Domingo, 25 Febrero 2018 01:01

Chile y Colombia, unidos por comercio, hermandad y turismo

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El país austral ha disparado sus inversiones en Colombia, a tal punto que éstas ya superan los 20.000 millones de dólares.

Las relaciones de Colombia y Chile siempre han estado enmarcadas por un intercambio económico, turístico y cultural que logró afianzar no solo una amistad y una sociedad, hoy fortalecida por la Alianza del Pacífico, sino una grata hermandad que hizo presencia inclusive en los difíciles momentos del proceso de paz que rubricó el gobierno con las Farc.

El 21 de octubre de 1822 fue firmado el primer convenio de amistad entre las dos repúblicas que ya estrenaban su independencia y gozaban de autonomía política, económica y social. Ese tratado como rezaba, le daba prioridad a la soberanía de la República de Chile así como de la Gran Colombia.

En 1879 con la Guerra del Pacífico, las relaciones se vieron trastocadas toda vez que el armamento que tenía como destino Perú y origen Estados Unidos, pasaba por el entonces departamento de Panamá. La situación transgredía el Tratado de Amistad, Comercio y Navegación que estaba en vigencia desde febrero de 1844 que impedía facilitar el movimiento de armas por parte de los enemigos de Chile.

Con la visita en 1966 del presidente de Chile, Eduardo Frei Montalva, a Colombia el gran vínculo de amistad con su homólogo colombiano, Carlos Lleras Restrepo, le dio la primera puntada a lo que sería el Pacto Andino. Los dos países tienen en vigor un TLC firmado en 2006, convenio que dinamizó el comercio y las inversiones.

El Embajador de Chile en Colombia, Ricardo Navarrete Betanzo le dijo a Diariolaeconomia.com, que la relación con Colombia en todos los frentes se viene promoviendo, fomentado, desarrollando y potenciando porque el turismo, puntualmente, ha venido afianzándose, no solo como la industria sin chimeneas sino como un servicio de alto valor agregado que impulsa de manera importante el crecimiento de las economías.

Según el diplomático, ese intercambio humano a través del turismo es vital para que las sociedades y los pueblos se acerquen y puedan así conocerse de mejor manera para intercambiar experiencias, conocimientos y disfrutar lo bueno de la vida y lo mejor que ofrece desde la tribuna cultural y turística cada país.

El turismo sigue creciendo a tasas interesantes en los dos países y eso se refleja en unas cifras más que alentadoras ya que en 2017 unos 185.000 colombianos visitaron Chile y a su turno más de 70.000 chilenos optaron por viajar a Colombia, lo que muestra que hay dinamismo y un turismo creciente.

“Muchos vinieron de nuestro país a conocer las maravilla que tiene Colombia y creo que esto hay que seguir promoviéndolo porque sin duda el turismo acerca los pueblos y promueve una estrecha amistad entre las naciones”, declaró el señor Navarrete Betanzo.

Coincide el Embajador en el sentido que hay un afortunado despertar en el turismo a nivel regional porque hoy, como nunca, hay mayor integración entre los pueblos de América Latina que optaron por descubrirse y aprender más de los países que conforman el hemisferio, razón que influyó en esa apertura de fronteras y en las incontables oportunidades que brinda el pasar fronteras.

Con la Alianza del Pacífico, en el mediano o largo plazo habrá manera de homologar algunas políticas y así tener un intercambio más fluido en turismo, en bienes y otros servicios. Para el embajador no cabe duda que al amparo de ese acuerdo habrá mucha más actividad porque uno de los aspectos en los que se está trabajando intensamente en la Alianza del Pacífico y entre los cuatro países que la conforman, Chile, Colombia, Perú y México, es precisamente la promoción del turismo en donde no haya dificultades y procurando facilitar todo para las agencias de turismo y para los nacionales que quieran viajar.

“Como ha sido evidente en los últimos años, desde que nació la Alianza del Pacífico, mejoraron las políticas migratorias y se impulsó la apertura de las fronteras, promocionar becas de estudio, ofrecer condiciones especiales de trabajo y ciertamente no exigir la visa entre estos países para facilitar los viajes y poder brindar con ello los espectaculares destinos de cada territorio”, apuntó el Embajador de Chile en Colombia.

