Sábado, 26 Mayo 2018 00:14

Por rentabilidad crece la cría de búfalos en Colombia

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Las utilidades son mucho más generosas tanto en carne como en leche y la actividad deja ver un futuro promisorio que garantiza proteína y seguridad alimentaria.

Cuando se tiene la oportunidad de ir a un hato bufalino es fácil experimentar un viaje exótico en donde el destino, que es la finca, prospera con una actividad agradable y muy favorable en rentabilidad. Resulta grato ver correr hembras y machos acompañados de hermosos terneros por tierras sabaneras y muy cálidas bajo intensas lluvias que forman profundas charcas, las mismas con las que se cubren los ejemplares, dejando ver una mirada huraña y unos cuernos inclinados, como si se tratara de una imagen africana o asiática.

La cría de búfalos en Colombia arrancó de manera tímida en 1967 cuando el Instituto Colombiano de la Reforma Agraria, Incora, los importó para entregárselos a unas familias de Guapi, Cauca, que no sabían mucho sobre este mamífero que calificaron de perezoso, pero luego cuando se descubrió que el ordeño arrojaba una leche de alta calidad y que la carne tenía propiedades muy buenas, el búfalo se convirtió en una ganadería muy apreciada.

En los tiempos iniciales del búfalo, en 1972, en tierras colombianas hubo una iniciativa de los Fondos de Ganaderos de Caldas y Risaralda que emprendieron una importación de estos animales los cuales fueron adquiridos en Trinidad y Tobago. Con todo y lo que se alcanzó a avanzar la ganadería de búfalo era pequeña porque los colombianos tenían más empatía con la cría bovina.

La presidente de la Asociación Colombiana de Criadores de Búfalos, Asobúfalos, Claudia Roldán Calle, le dijo a Diariolaeconomia.com que el sector muestra una importante dinámica por cuanto el hato bufalino pasó de 42.420 cabezas en 2005 a 338.687 en 2017 según datos de la última vacunación en diciembre.

La cría de búfalos crece a una tasa superior al 25 por ciento aproximadamente y el gremio trabaja duro, razón por la cual ya tiene categorizadas las diferentes edades de los búfalos por vacunación porque nunca antes en los certificados de inoculación se podía especificar que se estaba vacunando en búfalos.

“Ya hoy en día podemos hablar de la cantidad de animales de cada categoría y es posible saber qué tipo de raza de bufalino estamos vacunando, información que entra también en la trazabilidad”, explicó la señora Roldán Calle.

Según la dirigente gremial, los productores y quienes siguen de cerca la ganadería se fueron dando cuenta del potencial de la actividad ganadera con búfalos lo cual queda reflejado en el interés de los empresarios del campo por incursionar en esta labor toda vez que en los últimos veinte años se pasó de 50 0 60 criadores a 4.100, lo que dice que la cría de búfalos es un renglón que crece y que cada vez es más importante.

Reconoció que la cría de búfalos ha recibido un apoyo generoso del gobierno, espaldarazo que hizo que la oferta de carne y leche de búfalos sea muy visible y haga parte de la economía colombiana ya que el sector estuvo a la deriva por un tiempo, pero que con empuje y gestión gremial logró descubrir potenciales, beneficios, bondades y opciones para hacer de los búfalos una atractiva labor en una ruralidad que pide inversión y mejores resultados de cara a seguir apostándole al crecimiento económico y a afianzar ese tejido social de las zonas productoras.

Agradeciendo las ayudas, Asobúfalos demandó del gobierno el organizar mejor las entidades estatales que atienden al sector bufalino y agropecuario en general porque el Instituto Colombiano Agropecuario, ICA, el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos, Invima, y la misma Empresa Colombiana de Productos Veterinarios, Vecol, son entes que pueden trabajar unidos haciéndole más fácil el trabajo al productor y no pasar de mano en mano sin una solución integral que ayude a economizar dinero en todos los proyectos que se adelanten porque a criterio suyo no tiene sentido que cada institución, por su lado realice sus propias investigaciones, estudios y ejercicios, haciendo que se gaste dinero sin necesidad porque una investigación la puede hacer una entidad mientras las otras muestran un trabajo mucho más eficiente y de cara a solucionar los líos técnicos de la ganadería que buen recibo le da a la innovación y a la juiciosa investigación.

