Sábado, 09 Junio 2018 10:30

Alarma en el sector arrocero por uso de semillas no certificadas

Por

El gremio que agrupa a los agricultores del cereal manifestó su preocupación por que hay riesgo en las cosechas por eventuales plagas.

Los productores de arroz expresaron su preocupación por la indisciplina que aseguran se presenta con el uso de las semillas en vista que se están usando simientes de costal sin dejar de lado la piratería que vende semillas contaminadas y con un alto contenido de maleza nociva y baja germinación.

El presidente de la Federación Nacional de Arroceros, Fedearroz, Rafael Hernández Lozano, aseguró en Diariolaeconomia.com, que para que un agricultor pueda compensar todo ese lío tiene que comprar cuatro o cinco bultos de semilla de costal cuando con semilla certificada no necesita más de tres bultos.

Dijo que lamentablemente el agricultor piensa que comprando la semilla paddy hace el gran negocio y no tiene en cuenta que está contaminado sus lotes, además que su apuesta es por la producción de menor calidad lo cual es muy grave porque quieren economizar con prácticas cuestionables y poco razonables terminan siendo ya que a nada bueno conduce si se tiene en cuenta la baja producción y la cosecha de arroces de muy mala calidad que de manera consecuente terminan castigados con el precio lo cual no es nada positivo para el sector ni para la economía de los agricultores.

Acudir a este tipo de estrategias redunda en grandes riesgos y en grandes problemas, afirmó Hernández, porque generalmente lo barato sale caro y ello se ve cuando un labriego va a la banca rota, sencilla y llanamente por dejarse seducir por los cantos de sirena y en donde confundieron ahorro con equivocación lo cual es supremamente lamentable.

“Hay unos productores que tienen la tendencia de dejar arroz de su cosecha y dejarlo en un patio sin clasificación ni nada, entonces la diferencia entre un bulto de paddy y uno de semilla certificada es de unos 30.000 pesos, lo cual muestra que no vale la pena arriesgarse por una cifra mínima porque ello va en detrimento de la calidad y del rendimiento del cereal”, comentó el señor Hernández Lozano.

Actualmente un bulto de semilla certificada cuesta en promedio 150.000 pesos lo cual no es una suma desbordada y la gente en medio de las preocupaciones prefiere pagar 120.000 pesos por semillas de dudosa calidad con lo cual no reducen sus costos porque resulta que varios agricultores tienen que invertir el doble o el triple en control de maleza si la semilla de costal viene contaminada toda vez que deben comprar herbicidas y plaguicidas para aplicar en sus predios.

Quedó claro con los apuros, que ahorrar no implica exponer los cultivos porque definitivamente en la agricultura existe la tendencia que economizar es hacer las cosas al revés y omiten que lo único que logran es aumentar los costos y abrirle las puertas a la quiebra económica cuando las semillas son muy malas y demasiado contaminadas.

Los productores tienen inquietudes

A su turno el productor de arroz, Libardo Cortés, aseveró en este medio que el tema de las semillas es bastante preocupante porque lamentablemente muchas personas interpretan el tema de mal manera la angustia porque obvian la importancia del uso de semilla certificada.

El arrocero del Tolima indicó que al final, la semilla de costal suele ser más costosa y más perjudicial porque este tipo de cepa lleva consigo todos los gérmenes, bacterias y hongos que van llegando en el momento de la cosecha. Igual dijo el empresario, una semilla de mala calidad lleva todas las malezas, gramíneas y rojos que son un problema gravísimo por cuanto generan más costos para limpiar el arroz, es decir que sale más caro lo aparentemente más económico.

“Un hecho cierto es que las personas que asumen esa posición están negándose de antemano a querer tecnificarse de alguna forma, porque con semilla certificada se asume automáticamente el proceso de tecnificación bien sea precisión, por trasplante o alguna forma que implique que será viable economizar semilla, entonces el problema se queda en el costo, pero quienes critican precios no ven que otras semillas como algodón y maíz son diez veces más costosas que las del arroz, luego se trata de un círculo vicioso del cual muchos quieren salir”, detalló Cortés.

Expresó que infortunadamente hay algunos movimientos que abogan por la legalización de la semilla nativa, no certificada, dejando de lado que este tipo de semillas son de difícil implantación e implementación puesto que los climas no son los mismos de hace treinta o cuarenta años, es decir que con el cambio climático esos linajes genéticos son totalmente inviables.

“Las semillas de hoy son modificadas genéticamente, y han sido tecnificadas de tal forma que están adaptadas a las temperaturas de hoy, luego el planteamiento de volver a las semillas nativas es un contrasentido. Hay que tener en cuenta que el tema está planteado en la contienda política nacional porque algunos candidatos lo ven como una opción para el sector agropecuario, sin detallar que esa no es la salida para la problemática del sector agropecuario”, escribió.

