Domingo, 02 Diciembre 2018 02:53

Ganadería urge de un árbitro y de consenso institucional: Asobúfalos

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Los criadores están cansados de una dispersión que no ha resultado afortunada porque en momentos de grandes retos y de mayor demanda, el gremio ganadero, los subsectores y el gobierno deben sacar la casta y fomentar la unión.

Dice la frase añeja que después del vendaval viene la calma, y quizás eso rija hoy para la ganadería colombiana que sigue atomizada, con los índices de credibilidad abajo y con unos gremios que buscan unión, pero otros que de alguna manera caminan sobre su propia hoja de ruta, haciendo caso omiso a una realidad de mercado, a la innovación así como a una convivencia y trabajo en equipo.

Los problemas no son pocos, los ganaderos colombianos vienen de una ola de violencia que amenazó la sostenibilidad, enfrentan un cambio climático que cada vez que puede los lleva a la postración, perdieron el manejo de los recursos parafiscales que a juzgar por la demora, que puede interpretarse como prudencia, del gobierno, no volverán pronto a la Federación Nacional de Ganaderos, Fedegán. Igual los ganaderos han tenido que enfrentar líos graves de fiebre aftosa y con ello la pérdida del estatus sanitario que cerró mercados en tanto no quede conjurado el lío. Como si fuera poco hay una frontera con Venezuela porosa y llena de ilícitos que son aprovechados por bandas delincuenciales y de contrabandistas que conocen de todo menos de patria, lo anterior demostrado con las internaciones espurias de ganado que redundaron en la epidemia.

Las voces ganaderas quieren la sensatez, buscan la unión gremial alejados de egos y posiciones inamovibles, que hacen pensar que en una colectividad solamente hay una sola y única voz, haciendo de lado el conocimiento, la probidad, el trabajo y el aporte de otros ganaderos que bien lograron ganarse un puesto en ese olimpo del prestigio. Hoy los ganaderos saben, como nunca antes, que si no hay unión, no hay fuerza y sin ella es poco plausible salir adelante en un mundo globalizado que demanda alimentos producidos sobre pilares de buenas prácticas ganaderas, BPG, sanidad animal, trazabilidad, vacunación, compromiso ecológico, responsabilidad social y un trabajo entrelazado y armonioso que invite a ver al país como fuente de proteína para el mundo como ya en meses anteriores lo dijo la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, FAO.

La muy respetable presidente de la Federación Nacional de Criadores de Búfalos, Asobúfalos, Claudia Patricia Roldán Calle, habló con Diariolaeconomia.com, y dijo que la situación invita a la unión ganadera en vista que hay una desunión como consecuencia del nacimiento de nuevas asociaciones, que van en contra de la posición de algunas ya afianzadas.

En opinión de la conocida dirigente gremial, la ganadería colombiana se quedó estancada en el pasado y llevando un infortunado lastre de disgregación. Manifestó que muchos eran los comentarios sobre la división ganadera que había propiciado el gobierno del Presidente Santos y lamentó el hecho que haya hecho curso el famoso “divide y reinarás”, pero reconoció que en casi cuatro meses del nuevo gobierno que llegó con ganas de ruralidad, la ganadería sigue estática y lo que es peor, fraccionada, sin un norte y sin un derrotero consecuente en momentos en que reaparece la fiebre aftosa, con el retoque implica el cambio climático y en una circunstancia difícil en la que los países cerraron sus puertas, la atomización gremial, dijo, es el triste común denominador.

“En ese orden de ideas, yo como ganadera pienso que si bien el gobierno no puede intervenir porque los gremios son asociaciones privadas, si lo puede hacer como actual gerente y regente del Fondo Nacional del Ganado, escenario en donde puede pensar bien y con el tiempo que demande ese análisis, qué decisión toma frente a la entrega de la administración de dicho fondo porque también es cierto que se trata de una cuenta en donde los ganaderos están aportando para el fomento, el sostenimiento del estatus sanitario y para todo lo que implique mejoras en la ganadería”, expuso la presidente de Asobúfalos.

