Domingo, 12 Mayo 2019 01:03

Prevenir, exportar y aumentar el hato, los retos de la ganadería

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Los expertos en ganadería aseguran que es importante atacar enfermedades, bajar la tasa de abortos en bovinos y multiplicar cabezas porque el mundo está pidiendo proteína y el país no llena las expectativas.

Quienes saben de salud animal aseguran que Colombia debe potenciar con celeridad su sector ganadero porque en materia de oferta cárnica hay un déficit considerable si se tiene en cuenta la demanda creciente de proteína vacuna. Todo lo anterior apunta a que los ganaderos deben adoptar nuevos sistemas de producción y levante, pero básicamente en todo lo concerniente al ciclo reproductivo.

Diariolaeconomia.com, habló con el Gerente General de la americana de farmacia Merck Sharp & Dohme, MSD, salud animal Colombia y Ecuador, Rui Nobrega, quien sostuvo que la prevención de enfermedades será vital en el buen ejercicio económico de los hatos, en la rentabilidad y en el perentorio aumento de nacimientos que se hace más apremiante por la necesidad visible de carne en el mundo.

El experto comentó que la ganadería está llamada a mejorar sus indicadores pues en 2018 el sector generó ingresos por valor de 6.7 billones de pesos, básicamente por la puesta en los mercados de carne bovina lo cual representa el 1.6 por ciento del producto interno bruto, PIB. Agregó que la actividad ganadera tiene un alto impacto social habida cuenta que genera 926.000 empleos.

El año anterior Colombia produjo 772.501 toneladas de carne y unos 19 millones de litros de leche. Frente a esta realidad y tendencia la idea es que el sector ganadero aumente considerablemente la producción, amplíe sus exportaciones de ganado en pie, carne y leche con lo cual le dará mayor musculatura a la economía sectorial y a la riqueza del país sobre pilares de mejores ingresos.

“En MSD salud animal tenemos claro que somos un laboratorio muy comprometido con el desarrollo de Colombia y con el fortalecimiento de su sector agropecuario y es por eso que la marca sigue desarrollando estrategias transformadoras de educación científica para aumentar las tasas de reproducción bovina, desde luego haciendo hincapié en la prevención de enfermedades. En tal sentido, absolutamente todos los actores de la cadena productiva deben estar involucrados en el ciclo reproductivo de los animales, igual deben estar muy enterados de prevención, inclusive desde antes de la concepción del embrión hasta la siguiente reproducción para incrementar la tasa de neonatos sanos y con ello mejorar los ingresos del sector”, declaró el señor Nobrega.

Para el directivo, en la ganadería colombiana hay grandes retos, pero igual enormes oportunidades y es por eso que la firma sigue importando las mejores opciones científicas en reproducción bovina. Expuso que en gestación de ganado hay dos pilares determinantes en mayor productividad y tienen que ver con la prevención y el cumplimiento estricto de los protocolos reproductivos los cuales deben apoyados en biotecnología, un tema esencial para mejorar la ganadería de Colombia.

El científico dijo que de acuerdo con estimaciones del Instituto Colombiano Agropecuario, ICA, la ganadería está expuesta de manera permanente a diversos riesgos que impactan de manera negativa el buen desempeño del rebaño. La entidad, dijo Nobrega, concluyó que por lo menos el 47 por ciento de la población bovina en el país puede estar abocada a una enfermedad que incide de manera directa en la reproducción. En ese orden de ideas, los apuros están relacionados con el avance de enfermedades de tipo reproductivo, empero aclaró que las principales causas se asocian con bacterias, los virus y los protozoarios fundamentalmente.

Agregó que hay también causas también importantes y que tienen que ver con desequilibrios metabólicos por alimentación y nutrición de los bovinos, situación que puede redundar en depresión inmunitaria dándole paso a la aparición de agentes patógenos específicos del tracto genital bovino.

“Cada año el sector ganadero colombiano pierde en promedio 762.000 millones de pesos por inconvenientes relacionados con infertilidad y otras enfermedades asociadas. Generalmente estas pérdidas no las percibe el ganadero, pero por obvias razones son detectables en el reporte de casos de aborto. Hay que tener en cuenta igualmente que existen otras vicisitudes en la actividad como la mortalidad embrionaria, retención de placenta, endometritis y vaginitis, entre otras, agudizando el desbalance negativo de los indicadores reproductivos”, comentó Rui Nobrega.