La presidente de Asobúfalos dijo que lo importante es articular todas esas instituciones que trabajan para el campo, habría un importante ahorro de dinero y los resultados mejorarían ostensiblemente.

Hay que decir que el tema sanitario es un trabajo que concentra todo el interés de los criadores de búfalos que lo consideran indispensable así como éste lo es para el total de la ganadería colombiana toda vez que la idea del ejecutivo es abrir muchos más mercados para la carne y la proteína colombiana pues no en vano se pasó de 25 a más de 80 mercados abiertos que seguirán así única y exclusivamente si se sigue laborando en el tema sanitario.

“Ese programa sanitario tiene que estar muy bien en todos sus aspectos y puntos porque si un ganadero comienza con el saneamiento del hato, no le puede faltar desde la identificación electrónica hasta el sacrificio de animales que es la última etapa con la que se concluye un programa. Como productores tenemos que tener esas herramientas y esos elementos disponibles puesto que se ha visto en repetidas ocasiones la suspensión de programas de identificación por escasez de chapetas, o la misma suspensión del muestreo por falta de reactivos o cuando vamos a beneficiar, no hay en donde sacrificar los animales, es decir, hay mucho por mejorar para ser más eficientes, productivos y competitivos”, apuntó la presidente de Asobúfalos.

En medio de las falencias y de todo lo que hace falta por hacer, la dirigente reconoció el respaldo que al sector de búfalos ha dado el ICA ya que con ese apoyo ha sido posible agilizar los procesos, permitiendo identificar que requieren ellos como autoridad sanitaria y los criadores como productores lo que permite sin duda dar mejores resultados.

Con todo y que ha crecido, el búfalo sigue siendo un porcentaje muy bajo en la ganadería porque mientras el país tiene más de 22 millones de bovinos contados en la última vacunación, los bufalinos suman más de 338.000 cabezas. Cabe precisar que el periodo de gestación de las búfalas es de diez meses en promedio y una hembra puede tener partos exitosos en su vida reproductiva.

En carne, el sector de búfalos reporta una rentabilidad del 42 por ciento contra el vacuno cebado que muestra una rentabilidad del 30 por ciento. Aquí hay que tener en cuenta que el precio del vacuno puede ser mayor, el tiempo de ceba en búfalo es menor y es allí en donde aumenta la rentabilidad.

Lo propio, dijo, pasa con la leche de búfala que tiene una rentabilidad luego costo de venta-utilidad por litro de 63 por ciento contra la lechería especializada del 29 por ciento y el 30 por ciento de las vacas de doble propósito. Estas cifras están respaldadas y soportadas con estudios sustentadas por los productores y los costos de cada finca de cría.

Al precisar sobre la rentabilidad del búfalo en carne y leche, Roldán Calle indicó que esta se explica, más que por el nicho de mercado, por la grasa y la proteína que tienen los animales y por la producción de una leche con más sólidos, con mucha más proteína lo que hace que tenga mucho mejor precio.

Estos indicadores los registra una bufalera que no exporta y que no procesa, tan solo de una bufalera que se dedica única y exclusivamente al ordeño. Es con este ejercicio en donde se pueden mostrar los resultados porque hay en la leche de búfala una proteína del 4.1 por ciento contra una proteína de una lechería especializada del 3.28 y de una vaca doble propósito del 3.19 por ciento.

En términos de grasa hay un 6.42 por ciento en las búfalas contra 3.79 de la lechería especializada y el 3.4 de la vaca doble propósito, como quien dice que la leche duplica en grasa y cuenta con un punto más en proteína que es la que mejor pagan para el mercado de leche cruda, no especializada.

“El precio de venta es mayor el de las búfalas y el costo de producción es muy inferior porque en divisa estamos hablando de punto 15 centavos de dólares las búfalas y punto 27 de la lechería especializada que es lo que nos hace más rentables”, aseveró la reconocida ganadera y experta en búfalos.

Colombia produce más de 450.000 litros de leche de búfala y la idea es crecer para aprovechar acuerdos comerciales en donde la leche y la carne de búfalo marcan considerables diferencias. Claudia Roldán, como mujer tozuda, trabajadora y optimista, cree que los derivados del búfalo léase carne o leche con su respectivo valor agregado pueden tener un perfil más exportador y con las mejores oportunidades en Estados Unidos, Europa y otras latitudes.