Anotó que ya va siendo bueno ir adoptando la experiencia de otros países como es el caso puntual de Brasil en donde el ganadero no hace aportes parafiscales y si por el contrario paga tres veces más por una vacuna de fiebre aftosa, la misma que adquiere sin el pago de un gravamen adicional.

Asobúfalos le solicitó respetuosamente al gobierno una ayuda en medio de la desunión de los productores para que el espinoso tema del Fondo Nacional del Ganado no acabe con la ganadería, sobre el entendido que es algo bien intencionado y que su objetivo solo busca adelantar al sector y llevarlo a estándares elevados, meta que mutó en el causal del toda la división. Pidió analizar de la mejor manera en qué condiciones y quién debería ser el administrador de ese fondo ya que si está tan complicado el asunto y hay tanta desintegración en torno a él, lo mejor sería analizar su desempeño en Fiduagraria, pero dándole opción a una junta directiva bastante incluyente que se puede enterar de lo que está sucediendo.

Recalcó que tendría mucho sentido poner una auditoría internacional en donde los temas sean absolutamente transparentes para los 500.000 ganaderos que deben pagar esa cuota.

En su análisis, Roldán Calle expresó que la ganadería no es el sector que más dinero aporta en la economía, pero indicó que es la actividad que más extensión ocupa en todo el país toda vez que ganadería hay en la totalidad de Colombia. La presidente de Asobúfalos hizo un llamado para despolitizar el tema ganadero que es finalmente un frente productivo, de gran impacto social que no puede teñirse con colores o tener banderas porque la razón de ser del ganadero es mejorar, optimizar el aspecto genético, fomentar la productividad, la competitividad y todo lo que conlleve a renta y posicionamiento más no a incentivar diferendos por simples caprichos de tinte político.

“Nosotros votamos por un gobierno que tiene dentro de sus objetivos despolitizar todas las instituciones, luego no sé porque en ese momento, me da la impresión, la cuota política le correspondió a la ganadería, y ahí es en donde necesitamos apoyo por parte del ejecutivo para que analice bien si este tema de entregar el Fondo Nacional del Ganado a un administrador es lo más conveniente para la actividad”, apuntó la señora Roldán.

Para esa decisión, especificó la dirigente gremial, el gobierno que en su opinión es el mejor garante, debe tomarse todo el tiempo que estime conveniente porque figurativamente el dos de enero es pasado mañana y la única realidad, cruda, por demás, es una malsana división que se agudizó, paradójicamente con la salida de la administración anterior.

Según Roldán Calle, al ser el gobierno el supervisor del manejo de la parafiscalidad ganadera, tiene un campo de acción para propender por propuestas más incluyentes, por reformas a las instituciones y para impulsar la reconstrucción del gremio sobre bases de unión y respetuoso entendimiento. Insistió que por el momento los productores necesitan un inspector para el manejo del fondo ganadero para lo cual consideró que el escenario está dado y de la mejor manera para que lo haga un gobierno honesto.

Sobre la Federación Nacional de Ganaderos que nació el 13 de diciembre de 1963 justamente para darle esa cohesión que demandaba un sector muy esparcido desde los albores del siglo XX, la presidenta de Asobúfalos precisó que se reclama de la institución ganadera y del gremio que los representa, el poder trabajar temas más de largo plazo como un centro de investigación tal y como lo hace Fedepalma o la Federación Nacional de Cafeteros que cuentan con centros de investigación que paga su parafiscalidad.

“Los ganaderos queremos que con la parafiscalidad sea posible trabajar en temas mucho más permanentes y a más largo plazo, igual que resulten útiles y trascendentales en el desarrollo de la actividad, pero no queremos asuntos de paso. Hoy el Fondo Nacional del Ganado está creado para el programa sanitario del país, para el fomento de la especie bovina y bufalina así como para la apertura de mercados. Con el trabajo de los ministerios de Agricultura y Comercio, esa última parte podríamos dejarla, pero el Fondo de Estabilización de Precios solamente ayuda a quienes les va mal, es decir que hay mucho dinero que se está yendo como rubros que podrían ser cubiertos de otras formas y que realmente no se están viendo de forma importante lo cual sería diferente si tuviéramos un centro de investigación o herramientas a más largo plazo”, señaló.