Sobre la necesidad de aumentar el hato ganadero y mejorar el negocio, el experto precisó que los criadores deben tener en cuenta el año 2050 cuando habrá en el planeta una población de 10.000 millones de personas, como quien dice un mercado para considerar y mejorar todo lo que hasta hoy se viene haciendo en salud animal porque para alimentar al mundo será muy necesaria la proteína animal y en ese contexto, dijo, Colombia puede incrementar la producción de este tipo de proteína es decir que puede y debe crecer en ganadería, en avicultura, porcicultura y acuicultura. Al hablar específicamente de ganadería, Nobrega se mostró partidario de optimizar la genética para obtener mayores y mejores resultados.

El vocero de MSD dijo que Colombia tiene una muy baja tasa de inseminación artificial puesto que tan solo el 3.5 por ciento de las vacas son inseminadas por este método, cifra mínima frente a la región en donde la inseminación oscila entre el 12 y el 15 por ciento, luego hay mucho por hacer y comentó que MSD en su área de ganadería tiene una línea muy específica en reproducción bovina que aporta con el tema.

Aparte de productos y servicios MSD ofrece vacunas para el control de muchas enfermedades como el control de la brucelosis que es un asunto muy importante para Colombia y que está de manera paralela con el control de la fiebre aftosa. El laboratorio tiene en el mercado una vacuna distinta y probada por la autoridad sanitaria como el ICA para la vacunación de las hembras adultas, pero también hay una dosis para terneras de tres a ocho meses como reza en el programa oficial, labor que se cumple en todas las regiones para controlar y erradicar la brucelosis.

MSD igual produce medicamentos para atacar otras enfermedades virales lo cual hace con vacunas también como la usada contra la leptospirosis que ataca a los seres humanos y otras de tipo diarreico. Sobre el tema puntual de la brucelosis, el docto manifestó que ésta patología debe atacarse con decisión porque es zoonótica, afectando la salud humana y generando abortos en las mujeres.

El Gerente agregó que de igual manera Colombia debe seguir combatiendo la fiebre aftosa porque ésta es una enfermedad que si bien no ataca al hombre, si genera millonarias pérdidas por aspectos relacionados con la calidad en sanidad y la higiene del ganado. Aparte de todo el tema impacta las exportaciones y por ello es tan importante cumplir a cabalidad con los protocolos y poner en oferta una carne sana, fresca y de gran calidad.

La ganadería llámese bos tauros, bóvidos domésticos del Viejo Mundo, descendientes de diferentes subespecies del uro salvaje o bos indicus, representado en los bovinos cebú, traídos de la India y con mayor resistencia al trópico, los tratamientos suelen ser igualmente efectivos, buscando mayor productividad en carne y leche. La idea, afirmó el vocero, es buscar alta productividad, pero también resistencia.

Desde su experiencia es justo allí en donde la genética explora bajo conceptos zootécnicos y basados en biotecnología la manera de adaptar diferentes razas a los diversos escenarios de clima en cada país.

Insistió en los usos urgentes de la tecnología y en convencer que la biotecnología es crucial para mejorar los rendimientos de la finca y así contar con mejores rendimientos y mucho más flujo de caja. El tema es aplicar conceptos básicos de sanidad animal, buenas prácticas ganaderas y disciplina sanitaria. En síntesis, aprobó el Gerente de MSD, la inversión en salud animal no es un gasto sino un ítem de costo beneficio.

“Nos explicó un experto de la Universidad de San Pablo en Brasil que por cada dólar que una finca invierte en problemas de reproducción, a los ocho meses, porque reduce el tiempo, el ganadero logra tener 4,2 dólares de retorno, cifra muy interesante”, expuso.

Un caso a tener en cuenta es que en Colombia los bovinos de doble propósito pueden ser tendencia por la adaptabilidad al clima en regiones con altos desafíos en temperatura y en donde no es muy fácil aplicar una alta tecnología lo cual los hace ideales en productividad y sostenibilidad.

En ganadería, como en muchas otras actividades, hay soluciones a la mano representadas en vacunación y prevención así como en tratamientos, lo cual no es ideal porque el pensamiento de un hato debe estar fundamentado en la sanidad sobre pilares de prevención, y allí MSD aporta de manera importante. La empresa igual trabaja de manera juiciosa en trazabilidad porque hoy como nunca es determinante acumular información de la finca en vista que el consumidor es día a día más exigente y quiere saber los orígenes de la carne para saber de calidad y establecer un control de enfermedades, esa averiguación, apuntó Nobrega, es tendencia porque la gente compra salud, así de simple.