Si bien el 2017 y los últimos años fueron complicados en materia económica para casi todos en América Latina, lo cierto es que esa condición de dificultad, de bajo crecimiento y de contracción de los mercados va a quedar atrás porque a criterio del diplomático el 2018 ofrece mejores oportunidades para todos en la región, las cuales deben ser aprovechadas y allí el turismo se constituye en un apalancamiento para mejorar las condiciones económicas de cada uno de los países.

Un dato bastante llamativo es que la inversión colombiana en Chile está creciendo por lo que en los últimos registros la cifra supera los 3.500 millones de dólares, todavía lejana de las inversiones de Chile en Colombia que supera los 20.000 millones de dólares, una cifra que posiblemente seguirá creciendo porque hay intensión de más empresas australes por llegar al país del café.

“Chile es el país de América Latina que más invierte en Colombia y esto habla muy bien de nuestra mirada hacia Colombia, de la confianza que tenemos en este país, de la apuesta, de su seguridad, de su firmeza, su responsabilidad y su solidez en asuntos de estado, hace ya muchos años que la empresa chilena está viniendo a tierra colombiana y lo vamos a seguir haciendo porque creemos y confiamos en Colombia, por eso y mucho más seguiremos aquí”, apuntó el Embajador.

Un punto favorable es que a Colombia le ha cambiado la cara y está vendiendo con una imagen afortunada lo cual se fortalece con los acuerdos de paz firmados recientemente, escenario que genera oportunidades extraordinarias porque Colombia, en su opinión, tiene que hacer mucho en varios sectores de su economía que estuvieron deprimidos y sin desarrollarse por el mismo conflicto armado que no permitió mover la economía y evolucionarla.

El proteccionismo es un contrasentido

La tensión que ha causado en los mercados el famoso Brexit de los británicos y las políticas proteccionistas de Estados Unidos que exacerbó su nacionalismo a puntos complicados, son asuntos que a criterio del embajador de Chile va en contra de la historia y muy en desmedro de la evolución de la humanidad porque eso, añadió, es no reconocer el terreno que se pisa ni un mundo totalmente globalizado e interconectado.

Desde su perspectiva, el proteccionismo es nocivo porque hasta hace poco el mundo estaba totalmente incomunicado, pero que superando este factor, las fronteras se volvieron cada vez menos complicadas y exigentes en términos de intercambio y cooperación porque para nadie es un secreto, enfatizó Navarrete, que un mundo globalizado se convierte en una oportunidad considerable para cada una de las naciones, sobre todo para países como los llamados en vía de desarrollo en donde hay mucho que hacer para alcanzar el adelanto con el aprovechamiento de los mercados que están prestos a incentivar y promocionar la producción de cada nación.

“La globalización es también un reto para los empresarios porque con ella pueden mejorar y optimizar sobre bases de innovación, de transformación y de producción con calidad y valor agregado que les permita acoplarse a la realidad del mundo actual en donde la exigencia es ser cada vez más competitivos y entender que los mercados pequeños o los propios, no son suficientes lo que hace que se haga necesario buscar mercados grandes. Chile con su tratado de libre comercio cambió un mercado de 17 o 18 millones de consumidores, que es la población chilena, por 4.500 millones de consumidores que es lo que le permite o le brinda los TLC”, sostuvo el diplomático.

Agregó que pensar que el proteccionismo es una forma de promover el crecimiento y el desarrollo, es una posición equivocada y atípica porque es ponerse de espaldas a la realidad del mundo de hoy.

Chile fue el primer país de América Latina que se abrió y llegó sin temores al Asia Pacífico, experiencia que ha servido mucho porque se ha transmitido desde el gobierno y los empresarios a los demás socios de la Alianza del Pacífico dentro del mecanismo de integración para que de manera conjunta los países socios puedan aprovechar una experiencia que empezó a comienzos desde los inicios de la década de los noventa.

Región de Los Lagos, un destino que cautiva

Uno de los destinos que viene promocionando con mucha fuerza el gobierno de Chile a través de Sernatur, es la Región de Los Lagos todo un paraíso para el descanso y la más afortunada experiencia en atención, gastronomía y paisaje.

El funcionario del Servicio Nacional de Turismo, Francisco Oviedo Aguilar, quien representa a su vez la Región de Los Lagos aseveró que esta región ubicada al sur de Santiago a unos mil kilómetros de la capital chilena. A este paraje se llega por vía aérea lo cual es muy fácil porque hay en promedio diez vuelos diarios desde Santiago hasta Puerto Montt, capital de la bella región sureña.

