Sábado, 30 Marzo 2019 01:05

Rentabilidad rural demanda trabajo y no caridad o milagros: Asobúfalos

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Los búfalos prosperan en Colombia, la cría de este bovino que ha mostrado bondades en carne y leche ya está con derivados lácteos en el mercado estadounidense. Por coyuntura de precios algunos pasaron del café al búfalo.

Es indudable que la cría de ganado en Colombia ha resultado rentable aún en medio de las vicisitudes de un sector que ha pasado por las verdes y las maduras, pero que de manera admirable aprendió a no declinar. Quizás la ganadería en Colombia es el mejor ejemplo de resiliencia. En el país la ganadería empezó con vacas traídas del “Viejo Mundo” en plena conquista, pero ha ido variando, optimizando e introduciendo nuevas modalidades para aumentar la oferta de carne y leche.

Una fecha para tener en cuenta es 1524 cuando el señor, Rodrigo de Bastidas recibió la autorización real para exportar al territorio colombiano unos 200 bovinos. Esos animales desde luego desembarcaron en Santa Marta un 16 de mayo de 1525. Con el tiempo siguió llegando ganado a Cartagena, a la misma Santa Marta y a la septentrional Guajira. Así desembarcó el bovino a Colombia y más tarde hubo ganado en el interior del país, pero hay que decir que siguieron entrando vacas y toros por Ecuador y Venezuela en 1543 para poblar con los útiles rumiantes la Orinoquía, como quien dice que el tema fronterizo es eterno, claro, en ese entonces no existía el Instituto Colombiano Agropecuario, ICA.

La expansión ganadera se dio también con la colonización antioqueña y eran los mismos ganados que llegaron de manera incipiente a territorio. Se trataba de Bos Taurus, bovinos con origen en Andalucía, Murcia, Galicia y La Coruña, sitios en donde fueron trabajadas estas razas que con el tiempo serían las razas criollas colombianas y la gran base genética de la ganadería, todo demuestra que Colombia le apostó a la rusticidad bovina, la misma que hoy hace tan prometedor el búfalo.

La ganadería en Colombia es una actividad de mucho dinamismo y no en vano genera 926.000 puestos de trabajo, de manera directa unos 810.000 empleos. El hato ganadero suma en promedio 26,4 millones de cabezas y a diciembre de 2018. El año anterior fueron sacrificadas 3,4 cabezas de ganado que reportaron un precio en pie de 3,4 billones de pesos, empero hay que decir que al cierre del año pasado el país logró comercializar 772.502 toneladas de carne de bovino que dejó ventas por 6,7 billones de pesos.

En Colombia, la ganadería está presente casi que en los 32 departamentos, pero se concentra de manera importante en los departamentos de Antioquia, Córdoba, Casanare, Meta y Caquetá, sin embargo hay actividad importante en Cundinamarca, Cesar, Magdalena, Boyacá, Bolívar, Arauca, Sucre, Tolima, Valle del Cauca, Norte de Santander, Caldas, Huila y Guaviare entre otras regiones. En Colombia el consumo per cápita de carne está por el orden de los 18,2 kilogramos.

En materia ganadera el país dio saltos importantes en materia de exportación y por ello hoy le despacha ganado a Egipto, Jordania, Irak, Líbano y Perú. Igual hay interés de otros países por comprar proteína Colombiana como Rusia y otros de Medio Oriente.

Esta introducción de ganadería la hacemos para darle paso al búfalo, una cría interesante y de crecimiento en Colombia que ya ve en este bovino oportunidades importantes en el suministro de leche y carne de muchísima calidad. El hato bufalino que en 2008 era de tan solo 85.377 cabezas paso en 2018 a 336.417 cabezas, dejando ver un crecimiento constante y una rentabilidad sugestiva para quienes optan por este tipo de ganadería. Hay que precisar que las cifras hoy han aumentado por el buen trabajo y por los nuevos jugadores que están llegando al sector.

Mirando cuantitativamente el país bufalero, los departamentos con mayor actividad bufalina son Córdoba, Antioquia, Santander, Magdalena, Bolívar Sucre, Cesar, Meta, Casanare, Caquetá, Boyacá, Arauca, Atlántico, Caldas, Cundinamarca, Tolima, Norte de Santander y otras zonas en donde la cría de búfalos despertó el interés de ganaderos y empresarios.