En el Huila hay igual alarma por el problema, empero muchos solicitaron mayor orientación del gobierno y de Fedearroz.

En medio del sol canicular de Palermo en el Huila, el productor, Alirio Solano, dijo que en este sector del país muchos están buscando semilla certificada porque la idea es contar con un material resiste al nuevo escenario que propone el cambio climático.

Este productor demandó del gobierno un incentivo para la semilla con el fin de que todos los productores puedan usar el uniforme de la tranquilidad con semillas de calidad, que no representen riesgos o eventuales sobrecostos en la producción del alimento.

“Es bueno que Fedearroz le apueste a semillas nuevas y que se acerque a los arroceros de esta zona porque hay muchas inquietudes pues a la hora de sembrar algunos lo hacen con semilla certificada en una parte y el resto con otras semillas porque indiscutiblemente la gente busca lo más económico sin saber que pueden tener problemas con el supuesto ahorro”, sostuvo Solano.

Este amable arrocero cuestionó igual el sistema de comercialización y dijo que sigue en las siembras del grano contra viento y marea a sabiendas que con un nuevo gobierno vienen desafíos que deben conjurase al unísono entre ministerio de Agricultura, autoridad sanitaria o ICA y de hecho con Fedearroz que agrupa a los productores.

La semilla, uno de los problemas

A criterio de Fedearroz, los problemas del sector son varios porque hay inconvenientes con la comercialización, con el precio y con el mal trato que les dio la industria a los arroceros en la cosecha pasada.

Según Hernández hay demasiados problemas que deben ser solucionados de cara al futuro por lo que se espera que el nuevo gobierno piense más en el campo, en la infraestructura, en el riego, en las vías terciarias y en todo lo que conlleve a mejorar la productividad de los productores.

Desde la apertura económica del ex Presidente Gaviria que les ungió los santos oleos a los agricultores de Colombia porque con la desgravación arancelaria los condenó a desaparecer y a cambiar agro por condominios, los sectores productivos del campo no han visto media por una política aperturista, neoliberal y enemiga de la ruana y de todo el sacrificio que implica el labrar la tierra para garantizar la alimentación de los nacionales.

Así las cosas, los arroceros anhelan que por fin se rompa esa tendencia para darle a Colombia una base económica ancestral representada en la agricultura y en la verdadera explotación del campo.

“Si el gobierno cavila que debe haber sustitución de la hoja de coca por otros productos agrícolas con gente totalmente dedicada a las labores rurales, tiene que pensar en el campo, en la infraestructura para el agricultor, en créditos a largo plazo y en créditos reales de fomento que incentiven a la gente a invertir sin temor. Otro aspecto que demanda el agro-negocio es seguridad jurídica y reglas de juego claras en la comercialización”, apuntó el dirigente gremial.

Criticó el hecho de pretender repetir la historia con el petróleo porque Colombia tiene una salida llamada agro pues con todo y los precios, el crudo no es la salida a los inconvenientes de la economía colombiana. Agregó que con el tema de la paz, la única manera de prosperar es un posconflicto es dándole herramientas y musculatura al campo porque si no hay cumplimiento del gobierno con el sector ahí sí aplica el dicho popular, “apague y vámonos”.

En el actual momento no hay ingreso de arroz triangulado, pero Fedearroz advierte que esta práctica puede darse con la tendencia a la baja de la tasa de cambio y con un error que puede resultar muy costoso como lo es abrir totalmente las puertas a Ecuador.

El señor Hernández consideró que todos los acuerdos de libre comercio, si no hay un óptimo control de aduanas y una buena vigilancia de las personas que intervienen en la comercialización, se prestan para que haya contrabando y para que se reporte la delictiva triangulación de productos por lo que recalcó, debe haber seriedad en el asunto de comercio exterior, en las importaciones y en la llegada del producto extranjero porque si no hay una tarea juiciosa y proba vendrá menosprecio para los agricultores y con ello a una cadena de problema. Enfatizó que es por ello que el ejecutivo debe pensar más en el agricultor colombiano y no en el de otros países.

Hay que recordar que este año comenzó la desgravación con una relativa protección para los arroceros nacionales hasta 2022 y por eso si no hay mejoras en competitividad para ese tiempo y si la gente no hace uso de prácticas como el uso de la Adopción Masiva de Tecnología, AMTEC, con lo que es posible bajar costos y aumentar la productividad, difícilmente será posible seguir en la actividad.

“Tengo la preocupación de todo lo que pueda venirse hacia el futuro con la desgravación, con la inversión pública en el campo y con otro listado de asuntos que tienen que ver con la productividad de los arroceros”, dijo Hernández.

Ratificó que hay un punto que imprime mucha confianza y es que Colombia tiene la mejor calidad en arroz, pero dejó claro que debe haber una política muy clara en el gobierno hacia el futuro porque las inversiones son grandes y a largo plazo.

Visto 689 veces