El costo de los dos trayectos, ida y vuelta puede costar unos 70 dólares. Está igual la opción terrestre que comienza en Arica y termina en Puerto Montt porque de allí hacia el sur de Chile, el país se atomiza con una serie de archipiélagos que hace más compleja la conectividad terrestre.

“Estamos muy bien conectados desde Santiago hasta Puerto Montt por tierra pues en bus el viaje puede tardar doce horas y en coche particular unas diez horas, trayecto que se hace en una recta muy linda porque por ella el país se va transformando por toda su longitud de norte a sur con lo que el viajero va notando de qué manera se va vistiendo y engalanando la naturaleza por cuanto está la cadena de Los Andes a la Izquierda por la vía sur, el Pacífico a la derecha y una serie de regiones con vocaciones distintas”, especificó el funcionario.

La región de los lagos se caracteriza por ser una mezcla de culturas en donde la colonia alemana es muy fuerte porque logró arraigarse en la cuenca del lago Yankibo, sitio de diversa y generosa gastronomía, así como de diversidad arquitectónica y cultural, de gran raigambre europeo.

Esta es una zona interesante en oferta de folclor, de gente cálida, amable y de pinta gaucha en donde es fácil compartir un buen mate, un buen cordero o cualquier comida porque allí se come mucho porque la comida es un actor de reunión muy importante.

Los Lagos siendo un destino muy especial, articulan mucha variedad en la región, la misma que tiene el mayor desarrollo de la salmonocultura por cuanto allí se produce un salmón de gran calidad, que junto a una oferta importante de productos del mar, visten la mesa de los habitantes de la Región de Los Lagos.

“La geografía allí es muy especial porque al hundirse la cordillera de los Andes en esa zona, empieza la presencia de los archipiélagos en donde dichas estribaciones se tornan mucho más verdes, regalando canales y afluentes para navegar, pescar, hacer bicicleta, senderismo, escalar, bucear o hacer avistamiento de aves por los parques que allí convergen”, explicó el señor Oviedo.

Este sitio lleno de naturaleza es de una belleza tan enorme que se ofrece a los americanos y al mundo porque no ir implica privarse de la magia, del encanto y de los poderosos regalos a la vista que regala el entorno, único en el mundo.

Desde su perspectiva, ese turismo que crece en Suramérica, es la consecuencia de un trabajo arduo en donde se nota el trabajo de alianzas público-privadas que se dedicaron a sacarle brillo a regiones y sitios que quizás antes eran ocultas.

Los lagos conforman una región en donde muchos se van tristes porque hay una magnetismo especial entre el ser humano y la naturaleza bastante particular toda vez que no solo hay paisaje y exorbitante belleza sino seguridad, comodidad y buen trato porque quien llega allí es prácticamente de la familia.

Este es el entorno que mueve a Colombia y a Chile a través de la economía y el turismo que la gran industria y la gran apuesta, los dos países hacen hasta lo imposible por garantizar viajes muy amenos en donde se sienta una calidez de lado y lado porque no se puede negar que entre Colombia y Chile reina una cercanía y un vínculo muy especial.

Después de todo este viaje, es innegable que tiene toda la razón aquella eterna pieza musical: “Cuando pa´ Chile me voy cruzando la cordillera, late el corazón contento, una chilena me espera”, hace parte ésta letra de una historia musical que muy bien acompaña los valles, quebradas y montañas de la sublime tierra chilena. Todo esto bueno pasa, si el turista decide viajar y llega cantando con un sentimiento profundo aquel hermoso vals, “Si vas para Chile” o el perpetuado, “Chile lindo” en donde están los sauces llorones.

Esta relación que nació a comienzos del siglo 19 cuando Chile y Colombia fueron naciones independientes marcó todo un hito pues no en vano vino a Colombia el libertador de Chile, Bernardo O´Higgins, quien fuera general del ejército libertador que comandará el libertador, Simón Bolívar quien le dio su cargo de mariscal del Ejército libertador, siendo esta la génesis y casi que el origen de una amistad creciente que se ha mantenido inmarchitable en el tiempo, de pronto vigilada con celo desde las alturas andinas por el solemne, formidable y monumental cóndor.

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