El año anterior pasaron por el matadero 32.728 búfalos en promedio y fueron comercializados litros de leche en un volumen bastante interesante que igual viene creciendo por la calidad de este alimento que hoy deja la exclusividad del queso Mozarela para incursionar con éxito en otros derivados de tan apreciada leche.

En diálogo con Diariolaeconomia.com, la presidente de la Asociación Colombiana de Criadores de Búfalos, Asobúfalos, Claudia Patricia Roldán Calle, aseguró que si bien el 2018 fue un año de buen comportamiento para el sector, el 2019 inició con muy buena demanda, especialmente de vientres para la cría. Agregó que al sector de búfalos está llegando mucha gente que por inversión o diversificación quieren incursionar o están incursionando en esta actividad económica.

La reconocida dirigente gremial dijo que hay mucho interés en el búfalo toda vez que los empresarios o ganaderos han visto en este mamífero grandes virtudes que aparte de la espectacular adaptabilidad del rumiante en áreas complicadas, igual es un animal que hace una inmejorable conversión de pasto y alimentos a carne y leche. Dijo que en ese orden de ideas, cualquier gramínea menos palatable para los vacunos, para los búfalos es aceptable y por ello la conversión es tan buena en kilos de carne o en litros de leche.

Esa conversión de alimentos o pastura a carne y leche, dijo, es mucho más notoria en el búfalo porque el animal suele ser muy eficiente por el excelente rumen que tiene y que finalmente redunda en mayores producciones y mejores explotaciones.

Sobre los precios, la presidente de Asobúfalos afirmó que hay un trabajo importante que hacer, y que de hecho se está haciendo, el cual tiene que ver con investigación para desmitificar el tema de que el búfalo hay que pagarlo más barato frente al vacuno porque si bien el bufalino rinde un poco menos en canal, tampoco la diferencia es tan abismal como para no tener mejores precios y castigar la oferta de este tipo de carne que suele remunerarse a menor valor el kilo en pie hasta en un veinte por ciento con relación al vacuno lo cual es inaceptable porque el comportamiento en canal no llega a ese porcentaje jamás, eso sin tener en cuenta que el número de piezas es el mismo que el de las reses vacunas. Actualmente, indicó, hay entidades e institutos adelantando estudios para poner en contexto la realidad de la carne de búfalo que como negocio resulta maltratada por unos cálculos hechos por fuera de la realidad.

Hay que decir que la carne del búfalo tiene grandes propiedades porque tiene muchas más características en cuanto a proteína, grasa no saturada y propiedades anticancerígenas, a tal punto que su consumo es recomendado para pacientes con este tipo de patología porque no alimenta las células carcinogénicas, que usualmente hacen las carnes rojas. La carne de búfalo tiene menos colesterol y aporta más proteínas que la carne de res.

Yogurt de búfala made in Colombia en Estados Unidos

La leche de búfala es igualmente supremamente favorable para salud humana por cuanto es tres veces más digerible y contiene más proteínas y minerales que la leche de vaca. Por su calidad y superioridad en sólidos totales, esta leche es in mejorable para la elaboración del queso mozzarella y para otros derivados lácteos que ya llegan a otros mercados con marcado éxito.

“En lo que tiene que ver con el posicionamiento de lácteos estamos muy bien porque hay empresas importantes en el país que están realizando unos trabajos destacados, no solamente a nivel nacional sino internacional. Hoy en día Colombia es el único país del mundo que cuenta con bufarelas certificadas para la producción de leche como es el caso de la PMO que es una certificación que exige la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos, FDA, para la exportación de leche líquida así como de cremas y yogures", apuntó Roldán Calle.

Cabe precisar que la FDA es la agencia del gobierno americano encargada de adelantar las regulaciones en alimentos y medicamentos tanto para humanos como para animales.

“Hoy en Colombia son dos las ganaderías que cuentan con esa certificación lo cual es muy valioso, no solamente para los criadores de búfalos sino para el gremio ganadero en general. En este momento ese logro es de la Hacienda Fortaleza y de Colbúfalos, las dos bufaleras certificadas por la FDA, aunque hay que decir que en este logro mucho tuvo que ver la cooperativa Colanta que fue la encargada de hacer el trámite y que le permitió llegar con su marca Anabella a los Estados Unidos, lo cual es un triunfo porque finalmente abrió puertas en un mercado exigente que pide solamente lo mejor”, declaró la señora Roldán Calle.

