Domingo, 03 Febrero 2019 00:45

Fedearroz pide investigar origen de arroz contaminado con metales tóxicos

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Los arroceros sostienen que la producción sigue mejorando con el sistema AMTEC con lo cual la eficiencia y la rentabilidad impulsan una agricultura sostenible. En esta entrega aprenda las claves de unas siembras ganadoras.

En un acto de máxima responsabilidad, la Federación Nacional de Arroceros, Fedearroz, les pidió al gobierno colombiano y a las autoridades sanitarias adelantar una exhaustiva investigación en el arroz que entra en los contingentes de importación ya que se han encontrado trazas de metales pesados como es el caso del cadmio y el plomo.

El asunto es muy serio porque el cadmio es un metal del grupo de los elementos de transición, caracterizado por su color blanco plateado, maleable y fácilmente confundible con el estaño. Este elemento químico es altamente tóxico y es el resultado de producir o refinar minerales de zinc. Se utiliza para la fabricación de extintores, alarmas de incendios, fusibles y soldadura.

El plomo igual es un metal pesado y tóxico. La intoxicación provocada por exposiciones a este metal se conoce como saturnismo plumbosis. Este tipo de envenenamiento que genera el ingreso de plomo al cuerpo humano se llama así en vista que los alquimistas de la antigüedad conocían este elemento como Saturno.

El Gerente General de la Federación Nacional de Arroceros, Fedearroz, Rafael Hernández Lozano, le dijo a Diariolaeconomia.com, que el inconveniente se ha presentado en algunas zonas del país, despertando la preocupación de la industria porque ya hubo una multa para una empresa molinera al parecer de Cúcuta en Norte de Santander.

Para Hernández hay que mirar bien el tema porque el hecho se registró en zona de frontera, aspecto que invita a averiguar si se trata de arroz traído de otros países, o si de pronto el problema lo tiene el arroz colombiano.

“Nosotros hicimos la toma de muestra de unos arroces importados de Ecuador y lamentablemente una dio positiva, lo cual no quiere decir que todos los arroces traigan ese problema, pero la invitación que estoy haciendo y la propuesta que le haré al ministro de Agricultura es que en esta situación tenemos que hacer una reunión entre el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos, Invima, el Instituto Colombiano Agropecuario, ICA, Fedearroz, la industria y la cartera agropecuaria para analizar la situación porque no se puede sancionar a quien le salga positiva una muestra de 100 o de 200 porque tampoco se ha hecho y es función del estado proteger la salud pública y éste es un problema de salud pública que tiene que ser investigado por el gobierno y con mucho gusto todos en la cadena arrocera colaboraremos, pero necesitamos un plazo porque si bien el Invima tiene que hacer todos los muestreos, no es consecuente sancionar a toda la industria porque ella tampoco tiene la culpa”, declaró el señor Hernández.

Agregó que de igual manera hay zonas en los que ni siquiera el agricultor es responsable porque hay fuentes de agua que tiene mercurio como consecuencia de la minería ilegal o producto de meterle candela a las socas de los cultivos. Fedearroz no descarta que de igual manera algunos productos fertilizantes pueden traer algunas trazas de cadmio y de plomo lo cual hace que el tiempo de investigación tarde hasta tres años teniendo en cuenta que el problema no es solamente de Colombia pues para no ir tan lejos de Estados Unidos han llegado arroces con trazas de metales pesados.

Lo único cierto, dogmatizó el dirigente gremial, es muy importante llegar a una conclusión clara de donde proviene esto y fomentar los remedios para contrarrestar este tipo de problemas.

De cara a mayor productividad, AMTEC es el camino

El Gerente General de Fedearroz, Rafael Hernández Lozano, aseveró que los resultados de la Adopción Masiva de Tecnología, AMTEC, por fortuna están a la vista de todo el mundo y precisó gracias a un trabajo juicioso que se hace desde 2012, este mecanismo ha mostrado bondades que redundan en mayores rendimientos, en eficacia y desde luego en la optimización del agro-negocio.

Los estudios que adelantó el gremio dejó ver que el problema no radicaba tanto en la ausencia de tecnología sino la falta de adopción masiva de ésta porque generalmente siempre había un subsidio, un incentivo al almacenamiento o algo que le restaba importancia a soluciones contundentes para la agricultura como el AMTEC.