En este tema de las exportaciones a partir de la cría bufalina, la dirigente expuso que aparte de Brasil, muy pocos países exportan, dejando a Italia como capítulo aparte porque la mayoría de su producción es oferta exportable. Un asunto para tener en cuenta es que tanto Italia como Brasil, tienen una temporada de partos diferente a la de Colombia lo cual abre oportunidades para el hato nacional a causa de que en invierno el país de los césares, el arte y la cultura, no exporta y eso hace que la leche de búfala colombiana y sus derivados tengan mercado, llevando grandes beneficios a quienes apostaron por este renglón económico.

En Estados Unidos el producto está bastante posicionado por tratarse de una búfala feliz, es decir con unas buenas prácticas ganaderas que la hacen producir en un entorno feliz.

La leche de búfala es el insumo esencial del verdadero queso Mozzarella y ahora con el boom de la burrata que es un queso artesanal italiano producido en la región de Puglia, hecho a base de Mozzarella y crema, se abren más puertas porque ese es un producto muy preciado.

Otra buena noticia para los lácteos a base de leche de búfala es la certificación que recibió la cooperativa Colanta de parte de la FDA, máximo organismo de control sanitario en Estados Unidos, para exportar otros derivados como cremas y yogures.

El negocio es tan promisorio y prospectivo que muchos ganaderos están haciendo su transición a la cría de búfalos, especialmente en tierras en donde el vacuno difícilmente subsiste y por ello hay un interés cada vez mayor por los bufalinos. Lo propio pasa en las zonas alejadas en donde es compleja la transformación de la leche para las diferentes regiones, también por ello hoy se está considerando y con mucho interés esta actividad ganadera que tiende a expandirse y crecer de manera importante.

El búfalo es más rústico y por ello demanda menos medicinas veterinarias, y tiende a enfermarse menos porque es por ende más resistente y de fácil adaptación a los terrenos más difíciles.

La Unión Europea que está pensando en dar ayudas a Colombia tiene dentro de sus posibilidades o alternativas, la entrega de búfalos para poblar las tierras de nacionales reinsertados. La embajada de España mencionaba que solamente había propuestas para siembras de caucho y por ello el búfalo incursionó como una muy buena opción para la explotación de las tierras que serán entregadas para la productividad y la competitividad.

El sector de los búfalos emplea a más de 20.000 personas y a más de 50.000 de manera directa e indirecta, teniendo en cuenta la cadena productiva. Una característica de esta actividad económica es que brinda puestos de trabajo estables en donde los trabajadores aprenden a enamorarse de una labor que requiere tiempo, atención y conocimiento.

Con los apoyos el gremio ha venido trabajando en una estrategia que incremente el consumo de carne y leche de búfala. La idea, dijo, Roldán, es posicionar mucho más los derivados bufalinos porque para el caso de la carne, por ser un bovino, tiene un sabor parecido al del vacuno, solo que tiene más proteína y con una grasa no saturada que hace de esta carne mucho más saludable.

“Esta carne es tan saludable que a las personas con cáncer, la única carne roja que se les suministra por orden del médico, es la de búfalo porque tiene la propiedad de no alimentar las células cancerígenas como sí pasa con otras carnes”, explicó la presidente de Asobúfalos.

Al tener doble actividad, bufalera y ganadera, el sector considera que se pueden fomentar sinergias o alianzas para sacar los diversos negocios adelante aclarando que el búfalo es un bovino con muchas ventajas que no es competencia para la ganadería vacuna y si es por el contrario una inmejorable alternativa para la producción.

Aunque la actividad bufalina está en todo el país, las regiones con mayor producción de búfalos son Córdoba, Antioquia y también en alto porcentaje algunos departamentos del Magdalena Medio o los que conforman ese eje productivo y floreciente del valle del Magdalena en donde está el 23 por ciento del hato bufalino, pero la región Caribe es líder al tener en sus sabanas el 52 por ciento.

De la carne de búfalo se dice que tiene un sabor especial y muy de gourmet toda vez que tiene menos masa intramuscular y menos colesterol. Le endilgan propiedades como su alto contenido de hierro y Omega 3 lo que la hace viable para evitar problemas cardiovasculares.

La cría de búfalo crece, más gente quiere probar esa rica proteína en sus asados y premiar a un sector que ha sabido hacer las cosas, promoviendo dinámica económica, inclusión social, ofreciendo empleo y adelantando una producción sostenible y muy amiga del medio ambiente.

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