Agregó que llegar por la puerta grande al mercado americano es una manera formidable de decirles que Colombia está presente y que cuando se lo propone, puede lograr cosas espectaculares en materia de mercado, dejando claro que si se pudo hacer con leche lo propio se puede hacer con carne y todo esto porque los ganaderos, en su opinión, han tomado verdadera consciencia del agro-negocio y por ello ya quieren producir bien y apuntarle a los programas del gobierno expresados en sanidad, buenas prácticas ganaderas y a afianzar una zona de excelencia sanitaria.

“Hay algo totalmente legítimo y es que todos queremos precio y para poder contar con él necesitamos unos nichos especializados, pero para alcanzar esas instancias tenemos que hacer las cosas demasiado bien, y es justo a eso a lo que le estamos apuntando desde el gremio bufalero. En este momento Colanta está exportando yogur y lácteos provenientes de las búfalas colombianas y por eso, al ser nosotros proveedores de la cooperativa, hay una cadena productiva que se siente muy orgullosa porque son logros de país que deriva en la apertura de exclusas a los grandes mercados, lo que representa un aporte que debe ser aprovechado por otros sectores”, indicó la amable y siempre dispuesta dirigente gremial.

Para Asobúfalos, los TLC, siendo sin duda una amenaza, igual pueden convertirse en una gran oportunidad si las cosas se hacen al derecho, es decir entrar por las vías de la competitividad, la productividad y la calidad. Expresó que de lograr dar esos pasos evita que otros hagan lo que puede hacer Colombia invadiendo el mercado interno con productos extranjeros y generando un detrimento en los sectores primarios. Estos TLC, manifestó no hay que verlos como un ataque o una afrenta sino como un gran reto en donde ya se ha evidenciado que trabajando y empujando, los productores pueden ser mejores, es decir que las cosas hay que hacerlas bien.

Al utilizar una frase del filósofo griego, Diógenes, “el movimiento se demuestra andando”, Roldán manifestó que cuando sobran las palabras y hay que pasar a los hechos, el ejemplo debe partir de la misma casa razón por la cual como productora y líder gremial decidió mostrar que el sí se puede es posible pues no es posible dar cátedra sobre lo que jamás se ha intentado. No tendría sentido, apuntó, que le exigiera al máximo a los productores, si los buenos menesteres no se están cumpliendo desde la tribuna gremial, pero como todo se ha hecho, le pidió a los criadores de búfalos y a la misma ganadería que acompañen a Asobúfalos en el proceso porque como dice el dicho añejo, de la Mancha y quijotesco por cierto, “Una sola golondrina no hace verano”.

Al describir el yogurt preparado con leche de búfala, Roldán explicó que es no solamente muy saludable por las propiedades sino con valores agregados enormes en vista que Colanta utiliza materias primas muy frescas y de altísima calidad dentro de las cuales están todas las frutas tropicales que brotan de los campos colombianos, verbigracia los arándonos, el maracuyá, la gulupa, y muchas otras frutas de gran sabor que están siendo incorporadas a un producto ganador y muy atractivo.

“Estamos pasando de la exclusividad de la leche de búfala para la elaboración de queso Mozzarella a la producción de yogures y otros derivados lácteos de muy alta calidad que llegan a Estados Unidos por una certificación muy bien lograda y que termina siendo la llave de la puerta para un comercio más fluido con el mundo porque al darse el paso con Norteamérica, el asunto de mercados se hace desde luego mucho más fácil”, recalcó la presidente de Asobúfalos.

Especificó que la mayor virtud de la leche de búfala es su rendimiento a la hora de elaborar los productos puesto que fructifica casi el doble que la leche del vacuno. Esta leche, anotó, es apropiada para las personas que no toleran la lactosa y porque aparte de proteínas cuenta con mucho más calcio y muy apropiada para el consumo humano. Sus derivados como queso y yogurt suelen ser muy aceptados por textura, sabor e invencible calidad.

El búfalo, una gran alternativa

La historia del búfalo en Colombia empezó a escribirse en abril de 1967 cuando el otrora Instituto Colombiano de la Reforma Agraria, Incora, importó de la isla de Trinidad, para ese entonces libre de aftosa, 30 hembras y diez búfalos machos, cinco reproductores y cinco para el trabajo. En la mitad de la década de los años setenta se hace la segunda importación llevando animales al difícil Guainía y a la Dorada en el Magdalena Medio. En medio de la crisis ganadera de 1988 el búfalo toma mayor protagonismo gracias a los trabajaos del Comité de Ganaderos de Caldas que inicia con las ferias, los seminarios y todos los escenarios que le dieron una historia más reciente a esta cría.