“Desde que empezaron a funcionar los tratados de libre comercio, las importaciones de Estados Unidos, las de Ecuador y las de Perú con todo el componente del tratado de la Comunidad Andina de Naciones, CAN, simplemente demostró que si Colombia no es competitiva en arroz, no tiene nada que hacer, luego se hizo uso del AMTEC que implicó reducir costos de producción y a producir cereal por debajo de 300 dólares la tonelada de paddy seco para poder competir con los precios del arroz importado de Estados Unidos en lo que tiene que ver con el TLC en vigor con el gran mercado del norte”, comentó Hernández Lozano.

Expuso que lo que tiene que ver con Ecuador y Perú, el tema es igual porque Colombia debe producir igual o quizás a menores precios que estos países, precisando que actualmente el alimento está más caro allá porque al importarlo el precio se eleva por el factor tasa de cambio. Para el dirigente gremial, los arroceros colombianos siguen apostándoles a la competitividad lo cual se está logrando con el AMTEC que ya deja 8.4 toneladas de paddy verde por hectárea en riego contra 6.7 producidas en cultivos tradicionales.

En lo que tiene que ver con arroz secano la producción pasó de 5.2 a 6.8 toneladas por hectárea, lo cual al hacer sumas y restas, dichos costos suman un total de 294 dólares con AMTEC mientras que con el método tradicional ese valor por hectárea es de 398 dólares, es decir que es totalmente claro y axiomático que el sector arrocero está consiguiendo la competitividad. Los resultados son tan contundentes que inclusive en el cultivo tradicional los rendimientos vienen aumentando y aproximándose a la curva del AMTEC, lo que quiere decir que los tradicionales que no están haciendo Adopción Masiva de Tecnología al ciento por ciento, lo están haciendo parcialmente porque con uno, dos o tres parámetros que utilicen se dan cuenta que la reducción sí es efectiva.

“Todos los eslabones de la cadena tenemos que unirnos y por primera vez, asunto que hay que reconocerle al ministro de Agricultura, se habló en un Consejo Nacional del Arroz, de la política para el sector agropecuario. Si bien es cierto, lo que se planteó no nos va a solucionar de inmediato los problemas que tenemos, lo cierto es que hay que pensar en el mediano y en el largo plazo En esta reunión faltó una solución al problema coyuntural, pero pienso que lo que se está haciendo de cara al futuro con programas como el AMTEC, los sistemas de crédito que ofrece el gobierno y la búsqueda del área ideal para abastecer el país sin generar sobreoferta así como cuáles deben ser las zonas para el cultivo y cuáles no. En Fedearroz es claro que no se busca disminuir áreas de siembra, pero sí defendemos la tesis que las siembras deben hacerse en donde se debe sembrar porque de ir con mayor énfasis a las zonas marginales, nunca se conseguirá la competitividad ni el nivel de rendimientos que se compare con otros países”, apuntó Hernández.

El mecanismo AMTEC ha tenido tanto impacto en la agricultura que inclusive el mismo ministerio de Agricultura está recomendando su uso para fomentar la productividad sin que ello implique que ello sea obligatorio porque a criterio de Fedearroz, lo importante es alcanzar los encomiables niveles de productividad para darle vida larga a estas siembras. El gobierno, al reconocer los impactos de AMTEC, ofreció crédito en condiciones más favorables a quienes estén en esa línea de competitividad.

El gremio arrocero dijo que es muy consciente que el ejecutivo no buscará casarse única y exclusivamente con AMTEC ya que si hay otro sistema que ofrezca resultados iguales o mejores, lo consecuente es que reciba los beneficios que brinda la cartera agropecuaria. Recalcó que lo importante es que todos en la cadena vayan de la mano porque hay un compromiso de Fedearroz y de los agricultores.

“Yo invito a través de este medio, a la industria para que trabajemos unidos en estos temas porque el beneficio es también para unos empresarios y procesadores que tendrán un arroz más barato, de mejor calidad y totalmente competitivo en el mercado. En esto los unos necesitamos de los otros, la industria necesita a los agricultores y los agricultores necesitan de la industria”, consideró Hernández.

Manifestó que si eventualmente hay algún grado de molestia por la construcción de las plantas de secamiento, almacenamiento y trilla con los fondos que vienen de las subastas, ello obedece a una solicitud que tienen los productores desde hace más de treinta años. Dejó muy claro que con ello nadie será desplazado del mercado porque simplemente el agricultor tendrá la alternativa o la posibilidad en un momento dado de trillar su arroz y venderlo en blanco lo cual no es nada malo, más en un país en donde reina la libre empresa.

En opinión de Fedearroz, el agricultor tendrá un beneficio adicional que puede llegar al 20 o al 25 por ciento por hacer esta operación. Aclaró que la Federación no pretende abarcar el mercado de todo el país porque sencillamente no compra sino maquila arroz a los productores a quienes les ayuda a poner su producto en el mercado.