Valle de Ubaté, haciendo la tarea

Con este medio también platicó la médico veterinario, Julie Rocha Pataquiva, una profesional nacida en el Valle de Ubaté en donde asegura el ganado goza de muy buena salud y de una alimentación basada en excelentes pasturas que permiten una inmejorable conversión de pasto a leche.

La profesional con diez años de experiencia en ganadería de leche aseguró que dentro de los retos grandes de la ganadería está la alimentación lo cual incluye pastos, silos y ensilajes porque con el cambio climático es urgente tener en acopio alimento y suplemento para enfrentar inviernos devastadores o veranos inclementes, y es allí en donde también el agua entra a jugar un papel clave en la ganadería porque cada vez es menor la disposición que hay del recurso hídrico limpio y de buena calidad para los animales de la hacienda.

La ganadería de leche, anotó, ha logrado avanzar en materia genética gracias a la inseminación artificial, pero aclaró que aún hace falta trabajar con más empeño y compromiso en los protocolos de las sincronizaciones y en todo el tema in vitro, aspectos no muy usuales en el Valle de Ubaté en donde siguen los avances, pero de manera más lenta eso sí buscando semen de mejor calidad porque ante todo, el ganadero busca salud reproductiva y calidad de ganado.

Uno de los temas que no puede obviarse en la tasa de abortos que en Colombia está por el orden del cinco por ciento y que representa entre dos y seis millones de pesos por cada res, es el cambio climático toda vez que este fenómeno conlleva al estrés en los animales que pueden presentar malogros en la ganadería por decirlo de alguna forma.

Una particularidad del Valle de Ubaté, lechero por excelencia y productor de quesos y todo tipo de derivados lácteos es que decidió variar las razas comunes en la producción de leche, una la holstein y otra el normando. Actualmente hay adicional a las comunes y rendidoras razas en mención la jersey, montbéliarde, con buena adaptabilidad, simental y girolando de excepcionales características fenotípicas que juntan alta producción lechera y rusticidad.

Los cruces con holstein, afirmó, han dado buenos resultados y uno de ellos es el citado Gyr con Holstein puro, dejando un F-1 de muchísima calidad productiva y reproductiva. Otro cruce de gran rendimiento es el reportado entre F-1 con jersey.

La profesional aseveró que las ganaderías de hoy han cambiado el chip porque ven sus hatos o fincas como empresa, dejando de lado la apatía y los descuidos. Actualmente, comentó, los hatos invierten en salud, en prevención y en genética. Los controles son mucho más austeros porque la idea del ganadero es avanzar en especies que garanticen mejores rendimientos en la producción de leche.

A criterio de la médico, hay muchas enfermedades en los bovinos que deberían entrar dentro del listado de las de control oficial pues hoy están totalmente desamparadas y eso se ve con un ganadero pequeño al garete que en algunas ocasiones no tienen acceso a las vacunas básicas.

Uno de los grandes problemas del ganado está en el sistema respiratorio cuando el animal recién nace o empieza su etapa de crecimiento, ello hace se vea como necesario que el gobierno a través de la autoridad sanitaria de una mano con el complejo respiratorio bovino que cobra la vida de no pocas vidas en las crías, asunto que invita a ser revisado y abordado por el estado para mejorar en productividad. El carbón sintomático es otra enfermedad infecciosa que afecta bovinos, caballos, ovinos, caprinos y cerdos, que debería entrar al control estatal por las muertes y pérdidas que ocasiona.

Un problema adicional en la salud de los rumiantes es la leucosis bovina enzoótica, una enfermedad que parte de una infección producida por el virus de la leucemia bovina, BLV. De esta enfermedad se puede decir que ha reportado baja presencia en el hato ganadero, pero de todas maneras siguen siendo altos los casos de leucosis tal y como pasa en el Valle de Ubaté.

En aras de tener mejoramiento genético, Julie Rocha, consideró que lamentablemente se ha perdido tiempo valioso al no hacer uso de las razas criollas caracterizadas por su alta rusticidad y fácil adaptabilidad al campo colombiano. Esas razas expresadas en bos tauros, están en el cuarto de San Alejo conllevando a un verdadero desperdicio genético cuando de optimizar razas se trata.