Gremios como Asobúfalos y dirigentes del calibre de Claudia Roldán Calle, le dieron mayor impulso a un sector que empezó muy tibio, pero que de a poco le fue encontrando el gusto y las bondades a esta apuesta ganadera que con el tiempo fue tomando mayor dimensión y un aporte significativo a la economía rural. El gremio bufalero consideró que muchos deberían detenerse un instante para observar la cría de búfalos que se consolidó como una gran alternativa. Al hablar de sus cuitas en el sector comentó que hace veinte años, cuando empezó con los búfalos había tan solo seis productores importantes, pero resalto que hoy Asobúfalos como asociación atiende a más de 2.000 productores.

Por los registros de vacunación, señaló, el país cuenta con más de 4.000 productores de búfalo. El hato que hoy ronda los 400.000 búfalos tiende a seguir creciendo gracias a la precocidad reproductiva, situación que permite una importante retención de vientres. En el último año la cría creció por encima del 25 por ciento, cifra que se mantiene.

El fenómeno de El Niño hizo que el sector acudiera a las contingencias ya conocidas como el aprovisionamiento de alimentos y ensilajes. Para el caso de la empresaria, logró acopiar alimento y suplemento para el primer semestre de 2019, de tal manera que cuando lleguen las lluvias siga la producción. Esta incansable mujer ha puesto el gremio en lugares de privilegio y sigue enseñando que las coyunturas climáticas, vengan como vengan, demandan provisiones y reservas alimenticias para los animales.

Asobúfalos ha mostrado compromiso con el frente sanitario, con la vacunación y los programas de gobierno para crecer con un hato sano que pueda llegar a los mejores mercados, y eso es muestra fehaciente de hacer la tarea bien porque en consideración de la dirigente, el asunto en productividad, competitividad y calidad, no es única y exclusivamente del gobierno ya que la decisión es de la potestad del productor.

Reconoció que el apoyo del ejecutivo es por sí mismo indispensable, pero aclaró que en el frente ganadero y agrario el gobierno no puede hacer milagros si los productores son reacios a trabajar lo cual en una democracia no tiene sentido porque la idea es sacar los sectores productivos adelante con laboriosidad, con amor, compromiso y de la mejor forma.

¿Del café al búfalo?

Los ínfimos precios del café que tienen postrada la caficultura y espantados a los productores del mejor grano suave del mundo, están haciendo que muchos acaben con su actividad cafetera para migrar a otra opción económica. Según Asobúfalos, algunos que dejaron de lado el café vieron oportunidad en la cría de búfalos, de todas maneras el gremio consideró que las bufaleras pueden ser una buena opción en materia de diversificación productiva porque todo se puede presentar con las franjas de precios y los valores que impone el mercado para muchos productos.

Al mostrar el búfalo tanto potencial y tantas ventajas para su crianza, muchas personas lo están eligiendo y por ello se han despachado búfalos para la zona cafetera, en donde muy seguramente decorará el paisaje cultural cafetero porque la idea no es acabar con el café sino ponerle productos rentables alrededor. Otro caso que llama poderosamente la atención es que este bóvido está siendo llevado a zonas en donde es usual la siembra de flores en las gélidas y prometedoras tierras de la sabana de Bogotá. Por su rusticidad el animal se acopla fácilmente si se tiene en cuenta que el búfalo soporta temperaturas bajo cero hasta temperaturas desérticas.

“Si la personas con ganas de invertir se toman en serio el explorar el mundo de los búfalos, van a encontrar un potencial promisorio y una explotación sumamente rentable en donde la eficiencia es un credo y el trabajo una constante”, concluyó la señora presidente de Asobúfalos.

Esta es la ganadería colombiana la de las razas mejoradas, la que vio perder una parte importante de su banco de germoplasma, la de menesteres genéticos, la trabajadora y tozuda, pero la innovadora y sostenible. Esta ganadería llegó un día cualquiera y se propagó por el país llevando grandes soluciones alimentarias. Hoy ya con búfalos como nuevas experiencias de explotación, Colombia le dice presente a un reto para nada de poca monta, la seguridad alimentaria y los mejores ejemplos parten de haciendas como Fortaleza en donde las buenas prácticas ganaderas, el futuro y su genética son verdaderamente ejemplares.

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