La situación se ha vuelto más que compleja porque los precios los quiere imponer la industria molinera que amenaza con traer arroz de otras latitudes si el cereal no es vendido a los precios que ellos consideran favorables.

Reducción de ganancias de los productores oscila entre el 11% y el 16%. Inmovilización está programada desde el próximo seis de junio.

Fedearroz dice que esquemas como el Idema son eficientes y convenientes mientras no estén salpicados de corrupción.

Con el nuevo plan del gobierno, “Colombia Siembra”, los productores del cereal le quieren apostar a más y mejores cultivos de este producto básico en la canasta básica.