Dejó claro que la ganadería siempre quiso tener a Fedegán por lo que nunca consideró tener a otra institución diferente a la Federación. Indicó que lo único que piden los ganaderos que son quienes aportan para que el gremio sea viable, tan solo piden cambios al interior de la institución, pero nada más lo cual, explicó, no es nada nuevo ni una petitoria intempestiva ya que durante varios años se han solicitado esos cambios.

Destacó la iniciativa del Instituto Colombiano Agropecuario, ICA, en cabeza de su Gerente General, Deyanira Barrero, en el sentido de crear una zona de exportación lo cual tildó de maravilloso, idea que demanda toda la ayuda y el concurso de los ganaderos.

“Nosotros desde Asobúfalos venimos trabajando en esa figura de limpiar la casa antes de salir y por eso hemos intensificado nuestro trabajo en certificación de hatos, en el saneamiento de hatos bufalinos y en la certificación de los mismos gracias a ese apoyo de la autoridad sanitaria también para sacar adelante programas de inmejorable ganadería. Todo esto es muy bueno, pero muchos ganaderos lo ven con escepticismo porque ven en Fedegán un gremio que ataca y no propone, la verdad como dirigentes nos corresponde trabajar e incentivar a los productores a hacer las cosas bien”, aseveró Roldán.

La Presidente de Asobúfalos, Claudia Roldán, fue recurrente al afirmar que el problema de Fedegán no pasa por su dirigencia sino por su estructura lo cual pide cambios que no pueden ser antes de dos años, razón por la cual el gremio de los búfalos considera que en este momento no hay ninguna institución que se muestre como la líder de toda la ganadería por lo que el Fondo Nacional del Ganado no debe ser entregado en este momento.

Bajo la administración del gobierno, debería, afirmó, haber una junta directiva que reúna a gremios como Fedegán, a las nuevas federaciones, Unaga, Analac y a todos, pero a criterio de Asobúfalos la ganadería necesita un árbitro y ese árbitro no es otro que el Gobierno Nacional que manifiesta tener intensiones honestas.

La ganadería es viable, pero al amparo de la coherencia: Asocriollo

El presidente de la Asociación Nacional de Criadores de Razas Criollas, Asocriollo, Enrique Rubio, expuso en este medio que la crisis de la ganadería obedece a que los intereses personales están por encima de los gremiales lo cual es un aspecto muy delicado frente a los no pocos retos de una ganadería que urge de modernizarse y ponerse a tono con la exigencia de los mercados internacionales.

Añadió que la ganadería mundial de hoy está enfocándose hacia el tema sostenible es decir totalmente amigable con el medio ambiente y en Colombia lamentablemente no se progresa muy a pesar de una posición geográfica envidiable y a unas condiciones climáticas óptimas para desarrollar varios tipos de ganado dadas las bondades del trópico.

“Todo está dado para que nuestra ganadería tanto en carne como en leche sean ganaderías sostenibles y ojalá orgánicas. Tenemos todo sobre la mesa para que la proteína animal que el mundo está solicitando bajo unos parámetros de sostenibilidad nosotros la produzcamos, pero si no estamos unidos no lo vamos a lograr, es así de sencillo”, sostuvo el señor Rubio.

Demandas en carne por el crecimiento de la población mundial, abastecimiento del mercado interno y esos mercados que buscan con afán alimentos y proteínas invitan, no solamente a la unión, según el presidente de Asocriollo sino a afinar en calidad lo cual es todo un reto en exportaciones porque Colombia tiene un alto cebuino muy grande que representa el 95 por ciento del rebaño nacional, el cual no ofrece la calidad que pide el consumo mundial.

