Miércoles, 26 Septiembre 2018 12:08

Dólar de la coca castiga esfuerzo de la economía legal: Fedepalma

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Las actividades ilícitas castigan el trabajo juicioso de un sector como la palma de aceite que le apostó al desarrollo rural, a la inclusión social y al empleo.

En medio de la fluctuación del dólar y de una divisa que ha repuntado en los últimos días, los productores de palma de aceite aseguraron que la tasa de cambio que se tiene hoy en Colombia no refleja la competitividad de los sectores legales y de la producción lícita en el país ya que el sector real convive con la tasa nominal desde hace muchos años atrás, aspecto complejo porque entre tanto la inflación de costos devoró los márgenes en muchos sectores.

En diálogo con Diariolaeconomia.com, el Presidente de la Federación Nacional de Cultivadores de Palma de Aceite, Fedepalma, Jens Mesa Dishington, aseguró que Colombia tiene que revisar de manera perentoria lo que viene ocurriendo con los dineros de la coca, de la minería ilegal y de otras actividades ilegales porque esos recursos en alguna manera permean la economía local, determinan el nivel de la tasa de cambio, afectando injustamente los negocios y la economía proba como es el caso de la agroindustria de la palma de aceite.

“No tenemos un cálculo sobre lo que debe ser el punto de equilibrio de la tasa de cambio, pero si la gente que determina la política monetaria y cambiaria en el Banco de la República, con toda seguridad y si se pusieran la mano en el corazón tendrían mucha claridad sobre ese particular”, apuntó el dirigente gremial en la ciudad de Cartagena.

Agregó que infortunadamente Colombia está inundada de las noticias que dan cuenta de la cantidad de cultivos de coca que hay en el país, situación terrible de la cual derivan muchísimos males para la economía nacional en muchos frentes y que sin duda alguna es el principal problema que debe afrontar el gobierno del Presidente Duque.

En materia de productividad, si bien hubo un repunte importante en 2017, lo cierto es que en 2018 habrá un descenso en la producción del 12 por ciento frente al extraordinario resultado del año pasado, empero, el gremio considera que amén de las circunstancias, el sector sigue en una senda de crecimiento teniendo en cuenta lo que ha mostrado la tendencia de mediano plazo y consideró que, desde el Centro de Investigación de la Palma, Cenipalma, y con el afortunado esquema de los núcleos palmeros, la federación viene trabajando en la búsqueda brindar todas las herramientas posibles para que los productores, todos, independiente de su tamaño, apliquen todo el paquete tecnológico que está disponible para la agroindustria de tal manera que el país trabaje por plantaciones de alto rendimiento.

En materia sanitaria, Fedepalma sostuvo que los productores siguen trabajando con mucha intensidad con el fin de evitar nuevos embates de plagas como la pudrición de cogollo que tan millonarias pérdidas ocasionó en tiempos pasados y relativamente recientes que obliga a seguir con ojo avizor y con las alertas encendidas porque ante el gran reto que es el cambio climático, los palmicultores no pueden bajar la guardia.

“Precisamente por esa situación hace 26 años fue creada Cenipalma, un centro de investigación para la exploración fitosanitaria de la palma de aceite en Colombia, referente a nivel mundial, y que invita a tomar medidas a diario, sobre pilares de medidas preventivas que es finalmente el enfoque pues la idea es evitar las medidas curativas. Estamos trabajando con seres vivos, por lo tanto, tenemos que tener un trabajo especial día a día con el fin de proteger nuestras plantaciones y buscar que sean cultivos sanos, así como bien nutridos para tener altos rendimientos”, declaró el señor Mesa Dishington al inicio de la XIX Conferencia Internacional sobre Palma de Aceite.

En opinión del presidente de Fedepalma, pese a que hay sectores con altos niveles de investigación, el cambio climático se afianza con el gran desafío, razón por la cual Cenipalma debe trabajar arduamente para evitar contratiempos, sin embargo el dirigente gremial invitó a todos los empresarios del sector agropecuario colombiano como también al gobierno a impulsar centros de ese estilo en los diferentes sectores productivos lo cual es clave en esa receta indispensable para avanzar en productividad, competitividad y en una agricultura fortalecida.

En investigación, reconoció Mesa Dishington, el campo y esa ruralidad agrícola adolece de investigación, talón de Aquiles de un sector que hoy compite a nivel global y con las mayores exigencias, para el caso de la palma Cenipalma es la prueba grata de que hay un compromiso superlativo con la investigación, pero lamentablemente, expuso, ese no es el común denominador del sector agropecuario en Colombia.

La vigencia de 2018 podría registrar una producción de 1.6 millones de toneladas de aceite de palma, sector que genera más de 170.000 puestos de trabajo entre directos e indirectos. Como dato adicional hay que decir que lo importante es que de acuerdo con el censo nacional de empleo en el sector palmero adelantado recientemente con el Departamentos Administrativo Nacional de Estadística, DANE, 82,4 por ciento de ese empleo es formal, lo cual a criterio de Fedepalma, es una magnífica noticia para el sector agropecuario en donde las cifras de informalidad son exageradamente altas.

Las cifras oficiales en el sector rural colombiano hablan de 86 por ciento de informalidad lo cual ratifica que la realidad del sector palmero es la opuesta a la del resto de la ruralidad productiva.

El sector palmero colombiano sigue dinámico y por ello el sesenta por ciento de la producción de palma de aceite con destinos tan importantes como Europa y países de Latinoamérica como México, Chile y otros sin dejar por fuera al mercado de Estados Unidos.

El campo debe tener tributación especial

A criterio del Presidente de Fedepalma, Jens Mesa Dishington, Colombia y su gobierno debe adelantar una cruzada por la formalización de las actividades productivas y económicas en el país, en ese sentido, dijo, es urgente diseñar para toda la ruralidad, una política que estimule realmente el desarrollo empresarial y agroindustrial del campo colombiano.

“Hace unos años Perú tomó unas medidas tributarias entre las cuales se contempló la creación de una tasa única del 15 por ciento para todas las operaciones agropecuarias y yo creo que Colombia debería estudiar y seguir una política o decisión similar.

El cultivo de la palma de aceite demostró que la apuesta no era en vano ni un sueño de inclusión lejano de cumplir toda vez que es visible el tejido social que fomenta y las diversas oportunidades que este cultivo le abre a una población campesina que estaba sumida en la desolación y la poca perspectiva.

“El país está reclamando sectores productivos, sostenibles e incluyentes y en ese sentido ha estado trabajando la agroindustria palmera”, concluyó el Presidente de Fedepalma.

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