“Nos dedicamos a ganadería de gama alta y dejamos de lado las valiosas razas criollas pues son pocas las fincas que trabajan con este excepcional ganado, hay que decirlo, está muy olvidado y probablemente estos ganados vanguardistas de fabulosas cualidades, pueden ser la clave de una mejor ganadería de cara a la sostenibilidad”, razonó la profesional.

El TLC y otros negocios al amparo de la apertura tienen amenazadas unas ganaderías de leche que tantos esfuerzos hicieron y hace por poner un alimento confiable y de calidad. Actualmente producir cuesta demasiado y la baja rentabilidad está haciendo que los ganaderos que producen leche, migren a otras actividades.

“La ganadería colombiana está en manos de los colombianos porque al pedir leche bovina o carne de ganado colombiano le estamos ayudando a un sector que trabaja duro y a miles de personas que llevan el pan a la mesa gracias a esta cría. Ya va siendo hora que el consumidor colombiano valore y premie el esfuerzo de la ganadería nacional que pone productos de mucha calidad y exquisitez. Los compatriotas deben rechazar la importación de lactosueros, leche en polvo y una serie de productos lácteos que no son hechos con leche pura y al 100 por ciento, eso genera incertidumbre y lo complicado es que si llega una enfermedad importada en los productos la pregunta que surge es ¿quién responde?, concluyó Rocha.

Ganadería colombiana, muy lejos de grandes logros

El Gerente de la firma Wagyu Beef Colombia, Juan Manuel Sánchez, explicó que la raza Wagyu, considerada de gama alta, es una carne gourmet y para todo el mundo porque no es que cueste más que todos. Apuntó que la carne de este bovino es muy valiosa por muchas razones ya que tiene omega tres, seis y nueve, adicionalmente ácidos que protegen el colesterol, los triglicéridos sin dejar de lado que quien come esta proteína mantiene una tensión arterial normal.

“Para no ir tan lejos la carne del ganado Wagyu es sumamente saludable, lo que le da un valor agregado importante y no lo digo por promocionar o posar de culebrero, esta carne es realmente óptima para preservar la salud en los humanos, es un hecho y no una hipótesis”, señaló Sánchez.

El ganadero explicó que el Wagyu es una raza milenaria que ya era conocida en el siglo segundo después de Cristo. Este tipo de ganado fue protegido hasta 1960, fecha en la cual fueron exportados los primeros lotes a Estados Unidos. Actualmente Colombia tiene de los ganados que llegaron a Norteamérica, la base genética del llamado Wagyu Negro o Japonés Negro, animales que más niveles de marmóreo tienen en la carne.

A juicio de Sánchez, la cría de Wagyu va a fomentar todo un cambio en la forma como se compre una libra de carne porque no es lo mismo comprarla por peso de cualquier otra raza que adquirirla por marmóreo para comérsela con un tenedor y sin cuchillo lo cual habla de calidad a toda prueba como le consta a los japoneses dueños de la raza que tiene sus orígenes en Kobe.

“Se dice, y es cierto, que es la carne más costosa que existe en el mundo, he visto que en Japón un pedazo de carne puede ser adquirido por 700 dólares es decir que llevado a moneda colombiana ese pedazo de carne de Wagyu vale unos 2.1 millones de pesos con dólar a 3.000 pesos. En Colombia estamos vendiendo carne a 300 dólares y lo que queremos es llevar carne de la mejor calidad a quien gusta la buena carne. Esos son cambios difíciles, pero hay una tendencia y eso se ve con perspectiva porque estamos hablando de carne saludable”, comentó el Gerente de Wagyu Beef Colombia.

La raza está en Colombia hace unos diez o doce años y de a poco se ha estado desarrollando. Ya en manos de la nueva firma, el producto está experimentado el despegue esperado ya que viene de una raza óptima y que trae linaje y sabor en su trazabilidad.

Hay que tener en cuenta que la raza pura tiene en su carne un doce por ciento de marmóreo que es el máximo, reportado en la carne Kobe que es per se supremamente costosa. De todas maneras y para efecto de bajar precios y para mejorar los valores de las reses en Colombia, la mejor opción es el programa de cruzamiento que puede hacerse con cualquier tipo de raza como por ejemplo con normando en climas fríos. En el cruce con vacas holstein, indicó, están saliendo unos Wagyu parecidos al normando cruzado con el ganado japonés. Igual puede hacerse con brahmán rojo, brahmán blanco y nelore entre otras razas que permiten unos F-1 espectaculares.

