en siete millones de hectáreas cuando hay 23 millones de hectáreas aptas para las buenas siembras. El asunto, dijo el Ministro, apunta a mayor asistencia técnica, mayor flujo de crédito agropecuario y a comprometerse verdaderamente con las labores agropecuarias.

En la visita de gobierno a la planta de Agroz en Espinal, la felicitación fue total para el gremio arrocero que ha invertido en investigación y en unos valores añadidos que son para mostrar en Colombia y en el hemisferio. Este tipo de encuentros sin duda alguna afianzan un trabajo que debe hacerse en equipo entre agricultores, gremios y gobierno para desvirtuar voces lamentables y tóxicas que hablan de negocios entre arroceros y gobierno, argumento endeble y acomodado que hace ratificar que en este apasionante mundo del periodismo no hay que escribir para amigos o enemigos, sencillamente para una masa que demanda probidad, cognición, objetividad y transparencia a la hora de hablar de un gremio. Oh daño superlativo que hace innecesariamente respirar por la herida.

Visto 7918 veces