Sobre las críticas que llegaron por cuenta de los rendimientos y en donde se aseguró que los provechos de Colombia son más bajos que los de Perú, Uruguay, Argentina y de Estados Unidos, el Gerente de Fedearroz reconoció que ese argumento, nada novedoso, es apenas comprensible porque Colombia está ubicada en el trópico en donde hay una diferencia muy grande en las horas de radiaciones electromagnéticas emitidas por el sol. Manifestó que en Colombia dicho fenómeno está entre 4.5 y 5.1 horas por día, Nigeria en África que está en la misma zona cuenta con 4.2 y 5.4 horas, algo similar.

Al precisar que la radiación solar es una variable determinante en los rendimientos, especialmente en las gramíneas como es el caso del arroz, el dirigente siguió ilustrando sobre las diferencias con otros países y por ello dijo que en Brasil este indicador está entre 4.8 y 6.3 horas, en Estados Unidos entre 5.3 y 5.9, Uruguay reporta un promedio de radiación solar de 5.5 y 6.9 horas por día mientras que Argentina tiene entre 5.2 a 6.7 y Perú 5.3 a 5.8 horas. Con esto, anotó, es claro que los países en mención tienen una mejor oferta ambiental que Colombia, aclarando que en los países templados hay tan solo una cosecha porque siembran y recogen en el verano rompiendo el ciclo de las plagas con la llegada del invierno.

Afirmó que ese no es el caso de Colombia, país tropical en que se tiene que luchar contra todas las situaciones que aparecen por la situación geográfica que tiene el país en el planeta, dejando de lado las tesis y los señalamientos de baja productividad puesto que hay zonas como la terraza de Ibagué que produce diez toneladas de arroz por hectárea así como otras regiones colombianas de donde brotan arroces de muy buena calidad.

“Esto no se puede desconocer y a decir verdad no hay peor ciego que el que no quiere ver, y si no se cree en todo lo que estamos haciendo pues que le vamos a hacer, pero una cosa es lo que se dice o las apreciaciones de una persona y otra muy diferente es la realidad. Nosotros hablamos con el respaldo de un departamento técnico, no solamente de Fedearroz sino con estudios y soportes hechos al unísono con el Centro Internacional de Agricultura Tropical, CIAT, con el Instituto Colombiano Agropecuario, ICA, y con los gobiernos de Japón, del Reino Unido, de China y con otros países de donde traemos tecnología e investigación para mejorar la resistencia de las variedades al clima y con respuesta al uso de los fertilizantes, experiencias que llegan con estos convenios para aprovechar de mejor manera los nutrientes en el suelo y en donde se busca resistencia a las altas temperaturas nocturnas y la baja radiación solar”, dijo.

Fedearroz hace una importante inversión en investigación y por ello tiene cuatro centros experimentales en Colombia en donde se genera genética de muy buena calidad, a tal punto que es tomada por países como Ecuador, Panamá, República Dominicana y otros de Centroamérica.

Un asunto que no puede obviarse en el análisis de producción agropecuaria en Colombia es el climático porque el país ha tenido picos de calor y de lluvia que impactaron las cosechas y las producciones de manera considerable. El gremio que agrupa los productores aclaró que hasta 2007 los rendimientos crecían año tras año, pero justo en ese año fue cuando se evidenció el cambio climático razón por la cual en 2011 fueron exploradas soluciones al problema y en 2012 el AMTEC hizo su afortunada aparición que es muy afín al Programa Diez adoptado en Brasil, puntualmente en el Estado del Río Grande del Sur.

Los rendimientos bajaron, recalcó el gremio arrocero, pero con una labor juiciosa y con mucho compromiso se le hizo frente a los terribles cambios en el clima con mucha investigación, determinando que el desarrollo de una variedad puede tardar siete y ocho años, pero que con los sistema de reproducción de anteras la obtención de una variedad bajó a casi dos años.

Hernández enfatizó que la solución a los rendimientos en la agricultura no solamente debe llegar por el lado de la genética sino con una disciplina en la agricultura llamada agronomía que no es otra cosa que el manejo del cultivo y allí se sintetiza el sistema AMTEC que contempla todas las tecnologías al servicio del campo, es decir que está disponible la nivelación, la adecuación, el riego el caballoneo, los sistemas de siembras, de fertilización y en el manejo de los plaguicidas, de los herbicidas, de los fertilizantes, de los insecticidas y fungicidas, es decir un compendio de conocimientos puestos al servicio de la eficiencia a base de un mejor manejo reduciendo agua, semilla, fertilizantes y agroquímicos.