“Tenemos que aprovechar nuestras razas criollas, tenemos que cruzar la hembra de cebú y cruzarla con machos criollos pues los cebuínos son índicos y los criollos Taurus, como quien dice que hay calidad genética más rusticidad porque se trata de animales totalmente adaptados a nuestro medio lo cual es algo muy importante”, exteriorizó el presidente de Asocriollo.

Los nuevos retos hacen que Colombia piense en duplicar su hato ganadero y a criterio de Asocriollo una buena estrategia es producir animales cruzados con razas criollas para optimizar los rendimientos a partir de una calidad genética que solamente la dan los Taurus que en Colombia y en la región llevan 500 años de adaptación a los diversos pisos térmicos que caracteriza las zonas tropicales.

Según Rubio el tiempo que llevan los Taurus en Colombia conllevó de igual manera a una selección natural porque en cinco siglos la naturaleza eligió lo que realmente se adaptaba ya que lo que no logró adaptarse desapareció pues en tiempos de la conquista no había garrapaticidas, insecticidas, purgantes ni nada que atendiera la salud animal.

“Por eso hoy en día muchas de las ganaderías, incluida la mía, no utilizamos ningún tipo de químico en nuestros animales, lo cual refleja que contamos con una ganadería sostenible y amigable con el medio ambiente",señaló.

Colombia tiene ocho razas criollas reconocidas y son ellas el Blanco Orejinegro, Romo del Sinú, Costeño con Cuernos, Chino Santandereano, Hartón del Valle, San Martinero, Caqueteño, Casanareño y se tiene información de dos razas adicionales conocidas como Lucerna y Velásquez.

La actual situación no es fácil porque aparte de que las razas criollas estuvieron o están al garete, la división igual las afectó, empero, en medio de la coyuntura, hay optimismo porque la ganadería colombiana y puntualmente la criolla considera que tiene absolutamente todo para salir adelante.

Sobre Fedegán comentó que fue un gremio importante que empezó a bajar de perfil por el manejo y por la poca acción que tuvo. En su lectura, Asocriollos estimó que si bien Fedegán contaba con un músculo financiero muy fuerte gracias a los 80.000 millones de pesos del Fondo Nacional del Ganado, al retirársele la administración de este, salió a flote toda su debilidad.

“A Fedegán los único que lo salva es la unión porque en el pasado Congreso Nacional Ganadero, el gobierno no anunció la devolución del fondo y eso da para pensar porque si los amigos del presidente del gremio que son los allegados al Centro Democrático no avalaron la entrega es porque posiblemente hay algo que al gobierno no le ha gustado, lo cual es evidente así digan todo lo contrario porque si fuera tanta la cercanía y el voto de confianza, ese Fondo Nacional del Ganado ya estaría en manos de Fedegán, lo que a la fecha no ha pasado quizás por falta de un manejo correcto, sin decir que hayan desviado recursos o actuado de mala fe, no, el tema es que no ha habido un buen direccionamiento de las políticas ganaderas porque el sector no progresó y eso se ve fácilmente en el ganadero pequeño y mediano, esa es la realidad que tenemos”, afirmó el presidente de Asocriollo.

Sobre la fiebre aftosa que se convirtió en una amenaza permanente para Colombia por el vecindario con Venezuela, el gremio anotó que el perjuicio ha sido total, desde la Guajira hasta el Amazonas porque el gobierno venezolano no aplica políticas sanitarias que blinden su ganadería, exponiendo la de los países aledaños, incluida Colombia.

Al hablar del hato ganadero colombiano, el dirigente ratificó que cuando fue lanzado el Plan Estratégico de la Ganadería Colombiana, PEGA, había en Colombia 26 millones de cabezas de ganado con una intensión que a 2019 o 2020 se duplicaría ese rebaño. Infortunadamente, expuso, una muestra de que no funcionó Fedegán es que hoy tan solo 22 millones de cabezas, lo que muestra que el hato bajó y que el famoso PEGA igual colapsó.

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