“Lo más importante es sacar ganado F-1 que son los más valiosos y los que tienen más marmoleo. Si uno se puede a mirar cuanto tiene en marmóreo un cebú, por ejemplo, es fácil determinar que este tipo de ganado tiene entre uno y dos de marmoreo el cual con un cruce hecho con Wagyu aumenta a niveles de entre cuatro y cinco grados de marmoreo, es decir que es un mejorador enorme de la carne”, especificó Sánchez.

El rebaño de Wagyu en Colombia está entre los 3.800 y 4.000 ejemplares en todo el país y están siendo manejados por la Asociación Wagyu de la cual hace parte la firma que busca desarrollar la raza para que les sirva a todos los colombianos y para que su consumo no se vuelva tan de cierta élite pues la idea es trabajar y bajar el precio hasta donde más se pueda.

Sobre el mercado de la carne en el mundo que pide mayores cantidades año tras año, Sánchez aseveró que el 53 o el 54 por ciento de los ganaderos colombianos tienen menos de 50 reses y esa es una tendencia que no puede seguir porque quienes tienen ese número de animales, no están ganando la plata que merecieran ganar, asunto que obliga a explorar opciones.

Comentó que la agremiación, preocupantemente, se está convirtiendo en un obstáculo para desarrollar la ganadería lo cual es visible con las peleas entre la Federación Nacional de Ganaderos, Fedegan, con las otras asociaciones.

“Los de Fedegan son relativamente pocos y nosotros, el resto de los ganaderos tenemos que sufrir todas las inclemencias de lo que viene encima de lo que hace el gremio ganadero, y la verdad yo no puedo estar de acuerdo con eso. Lo cierto es que en la medida en que seamos más productivos y que haya menos malos entendidos, rabias y envidias en la ganadería nacional, en esa misma medida el progreso será mejor, así haya una finca de 50 animales que si los cruzan con Wagyu y producen carne de mejor calidad, hasta la empresa que represento, comprará los ganados para hacer los cortes japoneses que se necesitan, es decir, no tenemos suficiente interés en ocasiones o las pilas necesarias para insistir. En el gobierno pasado la ganadería casi se muere y las peleas de Fedegan con los demás casi le ponen del todo los santos óleos, hoy tenemos que superar todo eso para florecer nuevamente, para darle más valor a nuestras ganaderías y para que la gente coma carne de mejor calidad”, declaró el ganadero.

En esa meta de doblar o incrementar el hato ganadero, manifestó el Gerente de Wagyu Beef Colombia, son perentorios los claros parámetros del gobierno y de las federaciones y confederaciones ganaderas que indiquen para dónde debe ir el sector, aclarando qué tipo de ayudas pueden venir del ejecutivo.

Precisó que si bien es muy importante vender miles de cabezas de animales de cebuinos indicus al oriente próximo, la inquietud es qué se va a hacer para que la ganadería nacional tenga oportunidad para todo el mundo. Dijo que hay mucho por corregir y enderezar porque en Colombia nadie se preocupa por la ganadería lo cual es notorio en subastas que no ofrecen un precio adecuado.

“Aquí estamos en manos de matarifes y en manos de comercializadores de ganado, y eso tampoco está bien porque todo el esfuerzo de crianza se ve truncado en una plaza de mercado o en un sitio en donde unos matarifes entregan carne de mala calidad a la población. En Colombia hay que profesionalizar la ganadería, no hay alternativa, ya se está haciendo en algunos subsectores porque no podemos engañar a la población”, concluyó el Gerente de Wagyu Beef Colombia.

La ganadería nacional indiscutiblemente debe propender por el crecimiento de su hato porque el mundo está urgido de proteína, es por ello que se hace muy apremiante apuntarle a la innovación y a la sostenibilidad de una economía ganadera de altos y bajos en su rentabilidad.

Un trabajo pendiente es quizás aumentar el mapa ganadero porque actualmente tan solo producen ganado a gran escala departamentos como Meta, Casanare, Córdoba, Antioquia y Caquetá. Lo ideal sería poblar zonas de los nuevos departamentos sin atentar contra el medio ambiente y retomar la actividad en regiones como Cundinamarca, Huila y Tolima.

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