Uno de los grandes logros de la Federación es la semilla que produce en sus plantas que no resulta costosa si se tiene en cuenta el cuidado que ésta demanda y que debe hacerse en silos refrigerados a 16 grados centígrados para poder conservar la calidad de la semilla y dejarla libre de plagas. Lo importante estima Fedearroz, es el uso de semilla certificada lo cual es condición sine qua non para garantizar el éxito de las cosechas en vista de que si se usa semilla de costal, el agricultor ayuda a multiplicar malezas y plagas sin dejar de lado que con estas semillas el arroz no es de muy buena calidad.

Reiteró su invitación a todos los eslabones de la cadena, incluida la industria para unir esfuerzos en aras de la competitividad pues si no hay interés de los molinos, difícilmente será posible crecer con la velocidad con la que debe crecer el sector, más teniendo en cuenta que tan solo hay plazo hasta el año 2023, tiempo en el que vence el grado de protección con los aranceles. El asunto no es dejar de producir y reemplazar las siembras con importaciones porque en 2008 por ejemplo, el país compró arroz a 1.100 y 1.200 dólares la tonelada cuando estaba a 280 dólares a comienzos de ese año.

“Lo único cierto es que no hay producto más costoso que aquel que no se tiene, pudiéndose producir”, señaló el Gerente General de Fedearroz.

Explicó que los insumos han subido de manera importante porque en China hubo una reducción considerable de plantas productoras de materias primas o la absorción de algunas por parte de las multinacionales. De igual manera otras empresas químicas que ofrecen agro-insumos salieron del mercado por problemas ambientales y por otros aspectos que hicieron que algunos productos subieran 40, 50 y hasta el 300 por ciento.

Siendo Fedearroz una productora de insumos, los precios de su amplio portafolio jamás llegaron a esos niveles. El gremio arrocero precisó que los costos de sus productos no llegaron ni a la mitad de los costes internacionales, sacrificando márgenes porque la finalidad de su gestión son los agricultores.

En materia de cosechas para 2019, Fedearroz considera que el área de cultivo debe ser de 477.000 hectáreas aproximadamente entre la zona de los llanos, centro del país, Norte de Santander y Costa Norte porque hay que tener en cuenta que si el gobierno aceptó y se comprometió a recibir el arroz del exterior, lo más lógico es tener en cuenta ese cereal en los inventarios para que no haya sobreoferta que finalmente es lo que deprime los precios.

AMTEC, todo un manejo agronómico

Fedearroz quiere que más agricultores conozcan sobre el sistema de Adopción Masiva de Tecnología, AMTEC, y por ello su grupo técnico apalancado por el Fondo Nacional del Arroz, presentan de manera didáctica las claves del mecanismo para lograr unas siembras más competitivas, eficientes, rentables, con altos rendimientos y ambientalmente sostenibles.

Diagnóstico: Quiénes somos, qué tenemos, qué sembramos, qué dificultades nos impiden progresar y cuál es el objeto de la empresa.

Planificación: Qué hacer, por qué hacerlo, cuándo hacerlo, cómo hacerlo económico, social ambientalmente viable.

Manejo Agronómico por Ambiente: Determina las limitaciones del sistema para un manejo diferencial productivo cerrando brechas, utilizando herramientas como monitores de cosecha, imágenes satelitales y aplicaciones por sitio específico.

Selección de la variedad: Ventajas comparativas, para mayor rendimiento con menores costos.

La época de siembra: Mayor optimización de los recursos para la seguridad alimentaria. Buscando rendimientos sostenibles.

Adecuación: Acondicionar el terreno para el crecimiento y desarrollo del cultivo reduciendo el consumo de agua y conservando el suelo, usando herramientas calibradas e innovadoras.

Manejo de agua: Adecuar los suelos y disminuir el tamaño de los predios para una mayor eficiencia del riego, contar con infraestructura intrapredial apropiada, mantener la humedad permanente.

Nutrición oportuna: Comprender la fisiología de la planta para alimentarla de acuerdo a su desarrollo de forma oportuna y balanceada de acuerdo al ambiente usando análisis de suelos y la plataforma SIFA para realizar las recomendaciones.

Monitoreo Fitosanitario: Evaluar los agentes causales de reducción del rendimiento para tomar decisiones integradas y amigables con el agrosistema.

Cosecha y postcosecha: Momento oportuno de cosecha calibrando los equipos, reduciendo las pérdidas. Manejo de los residuos de cosecha.

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